Desde este blog, compartiremos los temas mas importantes, en esta era globalizada.
Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
Cuatro de las principales empresas refinadoras de Corea del Sur estudian la compra de petróleo de Venezuela como alternativa de suministro frente a los continuos bloqueos y riesgos de transporte en el estrecho de Ormuz, generados por el conflicto bélico en Medio Oriente.
Según reveló un vocero de la Asociación Coreana del Petróleo a la agencia de noticias Reuters, la industria del país asiático busca diversificar sus proveedores para garantizar la estabilidad operativa y asegurar precios más competitivos en el mercado internacional.
Pruebas de calidad y empresas interesadas en el crudo nacional
En las declaraciones obtenidas por Reuters, el representante del gremio energético detalló que la compañía GS Caltex, una de las firmas más importantes del sector en Corea del Sur, concretó en junio la adquisición de un cargamento de 110.000 barriles de petróleo de Venezuela:
Evaluación técnica de GS Caltex: El lote importado se utilizará en pruebas de procesamiento dentro de sus plantas para medir el rendimiento del producto, verificar los niveles de refinación y determinar si la calidad del crudo se adapta a las especificaciones técnicas de sus instalaciones.
Otras industrias en fase de análisis: Las empresas HD Hyundai Oilbank, SK Innovation y S-Oil también analizan sumarse a la compra de embarques venezolanos si los ensayos de laboratorio resultan favorables.
Estrategia de diversificación y descarte del crudo estadounidense
El representante de la Asociación Coreana del Petróleo enfatizó en el reporte de prensa que la meta prioritaria de las refinerías surcoreanas es romper la vulnerabilidad que representa la dependencia de los despachos provenientes del Golfo Pérsico.
En este plan de reestructuración de compras, el sector energético surcoreano contempla sumar proveedores de Canadá y Australia. Por el contrario, la industria descartó la adquisición de crudo de esquisto (shale oil) procedente de los Estados Unidos, debido a que la reducida escala operativa de los productores independientes en ese país dificulta garantizar volúmenes de suministro estables a gran escala.
El precio del barril de petróleo Brent para entrega en septiembre registró un giro a la baja durante las primeras operaciones de este viernes, anotando una contracción del 0,85 % para situarse en 75,65 dólares. El indicador detuvo la tendencia al alza que había mostrado durante la madrugada, jornada en la que alcanzó un techo máximo de 76,85 dólares por barril en los mercados de futuros.
Por su parte, el crudo de Texas (WTI), de referencia para el mercado estadounidense, opera con un comportamiento estable y prácticamente plano, manteniendo su cotización al filo de los 72 dólares por barril. Los movimientos de la jornada dan continuidad a la volatilidad de la víspera, cuando los precios cerraron con un descenso del 2,20 %, revirtiendo parcialmente el repunte superior al 5 % registrado el miércoles como reacción a la escalada de tensiones en Oriente Medio.
Factores geopolíticos y expectativas del mercado
La flexibilización en las cotizaciones del sector energético se produce en un escenario de reevaluación de los riesgos geopolíticos globales por parte de los operadores de materias primas:
Tensiones bilaterales: A pesar de que la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ejecutó una nueva serie de ataques contra objetivos iraníes y dio por concluidos los márgenes de tregua previos, los analistas de mercado mantienen previsiones sobre una eventual reanudación de los canales de negociación entre Washington y Teherán.
Acuerdo en el Líbano: La estabilización de los precios coincide con el anuncio de avances en la frontera sur de Oriente Medio. El Gobierno de los Estados Unidos, actuando en rol de mediador, confirmó el inicio de la fase de implementación del acuerdo marco para el alto el fuego firmado el pasado 26 de junio en Washington.
Cronograma técnico: Un alto funcionario de la Casa Blanca precisó que en las próximas jornadas se dará inicio formal al retiro gradual y ordenado de las tropas israelíes desplegadas en los perímetros designados como «zonas piloto» en territorio libanés.
El precio del petróleo cayó con fuerza el miércoles hasta sus niveles más bajos en más de cuatro meses, impulsado por el optimismo en torno a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán celebradas en Doha, Qatar.
El barril de Brent para entrega en septiembre cerró en USD 71,57, un descenso del 1,89% respecto a la sesión anterior, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en agosto retrocedió un 1,32%, hasta USD 68,58.
Ambos índices de referencia se situaron por debajo del precio de cierre del 27 de febrero, víspera del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, según los datos de mercado.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este miércoles ante la prensa que el proceso de desnuclearización de Irán avanza bien y que las reuniones en Qatar habían sido “muy buenas”. Trump añadió que Estados Unidos mantenía una relación positiva con Irán, pese a los intercambios militares registrados durante la última semana y las versiones contradictorias sobre el alcance de los acuerdos.
Washington y Teherán mantienen negociaciones técnicas con un plazo previsto de 60 días, prorrogable, tras la firma de un memorándum de entendimiento el 17 de junio mediado por Pakistán y Qatar. Un diplomático al tanto de las conversaciones confirmó a la agencia AFP, bajo condición de anonimato, que las discusiones continuaban el miércoles en Doha.
Tanques de almacenamiento de petróleo crudo, gasolina, diésel y otros productos derivados del petróleo se ven en la terminal de Kinder Morgan, vistos desde la refinería de Phillips 66 Company en Los Ángeles, Carson, California, Estados Unidos. 11 de marzo de 2022. Fotografía tomada con un dron. REUTERS/Bing Guan/
Teherán, por su parte, anunció la creación de un canal de comunicación para atender las violaciones del memorándum durante las negociaciones en Qatar. Ambos países también sostuvieron conversaciones técnicas sobre el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz y la consolidación de un alto el fuego duradero, según una fuente con conocimiento directo y un funcionario iraní citados por agencias internacionales.
“Las negociaciones que se están llevando a cabo actualmente en Qatar se perciben como positivas, lo que ha permitido que los precios sigan bajando”, dijo Ole Hansen, analista de Saxo Bank. “Existe la posibilidad de que veamos precios aún más bajos”, agregó.
El tráfico de petroleros por el estrecho ha comenzado a recuperarse. El vicepresidente estadounidense JD Vance señaló que los flujos de petróleo por esa vía navegable han vuelto a los niveles anteriores a la guerra, aunque sin precisar cifras. David Morrison, analista de Trade Nation, escribió que los operadores obtuvieron “cierto alivio con el relajamiento del bloqueo en el estrecho de Ormuz”, aunque advirtió que el tráfico marítimo se mantiene por debajo de los niveles normales.
Morrison también apuntó que Teherán buscaría cobrar una tarifa por escoltar embarcaciones a través del paso estratégico, en contraposición a la posición de Washington. Sindicatos y empleadores del sector marítimo indicaron en un comunicado conjunto que mantendrán la clasificación del estrecho de Ormuz como zona de guerra hasta, al menos, el 9 de julio.
Phil Flynn, analista senior de Price Futures Group, señaló que “hay más optimismo a medida que aumenta el paso de petróleo por el estrecho de Ormuz” y proyectó que, una vez superada la crisis, la producción mundial podría alcanzar niveles sin precedentes. La reunión de altos mandos militares celebrada en Bahréin, en la que Estados Unidos y una docena de países árabes reafirmaron su compromiso con la seguridad en el estrecho, también contribuyó a la presión bajista sobre los precios.
La producción de crudo de Venezuela mantuvo su tendencia al alza y registró un crecimiento del 3,79 % durante el mes de mayo de 2026, alcanzando un promedio de 1.179.000 barriles diarios (bpd). Las cifras oficiales fueron publicadas este jueves en el más reciente informe mensual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El ritmo de crecimiento porcentual del bombeo venezolano es similar al registrado el pasado mes de abril, cuando la producción se ubicó en 1.136.000 bpd (un alza de 3,74 % respecto a marzo, que había cerrado en 1.095.000 bpd).
Con este nuevo balance, la actividad extractiva del país suramericano —que posee las mayores reservas probadas de crudo del planeta— acumula un incremento del 27,6 % en lo que va de año, tomando como punto de partida los 924.000 bpd promediados en enero. Este despegue operativo coincide con el cambio de escenario político e institucional derivado de las acciones de Estados Unidos a principios de año, cuando mantenía un bloqueo a los buques petroleros y ejecutó la captura del expresidente Nicolás Maduro en Caracas.
Reforma legal y apertura al capital extranjero
Semanas después de la detención de Maduro, el Parlamento venezolano aprobó por unanimidad la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. La modificación, impulsada directamente por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue diseñada con el objetivo fundamental de incentivar la inversión extranjera directa en los campos maduros y nuevos desarrollos del país.
Analistas y consultores del sector energético interpretaron la reforma legislativa como el desmantelamiento estructural del legado del fallecido mandatario Hugo Chávez (1999-2013), quien promulgó la ley base en el año 2001 y ejecutó una reforma posterior en 2006 para elevar la participación accionaria del Estado y centralizar el control fiscal sobre la actividad petrolera de las empresas mixtas.
En contraste con la política anterior, el pasado mes de febrero el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, viajó a la capital venezolana y estableció formalmente con Rodríguez las bases para una asociación energética de largo plazo. Como parte de esta estrategia de inserción en los mercados globales, la mandataria encargada regresó esta semana a Caracas tras concluir una gira energética internacional por la India y Turquía, naciones con las que el país mantiene estrechos lazos comerciales y de refinación.
Contracción global de la OPEP por tensiones en el Medio Oriente
El incremento sostenido de la producción de Venezuela contrasta con el panorama de suministro del resto del cartel petrolero. El informe de la organización detalla que la OPEP bombeó en mayo una media global de 18,82 millones de barriles diarios de crudo.
Esta cifra representa una reducción drástica de unos 9,8 mbd (un 34 % menos) en comparación con la capacidad de producción que mantenía el bloque en febrero. De acuerdo con el análisis del mercado global, este recorte masivo en el suministro internacional se desató a raíz del inicio de la guerra de Irán y el subsecuente bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, una situación geopolítica que ha revalorizado el papel de los proveedores de crudo del hemisferio occidental.
El Gobierno venezolano contrató al bufete de abogados Greenberg Traurig para representar al país en una larga batalla legal contra la minera Crystallex que involucra a más de una docena de acreedores que intentan obtener compensación por expropiaciones.
Los abogados Daniel Pulecio y Dominic Draye ahora lideran el equipo de Venezuela en el caso, informó esta semana la fiscal general del país, Arianny Seijo, en una carta a la firma Munger, Tolles & Olson, que solicitó ser retirada como abogada.
El cambio se produce después de que Washington reconociera formalmente al gobierno interino de Delcy Rodríguez en marzo de este año, recoge Reuters.
«Una decisión del presidente de reconocer a una parte como el único jefe de estado de un gobierno extranjero es concluyente y vinculante para los tribunales», dijeron al tribunal Munger, Tolles & Olson.
Venezuela ha ido cambiando su representación legal en tribunales extranjeros en los últimos meses, especialmente en casos destacados en los EE. UU. que involucran pagos o compensaciones pendientes mientras intenta estructurar un pago de deuda esfuerzo.
Especialistas en materia energética y de hidrocarburos, consultados por Crónica Uno, coinciden en que este paquete normativo es un paso importante porque otorga predictibilidad y seguridad jurídica a las multinacionales.
Caracas. El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (EE. UU.) otorgó a Venezuela una ampliación y actualización de su paquete de licencias y excepciones sustanciales.
Aunque estas medidas permitirán a las industrias petrolera, petroquímica y minera seguir con las operaciones con corporaciones transnacionales, Washington blindó el control de los acuerdos: todos los contratos firmados bajo este esquema deberán interpretarse de conformidad con las leyes estadounidenses.
Esta condición establece, además, que cualquier controversia, litigio o disputa legal que involucre al Gobierno venezolano, a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) o a la estatal Minerven, deberá ser resuelta exclusivamente en tribunales de EE. UU., el Reino Unido, Francia o Singapur.
El nuevo estamento normativo incorpora las licencias generales 46C, 47A, 48B, 50B, 51B, 52A y 54A. Estos instrumentos reemplazan las versiones emitidas a principios de año e introducen regulaciones estrictas sobre los flujos financieros y operativos de las empresas autorizadas.
Foto: Luis Morillo
Apertura comercial
Uno de los aspectos más significativos de la actualización es que las empresas estadounidenses establecidas en el país, antes del 29 de enero de 2025, recibieron luz verde para participar activamente en la comercialización, transporte y exportación de crudo venezolano, así como de productos petroquímicos, con destino directo a EE. UU.
Con esta autorización la estatal Pequiven y sus empresas mixtas ganan margen de maniobra para negociar contratos de exportación en sus tres grandes líneas de negocios: fertilizantes, olefinas, resinas plásticas y productos químicos industriales.
Para el sector, esto representa una ventana de colocación para bienes terminados que se procesan a partir de materias primas nacionales como el gas natural, el azufre de las refinerías, la sal común y la roca fosfática.
Foto: Correo del Orinoco.
Renovación de operaciones
La licencia general 50B ratifica la autorización para que las trasnacionales Chevron, Repsol, Shell, ENI, Maurel & Prom y BP continúen con sus operaciones en territorio venezolano y mantengan el desarrollo de los proyectos conjuntos de petróleo y gas que sostienen con Pdvsa.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) renovó dos permisos operativos críticos para el mercado interno:
Licencia 47A: Autoriza la importación de diluyentes estadounidenses a Venezuela, vitales para mezclar y movilizar el crudo extrapesado de la Faja del Orinoco.
Licencia 48B: Habilita el suministro de tecnología, software, equipos y servicios de mantenimiento destinados a las áreas petrolera, petroquímica y al deteriorado sistema eléctrico nacional.
Con esta última disposición, la industria local accede a componentes e insumos indispensables para los procesos de refinación en los complejos refinadores del país, lo que apunta a estabilizar el suministro doméstico de combustibles como la gasolina y el gasoil.
Foto: Archivo
Oro bajo la lupa de la OFAC
Las medidas del Tesoro norteamericano no se limitan a los hidrocarburos. A través de la licencia general 54A (en coordinación con la directriz regulatoria 1B), la OFAC flexibilizó las operaciones de la minería venezolana, incluyendo la explotación de oro. El instrumento permite la exportación, transporte, procesamiento y los servicios logísticos asociados a este sector.
Sin embargo, el desbloqueo minero viene acompañado de un estricto cerco de control:
Prohibición de nuevas alianzas: La OFAC prohíbe taxativamente la constitución de nuevas empresas mixtas o joint ventures para explorar o explotar nuevos yacimientos.
Cuentas custodiadas: Los pagos financieros destinados a las entidades estatales bloqueadas no ingresarán a las cuentas corrientes ordinarias del BCV o Minerven; deberán ser depositados en cuentas específicas y restringidas bajo la instrucción del Tesoro estadounidense (como el Foreign Government Deposit Funds), exceptuando los fondos destinados al pago de tasas locales, permisos e impuestos obligatorios en Venezuela.
Veto geopolítico y reportes: Se veta cualquier transacción o negocio que involucre a actores de Rusia, Irán, Cuba, Corea del Norte o corporaciones bajo control de la República Popular China. Además, las operadoras deberán consignar reportes de cumplimiento e inventario ante la OFAC cada 90 días.
Certidumbre económica
Especialistas en materia energética y de hidrocarburos, consultados por Crónica Uno, coinciden en que este paquete normativo es un paso importante porque otorga predictibilidad y seguridad jurídica a las multinacionales. No obstante, sostienen que el escenario idóneo para una recuperación estructural pasa por el levantamiento definitivo de las sanciones.
“Para Chevron, BP, Shell o cualquier otra petrolera extranjera, las condiciones de la OFAC son muy convenientes porque protegen sus inversiones. Pero lo que estas corporaciones exigen a largo plazo para enterrar capitales frescos es estabilidad política, algo que solo se logrará mediante una transición democrática institucional”, afirmó el economista petrolero Rafael Quiroz Serrano.
Por su parte, otro analista del sector energético, quien prefirió resguardar su identidad, advirtió sobre el costo político subyacente que implican estas licencias para el Estado venezolano.
“El principal punto crítico es la cesión de soberanía jurídica, ya que los contratos con PDVSA deben regirse por leyes y tribunales estadounidenses. Así, Venezuela recupera operatividad técnica a cambio de delegar su marco legal, configurando una soberanía fragmentada: el Estado administra el recurso en el subsuelo, pero Washington controla el permiso y la legalidad para comercializarlo”, explicó el experto.
El especialista concluyó que, para superar este esquema de tutelaje administrativo extranjero, es fundamental un proceso de normalización política en Venezuela. “Un gobierno que cuente con plena legitimidad de origen y con el reconocimiento de la comunidad internacional será el único capaz de materializar un levantamiento completo y soberano de las sanciones”.
El economista Víctor Álvarez publicó un análisis en el que señala que EE. UU. no ha aplicado una política de levantamiento de sanciones, mediante nuevas licencias, sino una nueva «arquitectura» para controlar el petróleo venezolano.
A juicio del economista que el dinero que proviene de la venta del crudo venezolano vaya a las cuentas del Tesoro de EE. UU. es una medida que ese país ha justificado «con el argumento de proteger el ingreso petrolero de la corrupción» que ha habido en Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Sin embargo, duda de que esto sea así. «Esa no es razón para normalizar la vigilancia y tutela que la administración Trump ha impuesto sobre Venezuela».
«Ciertamente el escándalo de corrupción de Pdvsa-Crypto en el que altos funcionarios del gobierno expoliaron más de 20 mil millones de dólares, así como la decisión de un tribunal de EE. UU. de rematar Citgo para pagar cuentas pendientes a los acreedores, dejan al descubierto la vulnerabilidad y riesgos que se ciernen sobre la principal fuente de ingresos del país», indica Álvarez.
El especialista agrega que la OE 14373 y las licencias OFAC «no son señales de levantamiento de sanciones, sino la implantación de una arquitectura de control sobre la exploración, extracción, exportación y refinación del petróleo y gas venezolanos».
«Quien quiera invertir en Venezuela necesita una licencia de la OFAC y esto dificulta la entrada de inversiones europeas y asiáticas que se necesitan para aumentar la producción de petróleo en el país que cuenta con las reservas más grandes del mundo», defiende.
Álvarez apunta que la Orden Ejecutiva 14373 y las licencias OFAC «imponen mecanismos de control, condiciones de uso y criterios de selección que operan como un filtro de rivales geopolíticos y comerciales para alinear la industria petrolera venezolana con los intereses energéticos y geopolíticos de EE. UU«.
«Este entramado de control se puede prolongar aún después que en Venezuela se elija un nuevo gobierno. Incluso, bajo una administración demócrata, a los intereses energéticos y geopolíticos de EE. UU. le convendría mantenerlas vigentes, tal como lo hizo la administración Biden con la Orden Ejecutiva 13883 y las licencias de la OFAC que heredó del primer mandato de Trump», dice.
«¿Quién puede asegurar, entonces, que la arquitectura de control sobre el ingreso petrolero, el comercio exterior y las inversiones en Venezuela se desmontará una vez que se hayan celebrado las elecciones presidenciales?», cuestionó el especialista en Pedagogía Económica y Política.
La producción de petróleo en el estado Zulia pasó de 80.000 a 428.000 barriles diarios y la de gas creció 28%, según informó el gobernador de la entidad, Luis Caldera, este jueves 28 de mayo desde la asamblea de la Cámara de Industriales del Zulia (CIZ).
El acto con motivo de celebrarse los 80 años de la Cámara de Industriales del Zulia fue propicio para anunciar al nuevo presidente del gremio, responsabilidad que recae en Carlos Nava, a quien el mandatario regional prometió un canal de comunicación institucional, abierto y sin intermediarios. “Siempre usted podrá contar, y todos los sectores del Zulia, con la relación directa de la Gobernación del estado sin filtro, sin protocolo, como me caracterizo yo, para atender los casos de manera particular y de manera colectiva”.
Por su parte, el nuevo presidente de la CIZ, Carlos Nava, afirmó durante su discurso que “vienen momentos estelares para el Zulia, es momento de despertar de nuevo a este gran gigante dormido. Es hora de la industria zuliana y del sector petrolero”.
“Los campos (yacimientos) no están en declinación”, “tenemos grandes reservas de petróleo y gas, por encima de muchos países, al menos para los próximos 50 años”.
Junto con Nava se encuentran en la nueva junta directiva: Gasub El Charif como primer vicepresidente, Vivian García como segunda vicepresidenta, Yaritza Cubillan como tesorera y María Criollo como secretaria.
El nuevo presidente de la CIZ llamó a la unión de todos los industriales de la entidad y el país para exigir participación “en este nuevo despertar del negocio petrolero en el Zulia. Queremos ser tomados en cuenta”, dijo. “Tenemos la capacidad, el conocimiento, la experiencia y la voluntad para hacerlo, no pedimos privilegios pedimos condiciones, reglas claras y respeto”.
Al acto de celebración de los 80 años de la CIZ asistieron Felipe Capozzolo y Paúl Márquez, presidentes de Fedecámaras y Fedecámaras Zulia, respectivamente. Tito López, presidente de Conindustria, quien tomó juramento a Carlos Nava y la nueva junta directiva.
También estuvo presente el gobernador Luis Caldera, el secretario de Desarrollo Económico, Mario Isea y el secretario de Cultura Giovanni Villalobos.
Guyana ya era la economía de más rápido crecimiento del mundo antes de que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán hiciera dispararse los precios del petróleo. Ahora, esta pequeña nación caribeña de casi un millón de habitantes cosechará una bonanza aún mayor a medida que el conflicto reconfigure los mercados energéticos mundiales.
La guerra, que provocó una de las mayores disrupciones energéticas de la historia, pone de relieve la creciente importancia de países —como Guyana— que ofrecen estabilidad política y un acceso geográficamente irrestricto a sus reservas estimadas de 11.000 millones de barriles de petróleo. Esta creciente bonanza derivada del crudo genera presión por parte de empresarios y ciudadanos locales sobre el gobierno para que utilice sus miles de millones de dólares en impulsar otros sectores de la economía.
«El mundo ha sido testigo de demasiados auges energéticos que dejaron tras de sí pueblos fantasma, bosques devastados y poblaciones resentidas. Guyana no será esa historia», afirmó el presidente Irfaan Ali en un discurso pronunciado este mes en el Instituto Baker de la Universidad Rice.
El rápido desarrollo impulsado por un consorcio petrolero liderado por Exxon Mobil (XOM.N) —el cual controla la totalidad de la producción petrolera de Guyana— elevó el volumen de extracción a más de 900.000 barriles diarios en tan solo siete años; un ritmo sin precedentes recientes, dado que los proyectos en alta mar suelen tardar el doble de tiempo simplemente en producir la primera gota de petróleo. El PIB de Guyana se cuadruplicó con creces, alcanzando los 27.500 millones de dólares, entre el momento en que comenzaron a fluir los pozos en 2019 y el año 2024, según datos del Banco Mundial.
Anteriormente, Guyana figuraba entre los países más pobres de Sudamérica; hoy, el crecimiento impulsado por el petróleo resulta visible en toda la capital, Georgetown, donde se están construyendo nuevos y modernos edificios de oficinas, hoteles de lujo y hileras de viviendas unifamiliares que recuerdan a las que se encuentran en los suburbios estadounidenses. Las vallas publicitarias de Exxon y los anuncios de otras compañías petroleras suenan en la radio, sirviendo como recordatorio de la industria que contribuyó a hacer posible este crecimiento.
¿MÁS DINERO, MÁS PROBLEMAS?
El desafío a largo plazo del gobierno consiste en blindar al país frente a una trampa implícita: el ciclo económico de auge y caída de los precios del petróleo. Para encontrar un ejemplo de cómo la disfunción política y la dependencia excesiva de los ingresos petroleros pueden paralizar una economía —a pesar de contar con una de las mayores reservas estimadas de petróleo del mundo—, a Guyana le basta con mirar a su vecina Venezuela. Una de las estrategias de Guyana es su fondo soberano de riqueza, establecido en 2019, que administra la totalidad de los ingresos petroleros y permite al gobierno retirar fondos para proyectos de desarrollo a un ritmo constante.
Los precios del crudo —que han subido un 30% desde el inicio del conflicto en Irán a finales de febrero— podrían incrementar aún más los ingresos petroleros de Guyana. Suponiendo un precio del petróleo de 100 dólares por barril durante el resto del año y manteniendo los volúmenes de producción actuales, la participación de Guyana en los ingresos petroleros podría rondar los 4.300 millones de dólares, un 67% más que el año pasado, según cálculos de Reuters.
Aún más importante es el hecho de que Guyana está preparada para comenzar a recibir una participación significativamente mayor de la producción petrolera antes de lo previsto. El consorcio liderado por Exxon se apropia actualmente del 75% del petróleo para recuperar sus costos iniciales de exploración y desarrollo. Y ahora, según ha declarado Exxon, el consorcio podría recuperar dichos costos este mismo año. Cuando esto ocurra, la participación del país en el petróleo de beneficio aumentará del 12,5% al 50%.
Ali advirtió que era necesario gestionar las expectativas, ya que cualquier ingreso extraordinario derivado de los precios más altos del petróleo se vería compensado por el aumento en los costos de importación de casi todos los bienes, incluidos los combustibles y los fertilizantes.
La petrolera estadounidense Exxon Mobilestaría en conversaciones para adquirir derechos de producción de petróleo en Venezuela, luego de que transcurrieran casi dos décadas después de su expulsión efectiva del país, informó el jueves el New York Times, citando a personas familiarizadas con el asunto.
El acuerdo, que podría finalizarse y anunciarse este mismo mes, implicaría que la energética estadounidense firmase contratos para producir petróleo en hasta seis yacimientos en varias regiones de Venezuela, agregó el informe.
El presidente estadounidense Donald Trump instó a las petroleras a invertir 100 mil millones de dólares en Venezuela y reconstruir el sector energético después de la incursión militar estadounidense en enero pasado.
Exxon no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de Reuters.
En enero, el director ejecutivo de Exxon, Darren Woods, calificó a Venezuela como «no apta para la inversión» sin protecciones duraderas para nuevas inversiones, comentarios que le causaron problemas con el presidente Trump.
Exxon abandonó Venezuela en 2007 después de que sus activos fueran expropiados, indica una nota de la Agencia Reuters.
La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao y un alto ejecutivo de la estatal Petróleos de Venezuela S.A (Pdvsa), el vicepresidente de Exploración y Producción, Jovanny Martínez, tienen previsto intervenir el martes en una cumbre sobre exploración petrolera organizada por la Asociación Estadounidense de Geólogos del Petróleo en las afueras de Houston, Estados Unidos.
Estos discursos marcarán la primera visita a Estados Unidos de altos funcionarios petroleros venezolanos tras la incursión de fuerzas militares estadounidenses en Caracas, en enero pasado. Desde entonces, el presidente estadounidense Donald Trump ha impulsado un ambicioso plan para reactivar el sector petrolero del país con 100 mil millones de dólares en nuevas inversiones, mientras que las autoridades venezolanas modifican las normas para facilitar este esfuerzo.
Henao fue nombrada ministra de Petróleo en marzo por la presidenta interina Delcy Rodríguez, quien anteriormente ocupaba el cargo. Llegó a Houston el domingo por la noche, según los organizadores del evento, y se espera que sostenga reuniones privadas con algunas compañías petroleras, según una fuente.
En las últimas semanas, ha comunicado a inversionistas y proveedores de servicios que desean contribuir al aumento de la producción que Venezuela necesita bombas, convertidores de frecuencia, cabezales de pozo, válvulas, oleoductos, compresores de gas y productos químicos para la perforación, producción, procesamiento y transporte de crudo y gas.
«Venezuela desempeña un papel increíblemente importante en el fortalecimiento de la seguridad energética en el hemisferio occidental«, declaró el subsecretario de Energía de Estados Unidos, Kyle Haustveit, en la conferencia celebrada el lunes en The Woodlands, Texas, al relatar una reciente visita a la región petrolera del Orinoco.
«Durante demasiado tiempo, creo que hemos segregado a nuestros países del hemisferio occidental según el tipo de energía que producen: el esquisto estadounidense, el petróleo pesado canadiense, la producción en alta mar de Brasil, el petróleo pesado de Venezuela», dijo. «Pero si ampliamos la perspectiva y consideramos el fortalecimiento del hemisferio occidental, tenemos todos los recursos, la gente, la infraestructura y la capacidad de refinación para hacer del hemisferio occidental una potencia en América, una potencia con seguridad energética y una sólida alianza».
Se vio a Haustveit saludando al representante diplomático de Venezuela en Estados Unidos, Félix Plasencia, al margen del evento. Entre los oradores del martes también estarán representantes de Repsol y Maurel & Prom, detalla una nota de Reuters.
La industria petrolera venezolana ha alcanzado dos hitos operativos y financieros de gran magnitud. Según el Informe Mensual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) publicado este martes, el crudo Merey 16 (referencia del país) se cotizó en 90,47 dólares por barril, mientras que la producción nacional finalmente superó la barrera psicológica de un millón de barriles por día (bpd).
El alza en el precio del crudo venezolano, que subió 4,55 dólares respecto a marzo, ocurre en un contexto de alta volatilidad internacional debido a los conflictos bélicos en Oriente Medio. Lo más llamativo para los analistas es que el Merey 16 mostró un comportamiento a contracorriente: mientras la cesta OPEP bajó de precio, el crudo venezolano subió, cerrando la brecha de descuento que históricamente le afectaba.
Por primera vez en años, las fuentes secundarias de la OPEP validaron un aumento sostenido en la extracción venezolana:
Producción actual: 1.031.000 barriles diarios.
Crecimiento: Un aumento de 46.000 bpd en comparación con el cierre de marzo.
Liderazgo en la OPEP: Venezuela registró el tercer mayor incremento de producción dentro del bloque, solo superado por Emiratos Árabes Unidos y Libia.
A pesar de estos avances, la OPEP advirtió que los incrementos de socios como Venezuela, Nigeria y Argelia siguen siendo «modestos» en comparación con el desplome histórico del bombeo total a nivel mundial, aunque para la economía local representan el flujo de divisas más importante de los últimos doce meses.