Las refinerías petroleras venezolanas, en sus procesos típicos de fraccionamiento, están conformadas básicamente por tres conversiones. 1). Conversión primaria, 2) Conversión media y 3) Conversión profunda. Un monel de una refinería.
El primer proceso de conversión primaria recibe el crudo, lo fracciona por destilación atmosférica y destilación al vacío, seguidamente, el crudo pasa a la fase de conversión media, donde es procesado por craqueo catalítico fluidizado, reformado y pasado por el proceso de alquilación y otros procesos inherentes a la conversión media y para culminar este hermoso proceso de ingeniería el crudo restante es movido a la etapa de conversión profunda, comúnmente llamada “coquificación retarda”.
En las refinerías de Amuay, Cardón y el Palito, existen plantas de alquilación que reciben las olefinas (alquenos) de las plantas de catalítica, estas olefinas al entrar a las plantas de alquilación se mezclan con isobutano y ácido fluorhídrico (HF), casi fumante, logrando así las reacciones de aquilato y produciendo gasolina de alto octanaje, tales como avigas, full range, insectol, gas propano, etc.
Los equipos rotativos, alternativos y estáticos que conforman la zona de reacción en las plantas de alquilación, metalúrgicamente están construidos con una aleación de monel, aleación muy cotosa, cuya estructura metalográfica contiene níquel, cobre y otros componentes. El monel es ideal por su alta resistencia a la corrosión causada por ácidos agresivos como el ácido fluorhídrico presente en estas plantas de alquilación.
Desde el 2013, las dos plantas de alquilación de Cardón, la planta de Amuay y la de la refinería el Palito, están inoperativas. Llama la atención que la mayoría de los equipos rotativos, alternativos, estáticos, elementos de instrumentación y control, conformados por esta costosísima aleación, no están físicamente en su sitio.
Ante esta migración de estos elementos de monel, el personal que hace vida profesional en estas plantas ya referenciadas, no encuentra repuesta lógica ante esta anormalidad inédita.

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