Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

miércoles, abril 15, 2020

REIVINDICACIÓN DE LA POLITICA Ángel Lombardi


De "regreso" a la realidad-real (realmente siempre estamos allí) pero muchas veces se vive la ilusión de la fuga o huida, y nos encanta hacerlo vía el buen-vivir, pasarla bien, estar contento y satisfecho, normalmente se le ha llamado "felicidad". Ya Aristóteles lo hizo, hace más de dos milenios, se vino repitiendo hasta convertirse en los últimos 3 siglos en creencia dominante: el derecho individual y colectivo por excelencia, de allí la proliferación de todo tipo de "recetas" para lograrlo, como actitud o creencia individual. Lo respeto y creo que es para la humanidad contemporánea, natural e inevitable, pero como creencia que determina conductas colectivas, es sumamente peligroso, ya que cancela de hecho nuestra condición de seres sociales y la obligación política del Bien Común, el interés-general, que nos incluye. Y aquí está el problema,"satisfechos" nos volvemos "idiotas", su significado original (quién sólo se ocupa de si mismo) , sólo cuando nuestros intereses, de cualquier tipo se ven afectados, reaccionamos y "obligados" por la necesidad, nos acordamos de lo "público".

Y no otra cosa es la POLÍTICA. Interés y necesidad, como seres sociales, de asumir nuestras obligaciones y responsabilidades como CIUDADANOS. De allí la irresponsabilidad de dos frases frecuentes: "no soy político y de política solo saben y la hacen los políticos". Confundiendo un "saber" la política y un "hacer", el político. La política, como oficio y actividad, siempre y en todas partes, no importa los ideales y motivos que se proclamen, ha sido competencia y lucha por el "gobierno" es decir el PODER, la preeminencia y dominio de un grupo social. Llámese clan, tribu, reino, nación, imperio, etc., y su motivación psicológica principal es el prestigio, la fama, el dinero, el poder, "el que manda", resumiendo: codicia, ambición, vanidad. A toda sociedad, siempre la amenazan dos riesgos "desmovilizadores" y que nos anulan políticamente. La verdadera ANTI-POLITICA, cuando estamos "satisfechos" y cuando tenemos "miedo". En el primer caso nos manipulan con "promesas" (típico en los procesos electorales) para que sigamos o logremos nuestros"deseos" y necesidades o anhelos de mejoría. Esto hoy tiende a llamarse populismo con el demagogo de siempre y la demagogia adecuada a cada sociedad. El otro gran riesgo de la anti-política, es el miedo colectivo, la masa que anula al individuo como ciudadano (responsable personal de su propio destino y del colectivo,como seres libres y comunitarios que somos), de aqui surgen los dictadores y tiranos conocidos y por conocer,los vengadores de nuestros rencores, odios, miedos y frustraciones. A cambio de "seguridad" y "venganza" le entregamos nuestra libertad. Como ejemplo cercano, los bolcheviques le prometieron a los rusos "venganza y paraíso". Hitler a los alemanes "venganza y dominio del mundo"; Mussolini a los italianos, que los devolvería al poder y al esplendor de la antigua Roma imperial (de allí viene la palabra fascismo, de"fascio" un símbolo romano), Hitler utilizó la vieja y mesiánica ideología de "raza superior" y los comunistas la novedosa "teoría" de la lucha de clases (inspirada en Marx por Hegel y su teoría o metáfora del "amo y el esclavo") y el mesianismo judaico de Marx, del proletariado como el mesias-liberador de su esclavitud y la tierra prometida. La dictadura del proletariado y la etapa socialista (la travesía del desierto) como etapas previas a la "tierra-prometida" (el comunismo). Otro ejemplo muy cercano es el malhadado régimen que nos viene atormentado. Una sociedad rentista que quería seguir siéndolo, cómodamente, que le dieran "todo" sin mayor mérito y esfuerzo. Teníamos un siglo oyendo y diciendo que "éramos un país rico" y de alguna manera, gracias a la renta petrolera, lo "vivíamos", cuando se empezó a avizorar que no podía durar nadie hizo caso, y a quienes nos lo advertían los llamamos "profetas del desastre". Cuando lo inevitable llegó salimos a buscar al demagogo ilusionista infaltable de nuestro propio pasado (cuando una sociedad se extravía o "enferma" siempre mira "p'atrás") para prometer la infaltable venganza y el nuevo-paraíso. Lo grave no es lo que ha pasado, sino si ha habido o no aprendizaje.

Todo lo dicho surgió de la inquietud por la encerrona-obligada del coronavirus, el miedo como emoción dominante y la "desmovilización" psicológica, frente al régimen que sigue y su responsabilidad en cuanto a la precariedad del sistema de salud y prevención y problemática en general.

Encerrados en nuestras casas,asustados,sin suministro de agua (en mi hogar y sector llevamos 8 meses) con racionamientos eléctricos variables y "bajones" permanentes. Inmovilizados (no hay gasolina), incertidumbre permanente en cuanto a alimentos, medicinas, educación, empleo, etc. La política nunca más necesaria. La opinión crítica no complaciente. Denunciar el discurso y la cultura del miedo. Vueltos a la realidad-real nunca más urgente y necesario que el cambio de gobierno y una transición democrática, práctica y eficaz, como la pidió el mismo Papa.

1 comentario:

  1. Encerrados en nuestras casas,asustados,sin suministro de agua (en mi hogar y sector llevamos 8 meses) con racionamientos eléctricos variables y "bajones" permanentes. Inmovilizados (no hay gasolina), incertidumbre permanente en cuanto a alimentos, medicinas, educación, empleo, etc. La política nunca más necesaria. La opinión crítica no complaciente. Denunciar el discurso y la cultura del miedo. Vueltos a la realidad-real nunca más urgente y necesario que el cambio de gobierno y una transición democrática, práctica y eficaz, como la pidió el mismo Papa.

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