Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

viernes, 29 de agosto de 2025

Gloria Cuenca: La información, descontrolada



La información dato reductor de incertidumbre, dijo hacia 1950 el padre de la Teoría de la Información, un matemático norteamericano, Claude Shannon.

Debemos a él, nosotros los periodistas, la clarificación y el deslinde entre información y noticia. Es, como casi todas las categorías matemáticas, precisa. He insistido mucho en el tema. Explicado en clases, conferencias, debates, foros, conversatorios y demás. Nosotros, periodistas y comunicadores, en algún momento de la historia del periodismo, decidimos homologar los dos conceptos, información=noticia. Parecería, no es trascendente esta igualdad, sin embargo, lo es y mucho. Cada una de esas actividades tiene una función precisa. En el caso de la noticia, viene de “news”, la novedad. Mientras que la información es, precisamente, un “dato reductor de incertidumbre”. Observo, hay gente qué, no se da cuenta cabal del desastre implicado, al no reconocer que se trata de reducir la incertidumbre. Al desinformar con fines propagandísticos, o cualquier otro objetivo, es importante saber que se puede crear un caos. Sí, un caos. Lograr saber la verdad de lo que está ocurriendo o está por suceder es la expectativa que tenemos al buscar la información. Tal como reza nuestra Constitución Nacional, debe ser “oportuna, veraz e imparcial”, de lo contrario es desinformación. En lugar de reducir la incertidumbre, la amplía; confunde, a los receptores y crea angustia, bastante compleja de manejar, ¿Qué pasa?, ¿Qué puede ocurrir? ¿Estamos en peligro? ¡Qué desazón! La incertidumbre ocasiona, como dije antes, un caos. No es fácil de manejar, en cualquier caso, menos cuando estamos en medio de una crisis política-económica-social.

Efectivamente, los venezolanos estamos en una especie de locura por la información-desinformación que nos envían: los medios del régimen, los semi independientes, los medios internacionales, y para completar las redes sociales. Saber dónde está la verdad, tener certeza de lo que ocurre, poder tomar previsiones a partir de la seriedad de los hechos conocidos por la vía de la información-noticiosa, tendría que ser una garantía para la tranquilidad del ciudadano venezolano.

Al ampliarse la incertidumbre por las mentiras, entramos en una especie de pantano, donde no sabemos que rumbo tomar, ¿nos hundiremos? ¿saldremos a flote? ¿vamos por buen camino? Es en la incertidumbre, llevada al máximo donde es fácil perder la orientación. A eso contribuyen quienes, sin consciencia, ni ética de ninguna especie, estimulan el enredo divulgando fake news, bluff noticioso, o simplemente inventos y deseos fantasiosos.

Entre los grandes periodistas del planeta y los medios más serios, de los aspectos trascendentales dentro del ámbito del periodismo y la comunicación está la credibilidad. Recuerdo, una anécdota de hace muchos años. Ante mi premura por comprar un diario vespertino, mientras estaba en una cola para subirme a un avión, una señora me increpó:” Caramba, toda esa corredera para comprar un periódico que solo dice mentiras”. La gente en la cola asintió. Fue una comprobación empírica, más, de la importancia de la credibilidad en el periodismo. Ahora, mucho más informados, 0, ¿desinformados?, con numerosos aparatos tecnológicos a nuestro alcance, nos encontramos en estado de indefensión informativa, si es que se puede decir así, esto a pesar de las innumerables posibilidades informativo-comunicacionales existentes.

Me refiero a indefensión informativa, para señalar que, en los estados democráticos, con libertad de expresión e información, siempre desde los medios del estado, deben salir  informaciones noticiosas que rectifiquen, aclaren y enseñen lo correcto. (¿Una utopía?)

En un Estado Democrático, estar “indefenso” implica que no funcionan las leyes, ni se aplica la Constitución Nacional. Creo, es la primera vez en la historia de nuestro país, que ocurre una situación de indefensión informativo-noticiosa de tal magnitud. Hubo en el siglo XX, períodos terribles de censura, represión y opresión en contra de la Libertad de Expresión. Sin embargo, había siempre la posibilidad de saber lo que ocurría. Es sabido que, cuando hay censura y límites a la Libertad de Expresión, aparecen rumores y chismes al mismo tiempo. Son inevitables, está estudiado desde hace décadas, como se forman, y también se organizan como técnicas de propaganda, en medio de la “incertidumbre”.  En los períodos de falta de libertad de expresión, circulaban las “hojas clandestinas”, para decir a los ciudadanos, la verdad. Después, alguien siempre se ocupaba de decirla, vía la comunicación primaria, directa o, boca a boca, para clarificar lo que se decía, para expresar sí era cierto o falso. No había Internet, ni celulares, tampoco medios electrónicos. No era mejor, por supuesto, sin embargo, probablemente, confiable y seguro, para los ciudadanos; mucho menos peligroso, en todo sentido.

El control de la información, tampoco es la solución. En democracia, responsablemente,   cumpliendo las leyes, se produce y  activa una de las primeras garantías de los Derechos Humanos: la libertad de expresión.( Incluye libertad de opinión, información, prensa y, la de decir o hablar). También se sabe: “A mayor libertad de expresión, mayor democracia.” Lo contrario, implica dictadura. Esta confusión, el descontrol de la información-noticiosa debe terminar. Nuestra sanidad mental, está en juego. ¡Dios nos ampare!

https://www.costadelsolfm.org/

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