Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
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sábado, agosto 01, 2026

¿El inicio de una transición o un diálogo más? Las claves en la mesa de trabajo de la AN 2015 y 2025


viernes, mayo 01, 2026

¿Y por qué María Corina no termina de regresar?


Casi se cumplen 4 meses con Nicolás Maduro fuera del poder. Ha sido también un período de no presencia en el país de la principal figura de oposición, María Corina Machado, quien parece envuelta en una situación que le impide volver “pronto”, a pesar de que lo ha anunciado en reiteradas ocasiones

maría corina

Pese a que su regreso se ha anunciado en diversos momentos, concluye el mes de abril y María Corina Machado sigue fuera de Venezuela. En las últimas semanas, dos voces calificadas han insistido en que no debe esperar más: la analista Ana Julia Jatar, quien el 22 de marzo publicó el texto “El impostergable regreso de María Corina Machado”, y el exencargado de negocios de EE.UU. para Venezuela, James Story, quien el 28 de abril declaró que “es imperativo que regrese lo antes posible” porque “la política es un deporte de contacto”.

¿Qué es lo que la detiene? La respuesta oficial suele remitir a la seguridad. Pero el historial de Machado —quien desafió al chavismo en las calles, en las primarias de 2023 y en la clandestinidad tras las elecciones de 2024— sugiere que el riesgo físico no es el factor decisivo. El cálculo parece responder más a una directriz estratégica de Washington que a una amenaza del gobierno interino en Caracas.

Y mientras ella permanece en el exterior, el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez gana tiempo para consolidar el control de instituciones clave, como ya lo hizo con la Fiscalía y ahora busca hacerlo con el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Machado salió de Venezuela en diciembre de 2025 para recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo. Su partida fue una operación que dejó en evidencia ciertas grietas en el control del chavismo, en lo que serían las semanas finales de Nicolás Maduro en el poder. Una vez en el exterior, María Corina transformó la ausencia en plataforma internacional: reuniones en la Casa Blanca, giras por la diáspora en Chile y España, y un mensaje constante de que su retorno era inminente.

Siendo premio Nobel y con el respaldo visible de la administración Trump, persisten amenazas de sectores duros del chavismo y de grupos armados irregulares sobre la líder opositora. No es un asunto ciertamente menor. Pero Machado ya había vivido en condiciones de semiclandestinidad dentro de Venezuela durante más de un año, desafiando órdenes de captura. Su salida en diciembre constituía un dilema estratégico y decidió buscar apoyo internacional cuando el régimen de Nicolás Maduro aún controlaba el aparato represivo.

Ahora, con Maduro capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 y Delcy Rodríguez juramentada como presidenta encargada, el tablero cambió. ¿Por qué, entonces, no regresa?

Ana Julia Jatar fue clara en marzo: “En política, los vacíos se llenan. Y cuando no los ocupa la democracia, los ocupa la fuerza o la conveniencia”. Su texto advertía que la ausencia prolongada de Machado y otros líderes opositores permitía que el vacío fuera ocupado por el interinato de Rodríguez que, aunque respaldado inicialmente por Washington, mantiene raíces profundas en el chavismo.

Story, diplomático con décadas de experiencia en Venezuela, fue más directo al ser entrevistado por César Miguel Rondón: “Es imperativo que María Corina Machado regrese a Venezuela lo antes posible”. Para Story, la política no se hace a distancia; requiere presencia en el terreno para construir alianzas, presionar y evitar que el poder se concentre en manos de quienes ya controlan el Estado. Su mensaje resonó porque proviene de alguien que conoce tanto las promesas como los límites del apoyo estadounidense.

Ambos coinciden en que el tiempo corre en contra de la oposición democrática. El timing, tal como van las cosas, parece estar a favor del interinato de Delcy Rodríguez.

Inicialmente presentada como una figura de transición aceptable para Washington —que levantó las sanciones individuales sobre ella hace pocas semanas—, Rodríguez ha usado estos cuatro meses para consolidar poder interno.

El 9 de abril de 2026, la Asamblea Nacional —controlada por el chavismo— ratificó a Larry Devoe como fiscal general de la República. Su nombramiento no fue un gesto de apertura sino una mutación en el poder, otro grupo pasa a tomar el control.

Ahora, el TSJ. Rodríguez ha impulsado una “profunda reestructuración” del máximo tribunal y se activaron mecanismos para renovar hasta el 70 % de los magistrados, eliminando a figuras cercanas a la pareja Maduro-Flores. El objetivo declarado es “modernizar” el Poder Judicial; pero el real, según analistas y opositores, es colocar magistrados leales a la facción Rodríguez en las salas clave.

Tal como van las cosas, cada semana que Machado pasa en el exterior es una semana que Rodríguez usa para reconfigurar las instituciones. Sin conducción política, sin una estrategia clara de cómo hacer frente a este momento, la posibilidad de un cambio democrático parece diluirse, por más que los voceros de Washington insistan en mencionar que sigue vigente el plan de tres pasos, cuyo último capítulo, sin fecha aún por definir, comprendería una transición democrática.

El regreso de Machado no es solo simbólico. Es la única forma de reactivar la presión cívica interna, de unir a la oposición fragmentada y de exigir elecciones libres antes de que las instituciones queden completamente capturadas por la nueva configuración de poder.

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domingo, abril 12, 2026

Los retos de la oposición venezolana para recuperar impulso


Relevancia. En una palabra, ese es el objetivo de la oposición venezolana pasados ya tres meses de la captura de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, un periodo en el que la presidenta interina, Delcy Rodríguez, se ha consolidado sorpresivamente como la nueva líder del país con el apoyo de Donald Trump.

Como resultado, la oposición debate estrategias para recuperar la iniciativa, reactivar el impulso para la celebración de elecciones democráticas y asegurar que sus líderes no sean marginados ni olvidados ni por la opinión pública venezolana ni por la comunidad internacional.

“El peligro, ahora ya una realidad, es la irrelevancia de la oposición en el desarrollo de los acontecimientos en Venezuela”, declaró a Americas Quarterly (AQ) Andrés Caleca, quien fue presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) en 1999.

Entre los desafíos clave que se avecinan se encuentran el regreso a Venezuela de la líder opositora y premio Nobel de paz María Corina Machado; la contundencia de la presión pública sobre Trump, y sobre la comunidad internacional en general, para que se convoquen nuevas elecciones; y garantizar la liberación de los casi 500 venezolanos que aún permanecen encarcelados por motivos políticos.

Algunos creen que la oposición debería adoptar una postura menos pasiva ante estas y otras cuestiones. “Creo que la oposición debe ahora confrontar a Delcy y a Trump. Tiene que movilizarse y luchar para restaurar los derechos de los venezolanos. Nadie más lo hará”, dijo Ricardo Hausmann, economista venezolano y profesor de la Universidad de Harvard, en una conversación reciente con AQ.

Otros miembros de la oposición discrepan, argumentando que la confrontación solo antagonizaría a la Casa Blanca y reduciría la probabilidad de que Machado y sus aliados moldeen el futuro de Venezuela, especialmente considerando los efusivos elogios de Trump a Rodríguez y su decisión, a comienzos de marzo, de reconocerla oficialmente como autoridad en Venezuela.

Más allá de las dos visiones, existen algunos puntos de consenso entre quienes buscan una transición democrática.

Reactivar la unidad

Uno de los primeros objetivos a corto plazo es reactivar la Plataforma Unitaria Democrática, una alianza que contribuyó a forjar el consenso entre los grupos de oposición para las elecciones de 2024 —cuyos resultados Nicolás Maduro desconoció—, pero que ha permanecido algo inactiva desde entonces. Los líderes de la oposición creen que negociar con una sola voz será clave en las futuras conversaciones con Rodríguez, así como, posiblemente, con la Casa Blanca.

“Hemos diseñado una hoja de ruta que pronto haremos pública”, declaró a AQ Delsa Solórzano, diputada y miembro de la Plataforma Unitaria Democrática, y representante del partido Encuentro Ciudadano. El nuevo plan de acción se ha elaborado para alinearse con la estrategia actual de Estados Unidos de estabilización, recuperación y luego una transición democrática, tal como la articuló el secretario de Estado Marco Rubio. “Esta hoja de ruta se relaciona con los tres pasos que el propio Gobierno estadounidense ha indicado que deben darse en Venezuela”, explicó Solórzano.

Henry Alviárez, coordinador nacional de Vente Venezuela, el partido fundado por Machado, afirma que están listos para cobrar nuevo impulso. “El partido está reabriendo sus puertas, extendiéndose una vez más por todo el país en esta lucha. No descansaremos hasta llegar al final, hasta ser libres”, declaró en una rueda de prensa el 3 de marzo, luego de salir de El Helicoide, la célebre cárcel para presos políticos, donde pasó dos años preso hasta este 8 de febrero, cuando fue liberado.

Pero queda por ver si Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, están dispuestos a dialogar con la oposición. Aun adoptando una postura pragmática hacia Washington, el chavismo ha mantenido intacta su estructura de poder militar, policial y político, al tiempo que se posiciona a sí mismo y a sus aliados para gestionar puestos clave a nivel nacional e incluso en Estados Unidos.

Por otra parte, a pesar de la reciente aprobación de la ley de amnistía, que ha facilitado la liberación de más de 600 presos políticos desde el 8 de enero, el régimen continúa manteniendo cautivos a casi 500 activistas políticos, entre ellos 187 militares, 45 mujeres y un adolescente, según Foro Penal, una organización que monitorea la situación de los presos políticos en el país. 

La liberación de todos estos presos, la disolución de las fuerzas de seguridad involucradas en torturas y el restablecimiento de otras libertades individuales que han sido violadas sistemáticamente durante años siguen siendo algunos de los objetivos más urgentes, afirmó Carlos Blanco, asesor principal de Machado.

Aumento de la presión

Protesta por el aumento del salario mínimo en Venezuela / 9 de abril 2026 Foto:AFP

Las tensiones comienzan a aumentar en Venezuela. En los últimos días, sindicatos del sector público salieron a las calles para exigir públicamente un aumento del salario mínimo y mejores pensiones, y a mediados de marzo una protesta en el transporte público paralizó Caracas, la capital del país. Fue la primera huelga en años. Al mismo tiempo, estudiantes universitarios, la Iglesia católica, algunas organizaciones de la sociedad civil y familiares de reclusos han realizado tímidas protestas pacíficas frente a las cárceles, exigiendo la liberación total de un número considerable de presos políticos. La naturaleza de estas protestas demuestra que las libertades civiles siguen estando severamente restringidas en el país y que la disidencia política continúa siendo motivo de preocupación.

De otro lado, para muchos analistas, el desafío más delicado podría ser el regreso a Venezuela de María Corina Machado. Durante una reunión en la Casa Blanca el 6 de marzo, el presidente Donald Trump habría aconsejado a Machado no regresar a Venezuela por el momento, citando preocupaciones de seguridad y un entorno político frágil. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, también amenazó con encarcelar a Machado a su regreso.

La Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, en Oslo. Foto:EFE

“Mi regreso a Venezuela se producirá de manera armoniosa y coordinada con nuestros aliados”, declaró Machado a periodistas reunidos en Santiago de Chile el 12 de marzo. También reiteró la idea de “un acuerdo nacional” como la vía política viable para el futuro del país. “Esto no se trata de un sector ni de un partido. Se trata de garantizar que tengamos un gobierno para todos los venezolanos”, afirmó.

Machado probablemente necesitará reconstruir sus contactos con la sociedad civil en el terreno para recuperar visibilidad en Venezuela, señaló desde Caracas Ricardo Ríos, experto en opinión pública. “Debemos presionar para que se abra el juego político y se hable de elecciones”, añadió.

Para evitar irritar al gobierno de Trump, Machado y otros líderes nacionales han cambiado recientemente su estrategia, y ahora piden nuevas elecciones en lugar de presionar por el reconocimiento de la victoria de la oposición en 2024.

“Lo que necesitamos ahora es el reconocimiento de que existe un liderazgo político legítimo con apoyo popular”, dijo Hausmann, profesor de Harvard, sobre el futuro de Machado.

La líder política ganó las primarias de la oposición en octubre de 2023, pero se le prohibió postularse a las presidenciales de 2024. Respaldó entonces a Edmundo González Urrutia, el ganador ampliamente reconocido de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. “Si Rodríguez quiere tener un gobierno de unidad nacional, tiene que llegar a un acuerdo con Machado”, dijo Hausmann.

Edmundo González Urrutia pronunciando un discurso en Santo Domingo, República Dominicana. Foto:@EdmundoGU / AFP

Una transición esquiva

En la actualidad, el ambiente en el país se centra más en la implementación de las nuevas inversiones impulsadas por Estados Unidos en petróleo y minería que en la tan anhelada transición democrática que muchos esperaban tras la captura de Maduro. En algunas zonas de Caracas, un nuevo lema ha comenzado a ganar fuerza: ‘Delcy avanza’, una señal de que el chavismo cree que Rodríguez está tomando las medidas necesarias para mantenerse en el poder hasta la finalización del mandato presidencial original de Maduro, en 2030.

Enrique Márquez, líder político invitado por Trump al discurso sobre el estado de la Unión en febrero, considera que el país no está preparado para celebrar elecciones y que la actualización del registro electoral es la prioridad principal. “Si me invitaran a unas elecciones dentro de tres meses, no podría participar porque no tengo confianza en el CNE”, declaró en una reciente entrevista televisiva. Márquez, quien se postuló como candidato presidencial en 2024, explicó que se necesita una nueva autoridad electoral para revisar a fondo el sistema electoral, así como abrir el registro de votantes dentro y fuera de Venezuela y actualizar la legislación electoral.

Ante el panorama actual algunos en el país piden paciencia. “Tenemos que alinearnos con la postura del Gobierno de Estados Unidos”, declaró durante una rueda de prensa el pasado 4 de marzo Juan Pablo Guanipa, carismático exdiputado y líder del partido Primero Justicia, quien fue liberado de prisión el 8 de febrero. “Todos los que estamos convencidos de que debe haber un cambio político en Venezuela debemos permanecer unidos”, agregó.

Opositor venezolano Juan Pablo Guanipa Foto:EFE

Sin embargo, otros cuestionan esa visión, pues sienten que el momento para una verdadera transición democrática se está escapando. “Carecemos de la verdadera fuerza organizativa política necesaria para influir en el cronograma de esta hoja de ruta acordada por la Casa Blanca y Miraflores”, afirmó Andrés Caleca, expresidente del CNE y líder del Movimiento por Venezuela (MPV), partido de oposición que no pudo participar en la contienda legislativa del año pasado a pesar de estar oficialmente reconocido por la autoridad electoral. “Lo que estamos viendo es una consolidación del régimen chavista con todas sus características”, y por lo tanto, no se observa una transición visible hacia la democracia, agregó.

En cualquier caso, la realidad cambiante en el país muestra que la nueva era de estabilidad condicional podría ser prolongada, y no está claro qué espacio quedará para quienes abogan por un nuevo futuro político para Venezuela.

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