![]() |
| Hacer la distinción entre el terrorismo y la cultura islámica es un gran acierto en la lucha contra ISIS |
Pero es claro que no todo fue magia política del negro que está al frente de la primera potencia del mundo ni de la más amplia alianza internacional que se haya constituido desde la segunda guerra mundial.
Una de las causas de semejante resultado es la barbarie salvaje organizada para destruir la cultura universal (no la occidental, no. Es toda forma de cultura).
Parodiando a Aristóteles podría decirse que la brutalidad sanguinaria del terrorismo es la "causa inmóvil" que desencadena todos los movimientos de respuesta.
En realidad para el más grande de los filósofos de la Antigüedad esa causa sería Dios: la "forma pura" que mueve todo sin que lo muevan. Pero ya he aclarado que lo estoy parodiando.
Lo sorprendente es el retroceso de ISIS a la Edad Media, una era tenida por siglos como oscura y sombría. Pero el punto es que el Islam salvó la Humanidad en esa época. Fue la más alta expresión de la cultura, de la tolerancia religiosa, de la filosofía y la ciencia. Rescató a Aristóteles, la filosofía griega y los hallazgos científicos que brotaban en aquella civilización, antes de ser aplastada.
Al Andaluz, la península ibérica ocupada por el Islam, fue un ejemplo de progreso asombroso. Bagdad y otras regiones no le iban a la zaga. La física, las matemáticas, la geometría, el álgebra, la medicina teórica y clínica, los hospitales para la curación y la enseñanza. Asombran los grabados que se conservan. El ojo y operación de cataratas, el cuerpo humano por dentro, la traqueotomía.
¿Qué hay de común entre los médicos filósofos Avicena, Maimónides, Averroes con personajes siniestros como Bin Laden o los enmascarados jefes de ISIS? Dos mil años los separan, pero parece que fuera al revés. Aquellos sabios permitían las confesiones religiosas, estos sanguinarios decapitan a los infieles.
Es lo que siempre objeté de Huntington, tan dado a conferir a las civilizaciones enfrentadas una esencia religiosa.
Son clasificaciones tan fáciles como erróneas. Hacer la necesaria distinción entre el terrorismo y la cultura islámica es el más grande de los aciertos de la estrategia para enfrentar a ISIS. Como toda buena política no es un simple ardid. Es la pura verdad.
Si la humanidad supera esta prueba, la destrucción de ISIS será un gran logro, pero más lo será la apertura mundial de canales para fortalecer universalmente a tolerancia religiosa y la convivencia política.
Fuente: DESDE EL PRINCIPIO Historias AMÉRICO MARTÍN / http://www.talcualdigital.com/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario