La noticia recorre el mundo. El vil y cobarde asesinato político cometido en la persona del secretario general de Acción Democrática Luis Manuel Díaz en un acto electoral en Altagracia de Orituco, hará más impresentable al ya poco presentable gobierno que ejerce el poder en Venezuela.
Más allá de los motivos con los que cada uno quiera especular, lo cierto, lo evidente, es que el asesinato tiene que ver directa o indirectamente con el clima que ha sido impuesto bajo el nombre de Nicolás Maduro. Por el momento, como ya es normal en Venezuela, nada se sabe, nada está aclarado y probablemente, todo –después de que sean detenidos y liberados muchos sospechosos– se convertirá en aire.
¿Obedeció el crimen a un comando centralizado del PSUV? ¿Intentaron amedrentar a Lilian Tintori, quien se encontraba al lado del político asesinado, con el clásico mensaje gangsteril: "¿la próxima serás tú?"? ¿Fue un adelanto para el caso de que el gobierno sea derrotado el 6-D y Maduro "salga a las calle" como ya lo anunció? ¿O se trata de milicias incontroladas? ¿O de bandas y mafias chavistas autonomizadas? ¿O de un acto destinado a provocar a la oposición para que salga a las calles y así crear una situación de caos e impedir las elecciones del 6-D? Las preguntas vienen y van. La "justicia" no será por cierto la última en conocer la verdad. Pero sí será la última en decirla.
Con la intuición que sólo poseen los grandes novelistas, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez parece haberse adelantado a los acontecimientos. Ramírez escribió recientemente un artículo titulado "Cuando los votos pueden más que las balas". Al referirse a las palabras de Maduro relativas a que en caso de perder las elecciones "no entregaríamos la revolución" y la revolución pasaría a una nueva etapa y que gobernaría "con el pueblo…" y "en unión cívica militar", opinó Ramírez:
"¿Qué significa no entregar la revolución si la mayoría legítima de los votantes pone a la Asamblea Nacional en manos de las fuerzas opositoras? ¿Una nueva etapa de la revolución significa más radicalización y pérdida de más libertades ciudadanas? ¿más autoritarismo. ¿Qué significa gobernar en unión cívico-militar? ¿Qué pito tocan los generales y los coroneles a la hora que los votos dilucidan el asunto del poder?"
Acerca del "pito" que eventualmente deberán tocar los generales y coroneles, escribió, a su vez, en su habitual columna de los jueves, Trino Márquez:
"El mayor peligro (….) no reside en que los cuadros castrenses se alíen con el régimen para desconocer o boicotear la victoria de la oposición. Sería un golpe de Estado. El mayor riesgo reside en que las Fuerzas Armadas se inhiban de actuar frente al terror que podrían desatar los grupos paramilitares conformados por los colectivos y los militarizados por el régimen".
Leer más en: http://prodavinci.com/blogs/venezuela-venceran-los-votos-a-las-balas-por-fernando-mires/
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