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jueves, agosto 28, 2025

Pemex seguirá siendo el mayor pasivo de Hacienda en el futuro previsible: UBS


El banco de origen suizo UBS comentó que el propio historial de Pemex dificulta ser optimista

UBS dice que el éxito de la estrategia de Pemex de la participación del sector privado, reducción de costos e impulso a proyectos rentables

Petróleos Mexicanos, la empresa estatal conocida como Pemex, seguirá siendo el mayor pasivo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en el futuro previsible, advirtió el grupo financiero de origen suizo UBS.

Ver más: Este es el plan de Sheinbaum para rescatar a Pemex

“Pemex seguirá siendo el mayor pasivo de corto plazo de Hacienda en el futuro previsible”, dijo el banco europeo.

El comentario surge de un análisis elaborado por UBS sobre la estrategia financiera y operativa que presentó el Gobierno mexicano de la presidenta Claudia Sheinbaum a principios de agosto de 2025.

La Secretaría de Hacienda emitió bonos por US$12.000 millones para que la petrolera mexicana cubra sus compromisos financieros de este año, además presentó junto con la Secretaría de Energía un plan operativo y de inversión para que Pemex pueda pagar sus amortizaciones de deuda por su cuenta a partir de 2027.

Para lograrlo, Hacienda y la banca de desarrollo estatal alistan un fideicomiso de por US$13.250 millones exclusivamente para proyectos de inversión de Pemex.

El banco europeo señaló que el éxito de la nueva estrategia dependerá “en gran medida” de la participación del sector privado, de la disposición de Pemex por reducir costos y de su capacidad para impulsar proyectos que generen rentabilidad financiera positiva.

Ver más: Pemex aumenta proyectos identificados para inversiones con empresas privadas

Pero el banco también comentó que el propio historial de Pemex hace “difícil” ser optimista en esos frentes, además de que el nuevo plan estratégico no constituye una desviación marcada por el camino que la compañía ha conducido sus negocios desde que el expresidente Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia del país en 2018, mientras que refuerza la integración vertical de la compañía y amplia su producción hacia energéticos alternativos.

Pemex arrastra un pasivo financiero de US$98.800 millones mientras su producción petrolera se encuentran en el nivel más bajo en cuatro décadas y su negocio de refinación enfrenta retrasos desde 2022.

https://www.bloomberglinea.com/

martes, agosto 19, 2025

La angustia de Pemex, no usar el ‘fracking’, que es lo único que puede salvarla



El director de la petrolera mexicana asegura que no van a usar esta técnica mientras defiende que es la única solución para obtener nuevas reservas.

La primera semana de agosto, el Gobierno de México presentó su Plan Estratégico 2025-2035 para rescatar, otra vez, a Petróleos Mexicanos (Pemex). Entre su batería de medidas proponen reactivar la evaluación de yacimientos de geología compleja por su potencial para insuflar nueva vida a las menguantes reservas petroleras del país. Pero la única forma de explorar y explotar estos recursos es el fracturamiento hidráulico o fracking, una técnica criticada por ambientalistas y parte de la comunidad científica y que el director de Pemex aseguró, esa misma semana, que no iban a usar.

La última estimación oficial arroja un volumen de 113.000 millones de barriles de petróleo de recursos prospectivos. De ese total, el 57% se encuentra en yacimientos no convencionales. Esto representa una oportunidad para elevar las reservas y contribuir a revertir la caída de la producción nacional, se lee en el Plan 2025-2035. Días después, en el Foro Nacional de Energía celebrado en el Senado, el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, tras enfatizar que no van a hacer fracking, comenzó a cantinflear en torno a la necesidad de México de explorar y explotar estos yacimientos no convencionales.

El problema que tengo es reemplazar yacimientos productivos con yacimientos cada vez menos productivos, argumentó. No estamos haciendo explotación de recursos ahorita de yacimientos no convencionales; lo que estamos haciendo es la evaluación de cuánto podríamos obtener, cuál podría ser la producción, cuál la recuperación e ingresos. En una reciente entrevista con EL PAÍS, la secretaria de Energía, Luz Elena González, también rechazó esta práctica: Estamos completamente en contra de eso. Nadie está planteando eso. Sin embargo, tenemos que hacernos cargo de que hay que incrementar la producción de gas. Nosotros importamos una cantidad muy importante de gas y tenemos reservas de gas.

El fracking es una serie de técnicas de extracción de hidrocarburos contenidos en rocas que no se pueden explotar de forma convencional. También sirve para estimular pozos con producción en declive. Básicamente se introduce una mezcla de 90% de agua con arena y aditivos químicos, muchos con alta toxicidad, para fracturar las rocas. En promedio, cada fractura en un pozo requiere 15 millones de litros de agua, que queda inservible para el consumo humano y otros usos.

Minimizar el impacto ambiental

El fracking que ustedes conocieron en la década de los 2000 como el gran boom de los Estados Unidos es muy distinto en la actualidad, continuó Rodríguez Padilla. La tecnología para el aprovechamiento seguro de hidrocarburos en yacimientos de geología compleja ha experimentado avances significativos durante la última década, orientados a minimizar el impacto ambiental, justifica el Plan Estratégico 2025-2035 de Petróleos Mexicanos. Se preguntó a Pemex por su estrategia en relación al fracking, pero a cierre de edición no habían contestado.

Nosotros lo llamamos Fracking del Bienestar, bromea Alejandra Jiménez, miembro de la Alianza Mexicana contra el Fracking, un conjunto de organizaciones ecologistas y sociales que llevan 12 años tratando de que México prohíba estas técnicas. El plan de Pemex es una declaratoria de que quieren y van a desarrollar fracking, pero como saben que ahora no tienen la licencia social, evitan hablar de fracturamiento y dicen decenas de eufemismos como estimulación, yacimientos complejos, yacimientos no convencionales…. Las preocupaciones principales para estas organizaciones son ambientales, sociales y de salud.

La prohibición del fracturamiento hidráulico fue una promesa de campaña de Andrés Manuel López Obrador que se mantuvo como su compromiso número 75 cuando tomó protesta: No usaremos métodos de extracción de materias primas que afecten la naturaleza y agoten las vertientes de agua, como el fracking. Pero, aunque en los hechos el fracking disminuyó radicalmente, esta prohibición nunca quedó reflejada en una legislación. En las Cámaras hubo un total de siete iniciativas para desarrollar leyes secundarias, pero todas fueron desechadas.

En México, el fracking se practicó con frecuencia desde 2003 hasta 2018. En esos 15 años, casi 8.000 pozos habían sido fracturados. En el sexenio de López Obrador y pese a su compromiso, la extinta Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) aprobó en 2019 siete planes para incorporar recursos de aceites y gas en yacimientos no convencionales y se fracturaron 93 pozos en Veracruz y Puebla de acuerdo a diversas solicitudes de acceso a la información realizadas a Pemex.

En 2022, cuando estaba al frente de la Secretaría de Medio Ambiente María Luisa Albores, su equipo jurídico, junto a la Alianza Mexicana contra el Fracking y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), trabajaron durante meses en la redacción de un decreto presidencial para establecer una moratoria del fracking hasta disponer de suficiente evidencia científica para evaluar sus riesgos potenciales y posibles.

Ese decreto llegó al escritorio de López Obrador, y el presidente dijo que tenía que pasar por la Secretaría de Energía y la de Economía, recuerda Jiménez, ahí se paró, no pudimos seguir. En Energía estaba Rocío Nahle, hoy gobernadora de Veracruz, que se ha manifestado a favor.

En el Plan C de López Obrador, su legado legislativo al Ejecutivo de Claudia Sheinbaum presentado en febrero de 2024, se incluye una reforma constitucional que prohíbe otorgar contratos o realizar actos administrativos que permitan la extracción de hidrocarburos en yacimientos no convencionales mediante fracturamiento hidráulico y la minería en cielo abierto. En la exposición de motivos argumentaban que esta tecnología se encuentra catalogada como una de las más dañinas al medio ambiente a nivel mundial. Con el plan presentado por Pemex y los discursos de Rodríguez Padilla, todo apunta a que será una herencia que no verá la luz.

En México tenemos tres grandes zonas relacionadas con yacimientos no convencionales que ya han sido identificados. Uno viene de Estados Unidos, de Texas, y tiene continuidad en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y un poco de Veracruz, y hay otros dos yacimientos importantes en Tamaulipas y un poco del norte de Veracruz, enumera Alma América Porres, doctora en Geofísica Aplicada y comisionada de la CNH de 2015 a 2022. Las técnicas que se pueden usar en estos yacimientos son fracturamiento hidráulico; no hay otras, dice.

Porres explica que, aunque digan que no van a usar fracturamiento hidráulico, la evaluación que anunció el director de Pemex implica usar estas técnicas. En los yacimientos no convencionales, primero se hace un pozo vertical para ver si las rocas tienen calidad suficiente, y luego se hace una prueba piloto con varios pozos horizontales para probar el fracturamiento y ver cómo va a ser su distribución y la posibilidad de explotar estos recursos.

Este tipo de técnicas ha evolucionado a nivel mundial y ya no tiene que hacerse con agua para uso humano, sino que se han ido perfeccionando con menor cantidad y con agua no potable, asegura, pero debe haber grandes controles a nivel ambiental con regulación y supervisión; en Estados Unidos, Texas es más libre, pero en Pensilvania las leyes son muy restrictivas; habría que ver qué regulación queremos en México para dejar tranquila a la parte de la sociedad que está preocupada con estas prácticas que han resultado exitosas en otras partes del mundo.

Justo en Texas, la Comisión de Ferrocarriles, que regula las industrias extractivas, advirtió el mayo pasado que las aguas contaminadas resultado de las fracturas hidráulicas en el Estado están causando un aumento de la presión subterránea que puede dañar tanto las reservas de crudo como las de agua dulce. Cada barril de crudo supone generar cinco de agua contaminada con residuos químicos, lo que ha creado un enorme problema de desechos. Los petroleros usan pozos de desecho para inyectar estos residuos de nuevo a la tierra. La Comisión de Ferrocarriles tiene listados 52.000 pozos para este fin.

La inyección de agua contaminada ha resultado en aumentos generalizados en la presión de los yacimientos que pueden no ser de interés público y dañar los recursos minerales y de agua dulce en Texas, dice la Comisión, de acuerdo con Bloomberg. Desde junio, entró en efecto una nueva legislación que pone límites a cuánta agua residual y a cuanta presión puede inyectarse en estos pozos. Los activistas y propietarios de la tierra llevan años advirtiendo de los peligros de estos procesos.

El País de España

https://www.costadelsolfm.org/

martes, agosto 12, 2025

Luz Elena González secretaria de Energía, es la encargada de supervisar el plan para reflotar la producción de Pemex



La secretaria de Energía reflexiona con sobre el nuevo plan del Gobierno de Claudia Sheinbaum para reflotar las finanzas y la producción de Pemex. Luz Elena González y Claudia Sheinbaum.

El Gobierno de Claudia Sheinbaum busca revertir el horizonte energético de México en un tiempo récord. Pretende que Petróleos Mexicanos (Pemex) pase en menos de dos años de ser una empresa acorralada por sus deudas a una petrolera con autosuficiencia financiera y una producción de crudo y gas natural en ascenso. Para ello, las secretarías de Energía, Hacienda y la dirección de Pemex han presentado esta semana este plan maestro. Una hoja de ruta para los próximos 10 años bajo la idea de continuar con la recuperación de la soberanía energética y retomar la planificación estratégica.

“México era vanguardia en temas de planificación, tenía instrumentos que eran incuestionables”, aseguraba este jueves la secretaria de Energía, Luz Elena González (Villahermosa, Tabasco, 51 años) durante la entrevista con EL PAÍS en su nueva oficina, en el mismo edificio que hasta hace unos meses albergaba a la Fiscalía General de la República. González insiste en que el punto de partida es el “desmantelamiento” del sector energético que, en su opinión, sufrió México antes de la llegada de Andrés Manuel López Obrador. “Se puso en riesgo la soberanía energética y estamos convencidos de que la energía no solo es una mercancía más”, incide.

La hoja de ruta plantea un modelo que pretende balancear soberanía y competitividad. El desafío no es menor dado el alud de desafíos financieros y operativos que enfrenta la petrolera más endeudada del mundo: sus deudas rebasan los 120.000 millones de dólares, mientras la extracción de crudo y gas natural cae. No obstante, el plan, sobre todo su arquitectura financiera del plan y la mano tendida de nuevo a las empresas privadas, ha sido recibido con expectativa.

Pregunta. A veces casi es peor decepcionar a los críticos que ilusionarlos. ¿Por qué cree que ahora sí va a funcionar la estrategia para salvar a Pemex?

Respuesta. El pesimismo te lleva a la derrota siempre. El principio de que funcionen las cosas es estar optimista y estar seguro de lo que estamos haciendo. Con eso no garantizas el éxito, claro, ¿Por qué va a funcionar? Porque es un plan. Hacía muchos años no se hacía uno en el cual hay una solidez y una claridad completa de la parte financiera y de la parte productiva, y ambas se complementan. No es solo cómo haces frente a la situación financiera, sino cómo la haces sustentable en el largo plazo para que no te vuelva a ocurrir en términos del peso que puede tener en las finanzas públicas. Lo que hicimos fue resolver los temas profundos, estructurales, diría yo, de Pemex, pero ligarlos a un plan productivo que permita que en un tiempo razonable la empresa empiece a valer por sí sola. Nos metimos a cada número de cada área de Pemex para poder primero entender y luego poder ver qué negocios podían sustentar la estrategia financiera.

P. Conseguir que en dos años la empresa sea sostenible es ambicioso.

R. Hay que ser un poco optimista. La estrategia financiera es lo suficientemente flexible para ir leyendo las señales de los mercados. El secretario de Hacienda es un gran financiero y tiene un equipo muy sólido en el área de deuda pública. Estuvimos trabajando no solo en la estrategia que ahorita estamos anunciando, sino en los siguientes pasos que permitan ir acuerpando esa estrategia y arribar a lo que queremos en 2035. El plan no es sexenal, es una hoja de ruta para los próximos 10 años, que le da a la empresa una visión de largo plazo. Seguimos siendo un país petrolero, pero tenemos que avanzar hacia la transición energética, otra de las de las prioridades de la reforma constitucional que hicimos. Lo que queremos es capitalizar la empresa, es darle ingresos líquidos a la caja de Pemex para que pueda hacer las inversiones y producir lo que necesitamos.

P. ¿En qué va a consistir el fondo de Banobras?

R. Es un instrumento único, busca proteger la inversión de 2025 para poder empezar a dar viabilidad a todo el programa. No podíamos agarrar y pagar todos los activos sin ver qué iba a pasar con la inversión y la producción desde ya. El vehículo de Banobras lo que busca es garantizar la inversión del 2025 y entonces ahí garantizamos este cambio en la producción. Es un vehículo que se hace por única vez, es importante decirlo, se encarga de la inversión de 2025 y permite que la empresa no se pare, porque tiene que pagar todo lo que venimos cargando desde hace 15 años.

P. Da la impresión de que Pemex se va a encargar de la parte técnica, Hacienda de la parte financiera y Energía, es decir, usted, de que todo el mundo cumpla con su trabajo. Una especie golpe en la mesa donde papá Estado ha tomado el liderazgo y va a hacer que Pemex haga por fin las cosas bien. ¿Cuál va a ser el papel de Hacienda y de Energía? ¿Van de alguna forma a tutelar a Pemex?

R. No, tutelar no. No asumimos ningún papel que no nos compete. Pemex se tiene que hacer cargo de todo, hay gente muy capacitada, este trabajo lo hemos hecho con cada uno de los funcionarios de Pemex y este plan depende de ellos y del director general. El tema es que se había desmantelado la capacidad de planeación del Estado, era necesario que nos volviéramos a coordinar. El secretario de Hacienda no tiene tiempo para estar vigilando la producción de Pemex, pero tiene la responsabilidad de velar por las finanzas públicas de este país y Pemex importa. El director de Pemex es una persona súper capaz y mi papel es el que mandata la Constitución. Soy la cabeza del sector energético. Pero hasta ahí.

P. ¿Cuáles van a ser los proyectos prioritarios de 2025?

R. Uno es mantener la plataforma de producción en 1,8 millones de barriles. Es la plataforma suficiente para poderle dar el crudo necesario para el procesamiento de productos de alto valor. Gasolina, diesel y turbosina. La recuperación de la producción petroquímica, lograr la autosuficiencia en la producción de fertilizantes y avanzar en otras líneas de negocio que permitan hacer una transición energética de la empresa.

P. ¿Como el litio y cogeneración?

R. En efecto. Además, se respetan todos los contratos que existan y demás y creamos una figura nueva, la de asociación mixta. Eso permite hacer asociaciones mucho más transparentes, claras y más rentables para el Estado mexicano. Donde el Estado resguarde una ganancia sensata y el privado pueda participar también con una ganancia sensata. Son asignaciones que tiene Pemex de campos ya explorados, donde hay confirmación de reservas. Estas asignaciones siguen siendo de Pemex, pero a través de contratos se puede hacer una inversión mixta donde el privado pone el recurso que se requiere para la explotación y se comparten riesgos y ganancias, y hay una prelación muy clarita de pagos. Lo primero que se paga acá es el impuesto del bienestar, el 30%. Eso es un cambio importante también, porque durante muchos años Pemex se utilizó para pagar impuestos, entonces no era posible su rentabilidad. Después se cubren los costos, la inversión, con criterios muy claros y transparentes. Esos costos van hasta el 30%, salvo casos específicos y pasan por un comité. Hay una evaluación de cada uno de los proyectos antes y durante el seguimiento. ¿Por qué hasta el 30%? Porque con los datos que tenemos creemos que es suficiente para ciertos tipos de campos y permitimos que sea hasta el 40%, por ejemplo, para campos de aguas profundas. Ahorita hay 21 proyectos que están en proceso de adjudicación.

P. Es decir, el Estado es el dueño de los recursos, el rector de los procesos, pero ¿también el mejor aliado de los privados en este sector?

R. No estamos en contra de la inversión privada, al contrario, es fuente importante del desarrollo del país, pero bajo reglas claras, no de cualquier forma. Estamos en contra de lo que está fuera de la ley, del interés nacional, del interés público y de la soberanía de este país.

P. Hablando de lo que está fuera de la ley. Pemex ha sido históricamente una fuente también de corrupción y de fuga de dinero. ¿Qué pasos se van a dar para sanear Pemex en materia de corrupción?

R. No sé a qué se refiere con la fuga de dinero. Y en materia de corrupción, si hay algún tema, hay que denunciarlo, lo vamos a perseguir y lo vamos a combatir. Nosotros entregamos la administración de la Ciudad de México con cero observaciones de la Auditoría Superior. Y no, no estoy diciendo que no existieran casos, pero si se daban, se combatía. Y esto será lo mismo. Nosotros no vamos a cambiar.

P. ¿Cuánto de lo presentado esta semana depende del combate al robo de combustible, conocido como huachicol?

R. Este programa va en paralelo al combate al comercio ilícito de combustibles, pues ese es un objetivo del Estado mexicano, no diría de la Secretaría, desde el lado de seguridad. Nosotros estamos dando elementos para tener mayor información y facilitar los mecanismos que permitan el combate por parte de las áreas de inteligencia y seguridad pública. Antes la trazabilidad completa de los combustibles no era una obligación. Nuestra contribución es encontrar esos huecos y apoyar a los compañeros en seguridad. A día de hoy llevamos más de 60 millones de litros de combustible decomisado, hay más de 1.100 personas detenidas.

P. En la parte productiva del plan ha llamado la atención, por polémico, el tema del fracking. ¿Cree que México en general, y la izquierda mexicana en particular, tiene que hacer un reseteo sobre su concepción del fracking?

R. Quiero ser muy cuidadosa. Nosotros venimos del sector ambiental, no vamos a hacer absolutamente nada en contra del sector ambiental. Por lo tanto, estamos en contra del fracking. ¿Qué significa? Fracturamiento, llegar, sacar, extraer los combustibles, los de los recursos petrolíferos con agua de consumo humano o agua para uso de la industria. Estamos completamente en contra de eso. Nadie está planteando eso. Por convencimiento, porque de ahí venimos. Sin embargo, tenemos que hacernos cargo de que hay que incrementar la producción de gas. Nosotros importamos una cantidad muy importante de gas y tenemos reservas de gas.

P. ¿Qué espera y qué le pide al sindicato de Pemex de cara a este nuevo plan?

R. El sindicato es un tema de los trabajadores y es un derecho laboral que tienen los trabajadores. Yo le hablaría a los trabajadores de Pemex. Los trabajadores de Pemex son la columna vertebral de la empresa.

P. ¿Y a los líderes sindicales?

R. Que se sumen a esta nueva visión y que contribuyan a la formación de capital humano, de los ingenieros que necesitamos. Hay que recuperar el orgullo de la ingeniería mexicana y recuperar a todas esas mentes brillantes que perdimos y la formación de capital humano que teníamos.

El País de España

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jueves, agosto 07, 2025

El plan integral de Claudia Sheinbaum para recuperar a Pemex



La presidenta mexicana anunció un plan integral con su equipo energético para afrontar el complejo futuro de la petrolera estatal.

.El Gobierno de México presentó un plan estratégico de financiamiento de la empresa estatal Petróleos Mexicanos, conocida como Pemex, para solventar las amortizaciones de su abultada deuda financiera que asciende a US$98.800 millones.

Las autoridades pretenden apoyar a la compañía durante 2025 y 2026 para reducir su deuda y que la compañía cubra sus gastos a partir de 2027.

Jorge Mendoza Sánchez, director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), reveló la creación de un fondo de inversión para proyectos de Pemex, un vehículo que será utilizado exclusivamente para proyectos de 2025 con un monto objetivo es de MXN$250.000 millones (US$13.250 millones)

El financiamiento vendrá de la banca de desarrollo gubernamental como Banobras, Nacional Financiera y Banco Nacional de Comercio Exterior, así como la banca comercial y el público inversionista, y contará con garantía del gobierno federal para que su costo de financiamiento sea muy bajo, comentó Mendoza Sánchez.

La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que con el vehículo se garantiza la inversión de Pemex para que la empresa pueda cubrir el pago a proveedores con sus propios recursos.

Víctor Rodríguez Padilla, CEO de Pemex, dijo que la estrategia está basada en elevar los ingresos, reducir los costos y mejorar el perfil financiero, consolidando la producción de petróleo crudo y exportar “pequeños excedentes”.

El directivo mencionó el desarrollo de los campos Zama y Trion, además de desarrollar yacimientos cercanos a campos existentes. Incluso la empresa está estudiando todo el potencial geológico que tiene como hidrocarburos no convencionales, un área que requiere fractura hidráulica, técnica conocida como fracking.

El esperado plan fue presentado por los más altos funcionarios del sector energético del país en Palacio Nacional, quienes también convocaron a una reunión posterior, sin precedentes en los últimos siete años, para detallar su estrategia a los medios de comunicación ante el complejo futuro que enfrenta la petrolera mexicana.

Pemex

Plan operativo

La petrolera mexicana aumentó los proyectos de producción petrolera de contratos mixtos con empresas privadas de 11 a 21 para producir 92.000 barriles diarios de aceite el próximo año.

El objetivo es alcanzar un pico de 450.000 barriles diarios en 2033 equivalente al 25% de la extracción total, según la presentación del Plan estratégico 2025-2035.

Los campos estratégicos Trión y Zama figuran entre los más importantes para la producción con picos estimados de 109.000 y 180.000 barriles diarios en 2029 y 2034, respectivamente.

Rodríguez Padilla defendió la rentabilidad del negocio de refinación, el cual registra pérdidas multimillonarias cada trimestre y expuso que la empresa tiene un margen variable de refinación de US$4 por cada barril de petróleo.

Incluso prevé que la compañía exporte diésel en 2027 gracias a la producción de la refinería Dos Bocas.

El gigante mexicano prevé alcanzar un pico de producción de gasolinas, diésel y turbosina de 1,39 millones diarios en 2029 con las siete refinerías y Deer Park.

El documento planteó otros negocios como la ampliación de la red de gasoductos del sureste, servicios logísticos a otras empresas, comercialización de electricidad renovable —incluidos 39 proyectos solares para generar 7 MegaWatts— y otros energéticos como hidrógeno y biocombustibles, además de producción de litio en cinco campos petroleros.

El origen de los problemas

Pemex arrastra una abultada deuda financiera de US$98.800 millones, cifra que la convierte en la petrolera más endeudada del mundo. Además debe a sus proveedores y contratistas MXN$430.540 millones (US$22.789 millones) al cierre de junio, de acuerdo con su reporte de resultados más reciente.

Después de alcanzar su pico productivo en 2003, la petrolera, asediada por una alta carga tributaria, duplicó su deuda financiera entre 2012 y 2018, mientras sus activos petroleros, como Ku-Maloob-Zaap, entraron en fase de declive durante la administración del expresidente priista Enrique Peña Nieto, quien acabó con el monopolio de la empresa para abrir el sector a empresas privadas con una polémica reforma energética en 2013.

Los retos de Pemex no solo son financieros sino operativos. La producción petrolera está en el nivel más bajo en cuatro décadas, mientras el negocio de refinación tiene retrasos desde 2022, acompañado por pérdidas multimillonarias, y con la división de logística tratando de erradicar el robo de combustibles.

Aunque los Gobiernos anteriores siempre manifestaron su apoyo a Pemex en caso de ser necesario, la gestión de Sheinbaum ha intensificado las señales con medidas concretas de respaldo, desde cambios a la Constitución hasta presupuesto etiquetado para deudas y un nuevo régimen fiscal.

La señal más reciente ocurrió el 29 de julio, cuando Hacienda emitió deuda por US$12.000 millones, a través de un complejo instrumento financiero conocido como notas precapitalizadas o P-Caps, con el fin de que Pemex pague sus amortizaciones de deuda y préstamos bancarios este año.

Los primeros resultados fueron casi inmediatos. Tres días después de la emisión, la agencia Fitch Ratings mejoró la calificación crediticia de Pemex dejándola un escalón abajo del grado de inversión.

Arturo Solís – Zenyazen Flores – Bloomberg

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Pemex prevé que los contratos mixtos logren 25% de la producción Por Karol García

 

 21 esquemas de desarrollo mixto en que la petrolera seleccionará socios servirán para frenar la caída en la producción nacional de hidrocarburos líquidos, según el Plan Estratégico 2025-2035.

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A partir del 2027 la extracción nacional será de 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos, mediante Pemex por sí solo, con sus socios, contratos mixtos y la de terceros.

Petróleos Mexicanos (Pemex) estima que la producción mediante los nuevos contratos mixtos en alianza con privados represente hasta la cuarta parte de la producción nacional de hidrocarburos líquidos: 450,000 barriles diarios en 2033, según el Plan Estratégico 2025-2035, por lo que la selección de socios debe ser altamente minuciosa.

A partir del 2027 la extracción nacional será de 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos, lo que incluye la extracción sólo de Pemex, la que tiene con sus socios en contratos adjudicados entre 2015 y 2017, la producción de los contratos mixtos y la de terceros, que son las empresas que ganaron las rondas de licitación previas a la administración pasada.

“De acuerdo con estimaciones internas, los 21 esquemas para desarrollo mixto podrían aportar en conjunto hasta 450,000 barriles diarios de aceite en su punto máximo”, expone Pemex en su Plan, “esta participación es relevante tanto para estabilizar la producción base como para compensar la declinación de campos maduros y asegurar el cumplimiento de los compromisos de abastecimiento energético del país”.

Ahora bien, en el nuevo modelo de colaboración entre Pemex y el sector privado existe el riesgo de que se invite a empresas sin las capacidades adecuadas como experiencia, medios o soportes financieros suficientes en los nuevos contratos mixtos, según expertos en el tema.

Víctor Hugo Juárez Cuevas, CEO de la consultora De Edge Innovation, explicó que según lo definido en el nuevo Plan Estratégico para Pemex 2025-2035, los nuevos participantes de los contratos mixtos para el desarrollo de actividades de Pemex serán personas morales constituidas como sociedades mercantiles, mientras las asignaciones de contratos las realizará la Secretaría de Energía cumpliendo con las necesidades de la petrolera mexicana.

Dichos participantes son exclusivamente personas morales que se encuentren constituidas como Sociedades Mercantiles de acuerdo con la Legislación Mexicana. Los socios así sólo deben cumplir con lo señalado en la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, con lo que se podría considerar exclusivamente a que participen en dichas asignaciones a empresas por invitación o designación directa.

Esto representa un gran reto no sólo para las empresas que están participando en el sector, sino que además, abre el camino para nuevas empresas, lo cual sería de enorme impacto en el desarrollo económico, siempre que se observe que los nuevos participantes cuenten con la experiencia o medios probados.

“En caso contrario, estarían participando y viéndose beneficiadas de asignaciones y contratos, empresas que aun cuando no sean de reciente creación no cuenten con la experiencia, medios y soportes financieros suficientes que conlleve en alguna manera a realizar actividades con alto riesgo que permitan la aparición de siniestros o de sucesos de impacto humano, ambiental o financieros. O en su caso, que después de la asignación o contratación se tengan que revocar y sancionar”, dijo a El Economista.

GRÁFICO EE
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/

El nuevo Plan de Pemex Por Jorge A. Castañeda Morales


El martes pasado, el gobierno presentó el nuevo Plan Estratégico de Pemex. Más allá de los símbolos y la retórica del anuncio —que, como siempre, busca resaltar una idea nostálgica de soberanía— el documento tiene elementos positivos. No hay que hacerse ilusiones: no vamos a volver a ser un país petrolero ni van a desaparecer los problemas de Pemex. Pero ahí radica su primera virtud: reconoce que hay un problema.

Manteniendo las formas y el discurso de este sexenio, el plan marca un giro discreto pero significativo frente a políticas del gobierno anterior. La reciente maniobra financiera previa al anuncio —donde el Estado asume indirectamente parte de la deuda de Pemex mediante un vehículo especial— confirma la urgencia de estabilizar la precaria situación financiera. Esta operación, que obtiene financiamiento con tasas preferenciales subsidiadas por el erario, ofrece un alivio indispensable, aunque oneroso, para saldar pasivos urgentes con proveedores. Más que un simple parche, es un respiro vital que Pemex debe aprovechar para atender problemas estructurales críticos. Aunque no resuelve la ineficiencia operativa ni el declive productivo, abre una ventana para reorganizar sus finanzas y evitar el colapso.

El plan sorprende por su pragmatismo en Exploración y Producción. Reconoce, aunque con prudencia, la necesidad de una mayor participación privada en el área más importante de Pemex. El documento admite que la inversión y tecnología privadas son esenciales, sobre todo en campos de alta complejidad como aguas profundas y no convencionales. Aunque se mantiene el control estatal, la simple mención de "esquemas con privados" en estas áreas debe considerarse un avance considerable. El plan también hace referencia a “yacimientos de geología compleja”, un eufemismo para el uso de fracturación hidráulica y perforaciones horizontales —fracking— lo que debe celebrarse. Es una buena noticia que México, al fin, busque aprovechar su enorme potencial de producción, el mismo que al otro lado de la frontera convirtió a nuestro vecino en el principal productor del mundo.

El nuevo plan también muestra una disposición inédita para enfrentar los problemas estructurales de rentabilidad, planteando abiertamente, por primera vez, la necesidad de desinvertir en activos no estratégicos. Aunque no se menciona explícitamente, pocos activos son más deficitarios que el Sistema Nacional de Refinación, que acumuló pérdidas superiores a 1.7 billones de pesos entre 2018 y 2024; tan solo en 2024, las pérdidas alcanzaron 585,000 millones de pesos. La referencia a la reducción en la producción de combustóleo implica una disminución en el volumen procesado y un cambio en la mezcla de crudos utilizados en las refinerías del país, retomando así una estrategia basada en criterios de optimización económica para mitigar pérdidas.

En síntesis, es una buena noticia que este plan parta del reconocimiento de los problemas estructurales. Pemex es hoy una empresa en “soporte vital” por errores acumulados de muchas administraciones. El mundo en que el gobierno mexicano vivía de los rendimientos de Pemex se acabó hace tiempo, al igual que nuestra condición de país petrolero. Cualquier plan debe partir de esa realidad y dejar atrás visiones dogmáticas —neoliberales o nacionalistas— y enfrentar los problemas reales. El futuro de las finanzas públicas, y de Pemex, dependerá del éxito o fracaso de este plan. Ojalá se cumpla la promesa de terminar con los apoyos gubernamentales a Pemex en 2027. Solo el tiempo lo dirá.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/

miércoles, enero 29, 2025

La producción de petróleo de Pemex cerró el 2024 con una de las mayores caídas en 40 años



Pese a los esfuerzos de reflotar sus niveles de operación, la petrolera estatal produjo 1.600.000 de barriles diarios en diciembre, un 12% de descenso interanual.

Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó un diciembre para el olvido. El último mes del año pasado, la petrolera estatal produjo, sin socios, apenas 1,6 millones de barriles diarios de crudo, una de las mayores caídas de las últimas cuatro décadas. Sumando la aportación de sus socios, la producción de Pemex se elevó a 1.610.000 de barriles. De acuerdo con las estadísticas oficiales de la petrolera, esto supone un descenso de un 12% respecto a diciembre de 2023, cuando la extracción en solitario de la compañía superaba los 1.800.000 de barriles diarios. En el acumulado anual, Pemex produjo un promedio de 1.750.000 de barriles de hidrocarburos líquidos, sumando los barriles aportados por sus socios privados.

En el desglose de las cifras, solo en la producción de crudo —sin tomar en cuenta a los condensados— la producción de la paraestatal cae a 1.480.000 de barriles diarios a diciembre pasado. Al interior del reporte, se observa que los campos de las regiones petroleras Marina y Sur han registrado descensos recurrentes en su producción, pese al incremento de crudo en la zona norte. El pronunciado descenso en la extracción de crudo fue el colofón de un año complicado para la petrolera, con millonarias deudas con proveedores, un recorte operativo interno y una deuda financiera que aún asciende a más de 99.000 millones de dólares. La caída en la extracción de crudo tampoco es sorpresa dado el impasse operativo en el que se encontraba desde hace meses.

A finales del año pasado, la dirección de Pemex Exploración y Producción (PEP), a cargo de Néstor Martínez Romero, redujo los gastos de la petrolera en 26.770 millones de pesos. Fuentes allegadas a la paraestatal confirmaron este ajuste a la baja en sus recursos, ante el alto nivel de endeudamiento financiero. Las áreas de perforación, extracción y mantenimiento tendrán que reducir sus gastos durante octubre, noviembre y diciembre. El ajuste supondrá una caída en la producción de crudo por 5.805 barriles diarios, según los propios análisis internos de la paraestatal, un nuevo golpe para una petrolera que acumula años de estancamiento en su producción, lejos de los más de 2,5 millones de barriles diarios que se extraían en 2013.

A menos de tres meses de asumir el cargo, el Gobierno de Claudia Sheinbaum y la nueva dirección de Pemex ya está dando un giro a la narrativa de “apoyo incondicional” a favor a la paraestatal del sexenio anterior y que se tradujo en inyecciones directas por más de un billón de pesos. Pese a esta misión de rescate financiero, la petrolera estatal aún carga con una deuda financiera de casi 100.000 millones de dólares y más de 19.000 millones de dólares de adeudos a proveedores. Solo en 2025, la petrolera tiene vencimientos de deuda por 7.100 millones de dólares.

El País de España

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sábado, noviembre 30, 2024

Pemex no tiene como pagarles y suspendió todos los contratos con sus nuevos proveedores



La petrolera afirma que está haciendo un análisis operativo y presupuestal sobre los convenios con las compañías tras el recorte de fondos públicos previsto para el año que viene. Crecen las protestas de las empresas por los adeudos millonarios.

Pemex suspende los contratos con sus nuevos proveedores en plena crisis de impagos por 20.500 millones de dólares.

La petrolera afirma que está haciendo un análisis operativo y presupuestal sobre los convenios con las compañías tras el recorte de fondos públicos previsto para el año que viene. Crecen las protestas de las empresas por los adeudos millonarios

Pemex pondrá la lupa en cada uno de los contratos con sus proveedores de servicios en medio de una crisis de impagos de 20.524 millones de dólares por parte de la paraestatal a estas compañías, según sus propias cifras. La compañía ha solicitado una “suspensión temporal” de las contrataciones en proceso de formalización debido a un análisis de eficiencia operativa y presupuestal que concluirá antes del cierre de 2024. La petrolera más endeudada del mundo hace este anuncio en medio de una serie de protestas de prestadores de servicios en el Estado de Tabasco, quienes acusan que la paraestatal tiene hasta un año sin pagarles por servicios ya realizados en la exploración y explotación de hidrocarburos.

Pemex ha comunicado este jueves que esta suspensión temporal busca alinear las cuentas del proyecto de Presupuesto 2025 de la Secretaría de Hacienda con su programa operativo. “Para Pemex es de suma importancia continuar con aquellos procesos que por su naturaleza representan continuidad operativa y de impacto al negocio. En próximas fechas, se informará de las necesidades prioritarias alineadas a las condiciones del Programa Operativo 2025″, indicó la firma por escrito.

El adeudo millonario a proveedores, un lastre de meses, ha terminado por situar a la petrolera en un callejón sin salida. La nueva Administración, a cargo de Víctor Rodríguez, debe saldar los impagos con estas empresas cifradas en 20.524 millones de dólares, al tercer trimestre de este año. Sin embargo, desde Hacienda se ha ordenado un recorte presupuestal en perjuicio de la petrolera del 7,5% para el próximo año. El Gobierno federal solo le entregará el próximo año 464.255 millones de pesos, cifra inferior respecto a los más de 481.000 millones de pesos de presupuesto entregados para operar este año. Aunque la petrolera estatal recibirá en 2025 una línea federal de 136.000 millones de pesos —unos 6.600 millones de dólares— estos recursos cubrirán los compromisos financieros a corto plazo de Pemex, cuya deuda total asciende a 97.309 millones de dólares.

Esta semana una docena de trabajadores de empresas proveedoras han salido a las calles de Villahermosa, Tabasco, para exigir los pagos atrasados por más de un año. Los manifestantes aseguraron que la situación afecta a los empleados de las distintas compañías, pues algunas han tenido que bajar el salario hasta en un 50% ante la falta de liquidez. Además de Tabasco, los Estados de Veracruz y Campeche dependen fuertemente de la extracción de hidrocarburos, al ser, el golfo de México una de las principales zonas de recursos petroleros en el país.

Desde su llegada, en octubre pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum ha dado un viraje en la dirección de Pemex, respecto a la Administración pasada. Pese a que el Gobierno federal ha asegurado que continuará respaldando a la petrolera, también aplicará un férreo modelo de austeridad para reflotar las maltrechas finanzas de la compañía. La nueva estrategia pasará por un nuevo régimen fiscal, un recorte en el número de filiales de la compañía, que actualmente ascienden a 40 empresas, y ahorros por 50.000 millones de pesos. Las nuevas acciones incluyen, además, la promoción de proyectos mixtos con la iniciativa privada. En el tercer trimestre de 2024, Pemex registró una pérdida neta de 161.455 millones de pesos, 104% superior a la pérdida registrada en el mismo periodo del año anterior. Esta caída en ingresos, explicó la compañía, se debió a menores volúmenes de crudo exportado.

Pemex, el otrora gigante petrolero, ahora es la petrolera más endeudada del mundo, con un adeudo por más de 97.000 millones de dólares. Aunque la Administración pasada centró su estrategia en reflotar a la maltrecha paraestatal con inyecciones directas de Hacienda por casi un billón de pesos, estos recursos se destinaron, prioritariamente, a cubrir el adeudo financiero. Ahora, bajo las riendas de Sheinbaum, la cirugía a la paraestatal promete ser mayor.

El País de España

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miércoles, noviembre 20, 2024

El presupuesto le mete más presión a Pemex



Menos dinero y más objetivos de producción.

Las líneas generales de política económica del Gobierno de Claudia Sheinbaum para el siguiente año pondrán a examen a la petrolera estatal, Pemex. El Paquete Económico de la Secretaría de Hacienda, ahora en manos del Poder Legislativo para su aprobación, contempla una producción de la petrolera de 1,89 millones de barriles diarios de extracción al día. La meta es ambiciosa si se considera que la última vez que se obtuvieron esos niveles de producción se remontan a inicios de 2018. Al declive productivo se sumará la falta de recursos presupuestales, que se reducen en un 7,5 %, bajo el supuesto de que la empresa generará mayores recursos propios. La hoja de ruta planeada por el Gobierno complica todavía más las perspectivas de la maltrecha petrolera estatal, que arrastra la pesada carga de ser la más endeudada del mundo.

Hoy en día, la extracción de la paraestatal promedia 1,71 millones de barriles diarios, esta cifra incluye a los hidrocarburos condensados, un producto muy ligero que Pemex ha comenzado a contabilizar en sus métricas desde mediados de la Administración pasada. Sin considerar los condensados, la producción diaria de la paraestatal cae a 1,45 millones de barriles diarios, su nivel más bajo de los últimos 45 años.

En cuanto a la financiación, Hacienda prevé darle a Pemex unos 464.255 millones de pesos en 2025, lo que supone una caída respecto al presupuesto de este año, cifrado en más de 481.000 millones de pesos. Los recursos se destinarán a la extracción, refinación, venta, exportación e importación de hidrocarburos; al procesamiento de gas y al desarrollo de proyectos de petroquímica. Los estimados del Gobierno contemplan una exportación de crudo por 892.000 barriles diarios de petróleo crudo. El precio promedio del barril de petróleo se estimó en 57,8 dólares, un 18,2% menos que lo previsto para 2024.

Aunque la petrolera estatal recibirá el siguiente año del Gobierno federal una línea de 136.000 millones de pesos, unos 6.600 millones de dólares, estos recursos, lejos de destinarse a nuevas inversiones productivas, cubrirán pagos a corto plazo de su abultada deuda. Solo en 2025, los compromisos financieros de la compañía ascienden a unos 9.000 millones de dólares. La aportación del Gobierno federal se encuentra sujeta al compromiso de Pemex de mejorar su balance en la misma cantidad y a que, en lo posible, el saldo de la deuda pública de Pemex refleje una reducción, refiere por escrito Hacienda sobre esta línea específica para la petrolera.

En el proyecto de egresos, Hacienda fija un desembolso 15% menor en proyectos de inversión de Pemex, al pasar de poco más de 248.000 millones de pesos a 209.000 millones de pesos. El riesgo estriba en que una menor inversión, por falta de capital, implicará una menor perforación de pozos y, con ello, la posibilidad de que no sea posible alcanzar la meta de elevar la extracción de crudo. Luis Miguel Labardini, experto en temas energéticos, explica que será necesario implementar de inmediato los esquemas de producción mixta, con la inversión del sector privado, que permitan expandir las inversiones en exploración y producción. Pemex tiene los campos y el potencial, pero no tiene las inversiones necesarias. Una inversión como la anunciada puede resultar en una caída en la producción, refiere.

En un análisis sobre el presupuesto, BBVA México señala que la estimación petrolera es alcanzable, pero requiere que campos nuevos materialicen las inversiones de Pemex en colaboración con privados. De no llevarse a cabo un cambio profundo en el modelo de negocios de la empresa, esta seguirá restando espacio fiscal al gobierno en los próximos años, refiere en su análisis BBVA México.

El panorama financiero y productivo de la petrolera no ha sido el más alentador en los últimos años. La petrolera tocó su punto más bajo de producción en el último tramo del sexenio de López Obrador, un Gobierno que se distinguió por el apoyo financiero estatal para reflotar las finanzas de la compañía. El Gobierno de López Obrador inyectó directamente casi un billón de pesos a Pemex, recursos destinados a sanear sus finanzas, al pago a proveedores y a obras de infraestructura como la refinería Dos Bocas, en Tabasco.

Ahora, bajo las riendas de Sheinbaum, la petrolera pretende encauzar el rumbo y reducir un adeudo total cifrado en más de 97.000 millones de dólares, con una recuperación de la producción petrolera a 1,8 millones de barriles diarios. El plan sexenal para conseguir estas ambiciosas metas pasa por una reingeniería fiscal a favor de la petrolera y un plan de austeridad a través del que se espera lograr ahorros en 50.000 millones de pesos. La petrolera pasará de pagar un puñado de gravámenes a uno solo impuesto, denominado Derecho Petrolero para el Bienestar, equivalente al 30% de su producción y 11,63% para el gas no asociado. Además, se prevé una rebaja en el número de filiales de la compañía, que actualmente ascienden a cuarenta.

El País de España

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