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viernes, mayo 15, 2026

Ingreso mínimo de $240 en Venezuela no alcanza para salir de la pobreza, advierte economista de la UCAB


El ajuste anunciado por el gobierno mantiene congelado el salario mínimo en menos de un dólar y traslada el peso de la remuneración a bonos sin impacto en prestaciones sociales

El anuncio del gobierno venezolano de elevar el llamado “ingreso mínimo integral” a 240 dólares mensuales abrió un nuevo debate sobre el deterioro salarial en Venezuela y las limitaciones del actual esquema de remuneración basado en bonos. Para el economista e investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la UCAB, Demetrio Marotta, el ajuste no representa una mejora estructural para los trabajadores y, por el contrario, “los mantiene en una trampa de pobreza”.

El nuevo monto, anunciado el 30 de abril, está compuesto por 200 dólares del Bono de Guerra Económica y 40 dólares correspondientes al cestaticket. Sin embargo, el salario mínimo oficial continúa congelado en 130 bolívares mensuales, equivalente a alrededor de 0,30 dólares al tipo de cambio del momento.

Marotta sostiene que el problema central no es únicamente el monto, sino la naturaleza del ingreso. “Lo que se aprobó fue pura liquidez”, afirma, al recordar que los bonos no tienen incidencia en prestaciones sociales, vacaciones, utilidades ni otros beneficios contemplados en la Ley Orgánica del Trabajo.

El investigador también subraya la enorme distancia entre ese ingreso y el costo real de vida. La Canasta Básica Alimentaria supera actualmente los 500 dólares mensuales, por lo que el ajuste anunciado apenas cubre menos de la mitad de los gastos esenciales de una familia.

Bonos sin salario y riesgo para las empresas

Otro de los puntos críticos señalados por el economista es la ausencia de publicación oficial del ajuste en Gaceta Oficial. A su juicio, esto genera incertidumbre jurídica tanto para trabajadores como para empleadores.

Según explica, mientras el sector público asume automáticamente el pago del Bono de Guerra a través del sistema Patria, en el sector privado no existe todavía claridad legal sobre cómo debe aplicarse el nuevo esquema ni sobre la base de cálculo de obligaciones adicionales, como el aporte previsto en la Ley de Protección de las Pensiones.

Esa normativa obliga a las empresas a cancelar al Estado un aporte equivalente al 9% de los pagos realizados a sus trabajadores, incluyendo salarios y bonificaciones. La falta de definiciones oficiales, advierte Marotta, podría provocar que muchas pequeñas y medianas empresas retrasen ajustes salariales o incluso reduzcan nómina.

“El efecto en cierres de empresas y despidos podría ser selectivo y asimétrico”, señala el especialista, quien además alerta sobre un posible incremento de la informalidad laboral mediante pagos no registrados o contratación bajo figuras independientes.

Inflación, consumo y una economía atrapada

Aunque el incremento del ingreso mínimo podría generar presión sobre algunos costos empresariales, Marotta estima que el impacto inflacionario será limitado. Muchas compañías ya venían pagando montos cercanos a los 240 dólares para retener personal y habían ajustado previamente los precios de bienes y servicios.

El economista considera que el problema inflacionario venezolano responde más a factores estructurales: alta presión tributaria, debilidad del crédito, baja inversión y restricciones económicas que afectan la producción.

INGRESO

En ese contexto, insiste en que Venezuela enfrenta un “círculo vicioso”: los salarios son demasiado bajos para estimular el consumo, pero al mismo tiempo las empresas operan en un entorno tan precario que tampoco tienen capacidad de aumentar remuneraciones de forma sostenible.

“Si no aumentan los salarios, no hay consumo; si no hay consumo, las empresas no venden más ni se expanden”, resume.

Reforma laboral: oportunidad o retroceso

Marotta considera que el anuncio del gobierno podría ser una señal de apertura para discutir una reforma laboral en la Mesa de Diálogo Social acompañada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sin embargo, advierte que los trabajadores llegan debilitados a esa discusión.

A su juicio, el empresariado tiene actualmente una representación más sólida y organizada que los sindicatos, lo que podría derivar en cambios legales orientados más a flexibilizar costos laborales que a fortalecer derechos.

El investigador cree necesario revisar aspectos del marco laboral vigente para facilitar la contratación formal y estimular la inversión, pero insiste en que cualquier reforma debe preservar garantías fundamentales para los trabajadores.

Datos de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), en cuya elaboración participa el IIES UCAB, muestran que cerca de 80% de los trabajadores venezolanos se encuentran en condiciones de informalidad: sin cotización al seguro social, vacaciones pagadas o contratos formales.

Las medidas económicas que propone la UCAB

Más allá del debate salarial, Marotta sostiene que Venezuela necesita cambios económicos de mayor profundidad para recuperar capacidad de crecimiento.

Entre las medidas planteadas por el IIES UCAB menciona la reducción de la presión fiscal sobre las empresas, flexibilización del encaje legal para impulsar el crédito bancario, ajustes en la política cambiaria y reformas que faciliten la formalización de negocios.

Aunque reconoce que la economía venezolana ha mostrado pequeñas señales de recuperación, advierte que el país todavía opera a una fracción de su tamaño previo a la crisis.

“La economía está a un tercio de lo que era en 2013. Cualquier mejora pequeña se nota, pero eso no significa una recuperación masiva”, concluye.

https://elestimulo.com/

domingo, mayo 03, 2026

En Venezuela, el salario mínimo quedó en el olvido: Ejecutivo le apostó a los bonos retroactivos


Cortesía

En una decisión que prioriza la disciplina fiscal sobre las demandas sindicales, el Ejecutivo venezolano ha ratificado que el salario mínimo no experimentará cambios.

En su lugar, la estrategia gubernamental se ha centrado en el fortalecimiento de las transferencias directas a través del Sistema Patria, elevando el Ingreso Mínimo Integral (IMI) a 240 dólares mensuales.

El anuncio, realizado el jueves por Delcy Rodríguez, presidente encargada de la República Bolivariana, detalla que el incremento de 50 dólares se concentra íntegramente en el Bono de Guerra Económica, el cual alcanza ahora los 200 dólares.

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Al sumar los 40 dólares fijos por concepto de alimentación (Cestaticket), el trabajador promedio del sector público recibe un alivio inmediato en su flujo de caja, reforzado además por un pago retroactivo de 50 dólares que ya ha comenzado a liquidarse en las cuentas de los beneficiarios.

Sin embargo, detrás de las cifras positivas para el consumo inmediato, subyace una realidad económica compleja. La negativa de aumentar el salario base, anclado desde hace años en niveles simbólicos.

Esa decisión responde al temor del Ejecutivo de desbordar el gasto público. Según analistas financieros, un incremento del salario mínimo legal activaría, de inmediato, el recálculo de pasivos laborales, aguinaldos y escalas salariales.

Se trata de compromisos — y de una enorme suma de dinero — que el Estado venezolano no tiene capacidad de financiar bajo la estructura presupuestaria actual.

Más detractores que defensores

Esta política de «bonificación del ingreso» ha sido cuestionada por diversos sectores académicos, pero sobre todo por centrales sindicales y gremios.

Para tales sectores, la falta de incidencia salarial de estos bonos significa que las prestaciones sociales y las jubilaciones siguen perdiendo valor real frente al costo de vida.

Para entender este fenómeno, es vital observar el comportamiento de la canasta alimentaria.

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Según el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), una familia promedio requiere 692 dólares mensuales para cubrir gastos básicos, particularmente los asociados a la alimentación.

Si se toma en consideración que el salario mínimo permanecerá congelado en 130 bolívares mensuales, que equivalen a 0.27 centavos de dólar, la conclusión es que la canasta alimentaria sigue superando con creces los ingresos integrales anunciados.

https://www.descifrado.com/

viernes, mayo 01, 2026

‘Las presiones inflacionarias serán mínimas’, dice economista tras el aumento del ingreso mínimo


El economista Leonardo Vera aseguró este jueves que no habrá presión inflacionaria en los próximos días, horas después de que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunciara un aumento del ingreso mínimo integral.

Rodríguez aumentó el ingreso mínimo hasta los 240 dólares, aunque no aclaró si se trataba de un incremento del salario mínimo. En una entrevista para Noticiero Venevisión, Vera analizó las consecuencias de la medida.

En un principio, Vera descartó las preocupaciones sobre un aumento de la inflación por el ajuste del ingreso. «Dado que el país está bastante abastecido, diría que las presiones inflacionarias serían mínimas», añadió.

«Evidentemente, los beneficiarios de esta medida son los hogares de bajos ingresos y lo que van a hacer con estos ingresos es convertirlos en consumo, mejorar su dotación alimentaria», sentenció Vera.

VERA SOBRE INFLACIÓN Y EXPECTATIVAS

Gremios y sindicatos presentaron distintas exigencias, enfocándose en la necesidad de aumentar el salario mínimo. Ante este escenario, Vera dijo que «había una expectativa en los últimos días de que el incremento iba a ser mixto».

«La magnitud del ajuste quizá está un poco por debajo de las aspiraciones que tenían algunos gremios laborales», indicó Vera, quien también afirmó que el «ajuste es bastante bajo» para los pensionados, puesto que su ingreso aumentó apenas a los 70 dólares.

«No hay un incremento del salario mínimo. Si se va a llevar a 240 dólares en caso de trabajos activos, es puramente bonos. Ni siquiera cestatickets, porque si los contempla, el incremento iría más allá del sector público y estaría tocando al sector privado», dijo Vera.

Vera detalló que el ingreso integral está compuesto por los bonos, el salario y el cestaticket. Tras los anuncios de Rodríguez, el economista subrayó que «solo es un aumento de la bonificación» y no del salario mínimo.

Tras el anuncio de Rodríguez, comenzaron una serie de pagos retroactivos que van a complementar bonos depositados previamente. Sin embargo, todavía permanecen diversas dudas sobre la composición del aumento del ingreso y se mantienen las exigencias por mejoras salariales.

https://noticiasaldiayalahora.co/

martes, abril 28, 2026

“El desafío de una vejez digna en Venezuela” será el tema del forochat de este #29Abr por Norma Rivas


Foto: Tairy Gamboa

Luis Cano, coordinador del Frente Único en Defensa de los Pensionados, Jubilados y la Tercera Edad, será el invitado en un forochat del miércoles, 29 de abril, a las 4:00 p. m, organizado por Crónica Uno a través de Telegram. Su ponencia abordará la lucha por pensiones dignas y los derechos de los adultos mayores en Venezuela.

Cada 1° de mayo, el Día Internacional de los Trabajadores, miles de venezolanos, entre ellos trabajadores, sindicatos, gremios, pensionados y jubilados, se agrupan en las principales ciudades del país para alzar su voz en defensa de sus derechos laborales y sociales.

En este día, las marchas no solo son una protesta, sino un grito por una vida digna, en un contexto en el que el salario mínimo y las pensiones no alcanzan ni para lo más básico.

Desde 2022, las pensiones y el salario mínimo en Venezuela han permanecido estancados, lo que agrava aún más la situación de miles de pensionados y jubilados que, a pesar de haber trabajado durante toda su vida, hoy luchan por sobrevivir con montos que no les permiten cubrir ni sus necesidades más esenciales.

El último aumento al salario mínimo en Venezuela fue en marzo de 2022, y desde entonces, el poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados ha caído drásticamente. Con tan solo 130 bolívares, equivalentes a menos de un dólar, recibidos esta semana, muchos no pueden ni siquiera comprar un pan canilla.

Esta situación refleja una crisis económica que golpea especialmente a los más vulnerables, aquellos que, tras una vida de trabajo, deberían disfrutar de un retiro tranquilo, pero que hoy luchan por su supervivencia diaria.

Situación insostenible

Para ofrecer un análisis sobre la vulnerabilidad de este sector, que ha entregado su fuerza de trabajo al país, Crónica Uno consultó a Luis Cano, coordinador del Frente Único en Defensa de los Pensionados, Jubilados y la Tercera Edad, quien posee una sólida trayectoria en la lucha por pensiones justas y el cumplimiento de los derechos de los adultos mayores en Venezuela.

Cano, figura clave en la organización de protestas y defensa de los derechos de los pensionados, será el invitado del forochat este miércoles, 29 de abril a las 4:00 p.m. por Telegram. En su ponencia, Cano abordará la lucha por pensiones dignas y el cumplimiento de los derechos de los adultos mayores en Venezuela.

El defensor de derechos humanos también ha señalado en diversas ocasiones que los pensionados se ven obligados a elegir entre medicinas o alimentos, una situación insostenible que pone en riesgo la salud y el bienestar de miles de venezolanos.

Esta dicotomía entre elegir entre comer o tratarse médicamente refleja la crisis humanitaria que enfrentan muchos pensionados, especialmente aquellos con enfermedades crónicas que requieren tratamientos constantes.

Problema estructural

La ponencia se titula “El desafío de una vejez digna en Venezuela”. Este título hace referencia a la falta de políticas públicas que garanticen un envejecimiento digno, algo que debería ser un derecho fundamental en cualquier sociedad.

En esta charla, Cano abordará no solo el problema económico, sino también las políticas públicas que deben implementarse para garantizar una vejez digna, y cómo los ciudadanos pueden organizarse para hacer valer sus derechos.

A lo largo de la ponencia, el activista también ofrecerá ejemplos de modelos exitosos de otros países que han implementado reformas sociales para proteger a sus adultos mayores. Haz clic aquí para unirte al grupo de participantes.

El invitado dispondrá de 20 minutos para presentar su ponencia, después de lo cual los participantes podrán realizar sus preguntas.

Este espacio también ofrecerá una oportunidad para que los pensionados y jubilados compartan sus historias y preocupaciones directamente con aquellos que luchan por sus derechos, dando voz a aquellos que, por mucho tiempo, han sido silenciados.

La participación activa de la comunidad en este tipo de discusiones es esencial para que se encuentren soluciones a los problemas más urgentes que enfrentan los adultos mayores en Venezuela.

https://cronica.uno/

sábado, agosto 09, 2025

Comité del Conflicto: El salario mínimo en Venezuela es una afrenta a la clase trabajadora


EFE/ Miguel Gutiérrez

El Comité Nacional de Conflicto de los Trabajadores en Lucha fijó posición tras la llegada del salario mínimo apenas a un dólar con la tasa que fijó el Banco Central de Venezuela este jueves 7 de agosto: 130,06 bolívares por cada divisa estadounidense.

A través de un comunicado manifestaron que «el salario mínimo en Venezuela es una afrenta a la clase trabajadora» que se mantiene en 130 bolívares desde el mes de marzo de 2022, la última vez que la gestión de Nicolás Maduro decretó un aumento salarial para los sectores público y privado.

«Hoy, 7 de agosto de 2025, el salario mínimo en Venezuela ha llegado oficialmente a un dólar. Un solo dólar por mes para quienes sostienen con su esfuerzo los servicios públicos, la producción nacional, la educación, la salud y cada rincón de la vida cotidiana. Este monto no solo es insuficiente: es una humillación institucionalizada. Es el salario mínimo más bajo del planeta, y representa una política deliberada de empobrecimiento para beneficiar a las élites económicas y gobernantes de turno», expresaron en Facebook.

En el año 2023, Miraflores creó el llamado «bono de guerra económica» con el que reemplazó el salario mínimo. Al ser una bonificación no tiene incidencia en prestaciones sociales, vacaciones ni jubilaciones para las y los trabajadores de la administración pública.

Qué exigen los trabajadores

«Desde el Comité Nacional de Conflicto de Trabajadores en Lucha denunciamos con absoluta firmeza este atropello a la dignidad humana. Un salario mínimo que no cubre ni el 1% de la canasta básica, que no permite pagar transporte, alimentación ni medicinas, no puede llamarse salario. Es una burla, una condena a la miseria, una violación flagrante de los derechos humanos laborales consagrados en la Constitución y en convenios internacionales», dijo la coalición de trabajadores.

Recordaron que ese mismo monto de 130 bolívares es el que reciben las personas pensionadas en el país, que tampoco tienen forma de contar con recursos suficientes para subsistir.

«Mientras el dólar oficial escala a 130 bolívares, el trabajador venezolano queda atrapado en una economía dolarizada sin poder adquisitivo alguno. El Estado, lejos de proteger, agrede y somete al ostracismo a los trabajadores. No hay excusas técnicas ni bloqueos que justifiquen esta política de hambre. Lo que hay es una decisión política de desmantelar el valor del trabajo y de quebrar la organización sindical con fines inconfesables», lamentaron.

Ante esto presentaron tres exigencias al chavismo gobernante:

– Un aumento inmediato del salario mínimo acorde al costo real de la vida.

– La restitución de las tablas salariales y beneficios contractuales.

– El respeto al derecho a la negociación colectiva y a la protesta.

Y agregaron que «con un salario mínimo de un dólar, se condena a millones de trabajadores y trabajadoras a la pobreza extrema, a la miseria y a la desesperación. Los pensionados quedan sin pensión, los trabajadores quedan sin salario «.

https://efectococuyo.com/