Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

domingo, febrero 22, 2026

RECORDAR A BETANCOURT Por Douglas Zabala

 


La historia política de Rómulo Betancourt es la constante en la historia del venezolano por su obsesión en derrotar el autoritarismo y garantizar un sistema de libertades en el país.

 

El fundador de Acción Democrática, nació en Guatire el 22 de febrero de 1908 y su activismo político lo inició junto a los jóvenes de la generación del 28, en sus luchas contra la dictadura de Juan Vicente Gómez. Betancourt pasó a ser un dirigente convencido de que la Venezuela soñada debía ser ante todo democrática.

 

Esa visión lo llevó al poder por primera vez el 18 de octubre de 1945, no por las urnas, sino como presidente de una Junta Revolucionaria de Gobierno, tras un golpe cívico-militar que derrocó a Isaías Medina Angarita. Su gestión sentó las bases de la modernidad política: decretó el sufragio universal, directo y secreto, permitió el voto femenino y convocó a una Asamblea Constituyente.

 

Con las elecciones convocadas por la Junta de Gobierno, Rómulo Gallegos surge triunfador y asume la presidencia el 15 de febrero de 1948. Su gobierno duró apenas nueve meses ya que fue derrocado el 24 de noviembre de 1948 por un golpe de Estado liderado Carlos Delgado Chalbaud y Pérez Jiménez, quienes provocaron el exilio de Betancourt.

 

Después de la caída de Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, Betancourt regresó del exilio y, en diciembre de ese año, ganó las elecciones presidenciales. Asumió en 1959 y su gran acierto fue el Pacto de Puntofijo, un acuerdo de gobernabilidad que firmó con los partidos Copei (Rafael Caldera) y URD (Jovito Villalba).

 

Su segundo gobierno fue una lucha constante contra intentonas golpistas como “El Porteñazo" y el hostigamiento de las guerrillas izquierdista, pero logró lo más difícil: entregar la banda presidencial a su sucesor, Raúl Leoni, en 1964, consolidando por primera vez la alternancia republicana en el siglo XX venezolano.

 

En la Venezuela de hoy, donde se vive una transición hacia la democracia, recordar a Betancourt, es no olvidar que el ejercicio de la política es la capacidad de construir acuerdos con el diálogo y entender que la patria es siempre más grande que cualquier pretensión dictatorial.

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