Desde este blog, compartiremos los temas mas importantes, en esta era globalizada.
Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
Cuatro de las principales empresas refinadoras de Corea del Sur estudian la compra de petróleo de Venezuela como alternativa de suministro frente a los continuos bloqueos y riesgos de transporte en el estrecho de Ormuz, generados por el conflicto bélico en Medio Oriente.
Según reveló un vocero de la Asociación Coreana del Petróleo a la agencia de noticias Reuters, la industria del país asiático busca diversificar sus proveedores para garantizar la estabilidad operativa y asegurar precios más competitivos en el mercado internacional.
Pruebas de calidad y empresas interesadas en el crudo nacional
En las declaraciones obtenidas por Reuters, el representante del gremio energético detalló que la compañía GS Caltex, una de las firmas más importantes del sector en Corea del Sur, concretó en junio la adquisición de un cargamento de 110.000 barriles de petróleo de Venezuela:
Evaluación técnica de GS Caltex: El lote importado se utilizará en pruebas de procesamiento dentro de sus plantas para medir el rendimiento del producto, verificar los niveles de refinación y determinar si la calidad del crudo se adapta a las especificaciones técnicas de sus instalaciones.
Otras industrias en fase de análisis: Las empresas HD Hyundai Oilbank, SK Innovation y S-Oil también analizan sumarse a la compra de embarques venezolanos si los ensayos de laboratorio resultan favorables.
Estrategia de diversificación y descarte del crudo estadounidense
El representante de la Asociación Coreana del Petróleo enfatizó en el reporte de prensa que la meta prioritaria de las refinerías surcoreanas es romper la vulnerabilidad que representa la dependencia de los despachos provenientes del Golfo Pérsico.
En este plan de reestructuración de compras, el sector energético surcoreano contempla sumar proveedores de Canadá y Australia. Por el contrario, la industria descartó la adquisición de crudo de esquisto (shale oil) procedente de los Estados Unidos, debido a que la reducida escala operativa de los productores independientes en ese país dificulta garantizar volúmenes de suministro estables a gran escala.
Fabricantes de microchips de memoria Samsung y SK Hynix firman acuerdos que suman casi un billón de dólares con tecnológicas estadounidenses.
Los gigantes surcoreanos de microchips de memoria Samsung Electronics y SK Hynix abastecerán a empresas tecnológicas estadounidenses, entre ellas Nvidia, en el marco de acuerdos por valor de 950.000 millones de dólares, declaró el sábado (25.07.2026) un asesor presidencial.
El anuncio se produjo durante la visita del presidente surcoreano Lee Jae Myung a San Francisco para mantener conversaciones con los responsables de las principales empresas tecnológicas estadounidenses, entre ellas OpenAI, Anthropic, Broadcom y Nvidia, con la que ya se había anunciado un acuerdo millonario. Esta empresa, valorada en más de cinco billones de dólares, es actualmente la empresa más valiosa del mundo por capitalización bursátil.
Los dos gigantes surcoreanos de los chips y las empresas tecnológicas estadounidenses acordaron "buscar la cooperación" en el sector, declaró a los periodistas en San Francisco Kim Yong-beom, jefe de gabinete presidencial para políticas, que acompañaba a Lee.
'Declaracion de IA de San Francisco'
Durante su intervención en la cumbre, Lee afirmó que Corea del Sur liderará el camino hacia una nueva era de la inteligencia artificial (IA) en colaboración con empresas tecnológicas globales, poniendo a disposición su "dinámico ecosistema de IA" para ampliar el mercado mundial de aplicaciones industriales y particulares de esta tecnología. Asimismo, presentó la "Declaración de IA de San Francisco", que detalla las ambiciones de Corea del Sur en materia de cooperación tecnológica con Estados Unidos en el ámbito de la IA.
"Me gustaría presentar una visión para el futuro de la IA y proponer una cooperación global para hacerla realidad", declaró Lee. Antes de participar en la cumbre, Lee se reunió por separado con los directores ejecutivos de Nvidia (Jensen Huang), OpenAI (Sam Altman), Anthropic (Dario Amodei) y Broadcom (Hock Tan). Al evento también asistieron el presidente ejecutivo de Samsung Electronics, Jay Y. Lee; el presidente de SK Group, Chey Tae-won; el presidente ejecutivo de Hyundai Motor Group, Euisun Chung; y el fundador de Naver, Lee Hae-jin.
El logo de Samsung Electronics en una de sus tiendas en Seúl.Imagen: Kim Hong-Ji/REUTERS
Seúl, una potencia en semiconductores
Corea del Sur es la sede de los fabricantes Samsung Electronics y SK Hynix, cuyos avanzados chips de memoria son esenciales para la industria de la inteligencia artificial, en rápida evolución, y han alimentado el optimismo sobre las perspectivas económicas del país. El gobierno del país apuesta fuerte por esta industria y anunció inversiones de cerca de 1,2 billones de dólares.
Estos acuerdos representan los últimos movimientos de empresas estadounidenses de IA que buscan asegurar el suministro ante una demanda de chips e infraestructura informática que supera la oferta, lo que impulsa a las compañías tecnológicas a establecer asociaciones más estrechas con los líderes surcoreanos del sector de semiconductores y memorias.
El anuncio de hoy incluye el acuerdo de cooperación de cinco años previsto por SK Hynix para suministrar chips de memoria por valor de 750.000 millones de dólares a empresas como Nvidia, explicó Kim. También incluye un memorando de entendimiento por valor de 200.000 millones de dólares entre Samsung Electronics y Broadcom que abarca el suministro de chips de memoria avanzados y servicios de fundición para la producción de chips de IA durante los próximos cinco años, añadió.
El presidente francés, Emmanuel Macron, interviene durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente surcoreano, Lee Jae Myung (no visible en la imagen), tras su reunión en la Casa Azul presidencial en Seúl, Corea del Sur, el 3 de abril de 2026. (Francia, Corea del Sur, Seúl) EFE
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, abogó desde Seúl este viernes por crear una «coalición de independientes» formada por países democráticos para contrarrestar el «dominio» de China y la «imprevisibilidad» del presidente estadounidense, Donald Trump.
«Debemos impulsar nuevas colaboraciones. (…) Nuestro objetivo es no ser vasallos de dos potencias hegemónicas. No queremos depender del dominio de China, ni exponernos demasiado a la imprevisibilidad de Estados Unidos», declaró en un evento con estudiantes de la Universidad de Yonsei, en Seúl, durante su visita de Estado a Corea del Sur.
Así, Macron defendió la formación de «una coalición de países independientes», en la que participen «quienes creen en la cooperación» y no quieran «depender» de Pekín «ni estar alineados» con Washington. «No debemos permanecer pasivos», manifestó.
Para el dirigente francés, las democracias que tienen una agenda común en defensa del orden internacional basado en la Carta de Naciones Unidas, en ciencia y en innovación tienen «mucho que hacer juntas». «Debemos impulsar esta era, basada en la colaboración, para implementar nuestra capacidad de afrontar estos desafíos», insistió.
«Creemos en el cambio climático, en el comercio libre, y en la capacidad de la diplomacia para resolver la inestabilidad», aseveró, mencionando como aliados para esta «tercera vía» no solo a Corea del Sur, desde donde dijo estas palabras, sino a Europa, Canadá, Japón, Brasil, India o Australia.
En la víspera, Macron ya se mostró crítico con la ofensiva estadounidense e israelí contra Irán, así como las peticiones de su homólogo estadounidense para llevar a cabo una operación militar para reabrir el estrecho de Ormuz. Hoy, fue más allá al citar los fracasos de las misiones «en Irak, Afganistán y Libia». EFE
l Ministerio de Exteriores de Corea del Sur ha impuesto este viernes la prohibición de viajar a cuatro provincias de Venezuela por el elevado riesgo que supone la actual situación del país para la seguridad de los surcoreanos, en medio de la tensión entre Estados Unidos y Venezuela que se ha traducido en un mayor despliegue de fuerzas militares de ambos bandos en la zona.
«El Ministerio de Relaciones Exteriores ha decidido emitir una prohibición de viaje (nivel de alerta de viaje 4) para ciertas zonas fronterizas de Venezuela, donde existen serias preocupaciones sobre la seguridad de nuestros ciudadanos que visitan o permanecen allí, a partir de las 23.00 horas (hora local) del viernes 21 de noviembre, a la luz de la reciente situación nacional e internacional en Venezuela«, reza un comunicado emitido por el Ministerio.
Las provincias de Zulia, Táchira, Apure y Sucre –de las que se excluyen las capitales y una zona oriental de Zulia– no podrán ser visitadas por ciudadanos surcoreanos, lo que supone elevar del nivel 3 –en el que se encontraban anteriormente– al 4 las restricciones de viaje a Venezuela.
El resto de regiones venezolanas han mantenido su nivel 3, por el que no se prohíbe la entrada, pero las autoridades de Corea del Sur han recomendado la evacuación.
«De acuerdo con la designación de estas zonas con restricciones de viaje, quienes las visiten o permanezcan en ellas sin obtener un permiso especial de uso de pasaporte podrán ser sancionados conforme a la legislación vigente en materia de pasaportes. Por lo tanto, se solicita a los ciudadanos coreanos que tengan previsto viajar a estas zonas que cancelen sus viajes, y a los ciudadanos coreanos que actualmente residen en ellas que las retiren», informa la nota del Ministerio de Exteriores.
El Gobierno ha asegurado que seguirá «de cerca» la situación en el país latinoamericano y que tomará las medidas necesarias para «proteger a (nuestros) ciudadanos».
Los líderes de 21 naciones de Asia y la Cuenca del Pacífico inauguraron este viernes su cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), centrada en promover la cooperación económica y abordar desafíos comunes, un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, acordaron tomar medidas para reducir la tensión comercial entre ambos países.
La reunión de este año se celebra en la ciudad surcoreana de Gyeongju y quedó eclipsada por el encuentro del jueves entre Trump y Xi, en el que ambos mandatarios anunciaron compromisos para aliviar su guerra comercial. Trump describió la cita como “un éxito rotundo”, afirmando que reduciría los aranceles sobre China, mientras que Beijing accedió a permitir la exportación de tierras raras y a reanudar la compra de soja estadounidense.
Según analistas, los acuerdos entre las dos principales economías del mundo representaron un alivio para la economía global, después de que varios expertos advirtieran que el fracaso en reducir las tensiones comerciales habría profundizado las incertidumbres en los mercados internacionales.
El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, creado en 1989 durante un período de expansión de la globalización, representa más de la mitad del comercio mundial y defiende el principio de libre comercio e inversión como vía para acelerar la integración económica regional.
En esta edición, los líderes del foro enfrentan retos crecientes, entre ellos la competencia estratégica entre Estados Unidos y China, las vulnerabilidades en las cadenas de suministro, el envejecimiento poblacional y el impacto de la inteligencia artificial en el empleo.
La estrategia económica de Washington se ha orientado hacia una postura de competencia con China en lugar de cooperación, mientras que los aumentos de aranceles y la política de “Estados Unidos primero” impulsada por Trump han generado preocupación por sus efectos sobre la globalización y el multilateralismo.
Durante la sesión inaugural, el presidente surcoreano Lee Jae-myung exhortó a los mandatarios a reforzar la cooperación regional. “Es obvio que no siempre podemos estar del mismo lado, ya que nuestros intereses nacionales están en juego. Pero podemos unirnos para el objetivo final de la prosperidad compartida”, declaró.
“Espero que tengamos discusiones sinceras y constructivas sobre cómo podemos lograr la visión del APEC frente al nuevo desafío de un entorno económico internacional que cambia rápidamente”, afirmó.
Tras la partida de Trump de Corea del Sur, la atención se concentró en Xi Jinping, quien busca proyectar a China como defensora del libre comercio y alternativa al proteccionismo estadounidense. Esta visita marca su primera presencia en Corea del Sur en once años.
Xi tiene programadas reuniones bilaterales con el presidente Lee Jae-myung, con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, aunque el encuentro con la mandataria nipona aún no fue confirmado oficialmente.
El anfitrión surcoreano recibió a Xi y a otros líderes a su llegada al centro de convenciones de Gyeongju, donde se desarrolla la cumbre que se extenderá hasta el sábado. También asisten la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, el presidente de Chile, Gabriel Boric, único líder latinoamericano presente; el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., y el primer ministro canadiense, Mark Carney.
La APEC, integrada por 21 economías de Asia y América bañadas por el océano Pacífico, reúne a Australia, Brunéi, Canadá, Chile, China, Hong Kong, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Rusia, Singapur, Taiwán, Tailandia, Estados Unidos y Vietnam.
El foro representa el 60% del PIB mundial, casi la mitad del comercio global y agrupa al 40% de la población del planeta. Sus miembros se denominan “economías” —y no países— para permitir la coexistencia de representantes de China, Hong Kong y Taiwán, siendo una de las pocas instancias donde coinciden delegaciones de China y la isla autogobernada, considerada por Beijing como una “provincia rebelde”.
Corea del Sur confirmó el viernes que seguirá negociando con Washington para alcanzar un nuevo acuerdo arancelario antes del 1 de agosto, cuando entran en vigor los gravámenes «recíprocos» estadounidenses, mencionando que los diálogos abarcarán desde acceso al mercado agrícola hasta coordinación en sectores estratégicos como semiconductores.
AFP
El jefe de políticas de la oficina presidencial Kim Yong-beom realizó las declaraciones como parte de una conferencia de prensa sobre los resultados de la reunión del jueves (hora de Washington) entre el ministro de Industria Kim Jung-kwan y el jefe negociador comercial Yeo Han-koo, de Corea del Sur, con el secretario de Comercio estadounidense Howard Lutnick.
Kim Jung-kwan y Yeo también tenían previsto reunirse en estas horas con Lutnick y el representante comercial estadounidense Jamieson Greer.
Asimismo, el ministro de Exteriores Cho Hyun podría reunirse con su homólogo de Washington Marco Rubio el 31 de julio, según fuentes diplomáticas citadas por la agencia local de noticias Yonhap. Corea del Sur ha estado sosteniendo reuniones de alto nivel en Washington en los últimos días para alcanzar un acuerdo para reducir o eliminar los aranceles «recíprocos» del 25 %, que serán impuestos por la Administración Trump a partir de agosto, y los gravámenes sectoriales en vigor, que incluyen el acero y el sector automotriz.
La oficina presidencial surcoreana también dijo que las conversaciones incluyen cooperación industrial, inversión, acceso al mercado agrícola y coordinación en sectores estratégicos como semiconductores y construcción naval.
Por otro lado, el asesor de seguridad nacional Wi Sung-lac, también presente en la sesión informativa del viernes, declaró que las conversaciones sobre cooperación en materia de defensa han sido «relativamente más estables», y expresó su esperanza de que tal avance tenga «un efecto positivo en el resto de las negociaciones».
Wi, quien estuvo en Washington a principios de esta semana, recientemente propuso un paquete de negociación a Washington que incluía el sector de defensa.
Las conversaciones se producen bajo la presión del acuerdo alcanzado entre Washington y Tokio, en el que EE.UU. redujo los aranceles «recíprocos» al 15 % a cambio de la apertura japonesa de mercados agrícolas y automotrices y la promesa de una inversión de 550.000 millones de dólares.
La economía surcoreana es menos de la mitad del tamaño de la japonesa y muy inferior a la china, lo que convierte en un reto igualar el volumen de inversión que Tokio comprometió en su pacto con Washington, y lo que Pekín podría llegar a ofrecer potencialmente, según analistas citados por Yonhap.
Venezolanos en Corea del Sur también se sumaron a la gran protesta mundial / FOTO @ConVzlaComando
Un grupo de venezolanos se congregaron en Corea del Sur para alzar su voz en contra de los resultados emitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE) en la elección presidencial del pasado 28 de julio.
lapatilla.com
A través de las redes sociales, el Comando ConVzla compartió imágenes de los venezolanos que junto a pancartas y el tricolar nacional expresaron su protesta, exigiendo la verdad.
Venezolanos en Corea del Sur también se sumaron a la gran protesta mundial / FOTO @ConVzlaComandoVenezolanos en Corea del Sur también se sumaron a la gran protesta mundial / FOTO @ConVzlaComando LaPatilla.com
Este domingo 26 de noviembre, los ministros de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Japón y China tuvieron cita en la ciudad surcoreana de Busan. Allí acordaron fortalecer los lazos de cooperación entre sus naciones y coordinar esfuerzos reales para una cumbre entre los gobernantes de sus países. El anuncio llega en medio de los intentos de China de cooperar con Estados Unidos y las amenazas nucleares de seguridad que representa Corea del Norte.
Delegaciones de Corea del Sur, China y Japón asisten a la 10ª reunión trilateral de ministros de Asuntos Exteriores en Busan, Corea del Sur, domingo 26 de noviembre de 2023.via REUTERS - POOL
Una reunión importante se avecina para la región asiática, en un intento por aliviar las tensiones entre las potencias del continente. Este domingo 26 de noviembre, los ministros de Asuntos Exteriores de China, Japón y Corea del Sur acordaron reiniciar la cooperación entre sus países y preparar una cumbre para que participen sus tres líderes.
A pesar de que China y Estados Unidos adelantan esfuerzos para reparar sus débiles vínculos bilaterales –incluso tuvieron una cumbre este mes en la que participaron los dos presidentes, Xi Jinping y Joe Biden– a Beijing le preocupa la proximidad de Washington en el continente asiático y el fortalecimiento de sus vínculos con la región.
En 2008, Seúl, Tokio y Beijing pactaron realizar una cumbre anual para impulsar los intercambios diplomáticos y económicos. Sin embargo, tras la pandemia del Covid-19 y las disputas internas entre los países, los planes cambiaron, siendo 2019 el año de la última reunión.
Los funcionarios de las tres naciones se reunieron en el puerto surcoreano de Busan, para llevar a cabo la primera muestra de cooperación tripartita desde el último intento en 2019. En septiembre de este año, representantes de los tres países habían acordado organizar una cumbre trilateral en el “primer momento conveniente”.
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El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, el ministro de Asuntos Exteriores surcoreano, Park Jin, y la ministra de Asuntos Exteriores japonesa, Yoko Kamikawa, posan para una foto antes de la 10ª reunión trilateral de ministros de Asuntos Exteriores en Busan, Corea del Sur, domingo 26 de noviembre de 2023.via REUTERS - POOL
No obstante, los máximos mandatarios diplomáticos no especificaron una fecha para la reunión de los tres líderes.
A pesar de que el encuentro del presidente chino, Xi Jinping, el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, y Yoon Suk Yeol, presidente surcoreano, puede que no se realice en lo que queda de este año, Cho Tae-yong, asesor de seguridad nacional de Corea del Sur, aseguró, en diálogo con la cadena 'Yonhap News TV', que es probable que la cumbre se realice en "un futuro cercano".
Los ministros acordaron seis áreas de cooperación, incluyendo seguridad, economía y tecnología; también decidieron promover discusiones concretas para materializar la cumbre, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Park Jin, afirmó estar preocupado por los problemas de Corea del Norte. El funcionario señaló a sus homólogos que era "importante institucionalizar aún más la cooperación trilateral para que se convierta en un sistema estable y sostenible", tal como informa el comunicado de su Ministerio.
El ministro surcoreano de Asuntos Exteriores, Park Jin, escolta al ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, y a la ministra japonesa de Asuntos Exteriores, Yoko Kamikawa, antes de la 10ª reunión trilateral de ministros de Asuntos Exteriores en Busan, Corea del Sur, domingo 26 de noviembre de 2023.via REUTERS - POOL
Del lado chino, Wang Yi aseguró que los tres países deberían desempeñar un papel activo en la promoción del desarrollo de la región y el global, de una “manera y actitud más progresistas”. Yoko Kamikawa, de Japón, detalló que una mayor cooperación trilateral aportaría a la paz regional, en un momento en el que la seguridad internacional se ha vuelto “más grave y compleja que nunca”.
Los ministros de Corea del Sur y Japón condenaron el lanzamiento de Corea del Norte la semana pasada de su primer satélite espía, al tiempo que acordaron dar respuesta a los acuerdos de armas entre Pyongyang y Moscú, tal como informó el Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano.
Un cohete que transporta un satélite espía Malligyong-1 es lanzado, tal y como afirma el gobierno norcoreano, en un lugar indicado como la provincia de Gyeongsang del Norte, Corea del Norte, en esta imagen de mano obtenida por Reuters el 21 de noviembre de 2023.via REUTERS - KCNA
No obstante, Park se reunió por separado con Wang, de China, en una visita a Seúl en la que acordaron reforzar las comunicaciones estratégicas, según Corea del Sur. El funcionario surcoreano le pidió a China que desempeñe un rol constructivo para alentar a Corea del Norte a evitar más provocaciones y que Pyongyang emprenda el camino hacia la desnuclearización.
Del otro lado, Beijing le pidió a Park que no politice las cuestiones económicas y tecnológicas, según el Ministerio de Asuntos Exteriores chino, en medio de las crecientes tensiones entre China y Estados Unidos por los semiconductores.
¿Qué antecede este avance de cooperación en el continente asiático?
Con vínculos muy definidos en términos económicos y culturales, juntos, Corea del Sur, China y Japón representan cerca del 25% del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel mundial. Sin embargo, los esfuerzos para impulsar esta potente cooperación trilateral se ven fracturados a menudo por la combinación de factores como las disputas históricas derivadas de la agresión de Japón en tiempos de guerra y la competencia económica y estratégica entre China y Estados Unidos.
Seúl y Tokio son importantes aliados militares de Washington en Asia, albergan en sus territorios cerca de 80.000 tropas estadounidenses. Los intentos de Estados Unidos de cooperar en la región en temas de seguridad provocan la ira de China, que es extremadamente sensible ante cualquier acción que parezca detener su ascenso al dominio del continente.
El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, y el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, posan para una foto con gorras de béisbol de Stanford junto a la ex secretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice durante un debate al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en Stanford, California, EE.UU., el 17 de noviembre de 2023.REUTERS - BRITTANY HOSEA-SMALL
No obstante, las relaciones entre Corea del Sur y Japón se han deteriorado considerablemente durante los últimos años por problemas originados en la colonización japonesa, en la península de Corea, entre 1910 y 1945.
Pese a ello, en los últimos meses los lazos han mejorado entre los dos países a medida que cada uno ha tomado una serie de pasos importantes para dejar a un lado las disputas históricas e impulsar la cooperación frente al avance nuclear de Corea del Norte y lo que eso representa para la seguridad de la región y del mundo.
El arsenal norcoreano de misiles con capacidad nuclear no deja de expandirse, y plantea una amenaza para la seguridad de Corea del Sur y Japón. A su vez, hay sospechas de que China –el gran aliado de Corea del Norte y su mayor fuente de ayuda– evita aplicar las sanciones de la ONU a Pyongyang y, en cambio, le envía asistencia encubierta para mantenerlo como un aliado contra las influencias estadounidenses.
El primer ministro japonés, Fumio Kishida, y el presidente chino, Xi Jinping, posan para una foto de familia durante la Cumbre de CEOs del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en San Francisco, California, Estados Unidos, el 16 de noviembre de 2023.REUTERS - CARLOS BARRIA Estados Unidos: un actor clave en la región
Washington ha buscado mantenerse presente en el continente asiático de manera constante. Y lo ha hecho gracias a sus lazos con países como Corea del Sur y Japón, sus aliados clave en la región.
El pasado 16 de noviembre los líderes de Washington, Seúl y Tokio reafirmaron su sintonía para hacer frente a los desarrollos armamentísticos de Corea del Norte y mantener la estabilidad en Asia-Pacífico. Al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), Biden reconoció a sus aliados como “socios capaces e indispensables” y prometió llevar la cooperación a “niveles sin precedentes”. Además, el jefe de la Casa Blanca le agradeció a los líderes de Corea del Sur y Japón sus esfuerzos para dejar atrás las disputas históricas y mejorar sus relaciones bilaterales.
Cumbre de Directores Ejecutivos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en San Francisco, California, EE.UU., el 16 de noviembre de 2023. UU. el 16 de noviembre de 2023.REUTERS - CARLOS BARRIA
No es la primera muestra de los lazos trilaterales de estas naciones. En agosto de este año se llevó a cabo una reunión histórica en Camp David, uno de los lugares más emblemáticos de la diplomacia estadounidense. A la cumbre asistieron los líderes de Seúl y Tokio, acompañados por su puesto del presidente Joe Biden.
ARCHIVO - El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en el centro, saluda al presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, a la izquierda, y al primer ministro de Japón, Fumio Kishida, a la derecha, el 18 de agosto de 2023, en Camp DavidAP - Andrew Harnik
Allí, acordaron una alianza permanente entre los tres países, que tiene como objetivo principal hacer frente a la amenaza armamentística que representa Corea del Norte y frenar el aumento de China en el Pacífico.
Sin embargo, la presencia de Estados Unidos en Asia no es bien vista por China, su rival económico y político. A pesar de que Corea del Sur y Japón son conscientes del descontento de su vecino país, eso no los ha detenido en el fortalecimiento de sus lazos con Washington.
Diversas lecciones podemos extraer de las impactantes transformaciones de Corea del Sur. En el plano económico, resulta emblemático hablar del “milagro del río Han”, para hacer referencia a los cambios en la economía, que en apenas tres décadas, pasó de la pobreza a la décima economía del mundo. En el plano político, resalta el proceso de transición de una dictadura a una democracia parlamentaria, con sus primeras elecciones en 1987.
En estos momentos nos impresiona el exitoso control de la pandemia del coronavirus y, en ese contexto, efectuar las elecciones para la renovación de los 300 escaños de la Asamblea Nacional, el pasado 15 de abril, bajo rigurosas medidas de seguridad sanitaria y con una participación histórica de la población.
Sobre el milagro económico surcoreano se ha escrito mucho y desde múltiples perspectivas, empero, siempre es conveniente, para fortalecer las esperanzas, recordar que, luego de varios años de guerra, con una economía desbastada, logró llegar un ingreso per cápita de 29 mil $ por habitante, un nivel de apertura e inserción en la economía mundial donde las exportaciones representan el 60% del PIB.
Sus principales conglomerados económicos (chaebols) como Samsung, LG o Hyundai gozan de un enorme prestigio a escala mundial.
También es ampliamente reconocido el proceso de transición política que permitió la superación de la dictadura a una democracia parlamentaria, proceso en el cual la prosperidad económica ha jugado un papel significativo, pues ha permitido la conformación de una importante clase media, que logró avances en términos de bienestar económico y en educación y progresivamente fue reclamando una mayor libertada y participación política.
Esa joven democracia ha logrado institucionalmente consolidarse, entre otros, luego que masivas protestas populares durante más de seis semanas a finales del año 2016, lograron la destitución de la Presidenta Park Geun-hye, acusada de malversación de fondos y tráfico de influencias.
Admirable proceso si observamos como en los países autoritarios la colosal corrupción de las élites políticas goza de impunidad e incluso es un factor que facilita el ascenso político.
Frente a la pandemia del coronavirus (Covid-19), Corea del Sur también está resultando un ejemplo elogiado a nivel mundial, el control estricto y sistemático mediante pruebas masivas que se calculan aproximadamente 15 mil diarias. Un seguimiento y apoyo gubernamental a los infectados, una población disciplinada que tiene una importante experiencia acumulada en el manejo de epidemias, toda vez que ha enfrentado el SARS (2003), la gripe aviar (2009) y el MERS (2015). Todos estos factores han contribuido a los bajos niveles de mortalidad.
En el contexto de pandemia, que está resultando dramática para la mayoría de países, Corea del Sur ofrece otra significativa lección y mantiene sus elecciones para la renovación de la Asamblea Nacional el 15 de abril de este año. Una experiencia novedosa y admirable, bajo estricta disciplina sanitaria en más de 14 mil colegios electorales, con especial atención para la población en confinamiento, que no perdió el derecho del voto, y utilizando el propio proceso electoral como un espacio de despistaje.
Naturalmente la elección representaba un plebiscito para la labor del Presidente Moon Jae-in y su partido Demócrata. Una gestión que además del exitoso manejo de la pandemia ha logrado, entre otros, una acertada política exterior, resaltando la prudente y estratégica vinculación con todos sus vecinos, en particular con Corea del Norte, su gran amenaza.
Para completar el círculo el pueblo surcoreano ha sabido asumir el reto histórico y ha participado masivamente en las elecciones, alcanzando un 66% de asistencia, nivel muy significativo para una elección parlamentaria que, en la mayoría de los casos, resulta poco estimulante.
En esta oportunidad, además de fortalecer la institucionalidad democrática, el pueblo surcoreano ha brindado un importante respaldo al Presidente, y su partido logra la mayoría en la nueva Asamblea Nacional.
Los resultados han superado las expectativas, pues no obstante la exitosa administración de la pandemia, el gobierno enfrentaba una reducción de popularidad, por algunos casos de corrupción y el desempleo juvenil. Con esta nueva mayoría parlamentaria se espera que el Presidente pueda avanzar en su agenda de transformaciones en la política fiscal, la generación de empleo y el fortalecimiento de las relaciones con su peligroso vecino de Corea del Norte.
Los retos que esperan al Presidente son muchos y de gran calado, para mencionar algunos que parecen colosales: debe lidiar con el joven dictador de Corea del Sur, que irracionalmente juega a la carrera nuclear y los ensayos misiliticos; también tiene una población que está envejeciendo y, ahora llegan la graves consecuencias globales de la pandemia, que reducen los mercados de exportación.
Pero estamos seguros que, tanto la creatividad del Presidente Moon Jae-in, como la disciplina y fortaleza de su pueblo, permitirán superar estos obstáculos.
En el entrenamiento, denominado "Foal Eagle", ambas naciones realizan durante un mes los simulacros más grandes del año.
Con algunas semanas de postergación, los ejércitos de Estados Unidos y de Corea del Sur iniciaron ayer sus mayores maniobras anuales militares conjuntas, que habían sido retrasadas en febrero por los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang, informó Seúl.
Con el aplazamiento de más de un mes, las naciones aliadas propiciaron un acercamiento y las condiciones entre Corea del Norte y del Sur para que retomaran los diálogos.
Los ejercicios militares entre ambos países implican una serie de operaciones aéreas, navales y terrestres en las que participan tropas especializadas. En esta edición, las maniobras, denominadas "Foal Eagle", que incorporan tropas aéreas, terrestres y navales, se llevarán a cabo durante cuatro semanas, señaló el portavoz. En ocasiones anteriores, estos ejercicios militares duraban dos meses.
También se desarrollará el ejercicio de instrucción de mandos (simulado por computador) "Key Resolve" y, según consignó The New York Times, se realizará durante dos semanas a partir de mediados de abril.
De acuerdo con el medio estadounidense, un portavoz del Pentágono dijo que los ejercicios conjuntos involucrarían a alrededor de 11.500 soldados estadounidenses y 300.000 fuerzas surcoreanas.
Los oficiales militares en Seúl han dicho que la escala de estas maniobras no iría más allá de las vistas en años anteriores.
Corea del Norte, que ha acusado año tras año tanto a Corea del Sur como a EE.UU. de practicar la invasión a su país durante los simulacros militares conjuntos -lo que Washington y Seúl niegan-, no ha hecho ningún tipo de declaraciones al respecto.
En marzo, el líder norcoreano, Kim Jong-un, aseguró ante una delegación surcoreana en Pyongyang que "entiende" la situación con respecto a los simulacros conjuntos, según afirmó el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional de Corea del Sur, Chung Eui Yong, que encabezó la delegación.
Las maniobras de este año comienzan a pocas semanas de que el Presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el líder norcoreano Kim se reúnan en una cumbre el 27 de abril. En el primer encuentro de este tipo que se celebra en más de una década, se espera que Moon y Kim aborden los primeros pasos para una desnuclearización de la península coreana y un acercamiento entre ambas potencias.
DESPLIEGUE Los ejercicios "Foal Eagle" (en terreno) y "Key Resolve" (simulado por control) reunirán a 11.500 soldados estadounidenses y a 300.000 surcoreanos.
Kim Jong-Un tomó un tren lento a Beijing y una vía rápida hacia la respetabilidad. El líder norcoreano -a veces retratado como un amenazante villano de James Bond- es ahora recibido con honores en la capital china. Junto al Presidente Xi Jinping, estaba trabajando sobre cómo lidiar con el líder estadounidense Donald Trump. Si el objetivo de su programa nuclear acelerado era llamar la atención, entonces ya ha ganado.
Los intereses de Kim son más profundos, sin embargo, que un poco de adulación extranjera. También van más allá de la flexibilización de las sanciones. Su principal objetivo parece ser garantizar la supervivencia a largo plazo de la dinastía Kim. Eso significa finalmente encontrar una forma de expulsar a las tropas estadounidenses de Corea del Sur y Japón. Este objetivo estratégico es compartido por China, que quiere sacar a Estados Unidos del Lejano Oriente.
Tanto Xi como Kim se presentan como negociadores dispuestos a dialogar, en lugar de ir a la guerra. Se supone que la cumbre entre Trump y Kim, programada para mayo, marcará el comienzo de muchos meses de conversaciones que alejarán las perspectivas de conflicto en Oriente.
Es casi seguro que Kim está decidido a seguirle la cuerda a los estadounidenses el mayor tiempo posible y utilizar ese tiempo para acelerar la investigación nuclear. La oferta de desnuclearización de Kim se ajusta a China: podría ser un medio para eliminar a cambio el sistema de misiles de defensa del área de gran altitud (Thaad) de fabricación estadounidense emplazado en Corea del Sur y finalizar el despliegue de tropas estadounidenses allí. Pero EE.UU. exigiría monitorear las instalaciones norcoreanas.
China , que ha sido empujada por los estadounidenses para aumentar la presión sobre el liderazgo de Corea del Norte, siempre ha puesto su mirada en Corea del Sur. Si puede alejar a ese país de su alineamiento con Estados Unidos, entonces habrá ganado un premio real. China se habrá establecido como la parte más poderosa, con un atractivo magnético para los antiguos aliados de Estados Unidos.
Trump debe proceder con precaución, aunque un acuerdo con Kim se ve poco probable.
Kim se reunió con el Presidente Xi Jinping en Beijing, donde manifestó su compromiso con la desnuclearización
El líder de Corea del Norte buscó tanto el respaldo de Beijing ante sus próximas reuniones con los presidentes de Corea del Sur y de Estados Unidos como convertirse en un actor validado en el escenario global.
En la primera visita internacional de Kim Jong-un desde que llegó al poder en Corea del Norte en 2011, los largos apretones de manos, los brindis, las caminatas y las sonrisas que intercambió con el Presidente chino, Xi Jinping, dejaron de manifiesto que, a pesar de las recientes tensiones, Pyongyang tiene un poderoso aliado. China utilizó también la cumbre de esta semana, que sorprendió al resto del mundo, para demostrar que no permitirá que la marginen de las discusiones sobre el futuro de su vecino, ni de los encuentros que el líder norcoreano tendrá en los próximos meses con los presidentes de Corea del Sur y de Estados Unidos.
La visita secreta "no oficial", que habría ocurrido entre el domingo y ayer, fue confirmada una vez que Kim y su señora, Ri Sol-ju, regresaron a su país, aunque el paso de un extraño tren blindado por Beijing ya había desatado las especulaciones sobre la presencia del líder norcoreano. Su padre, el fallecido Kim Jong-il, realizó varios viajes ocultos a China entre 2010 y 2011, siempre en tren porque tenía miedo a volar.
"No cabe duda de que mi primera visita fuera tenía que ser a la capital china", dijo el líder norcoreano, según la agencia KCNA. "Es mi solemne deber, como alguien que debe valorar los lazos a lo largo de generaciones", agregó Kim, quien aseguró estar comprometido con la desnuclearización de la península y reafirmó su disposición a "dialogar con EE.UU." y otros países.
Los expertos coinciden en que además de haberle servido como preparación para sus próximas cumbres con Corea del Sur y EE.UU., el encuentro secreto sería un claro intento de Kim por conseguir el respaldo de la primera potencia asiática de cara a las conversaciones que mantendrá en abril y mayo con los mandatarios de dichos países. Pero el líder norcoreano también "quiere ser validado" internacionalmente y quiere que China "reduzca su actitud" paternalista con Norcorea, comentó a "El Mercurio" Richard Bush, codirector para Asia de Brookings Institution.
Xi destacó la importancia de mantener "intercambios de alto nivel" entre ambos países, avanzar en el desarrollo de la paz y "cimentar la voluntad popular" de ampliar las relaciones entre los dos regímenes comunistas. Un objetivo crucial para Beijing sería reafirmar su conexión con las reuniones que sostendrá el líder norcoreano próximamente, de las que hasta ahora ha estado excluido.
China ha sido el principal aliado político y un socio comercial indispensable para el régimen de Kim después de la guerra entre ambas Coreas (en armisticio desde 1953), pero las relaciones se deterioraron de manera muy fuerte principalmente en el último año debido a los desafiantes ensayos de misiles de largo alcance y las pruebas nucleares de Pyongyang.
Beijing apoyó las sanciones de la ONU y suspendió las importaciones de carbón y mineral de hierro desde el país vecino, también porque Norcorea aparentemente trató de humillar al gigante asiático al hacer coincidir algunos de sus ensayos misilísticos con grandes cumbres globales que se han realizado en China.
En este contexto, el gobierno de Xi parecía haberse convertido en un mero espectador a medida que Corea del Norte comenzó a comunicarse con Seúl y Washington en las semanas recientes, en especial desde la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno, el mes pasado.
"Es una victoria psicológica para Beijing haber asegurado una reunión con Kim antes de que se reuniera con (el surcoreano) Moon Jae-in o con Trump. También es un recordatorio muy fuerte para todos los actores de que si bien China fomenta la diplomacia, especialmente las conversaciones entre Pyongyang y Washington, para aliviar las tensiones y promover la estabilidad en la región, no será un jugador pasivo en este proceso", comentó a este diario Jenny Town, subdirectora del sitio 38 North, asociado a la Universidad de Johns Hopkins.
La analista agregó que en Beijing existe la sensación de que endurecieron las medidas contra el régimen de Kim con el fin de evitar una guerra comercial con EE.UU., pero la administración Trump de todas formas ya estaría encaminando a China hacia esa guerra. "Ahora que Corea del Norte ha dejado de realizar pruebas, está inmersa en un proceso diplomático y ha declarado su voluntad de negociar la desnuclearización, le permite a China suavizar su posición".
Kim, que calificó el encuentro de "exitoso", habría invitado a Xi a visitar Pyongyang en "un momento apropiado", lo que habría sido aceptado por el Mandatario chino.