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miércoles, noviembre 04, 2026

Efecto Cocuyo y Chequeado formaron a 40 docentes universitarios para llevar el fact-checking a las aulas


Las ponentes propusieron adaptar el tema del fact-checking a materias existentes y utilizar casos reales de desinformación para incentivar el debate y análisis crítico en clases.

Las ponentes propusieron adaptar el tema del fact-checking a materias existentes y utilizar casos reales de desinformación para incentivar el debate y análisis crítico en clases. 

Un total de 40 profesores de Periodismo y Comunicación Social participaron este martes 3 de noviembre en la masterclass “Enseñar a enseñar fact-checking”, impartida por la Red Latinoamericana de Formadores en Fact-Checking junto a Efecto Cocuyo. La conferencia reunió de forma virtual a docentes de universidades públicas y privadas del país que se encuentran en diferentes estados del país, como Distrito Capital, Bolívar, Amazonas, Lara, Guárico, Barinas y Zulia. 

El encuentro tuvo como propósito brindar herramientas pedagógicas para el abordaje del tema de la desinformación en las aulas universitarias, así como intercambiar metodologías de enseñanza del fact-checking adaptadas a los programas de estudio de las carreras de Periodismo y Comunicación Social.

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¿Cómo integrar el fact-checking en las aulas?

La coordinadora de la Red Latinoamericana de Formadores en Fact Checking, Ana Laura García, señaló que la formación en verificación de datos se puede hacer a través de diferentes vías de integración que se pueden adaptar a los programas de estudio de cada universidad, por lo que no se requiere un cambio de pensum o malla curricular.  

Por ello recomendó la posibilidad de vincular el tema de la desinformación con asignaturas ya existentes en la carrera, como el abordaje de las fuentes periodísticas, que es un contenido habitual en los planes de estudio de la carrera y que guarda una relación directa con la verificación de datos, explicó.

García también sugirió la realización de clases enfocadas específicamente en desinformación o técnicas de verificación, haciendo una pausa a la programación académica. “Lograr que la verificación sea un contenido específico en el plan de estudios de la carrera es lo ideal, pero en el camino es perfectamente viable ir incorporando la temática a través de prácticas desde nuestros propios programas y asignaturas actuales”, concluyó la facilitadora. 

La clave para enseñar fact-checking: análisis de casos reales

Más allá de la integración curricular, la representante de la Red Latinoamericana de Formadores enfatizó que la clave de la propuesta pedagógica reside en partir de casos reales cercanos de desinformación para su debate en el aula. “Lo que notamos es que si tomamos un caso real de una desinformación local, el estudiante lo siente cercano y accesible”, expuso García.

Bajo este enfoque, la utilización de notas ya comprobadas por unidades de fact-checking —como Cocuyo Chequea— se convierte en un recurso pedagógico estratégico para el docente. Esto debido a que, al trabajar con una verificación ya publicada, el profesor cuenta con el recorrido metodológico completo para responder las dudas que surjan en clase sin necesidad de realizar un chequeo en tiempo real, concretó la vocera. 

Esta metodología busca exponer al estudiante ante casos reales de desinformación para que, a través del debate en el aula, desarrolle el criterio necesario para identificar las irregularidades del contenido. Sobre esto, la periodista de Cocuyo Chequea, Ana Carolina Griffin, compartió con los docentes ejemplos de notas realizadas y verificadas por el equipo de Efecto Cocuyo, tales como: ¿Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo?, o Lula da Silva no arrojó la bandera de Brasil al piso después de votar, en las cuales se puede observar la metodología usada para la verificación, lo cual sirve de base para la indagación en el aula.

Griffin señaló que, aunque existen herramientas tecnológicas para los procesos de chequeo de una información, la preparación y el conocimiento son fundamentales. “Las herramientas digitales son necesarias y están al alcance de todos, pero lo primordial es enseñarle al estudiante a hacer una pausa frente al contenido. Para que algo resulte sospechoso, el periodista necesita bagaje cultural, conocimiento del entorno y atención al detalle. La tecnología valida el dato, pero es el criterio del comunicador el que detecta la anomalía”, concluyó. 

Los límites de la verificación

En los procesos de fact-checking existen elementos que no pueden ser verificados. La editora de Efecto Cocuyo destacó, en primer lugar, los juicios de valor y posturas personales, ya que se trata de apreciaciones subjetivas que carecen de parámetros para ser comprobadas. 

Del mismo modo, tampoco se chequean casos judiciales en curso, puesto que carecen de conclusiones definitivas y someterlos a verificación podría interferir con los procedimientos legales. Asimismo, el uso de fuentes anónimas está completamente descartado en este tipo de trabajo periodístico, puesto que tampoco pueden ser verificadas, explicó Griffin.  

Como conclusión de la masterclass, la editora instó a los profesores a sembrar en las aulas la duda y el pensamiento crítico frente a la inmediatez informativa. “Es importante apelar siempre a la posibilidad de dudar”, expresó Griffin a modo de cierre. 

Aporte de los medios a la educación

La alianza entre el medio digital Efecto Cocuyo y la organización Chequeado, pionera en el fact-checking en América Latina, busca consolidar la formación de los docentes universitarios en uno de los mayores desafíos de esta era: la desinformación. Los docentes manifestaron su interés en pertenecer a la Red de Chequeadores, así como en todas las formaciones que permitan llevar herramientas digitales y reflexiones al aula de clase.

Los profesores asistentes reconocieron el valor de estas actividades al agradecer los esfuerzos pedagógicos, así como también compartieron sus experiencias en las aulas de clase al enseñar sobre desinformación. “Agradecida por esta mañana. Son temas de actualidad, sumamos conocimientos”, expresó la profesora de la Universidad de Yacambú, Ana Katterina Trade.

Esta iniciativa se inscribe en el pilar estratégico de formación que tiene Efecto Cocuyo a través de su Escuela Cocuyo, en la cual se han formado más de 1200 periodistas y profesionales afines a la comunicación, según señaló la periodista Danisbel Gómez, directora de Estrategia y Proyectos de este medio de comunicación.

https://efectococuyo.com/

El republicano Byron Donalds es el nuevo gobernador de Florida y promete mantener la influencia de su partido


Byron Donalds ha hecho historia al convertirse en el primer gobernador afroestadounidense de Florida, tras imponerse en las elecciones de ayer. Con esta victoria, el Partido Republicano extiende su control sobre la gobernación a casi tres décadas, reafirmando su dominio en un estado que ha sido un bastión republicano desde 1999.

Donalds, actual representante en la Cámara baja federal, derrotó al demócrata David Jolly, un exlegislador republicano que cambió de partido. Este resultado subraya el poderío republicano en Florida, que no solo mantiene la gobernación, sino que también controla todos los cargos estatales y posee supermayorías en ambas cámaras de la Legislatura estatal. A sus 48 años, Donalds, originario de Brooklyn, llegó a Florida para estudiar y se unió al Congreso en 2020.

El nuevo gobernador forjó su carrera política con apariciones frecuentes en Fox News y se consolidó como un ferviente aliado del expresidente Donald Trump, quien lo respaldó desde el inicio de la contienda y le facilitó el camino en la interna republicana. En la primaria presidencial de 2024, Donalds mostró su lealtad a Trump, preferido sobre el entonces gobernador Ron DeSantis.

La relación entre Donalds y DeSantis fue tensa. DeSantis, quien no puede competir debido a los límites de mandato, no respaldó a ningún candidato en la contienda republicana. Sin embargo, hacia el final de la campaña, Donalds ajustó su mensaje hacia la figura de DeSantis, prometiendo continuar su legado. Durante un evento en septiembre en Tampa, junto a DeSantis, Donalds enfatizó: “Tenemos un solo objetivo, y ese objetivo es que el estado libre de Florida siga siendo el estado libre de Florida”, refiriéndose a las políticas del gobernador saliente contra lo que él considera medidas “woke” en diversas instituciones.

A pesar de la caída en las encuestas de aprobación de Trump, Donalds navegó su campaña manteniendo su apoyo al expresidente, aunque eliminó menciones a él de su sitio web. “Espero ver al vicepresidente en Lakeland y al presidente Trump en la campaña en Florida”, publicó en redes sociales, reafirmando su intención de mantener a Florida en la senda republicana.

En cuanto a sus propuestas, Donalds se comprometió a reducir impuestos a la propiedad y costos de seguros, disminuir el tamaño de las agencias estatales y fomentar la innovación empresarial. También impulsó el uso de fondos públicos para ampliar los programas de elección escolar, una agenda que comparte con su esposa, Erika Donalds, quien dirige una empresa de educación privada.

El financiamiento de campaña mostró una ventaja significativa para Donalds, que recaudó entre 130 y 170 millones de dólares, superando ampliamente los fondos de Jolly. No obstante, críticos señalaron que Donalds se benefició de grupos de interés vinculados a centros de datos, una actividad mal vista por votantes de ambos partidos.

Por su parte, Jolly intentó presentarse como un candidato moderado, evitando compartir escenario con la candidata demócrata al Senado estatal, Angie Nixon. En un momento crítico, cuando el huracán Isaías se acercaba al Panhandle, Jolly instó a seguir las directrices de DeSantis, a quien describió como “un líder muy capaz en un momento de tormentas y emergencias estatales”.

La decisión de Jolly de no debatir con Donalds fue objeto de críticas y se convirtió en un punto de ataque del republicano, que lo apodó “angry Jolly” (Jolly el enojado) y lo presentó como demasiado alejado del centro para un estado que se inclina hacia el Partido Republicano. Jolly justificó su negativa al debate, alegando: “No se puede debatir con un mentiroso”.

Donalds también intentó asociar a Jolly con Nixon, miembro de los Socialistas Democráticos de América, buscando vincular a ambos con posiciones de izquierda. “Florida rechaza el socialismo. Punto final. Solo pregúntenles a los floridanos que vinieron de Cuba y Venezuela: ellos lo dirán”, declaró a Fox News al inicio de la campaña general.

A pesar de ser considerado favorito desde el comienzo, Donalds mantuvo una agenda activa de actos públicos, incluso ante audiencias hostiles. A finales de septiembre, lideró un ayuntamiento en Florida A&M, una universidad históricamente afroestadounidense, donde enfrentó críticas por su postura contra la “teoría crítica de la raza” en la educación superior. Durante este encuentro, defendió su enfoque sobre el sistema universitario estatal, subrayando la necesidad de que los títulos universitarios sean valiosos para la economía.

Mientras tanto, Jolly sufrió la falta de apoyo de las estructuras nacionales del Partido Demócrata, que han reducido su presencia en Florida en ciclos electorales recientes, un factor que limitó su capacidad de competir en términos de recursos y visibilidad frente a Donalds.

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