Desde este blog, compartiremos los temas mas importantes, en esta era globalizada.
Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
Los estudiantes colombianos son los que más utilizan la inteligencia artificial para aprender en América Latina, con un 56 % que recurre a ella semanalmente, según el estudio PISA 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) divulgado este martes.
El auge de estas herramientas contrasta, sin embargo, con las carencias de los centros educativos: seis de cada diez alumnos colombianos estudian en colegios donde la falta de materiales o problemas de infraestructura dificultan la enseñanza.
El estudio, que evalúa cada tres años los conocimientos y competencias de estudiantes de 15 años mediante pruebas estandarizadas, puso especial atención en esta edición en el uso de la inteligencia artificial para el aprendizaje.
La OCDE advierte de que, aunque la inteligencia artificial generativa puede apoyar el aprendizaje en determinadas condiciones, “frecuentemente no lo consigue en la práctica” y, utilizada de forma inadecuada, puede convertirse en “un atajo que evita el trabajo cognitivo que la educación busca desarrollar”.
Con ese 56 %, Colombia se sitúa dos puntos por delante de Perú (54 %) y tres de Uruguay (53 %), y diez puntos por encima de la media de la OCDE (46 %). También supera a Argentina y Ecuador (52 %), pero se queda detrás de Vietnam (69 %), Singapur (66 %) y Emiratos Árabes Unidos (64 %).
La paradoja de la tecnología
El elevado uso de los chatbots contrasta también con la presencia de la tecnología en las aulas colombianas, donde los estudiantes utilizan dispositivos digitales para actividades de aprendizaje una media de 1,6 horas al día, una cifra prácticamente igual a la media de la OCDE, de 1,7 horas.
Además, el 36 % de los alumnos aseguró que sus compañeros se distraen frecuentemente con dispositivos digitales durante las clases, frente al 28 % de media de la OCDE.
El informe señala, no obstante, que los estudiantes de colegios donde está prohibido el uso de celulares tienen un 33 % menos de probabilidades de reportar este tipo de distracción.
La expansión de estas herramientas digitales se produce, además, en un contexto de importantes carencias materiales. El 63 % de los estudiantes asiste a centros donde la falta de materiales educativos dificulta la enseñanza y el 62 % a colegios con problemas de infraestructura.
Esta última cifra aumentó de forma considerable respecto a 2022, cuando el porcentaje de alumnos que estudiaba en centros con carencias de infraestructura era del 44 %.
“Todavía hay margen de mejora” en la capacidad de los estudiantes colombianos para autorregular su aprendizaje y establecer objetivos, señaló el informe.
De los más de 13.700 colegios que hay en Colombia según el Ministerio de Educación, las pruebas PISA fueron realizadas en 2025 por 7.268 estudiantes de 266 colegios, que representan a unos 597.500 estudiantes de 15 años, equivalentes a un estimado del 75 % del total de la población de esa edad.
Foto: Foto: Aldenix Ocanto | El Diario | Referencial
Las vacaciones escolares dejaron de ser un período de descanso para muchos docentes venezolanos, quienes deben buscar ingresos adicionales para cubrir las necesidades de sus familias, afirmó la profesora Luisa Pernalete, coordinadora de la iniciativa Educación para la Paz de Fe y Alegría Venezuela.
Durante su participación en el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, Pernalete señaló que los bajos ingresos obligan a los educadores a desempeñar otras labores durante este tiempo, situación que afecta su descanso y su capacidad para planificar el nuevo año académico.
“Las vacaciones para los docentes ya no son las vacaciones de antes, un docente en vacaciones tiene que ponerse a ver qué otra cosa hace para mantener su familia”, sostuvo.
Recordó que el artículo 91 de la Constitución establece que los trabajadores deben recibir una remuneración suficiente para cubrir sus necesidades y las de su familia.
Docentes recurren al pluriempleo Pernalete relató que conoce maestros que buscan ingresos adicionales mediante distintas actividades. En Guayana, por ejemplo, algunos viajan los fines de semana a las minas para vender medicinas, alimentos y otros productos.
También mencionó casos de educadores que elaboran dulces para vender, ofrecen refuerzo escolar, trabajan como taxistas, vigilantes o hacen labores de limpieza en viviendas.
Asimismo, trabajan durante la mañana en una escuela subvencionada, en la tarde en una institución pública y, cuando tienen la posibilidad, buscan un puesto en un colegio privado donde puedan obtener mejores ingresos.
“Debido al pluriempleo no tienen tiempo de descansar y el cerebro creativo no fluye”, aseguró.
También advirtió que los docentes de mayor edad enfrentan gastos adicionales relacionados con la salud, como medicamentos y consultas médicas.
Necesitamos una palabra más liberada de la seducción del poder y más llena de la fuerza del espíritu. Sacertode. José A. Pagola.
La integración entre las universidades, el sector productivo y la sociedad civil organizada debe ser el germen de formación de un liderazgo colectivo que asuma con mayor responsabilidad la reconstrucción de la nación. Debe interpretar sin complejos las implicaciones del proceso de globalización y la conformación de grandes bloques económicos; la liberalización del intercambio y la aceleración de la innovación tecnológica. El estudio profundo de los escenarios modernos debe estimular la conformación de alianzas que faciliten el diseño de respuestas regionales y nacionales, que enfrente las complicaciones de este siglo.
El entendimiento de la globalización y del predominio del conocimiento y de la información, conforman los nuevos elementos con los cuales deben lidiar las instituciones educativas. La relación entre inversión en Ciencia y Tecnología y el PIB, muestra la diferencia entre los países altamente desarrollados y los menos desarrollados; en Venezuela es urgente establecer una estrategia coherente que conduzca a la conformación de políticas de desarrollo bien definidas y de largo plazo, sostenidas en el tiempo.
El desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación conlleva a una redefinición completa y cabal de las universidades para dar respuesta a la interrogante: Cuál debe ser el papel a desempeñar por ellas en este mundo competitivo? Los roles institucionales e individuales de profesores y estudiantes cambia totalmente, como dice George Blanc “De hoy en adelante, el estudiante aprenderá por sí mismo, mediante procesos de intercambio a través de las redes. El profesor ya no transmitirá un conocimiento previamente estructurado, sino que enseñará a los estudiantes a pensar y organizar caminos individuales de aprendizaje. El papel de la universidad será el de facilitar estos procesos, al permitir el acceso a la información y al autoaprendizaje, pero también se encargará de certificar la capacitación y la investigación.
La UNESCO preocupada por estos aspectos y sus incidencias en el proceso de enseñanza-aprendizaje,prescribe también que: “Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación están introduciendo una revolución en la enseñanza abierta y a distancia y deberían permitirles salir de los debates iniciados y del escepticismo de los pedagogos para transformarla en industria mundial. Los conceptos de “colaboración” y enseñanza asincrónica deberían comenzar a imponerse, más que por razones puramente pedagógicas, porque son el reflejo de las necesidades de la evolución de la sociedad. Este cambio lleva en sí el germen de una verdadera revolución pedagógica en la cual las estructuras tradicionalmente inmóviles de espacio-tiempo-jerarquía han de explotar.”
Existe una percepción creciente del aumento del desequilibrio entre ciertas esferas de estudio y la demanda de graduados con ciertos perfiles, que llevan a empleos considerados como inapropiados para la mayoría de ellos; a mayores costos de inducción y actualización de los egresados por parte de las empresas y a una categoría de “desempleo ilustrado” que empieza a preocupar no solo a los países menos desarrollados sino también a los desarrollados. Se observa igualmente, un desfase entre las funciones científicas y tecnológicas que llevan a cabo las instituciones de educación superior y el mundo productivo.
Ese desbalance se percibe abiertamente en las actividades de investigación llevadas a cabo por las Instituciones de Educación Superior con muy escasa participación del sector empresarial, así como el retardo en producir resultados . Igualmente el uso de tecnologías de punta por parte de las empresas, deja rezagada la formación en aulas y laboratorios de las instituciones de educación superior, debido fundamentalmente a razones de escasez presupuestaria y financiera. Dice Toffler que hay un “efecto de desincronización” tan abismal que haciendo un símil con los vehículos , la empresa y los negocios marchan a 160 Kms. por hora y el sistema educativo a 15 Kms. por hora.
nevillarin@gmail.com
Estamos convocando para el próximo Conversatorio del Comité de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de VenAmérica.
El Conversatorio será el martes 30 de junio 2026/ 5:00PM. Hora de Houston, Bogotá,Quito/ 6:00 PM hora Miami, Caracas.El título de la charla será:Retos y oportunidades en la Faja Petrolífera del Orinoco (El mayor reservorio de hidrocarburos del país).
El Ponente será el Ing. Henan Ugalde quien es Ingeniero de Petróleo graduado en la Universidad del Zulia (2000). Especialización en Petróleo y gas en el Centro Internacional de Educación y Desarrollo PDVSA-CIED (2001). Cursó estudios en la Maestría de Gerencia de Empresas en la Universidad del Zulia/FCES (2003). Instructor Senior Internacional en Control de Pozos y Gasíferos (IADC). Consultor Senior Internacional de Productividad de Pozos Petroleros (SVIP-Zulia).
Expresidente fundador de la Sociedad Técnica de Ingenieros Petroleros y Gasíferos (SOTIPEG). Ex Profesor Universitario y Conferencista en petróleo y gas.
Florida está ampliando lo que enseñará a los estudiantes sobre el comunismo, incluyendo ahora referencias a las violaciones de derechos humanos atribuidas al gobierno del líder venezolano Nicolás Maduro.
La Junta de Educación del estado aprobó actualizar los estándares educativos para que los alumnos de secundaria aprendan no solo sobre el comunismo en general, sino también sobre el caso específico de Venezuela bajo el mandato de Maduro.
El contenido incluirá temas como abusos de derechos humanos, entre ellos ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, tortura, persecución política y restricciones a la libertad de expresión. Estas acciones se presentarán como ejemplos dentro del estudio de regímenes comunistas.
Las autoridades educativas señalaron que el objetivo es ofrecer a los estudiantes un contexto real y contemporáneo sobre cómo funcionan estos sistemas políticos y sus consecuencias en la población.
La actualización forma parte de una ley estatal que exige enseñar la historia del comunismo en las escuelas públicas de Florida. Los cambios buscan incorporar eventos recientes y hacer el contenido más relevante para los estudiantes.
Funcionarios estatales también indicaron que los materiales educativos y libros de texto se ajustarán para incluir estos nuevos temas, y que los maestros recibirán capacitación para impartirlos adecuadamente.
Algunos críticos han cuestionado el enfoque, señalando que el contenido puede estar influenciado por posturas políticas, mientras que defensores argumentan que es importante que los estudiantes comprendan el impacto de estos sistemas en países como Venezuela.
Ya han transcurrido más de 3 meses desde que Delcy Rodríguez asumió el poder y no se le ve “el queso a la tostada”. Representantes del sector educativo y ciudadanos aseguran que no perciben mejoras en su calidad de vida.
lapatilla.com
Coinciden en que la situación del país se mantiene igual o incluso peor, especialmente en áreas clave como educación, salud y servicios públicos.
La expectativa no se cumplió
El presidente del Sindicato Unitario del Magisterio Zuliano (Suma), Gualberto Mas y Rubí, afirmó que no hay señales de mejora en el sector educativo. “No se percibe un cambio que genere una expectativa positiva”, aseguró, al tiempo que cuestionó las precarias condiciones salariales de los docentes.
Gualberto Mas y Rubí, presidente del Sindicato Unitario del Magisterio Zuliano
El dirigente criticó el pago de un bono de Semana Santa de apenas 12,50 bolívares, calificándolo como “una afrenta” frente a la crisis económica que atraviesa el gremio. Además, advirtió que los educadores dependen de ayudas externas para subsistir, mientras las escuelas públicas siguen enfrentando graves deficiencias en infraestructura y dotación.
Salud y servicios: la crisis persiste
Por su parte, la dirigente vecinal Zulay Moreno relató que los problemas estructurales del país continúan sin solución. Según su testimonio, aunque existe atención médica en los hospitales, los pacientes deben costear todos los insumos básicos, desde gasas hasta estudios de rayos X.
“Tienes que comprar todo para una emergencia”, afirmó al describir su experiencia en los centros de salud públicos. Moreno también denunció que en el Zulia los apagones se han intensificado, con cortes de hasta cinco horas diarias, lo que agrava las condiciones de vida, especialmente para los adultos mayores.
Zulay Moreno, dirigente social
Servicios colapsados
Moreno señaló que problemas como el desborde de aguas negras, el deterioro vial y las fallas eléctricas siguen sin resolverse en los sectores populares.
A esto se suma el deterioro del ingreso. “Los salarios públicos son desesperantes; no alcanzan ni para medicamentos”, indicó. Sobre los bonos otorgados por el Ejecutivo Nacional, aseguró que funcionan apenas como un paliativo y no representan una solución real.
Todo está estancado
Erasmo González, quien por más de tres décadas ha sido comerciante informal en diversos puntos del casco central de Maracaibo, comentó que al inicio de 2026 pensó que la situación del país mejoraría, pero percibe que todo está estancado.
Relató que tenía un puesto en el Callejón de los Pobres, pero decidió dejarlo para trabajar como buhonero en las calles de la ciudad. A su juicio, las ventas están muy flojas. Invirtió lo poco que tenía en artículos económicos de alta rotación, como matamoscas, encendedores automáticos y veneno para insectos y roedores, buscando generar ingresos diarios.
Plaza Baralt de Maracaibo
“No se vende nada. La gente pregunta y pregunta, pero no compra; el dinero no alcanza. La tasa de cambio del Banco Central de Venezuela (BCV) sube todos los días entre tres y cuatro bolívares. Hay una inestabilidad muy grande”.
Además, lo que se consigue barato al mayor lo calculan al mercado negro o tasa Binance, que ya está en 660 bolívares”, explicó González.
Debido a esto, González optó por trabajar en las cercanías de estaciones de servicio y empresas, intentando vender al menos uno o dos artículos al día para costear, según su testimonio, al menos una comida diaria. “Este es el único país del mundo donde los artículos aumentan de precio todos los días”, lamentó.
Tanto gremialistas como ciudadanos coinciden en que estos primeros 100 días de gestión no han generado cambios estructurales, lo que incrementa la frustración social. “La evaluación es deprimente para el pueblo venezolano”, concluyó la vecina Zulay Moreno, reflejando un sentimiento que se repite en distintos sectores del país.
Los síntomas de intoxicación se manifestaron rápidamente, lo que activó los protocolos de emergencia. Foto: Archivo
El gobernador del estado Zulia, Luis Caldera, informó que los 55 niños que resultaron intoxicados en la escuela Rafael María Baralt, ubicada en la comunidad rural de San José, se encuentran fuera de peligro tras recibir atención médica inmediata.
El incidente ocurrió en la mañana del jueves 13 de noviembre, cuando una fumigación con herbicidas realizada en las cercanías del plantel provocó la exposición de los estudiantes a una nube química arrastrada por el viento. El producto utilizado contenía compuestos químicos fosforados, conocidos por su toxicidad al ser inhalados o absorbidos por la piel.
Los síntomas de intoxicación se manifestaron rápidamente, lo que activó los protocolos de emergencia. Siete de los menores fueron ingresados al Hospital José María Vargas, en La Concepción; seis fueron trasladados al Hospital Chiquinquirá, en Maracaibo; y los 42 restantes fueron atendidos en el Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (Sahum).
El mandatario regional también hizo un llamado a reforzar los controles y la supervisión de fumigaciones en zonas cercanas a instituciones educativas, exhortando a los comités escolares y autoridades locales a tomar medidas preventivas para evitar que situaciones similares se repitan.
Este suceso ha generado preocupación en la comunidad educativa y entre los padres de familia, quienes exigen mayor vigilancia sobre el uso de productos químicos en áreas habitadas.
No cabe dudas de que una de las grandes preocupaciones que existe actualmente en el país, en el aspecto educativo, es la formación de nuevos docentes. La crisis salarial para quienes ejercen esta profesión, que debería ser una de las mejores pagadas, ha hecho que maestros ya en ejercicio abandonen las aulas para dedicarse a oficios mejor remunerados y en otros casos emigren del país en busca de mejores oportunidades.
Para el profesor Tulio Ramirez, director del Doctorado en Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), prácticamente la profesión docente está en grave riesgo de extinguirse. Afirma que cada vez son menos los alumnos, al menos en la Ucab, que se ven interesados en estudiar la carrera de Educación.
«Entre 2008 y 2022 se redujo casi en 90% el número de nuevos estudiantes y egresados de las Escuelas de Educación del país, lo que representa la pérdida de más de 1.200 profesores por año», explica Ramírez, quien reitera la necesidad de dignificar la profesión y ejecutar políticas públicas «de largo aliento».
Indica Ramírez que la formación de nuevos docentes en Venezuela ha experimentado un declive alarmante desde 2008, lo que a su juicio representa un grave problema para el futuro del sistema educativo nacional.
«Esta tendencia se manifiesta en tres indicadores claves: la disminución de aspirantes a la enseñanza, la reducción de la matrícula en carreras de educación y la drástica caída en el número de educadores graduados», dijo.
Carrera docente en descenso
Según datos recopilados por Ramírez, en el lapso 2008-2022 las Escuelas de Educación de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), Universidad Central de Venezuela (UCV) y la UCAB -principales instituciones formadoras de educadores del país- registraron un descenso del 76% en el número de alumnos que cursaban la carrera, pasando de aproximadamente 110.000 estudiantes en 2008 a 29.723 en 2022.
«Al hablar de nuevos inscritos la cifra es aún más dramática, pues durante el mismo período la cantidad de bachilleres que decidieron inscribirse y empezar la carrera cayó 87%, al pasar de 31 mil estudiantes a poco más de 4.000», dijo.
El investigador explicó que esta reducción en la matrícula ha tenido un impacto directo en el egreso de nuevos docentes. Dijo que, entre 2008 y 2022, la cantidad de graduados de la carrera se desplomó un 88%, al pasar de más de 14.900 a tan solo 1.749.
«El análisis de regresión lineal muestra una pérdida anual de aproximadamente 1.208 profesores», advirtió Ramírez, quien subrayó que, de mantenerse esta tendencia, en tan solo siete años el número de egresados se acercará a cero.
«En el año 2032, si se puede ver esta tendencia, las universidades no deberían estar graduando ni un solo estudiante. A ese ritmo, ¿cómo se cubre un déficit que va en aumento? Hay que tener en cuenta que siempre habrá alguien que deba asumir un curso y atender a los alumnos en las aulas. Sin embargo, va a llegar un momento en que, si bien siempre habrá gente atendiendo a los estudiantes, dudo que estos sean profesionales graduados», puntualizó.
Deserción docente, precariedad salarial y crisis de rendimiento académico
El profesor Tulio Ramírez hizo referencia a cifras presentadas en 2024 por Belkis Bolívar, secretaria ejecutiva del Comité Directivo Nacional de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), según las cuales el país enfrenta un déficit de maestros que oscila entre el 50% y el 60%.
De acuerdo con el docente, esta deserción masiva de educadores se debe principalmente a los bajos salarios, lo que los obliga a buscar alternativas económicas más viables.
Para ilustrar la situación, el también investigador de la UCV señaló que, en noviembre de 2024, la canasta básica de alimentos superaba los 548 dólares, mientras que el salario promedio de un docente, incluyendo bonos, apenas alcanzaba los 93.4 dólares.
Contrastó la realidad venezolana con la de otros países de la región. Señaló que en Colombia, Panamá, Perú, Argentina, Chile, Uruguay y Ecuador, el sueldo base para docentes iniciales o de «grado 1» oscila entre 400 y poco más de 800 dólares, mientras que para docentes especialistas o de «categoría A» va de los $800 a más de $2.000.
Ramírez puntualizó que el éxodo masivo de profesores está dejando huella en el rendimiento de los alumnos. «El problema salarial no es solo un problema administrativo, es un problema académico, porque está incidiendo en la variable que mayor influye en el desastre que se está viviendo en todos los niveles educativos».
Como ejemplo, expuso datos de la Facultad de Ciencias de la UCV que revelan que 6 de cada 10 estudiantes de nuevo ingreso en las carreras de esa dependencia no aprobaron ninguna materia. «De los 573 inscritos, 361 (el 63%) no aprobaron ninguna asignatura. Este alto índice de fracaso evidencia las dificultades que enfrentan los estudiantes al inicio de su vida universitaria», comentó.
Agregó que, detrás de estos números, está la ausencia parcial o total de profesionales que instruyan en materias fundamentales como matemáticas y castellano en la educación básica y media.
«La falta de maestros graduados es alarmante, especialmente en áreas como matemáticas, física y química. Los estudiantes aprueban no por mérito, sino porque se les promedian las notas de materias donde sí hubo profesores y se les asignan a aquellas donde no tuvieron uno. Esto les permite llegar a la universidad, pero con una formación deficiente que pone en riesgo su futuro académico y profesional. Los muchachos son incapaces de aprobar algunas de las asignaturas que cursan en el primer semestre, esto es escandaloso. ¿Por qué? Por la falta de profesores egresados, profesionales de la docencia, por la falta de profesores en áreas claves, todo esto se debe por la presencia de profesores improvisados», enfatizó.
Dignificar la profesión docente
Según Tulio Ramírez, la clave para superar la crisis educativa generada por la deserción de maestros radica en la dignificación de la profesión. «El trabajo docente es muy digno, pero es necesario dignificar al docente porque está siendo muy maltratado, esto se ve claramente en el salario y en el presupuesto de la nación a la educación, donde se muestran los indicadores de las prioridades del gobierno».
Insistió en que, solo a través de salarios justos y condiciones laborales óptimas, se podrá incentivar a más jóvenes a elegir la educación como carrera, retener a los profesionales con experiencia y talento, y garantizar una educación de calidad para todos los venezolanos.
La educación pública en Venezuela está en «emergencia» debido, entre otras razones, a la escasez de docentes, según el gremio, una situación que el Gobierno intenta resolver con varios programas, entre los que destaca un llamado a jubilados a reincorporarse y varias ofertas que buscan convencer a los maestros que dejaron las aulas por los bajos salarios.
EFE | Héctor Pereira
Según estimaciones de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), también difundidas por la Federación Venezolana de Maestros (FVM), se necesitan cerca de 250.000 docentes para cubrir las aulas de educación inicial, primaria y secundaria que quedaron sin instructores en la última década, cuando el país atravesó una profunda crisis económica.
Por ello, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, promete ayudas a los docentes y les pide, «por amor a la vocación», que vuelvan a enseñar a los millones de niños y adolescentes que llevan años recibiendo una educación incompleta, afectada también por la falta de agua, alimentos y luz en las escuelas y por el costo del transporte.
Oferta «burlesca» Para la secretaria general de la FVM, Leila Escobar, las promesas del Ejecutivo son una oferta «burlesca», sobre todo la referida a créditos para los maestros, pues -recuerda- el salario de este colectivo se ubica en menos de 30 dólares mensuales, más allá de que reciban otros 130 dólares en bonificaciones.
Entonces, explicó, cualquier crédito consumirá por completo sus ingresos a la hora de hacer el primer pago, por lo que esa oferta -considera- no convencerá para volver a las aulas a los docentes que están hoy «arreglando cabello, pintando uñas, haciendo tortas, haciendo arepas, limpiando casas, cuidando viejitos» o en cualquier tarea que les genere mejor remuneración que la enseñanza.
Destaca que los protagonistas del «hecho educativo» son los docentes y los alumnos, por lo que los programas deben ir enfocados a atender las necesidades de ambos, así como de las escuelas, cuyo total nacional presenta fallos o deterioro de la infraestructura y falta de materiales de trabajo.
Aunque el pasado 30 de septiembre, a propósito del inicio del año escolar, el Gobierno informó de reparaciones en 8.000 instituciones educativas, la FVM subraya que hay más de 20.000 que no fueron atendidas por las autoridades y que presentan «las mismas carencias o peores».
«Si vemos todos esos multifactores que no están atendidos, no podemos hablar de calidad educativa», remarcó.
Sobre el llamado a los jubilados, Escobar estima que hay unos 200.000 maestros en esta condición, una cantidad que serviría para solventar la demanda actual «si hubiese una real política salarial», que sea lo suficientemente rentable como para que estos vuelvan a las aulas.
Medidas de «emergencia»
Las resoluciones anunciadas por el Ministerio de Educación -una cartera que está siendo reestructurada- son medidas de emergencia, propias de la situación que vive el sector, o así lo ve Carlos Calatrava, director de la Escuela de Educación de la UCAB.
El profesor recuerda que el Estado debe garantizar los niveles obligatorios de formación a millones de niños y adolescentes, una tarea que se cumple a trozos, pues los alumnos están pasando de un año escolar a otro sin recibir clases sobre asignaturas específicas, algo que se nota especialmente en el bachillerato, donde escasean los docentes de ciencias exactas y sociales.
Sobre la decisión del Gobierno de devolver a las aulas a todos los docentes del sector público que estaban desempeñando otras tareas, Calatrava cree que se trata de una acción correcta, tomando en cuenta el panorama, pero insiste en que «no debería ser la única medida ni debería ser la medida estrella».
En cambio, aclara, es necesario «que nuevamente las escuelas de educación (en las que las universidades forman a los futuros profesores) estén atestadas de gente» y no desérticas como han estado en el último quinquenio, según los registros de la UCAB y la FVM.
Solo en la UCAB, se graduaron unos 40 jóvenes como nuevos docentes en 2023. Este número, que según Calatrava representa el 1 % del total nacional, sugiere que, en el mejor de los casos, Venezuela ganó 4.000 nuevos profesores el año pasado, un ritmo que tardaría 60 años en suplir las vacantes existentes.
Ante la falta de docentes en Venezuela, el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, anunció esta semana la firma de un decreto con el que “invita” a los maestros y profesores en calidad de jubilados a reincorporarse a las aulas, así como notifica a aquellos que están en comisión de servicios en otras instituciones que deben volver a las escuelas.
Todo esto, según Rodríguez, con el propósito que los estudiantes tengan “todos sus profesores”, especialmente en áreas de matemáticas, física y química. En los últimos años, miles de docentes desertaron debido a los bajos salarios y las condiciones laborales.
“Esta resolución determina que todos aquellos maestros jubilados que así lo deseen puedan volver también al aula de clase, sin perder sus derechos de jubilación”, indicó el ministro en un video publicado en Instagram.
No obstante, la gran mayoría de los maestros y maestras ven esto con escepticismo, pues, según han manifestado, ¿cómo un jubilado que apenas gana salario mínimo y sin beneficios como el cestaticket va a querer volver a dar clases por un sueldo igual paupérrimo?
Algunas reacciones
El Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) calificó de insulto la propuesta del Ministerio de Educación de que los maestros jubilados se reincorporen a las escuelas para impartir clases y así hacer frente al déficit de docentes.
“Proponer que jubilados de la educación, que ya reciben pensiones irrisorias, vuelvan a dar clases es un insulto para quienes dedicaron 20, 25 o más años de sus vidas a las aulas”, dijo Provea en una publicación en X.
Por su parte, la profesora Leonor Pérez Lorenzo, docente jubilada y miembro del Sindicato Venezolano de Maestros, expresó que tales resoluciones, además de los precarios sueldos que reciben educadores tanto activos como jubilados, pueden ser considerados como una «agresión» a la profesión de la enseñanza.
«La situación es insostenible. Lo que la gente se pregunta es: ¿hasta dónde llevará el Ministerio de Educación esta campaña denigratoria para los maestros de Venezuela?», dijo.
Sin razón alguna para volver
El Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) calculó que el salario promedio de un docente al mes es de unos 21 dólares, al cambio oficial, que considera insuficiente para cubrir el gasto de la canasta básica alimentaria, calculado en agosto por la organización en 107,8 dólares por persona
A juicio de la presidenta de la Formación de Dirigentes Sindicales (Fordisi), Gricelda Sánchez, la educación en Venezuela enfrenta serias dificultades debido a la crisis económica, que afecta a docentes, estudiantes, padres y representantes.
“La situación económica repercute e impacta de manera negativa en la formación de ocho millones de estudiantes que van a las escuelas públicas del país y la realidad del estudiante, pues no es distinta a la del maestro”, dijo.
Sánchez indicó que la mayoría de los maestros tienen sueldos bajos (en promedio entre 5 y 15 dólares al mes) y por ello muchos han abandonado el sistema educativo, lo que impacta la calidad de la enseñanza.
Con motivo del comienzo del nuevo año escolar, las noticias que se leen y escuchan acerca del sistema educativo público son alarmantes: más de 40% de los docentes han salido del área por la precariedad de los salarios que reciben; un porcentaje equivalente de niños y jóvenes no pueden acudir a las aulas debido a que sus padres o representantes carecen de los recursos para enviarlos a los centros educativos; las escuelas del ciclo básico y de bachillerato se encuentran en tal nivel de deterioro que resulta imposible recibir a los estudiantes y a los docentes; no existe presupuesto para recuperar la planta física ni mejorar los sueldos de los maestros y del personal administrativo. La mayoría de las informaciones son de ese tenor. No hay ningún dato o información confiable y verificable que permita pensar que Venezuela cuenta con un sistema público de enseñanza que satisfaga las necesidades del país.
En la Teoría clásica del Desarrollo –tan de moda durante las décadas posteriores a la finalización de la Segunda Guerra Mundial- la educación de calidad en todos sus niveles, se consideraba un factor clave para promover el ascenso social, el crecimiento económico sostenido y equitativo, y fomentar la convivencia pacífica, la inclusión social y la democracia. El Estado constituye un actor clave en todo este entramado.
Esa visión ha pasado a formar parte de las conquistas civilizatorias de la sociedad. Puede haber algún grado de debate acerca de la orientación de la enseñanza: si debe ser más técnica que humanística; si se subraya más la información que la formación; o si se incluyen determinados credos religiosos en el aula. Sin embargo, no se cuestiona el enorme peso de la educación dirigida a develar conocimientos, crear destrezas y habilidades, y propiciar la tolerancia y la harmonía dentro de un grupo humano.
En este contexto, la educación privada ha sido considerada como un complemento importante de la educación pública. Su valor y significado, en general, no se pone en discusión. Sin embargo, si alguna razón justifica la existencia del Estado y de los factores enlazados con él –como el cobro de impuestos- es que esa institución promueva la igualdad de oportunidades, la inclusión y la coexistencia a través de un sistema educativo eficaz.
Venezuela –luego de la muerte de Juan Vicente Gómez- con López Contreras, Medina Angarita y, especialmente, con el Pacto de Punto Fijo firmado después del derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez, entendió y asumió plenamente la educación como un proyecto de carácter nacional. Durante un largo período el país contó con un sistema de enseñanza público en primaria y secundaria con capacidad para atender a la mayoría de los niños y jóvenes en edad escolar. Cuando los sueldos de los maestros y profesores se rezagaban con respecto a las remuneraciones de otros sectores, los gremios docentes, particularmente la Federación Venezolana de Maestros, contaba con la suficiente fortaleza para presionar al Gobierno y corregir las diferencias salariales. La carrera docente era atractiva y con capacidad de retener en su planta a excelentes integrantes del magisterio. Lo mismo ocurría cuando los planteles educativos se deterioraban: el gremio podía demandarle al Estado, junto con la comunidad educativa, que refaccionase las instalaciones escolares. Los problemas y déficits, que sin duda existían, podían superarse gracias a la acción conjunta de la denuncia pública, la presión gremial y la acción de padres y representantes.
Este cuadro se ha modificado de forma drástica durante la última década. La educación pública, a pesar de la mística de los docentes, entró en una crisis que no ha hecho sino agravarse con el paso de los años. Los maestros y profesores emigran hacia el exterior o hacia otras actividades porque sus ingresos se han convertido en miserables y carecen de incentivos para mantenerse dentro sistema.
La situación económica de las familias más pobres es tan precaria que no les permite enviar sus hijos a la escuela. La ‘soluciones’ que se han instrumentado no logran ni siquiera atenuar las fallas: por ejemplo, el ‘horario mosaico’, que consiste en impartir solo unas cuantas horas de clase a la semana.
El resultado de este deterioro tan acentuado, apenas bosquejado en estas líneas, se traduce en que los niños y jóvenes no están aprendiendo ni siquiera las habilidades fundamentales como saber leer, escribir y realizar las operaciones matemáticas básicas, de forma correcta.
En el país se ha abierto una brecha que tiende a ensancharse entre la educación pública y la privada. Esta, en medio de un gigantesco esfuerzo y tesón, ha podido preservar altos niveles de calidad. Ha logrado atraer y retener a maestros y profesores a los que remunera con ingresos competitivos. Pero, ocurre que quienes cuentan con las posibilidades de acceder a ese tipo de enseñanza representan a un grupo muy reducido que, incluso, tiende a encogerse.
La educación, por lo tanto, no está sirviendo de vehículo para reducir las desigualdades sociales, y promover la integración y la convivencia social, sino para reproducir la brecha entre ricos y pobres y ampliar la pobreza. Todo lo contrario de lo que debe proponerse la democracia.
Un total de 3.984.517 venezolanos, con edades comprendidas entre los 3 y los 24 años, no cursan ningún tipo de estudios, según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) del año 2023, cuyos resultados fueron presentados este miércoles por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).
El estudio demostró, tras hacer entrevistas en 16.212 hogares del país, que la demanda potencial de estudiantes es de 11.597.754 personas, mientras que la población escolarizada es de 7.613.237, lo que deja a un 34 % de niños y adolescentes desescolarizados por múltiples motivos.
Entre las razones por las que estas personas abandonan los estudios, la encuesta reveló que el 19 % de las mujeres de entre 18 y 24 años que dejan de ir a clases lo hace por «embarazo, cuidar hijos o atender el hogar».
La cobertura global de educación alcanzó el 66 % en 2023, un 3 % más que en 2022, pero menos que en 2016, cuando el 76 % de la población en edad estaban escolarizados.
La Encovi, que se aplica en Caracas y en nueve de los 23 estados del país, remarcó que solo el 14 % de los hombres y el 21 % de las mujeres de entre 18 y 24 años continúan con sus estudios.
Asimismo, el estudio reveló que el 60 % de la población estudiantil asiste regularmente a clases «con cierta normalidad», mientras que un 40 % se ausenta de las aulas por motivos que incluyen la falta de comida en el plantel educativo, las huelgas del personal por mejoras salariales, los fallos en los servicios básicos y la inasistencia de docentes.
Además, el estudio concluyó que el 62 % de los estudiantes de primaria y bachillerato reciben alimentación gratuita en las escuelas y liceos, aunque solo algunos días por semana.
Según el Gobierno, unos 8,82 millones de estudiantes comenzaron en octubre pasado el año escolar vigente en más de 28.300 centros educativos, lo que deja fuera a algunas universidades, especialmente del sector privado, que marcan sus propios períodos de manera independiente. EFE
Rafael Narváez, abogado defensor de los derechos humanos | archivo
A la ministra de Educación no le afecta la feroz crisis económica que sufren los maestros con sueldos de hambre por qué ella goza de sus tres comidas y buen transporte para moverse de un lugar a otro.
lapatilla.com
El ex parlamentario abogado y defensor por los derechos humanos Rafael Narváez calificó de irresponsable e inhumano y falta de sensibilidad las declaraciones de la ministra de educación día antes de iniciar el nuevo año escolar.
“Desconocer los esfuerzos que hacen los maestros para asistir a las aulas de clase con sueldos miserables que no alcanzan para pagar el transporte y menos intentar adquirir artículos de la cesta básica que hoy día bordea los 523 dólares, contratos colectivos congelados , Ipasme que no funciona para la asistencia en la salud, condiciones y medio ambiente de trabajo en pésimas condiciones, pupitres que en algunas ocasiones los representantes deben repararlos es una conducta impregnada de desprecio que vulnera los derechos humanos tanto de los docentes como el personal obrero administrativo y el alumnado en general”
El ex parlamentario rechazó la presencia de soldados en los centros educativos por constituir una amenaza que pudiera causar nervios y temor en los alumnos, la instalación de un código QR como medida de control de asistencia para los maestros con la advertencia que si no cumplen serán sustituidos por miles que esperan, es una acción al margen de la ley que viola derechos y garantías constitucionales establecidas en nuestra CRBV.
Para finalizar el defensor por los derechos humanos exigió a la ministra despojarse de la prepotencia y arroparse con la humildad para que pueda reconocer el esfuerzo con vocación de servicio de todos los maestros al asistir todos los días a las aulas de clase a veces con sus zapatos rotos para cumplir con sus alumnos.