Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
Mostrando las entradas con la etiqueta Economia Venezolana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Economia Venezolana. Mostrar todas las entradas

martes, agosto 18, 2026

Cañicultores piden suspender importación de azúcar ante caída de los precios internos


jueves, agosto 13, 2026

Reuters | Venezuela recurre a las reservas de oro custodiadas en Reino Unido para la reconstrucción, ante el fuerte aumento de la inflación


sábado, julio 18, 2026

La reconstrucción de Venezuela tras los terremotos no dependerá solo del dinero


Fotografía que muestra edificaciones afectadas por los terremotos del 24 de junio, este jueves en Catia La Mar (Venezuela). La cifra de muertos por el doble terremoto ocurrido hace tres semanas en la zona norte de Venezuela ascendió este jueves a 4.930, tras sumarse 101 nuevos fallecidos, informó el presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), Jorge Rodríguez. EFE/ Miguel Gutiérrez

Hace apenas tres semanas, el debate sobre la economía venezolana se centraba en el ritmo de crecimiento previsto para este año: 6%, 8% o 10%. La incalculable tragedia humana provocada por los dos terremotos del 24 de junio trastocó ese panorama optimista. Las preguntas clave ahora son qué desafíos podrían surgir de las nuevas y difíciles circunstancias y qué medidas debe tomar el país a continuación.

Por Asdrúbal Oliveros y Jesús Palacios | Americas Quarterly

Antes del desastre, las proyecciones de crecimiento para 2026 se situaban en torno al 8%, impulsadas por una mayor producción de petróleo, un mayor acceso a divisas, una estabilización gradual del tipo de cambio —más lenta de lo previsto, lo que ya había reducido las expectativas a principios de año— y una recuperación del consumo privado. Desde entonces, hemos revisado a la baja nuestra previsión de crecimiento del PIB para 2026, situándola en torno al 5,8%. Según esta nueva estimación, el consumo privado —uno de los motores que originalmente se esperaba que impulsara el crecimiento este año— crecería un 4,3%, frente a la estimación anterior del 7,2%. Esto demuestra un impacto significativo en el consumo, los servicios y la logística en las regiones afectadas.

El impacto más inmediato se observa en el aumento del costo de vida. La inflación , que se proyectaba que alcanzaría el 230% anual, probablemente terminará en torno al 350%, una vez más la tasa más alta del mundo . Los terremotos añadieron diversas presiones inflacionarias a la vida de los ciudadanos y las empresas, ya agobiados por años de escasez y precios elevados. Estas presiones incluyen escasez localizada en algunas zonas, mayores costos logísticos, una mayor demanda de divisas para financiar importaciones de emergencia y un mayor gasto público que puede financiarse mediante la expansión monetaria.

Fotografía que muestra edificaciones afectadas por los terremotos del 24 de junio, este jueves en Catia La Mar (Venezuela). La cifra de muertos por el doble terremoto ocurrido hace tres semanas en la zona norte de Venezuela ascendió este jueves a 4.930, tras sumarse 101 nuevos fallecidos, informó el presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), Jorge Rodríguez. EFE/ Miguel Gutiérrez

El costo económico del desastre es considerable. Las estimaciones preliminares sugieren daños físicos directos por valor de 6700 millones de dólares (según el PNUD), pero nuestro pronóstico sitúa esa cifra en torno a los 9000 millones de dólares. Si se incluyen las interrupciones en la actividad empresarial, la pérdida de producción, la interrupción de la logística y otros efectos indirectos, el costo económico total podría alcanzar aproximadamente entre 10 500 y 12 200 millones de dólares, lo que representa cerca de una décima parte de la producción nacional. Sin embargo, en nuestra opinión, la reconstrucción requerirá aún más: entre 12 000 y 15 000 millones de dólares, una cifra muy superior a la capacidad fiscal actual del estado y equivalente a casi el 80 % de los ingresos anuales previstos del gobierno.

Si la reconstrucción avanza con una mínima coordinación, gran parte de la recuperación de la inversión nacional podría materializarse ya el próximo año. Sin embargo, es demasiado pronto para determinarlo con precisión. La velocidad y el alcance de la recuperación dependerán de la disposición del gobierno a canalizar recursos provenientes de la cooperación internacional, la inversión extranjera, la financiación multilateral y el sector privado local. También dependerá de la renovación de los acuerdos políticos fundamentales, que podrían permitir el surgimiento de una nueva nación de entre las ruinas.

Para leer la nota completa ingrese AQUÍ 

https://lapatilla.com/

sábado, julio 11, 2026

Rodrigo Cabezas y Edison Morales advierten que acelerada devaluación del bolívar podría conducir a nuevo episodio hiperinflacionario



El panorama que describen los economistas Rodrigo Cabezas y Edison Morales es, sin duda, una señal de alarma justificada por el historial macroeconómico de Venezuela. Cuando un banco central pierde el ancla cambiaria, el efecto dominó en una economía altamente indexada al dólar suele ser inmediato.

Para entender la magnitud del problema y cómo se conectan los puntos que mencionan los profesores de LUZ, podemos desglosar la situación en los siguientes ejes clave:

1. La matemática detrás del pánico: Interés compuesto

El cálculo que realizan los economistas sobre el aumento del $64,4\%$ en 30 días se basa en la capitalización diaria de la tasa de devaluación ($1,66\%$).

Si llamamos $T_d$ a la tasa diaria, el factor de incremento mensual ($M$) tras $n = 30$ días se calcula matemáticamente como:

$$M = (1 + T_d)^n - 1$$

Sustituyendo los valores:

$$M = (1 + 0,0166)^{30} - 1 \approx 1,6436 - 1 = 64,36\%$$

Un salto de esta magnitud en solo un mes destruye cualquier capacidad de planificación financiera para empresas y ciudadanos.

2. El círculo vicioso de la devaluación y la inflación

Los profesores de LUZ describen con precisión varios fenómenos de la teoría económica aplicados a contextos de crisis:

  • Destrucción del salario fijo: En economías con alta inflación, el bolívar pierde su función de "reserva de valor". Quienes reciben sueldos en la moneda local sufren un impuesto inflacionario inmediato, reduciendo el consumo y contrayendo el PIB.

  • Expectativas adaptativas y cobertura: El comerciante no remarca precios basándose en lo que le costó el producto ayer, sino en cuánto le costará reponerlo mañana. Si prevé que el dólar subirá, sube los precios por encima de la devaluación actual para proteger su patrimonio, lo que acelera la inflación real de forma autocumplida.

  • Ampliación de la brecha: Cuando el dólar oficial sube abruptamente, la demanda en el mercado paralelo se dispara por el pánico, ensanchando la brecha y desarticulando los precios de referencia.

3. La gran interrogante: Las Reservas Internacionales

El reclamo técnico de los economistas al BCV apunta al corazón de la política monetaria. En teoría, el flujo de divisas por exportaciones petroleras debería utilizarse, en parte, para inyectar dólares al mercado cambiario (mesas de cambio) y estabilizar el precio de la moneda.

El dilema de fondo: Si los ingresos petroleros están ingresando pero las reservas no aumentan ni se estabiliza el tipo de cambio, el mercado asume dos escenarios posibles: o el flujo de caja es menor al anunciado, o los recursos se están desviando a partidas extrapresupuestarias, dejando al BCV sin "oxígeno" para intervenir.

Sin transparencia técnica por parte del ente emisor, la incertidumbre continuará alimentando la volatilidad y el riesgo de caer, una vez más, en el espiral hiperinflacionario.

i/a Conversación Ecomania Gustavo Guillen

sábado, junio 13, 2026

Academia de Ciencias Económicas pidió transparencia en reestructuración de deuda


viernes, mayo 22, 2026

Expropiaciones chavistas suman 30 mil millones de dólares a la deuda externa de Venezuela


Hugo Chávez emitiendo su voto el 2 de diciembre de 2007. Foto: Wilson Dias/ABr

“¡Exprópiese!”. La expresión fue inmortalizada por Hugo Chávez en enero de 2010. Mientras recorría la plaza Bolívar de Caracas, el difunto comandante la repetía una y otra vez para ordenar la eliminación de una serie de negocios privados que funcionaban en el centro de la capital venezolana.

Por Pedro Pablo Peñaloza | Infobae

Aunque su autor desapareció hace 13 años, la palabra vuelve a retumbar con fuerza ahora que el gobierno de Delcy Rodríguez anunció el lanzamiento formal de un proceso de reestructuración de la deuda externa de la República y Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

El Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice) estima que la política de expropiaciones impulsada por el régimen chavista, provocó hasta 2021 una serie de procedimientos arbitrales que condenan al país a pagar unos 30 mil millones de dólares, equivalentes al 18% de la deuda externa que alcanzaría los 162 mil millones de dólares.

El informe de Cedice registra 57 procedimientos arbitrales contra Venezuela, de los cuales 47 se gestionaron ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Hasta la culminación de este estudio, 23 habían concluido con un fallo negativo para Caracas.

“Los acreedores cuya deuda ha sido reconocida y determinada en estos procedimientos de arbitraje tienen posición de cobro privilegiada entre los demás acreedores, por esta razón esta categoría es de suma importancia para Venezuela”, explica el tanque de pensamiento.

Delcy Rodríguez instaló una comisión de evaluación de activos públicos, que básicamente tiene como fin identificar aquellos bienes del Estado que pueden ser privatizados. Además, restableció las relaciones con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y reformó las leyes de hidrocarburos y minería para abrir estos sectores al capital privado.

La reestructuración de la deuda se sumaría a esta nueva propuesta económica desarrollada por la mandataria interina. “La reconstrucción de Venezuela está condicionada a que la crisis de la deuda externa sea resuelta y que nunca vuelva a ocurrir un proceso de expropiaciones como el efectuado durante el gobierno de Hugo Chávez”, subraya Cedice.

Lea más en Infobae

https://lapatilla.com/

miércoles, abril 08, 2026

Venezuela en 2026: una economía a dos velocidades Por Omar Ávila


El primer trimestre de 2026 ofrece una fotografía conocida para los venezolanos: un escenario donde ciertos indicadores macroeconómicos sugieren una reactivación, mientras la vida cotidiana sigue asfixiada por la inflación, el deterioro salarial y la precariedad de los servicios públicos. La economía parece transitar nuevamente por un camino ya recorrido en coyunturas anteriores: leves mejoras en el sector externo y petrolero, frente a una recuperación social que continúa siendo esquiva.

La flexibilización de restricciones internacionales y las nuevas autorizaciones para operaciones vinculadas al crudo, así como el transporte de hidrocarburos, han alimentado la narrativa de un mayor flujo de divisas. Sin embargo, esta recuperación potencial se concentra casi exclusivamente en el sector primario y en los ingresos del Estado o de grandes operadores energéticos. En tal sentido, su impacto en la economía doméstica es mucho más lento y limitado.

El entorno macroeconómico interno aún soporta fuertes desequilibrios, ya que la inflación, impulsada por la depreciación del bolívar y una escasez relativa de divisas en el mercado cambiario, afecta especialmente a los trabajadores públicos, pensionados y pequeños comerciantes. En consecuencia, el resultado es un deterioro continuo del poder adquisitivo; en términos sociales, la inflación persiste como el principal mecanismo de redistribución regresiva en el país.

Otro rasgo crítico de este trimestre fue la brecha en el acceso a divisas: mientras las grandes corporaciones cuentan con mecanismos oficiales o financiamiento externo, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) enfrentan barreras para obtener los dólares necesarios para importar insumos o reponer inventarios. Ante esta asimetría, muchas Pymes han optado por indexar agresivamente sus precios o recurrir a herramientas financieras alternativas como las criptomonedas. Esta dinámica plantea una consecuencia preocupante: una economía donde la pequeña empresa no puede operar con estabilidad tiende a la concentración, perdiendo competitividad y capacidad para generar empleo formal.

El deterioro del ingreso real fue el factor más visible de estos primeros meses, lo cual se expresó a través de diversos sectores laborales protagonizando protestas para exigir condiciones dignas, destacando el conflicto en el transporte urbano y extraurbano, donde se aplicaron incrementos de tarifa superiores al 50% para intentar cubrir los costos operativos. Esta brecha entre precios y salarios se ha convertido en el mayor detonante de presión social, agravado por la crisis de los servicios públicos.

Durante marzo, el país enfrentó nuevamente planes de racionamiento eléctrico derivados de la disminución de niveles en los sistemas hidroeléctricos y las limitaciones estructurales del Sistema Eléctrico Nacional. Los cortes prolongados no solo afectan la vida doméstica, sino que actúan como un techo de cristal para la productividad. En una economía moderna, la estabilidad energética e Internet no son lujos, sino condiciones básicas; sin ellas, cualquier intento de recuperación económica se vuelve profundamente frágil.

El balance de este inicio de año sugiere que Venezuela entra en una etapa de apertura económica parcial impulsada por el petróleo. Sin embargo, los problemas de fondo -inflación, salarios deprimidos y servicios colapsados- siguen sin resolverse. La nación avanza, definitivamente, a dos velocidades: una vinculada al sector energético y otra, mucho más lenta y accidentada, que corresponde a la realidad cotidiana de la población. Si esta brecha persiste, el país podría cerrar 2026 con mejores cifras de exportación, pero con una recuperación social todavía muy distante. Venezuela sigue siendo estratégicamente importante para el mundo, pero profundamente frágil para quienes habitamos en ella.

dip.omaravila@gmail.com

www.unidadvisionvzla.blogspot.com

X e Instagram:

@OmarAvilaVzla

https://www.elnacional.com/

jueves, abril 02, 2026

Vivir con lo mínimo: así sobrevive el venezolano en la actualidad


Personas caminan durante un paro de transporte este lunes, en Caracas (Venezuela). La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció que hubo un intento de «parar el transporte» en Caracas, luego de que miembros del sector convocaran a una huelga para exigir un incremento de la tarifa mínima y que no tuvo mayores repercusiones. EFE/ Ronald Peña R

En Venezuela, la economía cotidiana se ha reducido a una ecuación básica: cuánto alcanza y qué se puede dejar de pagar. En un entorno de inflación persistente, depreciación del bolívar y salarios rezagados, los hogares han ajustado no solo su consumo, sino también la forma en que organizan su vida.

Por Finanzas Digital

El economista Aaron Olmos resume el fenómeno como un cambio en la jerarquía de necesidades. Ya no se trata de planificar, sino de decidir, casi a diario, qué gasto atender y cuál posponer.

Elegir qué pagar

La restricción de ingresos obliga a priorizar. Pagos de condominio, matrículas escolares o servicios básicos compiten por recursos limitados, en una dinámica donde no todo puede cubrirse al mismo tiempo.

Incluso el acceso a la salud se ve condicionado. Consultas médicas, tratamientos o controles regulares pasan a depender de la disponibilidad de dinero en el momento, lo que introduce riesgos adicionales en hogares con enfermedades crónicas

Estirar el ingreso

En la alimentación, la estrategia es maximizar cada bolívar. Comparar precios, cambiar marcas o reducir cantidades se ha vuelto parte de la rutina. El consumo se adapta a la capacidad de pago, no a las necesidades nutricionales.

Pero el ajuste no termina ahí. La generación de ingresos adicionales se ha convertido en una constante. Actividades informales, trabajos paralelos o pequeños emprendimientos forman parte del día a día de muchos venezolanos, en un intento por compensar la pérdida del poder adquisitivo del salario.

Para leer la nota completa ingrese AQUÍ

https://lapatilla.com/