El tipo de cambio oficial puede cerrar este año con un precio entre 51 y 53 bolívares por dólar/Cortesía
Durante demasiado tiempo el Banco Central dejó de ser una institución independiente para convertirse en un instrumento político.
Las consecuencias están a la vista: inflación, pérdida del valor de la moneda y destrucción del ahorro de millones de venezolanos.
Por eso la recuperación económica exige un presidente del Banco Central con autonomía real, credibilidad técnica y capacidad de actuar sin presiones partidistas.
La estabilidad monetaria no depende de discursos optimistas. Depende de instituciones capaces de generar confianza.
Ningún país logra estabilidad cuando quienes deben proteger la moneda responden a intereses coyunturales.
Recuperar la autonomía del BCV no es un asunto técnico menor. Es una condición esencial para reconstruir la economía.

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