Rafael Tudares Bracho, yerno del presidente electo Edmundo González Urrutia, cumple este miércoles un año en desaparición forzada en Venezuela. Las fuerzas del régimen socialista, en ese entonces liderado por Nicolás Maduro, lo detuvo en represalia tras el triunfo de la oposición en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, según las denuncias.
Por El Nacional
Hombres encapuchados lo interceptaron el 7 de enero del año pasado en Caracas, cuando llevaba a sus dos hijos a la escuela. Desde entonces, no ha tenido contacto con sus familiares, quienes desconocen su lugar de reclusión y las condiciones en las que se encuentra.
A fines de 2025, sus allegados denunciaron que, tras permanecer desaparecido e incomunicado, las autoridades chavistas lo sometieron a un proceso judicial que califican de clandestino y que habría culminado con una condena a 30 años de prisión por cargos que aseguran son infundados.
Edmundo González acusó al régimen de no garantizar a su yerno las garantías legales y de justicia.
“Rafael no ha tenido respeto a las garantías procesales, acceso a defensa privada, atención médica adecuada, condiciones de detención dignas ni control judicial efectivo, todo lo contrario”, escribió González en sus redes sociales.
El presidente electo por alrededor de 8 millones de venezolanos denunció un patrón de detenciones arbitrarias que afecta a cientos de ciudadanos en el país.
“Rafael forma parte de un patrón que afecta a cientos de personas en Venezuela, incluidas mujeres y niños, sometidos a detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y privación sistemática de derechos. Mientras estas prácticas persistan, no será posible hablar de paz ni de democracia, ni garantías para nadie. Venezuela necesita verdad, justicia y libertad para todos”, manifestó.
“Un año sin respuestas”
Mariana González de Tudares, esposa de Rafael, también se expresó en la red social X: “Un año sin Rafael. Un año sin respuestas. No tengo más palabras. Solo verdad, justicia y humanidad. Eso es todo lo que pedimos”, publicó.
El partido Voluntad Popular recordó que el régimen chavista no ha publicado una fe de vida de Rafael Tudares y que además no se le ha garantizado el debido proceso.
“Hace apenas unas semanas el régimen consumó la infamia: lo condenó a 30 años de prisión en un proceso clandestino, sin debido proceso ni pruebas. Una sentencia fabricada para castigar a su familia y enviar un mensaje de terror. Rafael es un rehén del poder”, expresó.
La organización afirmó que este es uno entre cientos de presos políticos que el régimen mantiene como mecanismo de “chantaje y control”, y enfatizó que el único “delito” del yerno de Edmundo González ha sido su vínculo familiar.
“Rafael no ha cometido crimen alguno”, aseguró Voluntad Popular.

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