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Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
El petróleo de la OPEP se encareció un 5,6% al venderse el lunes a 123,11 dólares por barril, su valor más alto desde el 7 de abril, informó este martes el grupo petrolero con sede en Viena.
Con esa subida de 6,51 dólares con respecto a la cotización del pasado viernes (116,60 dólares), el barril usado como referencia por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) encadena seis sesiones consecutivas al alza desde el 4 de septiembre, acumulando una revalorización del 26%.
El encarecimiento ha sido paralelo al registrado por el crudo Brent, de referencia para Europa, y el petróleo intermedio de Texas (WTI), referente en EEUU, que el lunes cerraron también al alza, en 105,68 y 101,39 dólares por barril, respectivamente, aunque el repunte de la cesta OPEP ha sido claramente más pronunciado.
Este comportamiento refleja la composición del barril OPEP, integrado por doce calidades de crudo (una por cada país miembro, incluida una emiratí pese a que los Emiratos Árabes Unidos abandonaron la organización en mayo pasado), de las cuales las principales se extraen en Oriente Medio y están directamente expuestas al impacto geopolítico y logístico en la región.
Los aumentos más recientes son atribuidos por los analistas al cierre «preventivo» del oleoducto saudí Este-Oeste —situado en las regiones de Riad y Medina—, anunciado por las autoridades saudíes el pasado viernes tras sufrir la instalación varios ataques.
El oleoducto es una de las principales vías alternativas de Arabia Saudí para exportar crudo sin atravesar el estrecho de Ormuz, donde el tránsito de buques petroleros se mantiene alterado.
Asimismo, en los últimos días se han intensificado los combates cerca del estratégico estrecho de Bab al Mandeb, vía clave que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
En lo que va de año, el precio medio del barril referencial de la OPEP se sitúa en 97,70 dólares, una cifra más de un 40 % superior al promedio de 65,59 dólares registrado en todo 2025. EFE
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue captado el pasado 27 de agosto al atender a la prensa, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en Washington DC (EE.UU.) / Foto: EFE, Al Drago, Pool
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que la decisión de la permanencia o no de Venezuela como miembro de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), después del acuerdo por el cual Washington controlará un 20% de las reservas probadas del país caribeño, depende enteramente del Gobierno de Delcy Rodríguez.
"No lo sé, eso depende de ellos. Eso va a ser una decisión suya", respondió Trump a la pregunta de los medios de si -después de anunciarse el viernes el acuerdo para que empresas estadounidenses accedan a unos 65 mil millones de barriles de las reservas venezolanas- Caracas, uno de los cinco miembros fundadores de la OPEP, debería seguir perteneciendo a la organización.
"Tenemos una gran relación con Venezuela. En cierto sentido, formamos un equipo: extraemos millones y millones de barriles de petróleo que se envían a Houston, a Luisiana y a muchos otros lugares de Estados Unidos y de todo el mundo; estamos ganando una fortuna, y ellos también", explicó el mandatarip con respecto al mencionado acuerdo.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, detalló el sábado que el acuerdo supondrá una producción de 1,5 millones de barriles diarios, tendrá una vigencia de veinticinco años y prevé el desarrollo de diecisiete campos estratégicos, con "un potencial probado de 65 mil millones de barriles de petróleo".
El desarrollo de EEUU en Venezuela bajo el nuevo acuerdo
Rodríguez agregó que este proyecto contempla el desarrollo de ocho bloques verdes en la Faja Petrolífera del Orinoco -una zona que abarca más de 55 mil kilómetros cuadrados ubicada en el este y centro-este del país-, con regalías mínimas del 16% e impuestos sobre la renta del 34%, lo que, consideró, permitirá apalancar la recuperación económica de Venezuela.
Por su parte, Trump ha asegurado que el acuerdo permitirá abaratar la gasolina en EE.UU., un problema que su Administración ha tenido que encarar tras iniciar la guerra contra Irán, porque el crudo procedente de Venezuela rellenará las reservas estratégicas estadounidenses, que se han reducido casi a la mitad en los últimos meses debido al cierre del estratégico estrecho de Ormuz.
"Va a ir rápido, mucho más rápido de lo que predicen los analistas, que hablan de dos o tres años. Incluso si se tratase de dos años, ese es un periodo de tiempo breve", respondió Trump al responder a los argumentos de la mayoría de expertos, que apuntan que el flujo de crudo venezolano tardará en sentirse en suelo estadounidense.
Desde que Estados Unidos depuso y capturó en enero pasado al presidente venezolano Nicolás Maduro, Washington ha tutelado al Gobierno dirigido ahora por Rodríguez y ha restablecido las relaciones diplomáticas con Caracas. EFE
El régimen de Delcy Rodríguez estaría evaluando abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), según un reporte publicado este jueves 27 de agosto por Bloomberg, que cita a personas familiarizadas con las conversaciones. La eventual salida todavía no está decidida, pero el planteamiento ya habría sido discutido con funcionarios estadounidenses.
lapatilla.com
La posibilidad representa un giro de alto impacto para un país que fue pieza fundamental en la creación de la OPEP en 1960. Venezuela fue uno de los cinco miembros fundadores y tuvo un papel decisivo gracias a las gestiones del entonces ministro de Petróleo, Juan Pablo Pérez Alfonzo.
Según Bloomberg, algunos funcionarios estadounidenses ven la posibilidad de construir una alianza energética entre Washington y el régimen de Delcy que reduzca la influencia de la Opep sobre el mercado petrolero. La salida también permitiría a Caracas incrementar su producción a largo plazo sin quedar sometida a eventuales cuotas del organismo.
El movimiento coincide con el nuevo escenario político y económico abierto tras la salida de Nicolás Maduro del poder y el ascenso de Delcy Rodríguez. Desde entonces, Washington y el chavismo han pasado de la confrontación a una relación de cooperación, con la reanudación de contactos diplomáticos y negociaciones sobre el sector energético.
En paralelo, Bloomberg y Axios reportaron que Estados Unidos negocia una participación importante en campos petroleros venezolanos. El eventual acuerdo abriría un espacio todavía mayor para compañías estadounidenses en la reconstrucción de una industria golpeada durante años por sanciones, crisis económica y caída de la producción.
La producción venezolana alcanzó unos 1,16 millones de barriles diarios en julio, según un sondeo citado por Bloomberg, menos de la mitad de lo que producía hace una década. Aunque el volumen ha aumentado durante 2026, su salida de la OPEP tendría un impacto limitado en el suministro mundial inmediato.
El eventual retiro, sin embargo, tendría un peso político considerable para una organización que ya enfrenta tensiones internas. Emiratos Árabes Unidos anunció en abril su salida del cartel, mientras Irak ha expresado recientemente su frustración con las restricciones de producción.
La producción de petróleo en Venezuela alcanzó en julio de 2026 un promedio de 1.200.000 barriles por día (bpd), registrando un incremento del 1,09 % respecto a los 1.187.000 bpd extraídos en junio, según cifras oficiales publicadas este miércoles en el informe mensual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El repunte operativo se consolida en medio de la contingencia provocada por los dos sismos en el norte del país y representa un crecimiento acumulado del 29,8 % en lo que va de año, impulsado por la apertura a la inversión extranjera, la reforma de la Ley de Hidrocarburos promovida por la presidenta encargada Delcy Rodríguez y la alianza energética estratégica sostenida con la administración de Estados Unidos.
Evolución anual de la extracción, alianza con EE. UU. y brecha salarial
El reporte de la OPEP y la coyuntura del sector hidrocarburos reflejan los siguientes aspectos clave:
Crecimiento acumulado en 2026: La producción nacional pasó de 924.000 bpd en enero a 1.200.000 bpd en julio, acumulando un alza de casi 30 puntos porcentuales en siete meses tras la flexibilización de medidas coercitivas y la captura de Nicolás Maduro a comienzos de año.
Marco legal y cooperación internacional: El crecimiento operativo responde a las reformas aprobadas por el Parlamento para incentivar la participación de transnacionales petroleras, sumado al acuerdo energético de largo plazo alcanzado en Caracas entre Delcy Rodríguez y el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright.
Proyección de la industria: Analistas y expertos del sector estiman que la tendencia alcista en la extracción de crudo se mantenga durante el segundo semestre de 2026, apalancada en los nuevos contratos de operaciones suscritos con empresas multinacionales.
Contraste social y reclamos laborales: A pesar del repunte en los ingresos petroleros y la extracción, gremios y sindicalistas denuncian que se mantiene la pérdida del poder adquisitivo, con un salario mínimo oficial y pensiones equivalentes a 17 centavos de dólar mensuales.
La producción de crudo de Venezuela mantuvo su tendencia al alza y registró un crecimiento del 3,79 % durante el mes de mayo de 2026, alcanzando un promedio de 1.179.000 barriles diarios (bpd). Las cifras oficiales fueron publicadas este jueves en el más reciente informe mensual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El ritmo de crecimiento porcentual del bombeo venezolano es similar al registrado el pasado mes de abril, cuando la producción se ubicó en 1.136.000 bpd (un alza de 3,74 % respecto a marzo, que había cerrado en 1.095.000 bpd).
Con este nuevo balance, la actividad extractiva del país suramericano —que posee las mayores reservas probadas de crudo del planeta— acumula un incremento del 27,6 % en lo que va de año, tomando como punto de partida los 924.000 bpd promediados en enero. Este despegue operativo coincide con el cambio de escenario político e institucional derivado de las acciones de Estados Unidos a principios de año, cuando mantenía un bloqueo a los buques petroleros y ejecutó la captura del expresidente Nicolás Maduro en Caracas.
Reforma legal y apertura al capital extranjero
Semanas después de la detención de Maduro, el Parlamento venezolano aprobó por unanimidad la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. La modificación, impulsada directamente por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue diseñada con el objetivo fundamental de incentivar la inversión extranjera directa en los campos maduros y nuevos desarrollos del país.
Analistas y consultores del sector energético interpretaron la reforma legislativa como el desmantelamiento estructural del legado del fallecido mandatario Hugo Chávez (1999-2013), quien promulgó la ley base en el año 2001 y ejecutó una reforma posterior en 2006 para elevar la participación accionaria del Estado y centralizar el control fiscal sobre la actividad petrolera de las empresas mixtas.
En contraste con la política anterior, el pasado mes de febrero el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, viajó a la capital venezolana y estableció formalmente con Rodríguez las bases para una asociación energética de largo plazo. Como parte de esta estrategia de inserción en los mercados globales, la mandataria encargada regresó esta semana a Caracas tras concluir una gira energética internacional por la India y Turquía, naciones con las que el país mantiene estrechos lazos comerciales y de refinación.
Contracción global de la OPEP por tensiones en el Medio Oriente
El incremento sostenido de la producción de Venezuela contrasta con el panorama de suministro del resto del cartel petrolero. El informe de la organización detalla que la OPEP bombeó en mayo una media global de 18,82 millones de barriles diarios de crudo.
Esta cifra representa una reducción drástica de unos 9,8 mbd (un 34 % menos) en comparación con la capacidad de producción que mantenía el bloque en febrero. De acuerdo con el análisis del mercado global, este recorte masivo en el suministro internacional se desató a raíz del inicio de la guerra de Irán y el subsecuente bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, una situación geopolítica que ha revalorizado el papel de los proveedores de crudo del hemisferio occidental.
La industria petrolera venezolana ha alcanzado dos hitos operativos y financieros de gran magnitud. Según el Informe Mensual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) publicado este martes, el crudo Merey 16 (referencia del país) se cotizó en 90,47 dólares por barril, mientras que la producción nacional finalmente superó la barrera psicológica de un millón de barriles por día (bpd).
El alza en el precio del crudo venezolano, que subió 4,55 dólares respecto a marzo, ocurre en un contexto de alta volatilidad internacional debido a los conflictos bélicos en Oriente Medio. Lo más llamativo para los analistas es que el Merey 16 mostró un comportamiento a contracorriente: mientras la cesta OPEP bajó de precio, el crudo venezolano subió, cerrando la brecha de descuento que históricamente le afectaba.
Por primera vez en años, las fuentes secundarias de la OPEP validaron un aumento sostenido en la extracción venezolana:
Producción actual: 1.031.000 barriles diarios.
Crecimiento: Un aumento de 46.000 bpd en comparación con el cierre de marzo.
Liderazgo en la OPEP: Venezuela registró el tercer mayor incremento de producción dentro del bloque, solo superado por Emiratos Árabes Unidos y Libia.
A pesar de estos avances, la OPEP advirtió que los incrementos de socios como Venezuela, Nigeria y Argelia siguen siendo «modestos» en comparación con el desplome histórico del bombeo total a nivel mundial, aunque para la economía local representan el flujo de divisas más importante de los últimos doce meses.
(EFE).- La producción de crudo de Venezuela creció en abril por tercer mes consecutivo y subió un 3,7 % respecto a marzo, en un contexto de apertura petrolera impulsada en medio de los acercamientos con Estados Unidos, según cifras oficiales recogidas en un informe publicado este miércoles por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
En abril, el país suramericano produjo un promedio de 1.136.000 barriles por día (bpd), mientras que en marzo fueron 1.095.000 bpd.
En lo que va de año la producción de este país, que cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, ha aumentado un 22,9 %, desde los 924.000 bpd de enero, cuando EE.UU., que mantenía un bloqueo a los buques petroleros sancionados que entraran y salieran de Venezuela, capturó a Nicolás Maduro en Caracas.
PETRÓLEO VENEZOLANO
Pocas semanas después, el Parlamento, controlado por el chavismo, aprobó una reforma de la ley de hidrocarburos impulsada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para incentivar la inversión extranjera, lo que analistas interpretaron como el desmantelamiento del legado de Hugo Chávez (1999-2013).
En febrero, el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, viajó a Caracas y estableció con Rodríguez una asociación energética a largo plazo.
Hace una semana, el gobernante estadounidense, Donald Trump, dijo que la gente en Venezuela está «bailando en las calles» por los beneficios de las inversiones y aseguró que se reunió con los presidentes de las principales compañías petroleras de su país, las cuales, afirmó, están interesadas en operar en la nación suramericana.
Sin embargo, sindicalistas y trabajadores venezolanos han desarrollado en lo que va de año una agenda de protestas para denunciar que la crisis salarial persiste en su país, manifestaciones que han continuado aun cuando recientemente la mandataria encargada anunció el incremento de unas bonificaciones a 240 dólares en lugar del sueldo mínimo mensual.
En 2025, la producción de crudo venezolana, que llegó a 1,081 millones de barriles, sumó cinco años seguidos de crecimiento desde 2021, cuando había caído hasta los 636.000, y superó a la de 2019, un promedio de 1.013.000 barriles diarios, según cifras oficiales.
De acuerdo con una proyección económica de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre Venezuela, publicada a finales de abril, se prevé que el país caribeño obtenga en 2026 más de 22.000 millones de dólares en ingresos por exportaciones petroleras, con lo que superaría en más de un 50 % los 14.713 millones de dólares del año pasado.
Pie de foto, La industria petrolera venezolana es el producto de varias transnacionales que comenzaron a operar en el país hace más de un siglo.Juan Francisco Alonso
Standard Oil of New Jersey (Esso), Anglo Iranian Oil Company (AIOC), Standard Oil of New York (Socony), Gulf Oil, Standard Oil of California (Socal), Texaco y Royal Dutch Shell.
Hoy en día, solo los dos últimos nombres de la lista anterior resultan familiares. Esto, a pesar de que durante buena parte del siglo XX, todas estas compañías influyeron en la vida de millones de personas por el papel predominante que desempeñaron en la economía mundial al controlar gran parte de la producción y de las reservas petroleras del planeta.
Incluso en los países donde operaron durante décadas, como Venezuela, a muchos de sus habitantes les costaría asociarlas con los orígenes de la antes todopoderosa industria nacional de los hidrocarburos, pues cada una operaba bajo una denominación distinta.
"La filial en el país de la Standard Oil de New Jersey se llamaba Creole Petroleum Corporation, y la de Gulf Oil era la Mene Grande", recuerda el experto petrolero venezolano José Toro Hardy.
Sin embargo, el nombre con el que se conoció colectivamente a todas ellas —"Las Siete Hermanas"— permanece en la memoria de los venezolanos, especialmente de aquellos que superan los 50 años.
De la Grecia clásica, pero con fines despectivos
"El nombre de las 'Siete Hermanas' les fue dado a estas enormes empresas transnacionales por Enrico Mattei, el jefe de la petrolera estatal italiana ENI", le contó a BBC Mundo Giuliano Garavini, profesor de Historia de la Universidad Tre de Roma (Italia).
"El nombre lo escogió Mattei para describir a estas grandes petroleras, las cuales monopolizaban la producción de petróleo fuera de EE.UU. y de la Unión Soviética y operaban como oligopolio", agregó el autor del libro The Rise and Fall of OPEC in the 20th Century (El surgimiento y la caída de la OPEP en el siglo XX).
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Pie de foto, El político italiano Enrico Mattei bautizó a las grandes petroleras estadounidenses y europas como las "Siete Hermanas" de manera peyorativa.
Pero, ¿por qué llamarlas hermanas si dos ni siquiera nacieron en el mismo continente?"Pudiera haber sido un guiño a lo clásico", le dijo a BBC Mundo el historiador venezolano Rafael Arráiz Lucca, quien dejó en claro que Mattei pudo inspirarse en el mito griego de las Pléyades, las siete hermanas ninfas que terminaron convertidas en estrellas.
"También es importante recordar que tres de esas siete empresas fueron consecuencia de la prohibición antitrust (antimonopolio) vigente en Estados Unidos, la cual obligó a (John D.) Rockefeller a aceptar que su Standard Oil fuera dividida en varias compañías más pequeñas", agregó el autor del libro "El Petróleo en Venezuela: una historia global".
En 1911, la Corte Suprema de EE.UU. declaró que la Standard Oil era un monopolio y la declaró ilegal, por lo que el emporio que desde finales del siglo XIX formó el entonces hombre más rico del planeta fue desmembrado en 39 empresas, muchas de las cuales, con el paso de los años, se fueron fusionando para formar conglomerados más grandes.
Las dos otras hermanas eran europeas: la Anglo-Iranian Oil Company, que hoy es British Petroleum o BP, de Reino Unido; y Shell, que era anglo-neerlandesa.
A lo anterior hay que sumarle el hecho de que las firmas en un momento determinado dejaron de ser competidoras para aliarse, lo cual explicaría por qué han pasado a la historia como un cartel.
"Estas empresas tenían concesiones en Venezuela, en los países del Golfo (Pérsico/Arábigo), Libia e Indonesia y estas concesiones les permitían decidir todo, como la tecnología utilizada, la cantidad de petróleo que se iba a producir y el precio al que se iba a vender", aseguró Garavini.
"Lo único que dejaban a los países donde estaban los yacimientos de petróleo eran los impuestos, aunque a veces el régimen tributario no era tampoco algo soberano", admitió.
Para 1970, las "Siete Hermanas" producían alrededor del 80% del petróleo que se vendía en el mundo, sin contar EE.UU. y la extinta URSS; y controlaban el 85% de las reservas, aseguró el historiador estadounidense David Yergin en su libro The prize (El premio).
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Pie de foto, Tres de las siete empresas en realidad era hermanas, porque fueron resultado de la división de la Standard Oil, el gigante creado por el magnate John D. Rockeffeler.
El nacimiento del cartel
El comportamiento que daría pie al término de las "Siete Hermanas" comenzó a finales de agosto de 1928 en una reunión celebrada en el castillo de Achnacarry (Reino Unido).
En la propiedad situada en las famosas tierras altas escocesas se dieron cita Henri Deterding, entonces director de Shell; Walter Teagle, presidente de Standard Oil de New Jersey; y John Cadman, de la Anglo-Persian.
El objetivo oficial del encuentro era participar en una cacería. "No es ningún misterio que me encuentre aquí como invitado de Sir Henri Deterding para la caza, ya que he tenido el placer de ser su invitado en numerosas partidas anteriores en Europa", declaró Teagle a la prensa, según reseñó en su momento el diario The New York Times.
"Naturalmente, las ramificaciones de la industria más grande del mundo, el petróleo, en la que los tres estamos interesados, ofrecen y siempre ofrecerán un amplio campo de conversación", agregó el empresario estadounidense.
Y ciertamente, además de cazar aves, los tres petroleros hablaron del negocio de los hidrocarburos y llegaron a un acuerdo que no solo modificaría la forma en que venían operando, sino que tendría repercusiones globales.
Los empresarios acordaron frenar la atroz competencia que hasta entonces mantenían por yacimientos y mercados, una pugna que los estaba desangrando, y pactaron un sistema de cuotas de producción para mantener los precios estables o al alza para así siempre tener ganancias.
También convinieron compartir instalaciones y restringir nuevos desarrollos para reducir costos.
Y, por último, se repartieron los recién descubiertos depósitos de crudo de Irán, según se lee en la página de la Oficina de los Historiadores del Departamento de Estado de EE.UU.
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Pie de foto, De las "Siete Hermanas", solamente la anglo-neerlandesa Shell sigue manteniendo su nombre más de un siglo después.
El llamado Acuerdo de Achnacarry permaneció en secreto hasta 1952, cuando fue expuesto ante la Comisión Federal de Comercio de EE.UU.
Años después, el encuentro fue recreado en una película sobre la vida de Deterding realizada en Alemania.
Los expertos consultados admitieron que el poder de las petroleras en las primeras décadas del siglo XX fue tal que podían influir en gobiernos e incluso enfrentarlos.
"En 1951, Irán nacionalizó su industria petrolera porque el gobierno consideraba que la petrolera (BP) no estaba invirtiendo lo suficiente y no pagaba los impuestos correspondientes. ¿Qué pasó? Las 'Siete Hermanas' decidieron bloquear la venta de petróleo iraní; nadie lo tocaba", recordó Garavini.
"Y luego la intervención de la CIA (EE.UU.) y del MI6 (Reino Unido) llevó al derrocamiento del gobierno de Mohammad Mosaddeq dos años después y a su reemplazo por el sha (Reza Pahlavi)", explicó el historiador italiano.
"No fueron las petroleras las que derrocaron el gobierno, pero sí participaron", apostilló.
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Pie de foto, La reunión en Escocia, en la que tres directivos petroleros sentaron las bases del cartel de los hidrocarburos, fue recreada en una película alemana en 1970.
El refugio caribeño
A principios del siglo XX, el hallazgo de yacimientos petroleros en Venezuela atrajo a las "Siete Hermanas" al país caribeño, aunque fueron tres (Standard Oil de New Jersey, Shell y Gulf Oil) las que tuvieron la mayor presencia y durante mayor tiempo.
"La Shell es la pionera de la industria petrolera venezolana, la primera en llegar y la que explota el pozo Zumaque 1 en 1914", explicó Arráiz Lucca, quien agregó que luego le siguió la Standard Oil de New Jersey.
Pese a que llegó con retraso, la estadounidense pronto se hizo con la mitad de los pozos del país. ¿Cómo? "Fue comprando empresas pequeñas y concesiones otorgadas a otras personas", explicó el historiador venezolano.
La nacionalización del petróleo en México en 1938 terminó por atraer a las transnacionales a Venezuela.
"Poco tiempo después estalla la Segunda Guerra Mundial y el petróleo venezolano fue fundamental para la victoria aliada", recordó Toro Hardy.
"Ya no nos acordamos los venezolanos ni el mundo, pero más del 60% del petróleo que utilizaron los aliados vino de Venezuela", aseguró el exdirector de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), la firma estatal nacida de la nacionalización de las filiales venezolanas de las "Siete Hermanas" cinco décadas atrás.
"Y aunque después se hicieron importantes descubrimientos en Medio Oriente, también comenzaron a producirse constantes crisis que interrumpían el suministro. Y, por eso, el mundo veía a Venezuela como un productor confiable", agregó el experto petrolero.
Entre las décadas de 1940 y 1950, las transnacionales construyeron en el país los grandes complejos refinadores, la mayoría de los cuales siguen operativos y forman uno de los pilares de la hoy maltrecha industria petrolera venezolana.
"La mayoría de las refinerías que hay en Venezuela las construyeron las concesionarias. Después de la nacionalización (1976) se hicieron trabajos de modernización o ampliación, pero la infraestructura esencial fue hecha por las concesionarias extranjeras", señaló el historiador Arráiz Lucca.
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Pie de foto, La mayoría de las refinerías existentes en Venezuela fueron levantadas por las "Siete Hermanas".
Los golpes mortales
Pero como nada es eterno, el poder de las "Siete Hermanas" comenzó a decaer en la década de 1960 por dos factores: la fundación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y las nacionalizaciones en Venezuela y en los países del Golfo Pérsico/Arábigo, explicaron los expertos consultados.
"La OPEP empezó a controlar los mercados, quitándoles la influencia a esas empresas", afirmó Toro Hardy.
En similares términos se pronunció Garavini, quien explicó: "Los países exportadores querían tener una voz, no solamente en materia de impuestos, sino también de producción y para ello necesitaban coordinarse".
"Si Irak subía los impuestos, las empresas lo que hacían era cambiar sus inversiones y aumentar la producción en Arabia Saudita u otros países, o vetar la venta de crudo iraquí. La idea de la OPEP era disputarles ese poder a las hermanas", agregó.
Los miembros de la OPEP tienen el 80% de las reservas globales de crudo y producen el 40% de los barriles que se consumen en el mundo, según datos de la organización.
De las "Siete Hermanas", hoy solo se sobreviven cuatro: ExxonMobil, la cual resultó de las fusiones entre Standard Oil de New Jersey (Esso) y la de Nueva York (Mobil); Chevron, que es el resultado de las fusiones entre Gulf Oil y Texaco; BP, que era la Anglo-Iranian; y Shell, que es la única que no ha cambiado de nombre.
Y aunque continúan jugando un papel importante, actualmente el mercado petrolero mundial está dominado por las empresas nacionales de algunos de los países donde operaron durante décadas como Aramco de Arabia Saudita, NIOC de Irán o INOC de Irak. Pdvsa también formó parte de este grupo hasta su colapso a finales de la década pasada.
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Pie de foto, Los expertos aseguran que la fundación de la OPEP y las estatizaciones petroleras en Venezuela y los países del Golfo acabaron con el modelo impuesto por las "Siete Hermanas".
¿Al rescate de su heredera?
Con la nacionalización del petróleo de 1976, las "Siete Hermanas" perdieron oficialmente el grueso de su mercado en Venezuela. Sin embargo, algunas lograron mantener algún tipo de presencia mediante contratos de servicio o mantenimiento con la naciente y entonces prometedora Pdvsa; una de ellas fue Shell.
A finales de la década de 1990, cuando el país emprendió la llamada Apertura Petrolera —una iniciativa destinada a incorporar capital privado en el desarrollo de los vastos yacimientos de crudos pesados y extrapesados de la Faja del Orinoco— varias de estas compañías, como ExxonMobil, Chevron y BP, regresaron al país.
"En la Apertura se comprometieron inversiones por US$65.000 millones que, de haberse cumplido, habrían llevado la producción petrolera de Venezuela a los cinco millones de barriles diarios para 2005", afirmó Toro Hardy, uno de los impulsores de la iniciativa.
Sin embargo, esos planes se vieron truncados en mayo de 2007, cuando el fallecido Hugo Chávez puso en marcha una segunda nacionalización petrolera y ExxonMobil y otras transnacionales se retiraron del país.
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Pie de foto, El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha pedido a las petroleras internacionales invertir US$100.000 millones en Venezuela para recuperar su producción de crudo, pero algunas se han mostrado reacias.
El experto cree que el giro dado por las autoridades venezolanas luego de la inédita operación militar que EE.UU. lanzó en el país el pasado 3 de enero, la cual terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, podría servir para retomar alguno de los planes desechados y aprovechar la vasta riqueza petrolera.
Días después de los sucesos, el presidente estadounidense Donald Trump pidió a las petroleras internacionales que invirtieran US$100.000 millones para rescatar a la industria venezolana, y casi simultáneamente el Parlamento venezolano aprobó, de manera apresurada, una reforma a la Ley de Hidrocarburos para permitir la participación de empresas privadas en el sector energético.
"Venezuela fue siempre considerada como el abastecedor de petróleo más seguro y confiable que había en los mercados petroleros y ofreciendo seguridad jurídica que permita el regreso de los inversionistas privados, volverá a serlo", agregó el exdirector de Pdvsa.
A principios de 2026, Chevron, una de las hermanas, producía 250.000 barriles diarios de crudo en el país, alrededor de una cuarta parte de la producción venezolana actual; y esperaba aumentar esa cifra hasta 300.000 para marzo.
Fuente de la imagen, Cortesía Biblioteca Nacional de Venezuela
Pie de foto, El petróleo vuelve a cobrar importancia en Venezuela justo cuando el país conmemora el 50º aniversario de la nacionalización de la industria.https://www.bbc.com/