PDVSA (I). La crisis venezolana ha erosionado tanto la confianza nacional, que estamos acostumbrados a señalar como mentira cualquier acción o mensaje emanado desde el chavismo, pero además a avalar lo que se diga y haga desde la oposición. Pero resulta que en algunos casos hay puntos intermedios o matices que debemos revisar, con el fin de encontrar las verdaderas razones. Hay problemas en los cuales chocan versiones sesgadas por ambas partes que se aprovechan de la desconfianza, que es un deporte nacional en este momento, para vender su verdad. Lo ideal en estas situaciones es indagar, tomar puntos de cada versión de los bandos en pugna y sacar conclusiones. ¿Quieren un ejemplo? Tomemos el caso de “PDVSA US Litigation Trust” que es parte de ese juego macabro de intereses, en el cual convergen chavistas y algunos opositores. Cada uno pelea con verdades acomodadas de acuerdo con sus intereses. Debo admitir que ese caso se traspapeló en mis anotaciones, porque estaba pendiente de comentarlo, pero una nota publicada por el Diario 2001 y que fue hecha por la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) el domingo 02/08, me llevó a retomar el caso. Esa nota hacía referencia a un trabajo periodístico firmado por la periodista, Anya Parampil, y que fue publicado en el portal “The Grayzone” el 25/07. Aquí comienzan los matices. ¿Por qué? Porque ambos trabajos periodísticos están orientados a defender al chavismo y atacar a la oposición, pero eso no excluye que contengan algunas verdades que merecen ser expuestas. Ambas publicaciones hacen referencia a la demanda interpuesta en Florida y Suiza por un fideicomiso de nombre “PDVSA US Litigation Trust” en febrero de 2018 y que buscaba que un grupo de personajes y empresas pagaran una alta indemnización, por haberse beneficiado de información privilegiada sobre licitaciones de cargamentos de petróleo que hacía PDVSA. En aquel momento se demandó a las empresas Lukoil, Glencore, Trafigura y Vitol que es una compañía que ha participado en varios casos escandalosos, entra otras, pero además a varios personajes involucrados entre los cuales aparece un nombre importante: Francisco Morillo. ¿Quién es Francisco Morillo? Es un conocido bróker petrolero venezolano que ha hecho buenos negocios con el chavismo, pero también ha financiado a la oposición. Se dice que está muy vinculado a Leopoldo López y Henry Ramos Allup, porque se asegura que un hijo de éste trabaja con Morillo. Detrás de “PDVSA US Litigation Trust” estaba principalmente Wilmer Ruperti, que había sido socio de Morillo, pero que por disputas económicas habían terminado su relación en muy malos términos y creo que cuando digo en “muy malos términos” me quedo corto. A “PDVSA US Litigation Trust” se sumaron varios venezolanos, no ligados al chavismo, que buscaban una decisión favorable y que el dinero quedara en custodia en EEUU, para que fuese entregado una vez se iniciara una transición en Venezuela. La mayoría de esos connacionales abandonaron la causa indignados y asqueados por las maniobras del oficialismo y un sector de la oposición. Si era una jugada que nació en el chavismo, ¿Por qué se sumaron? Porque en ese momento era una decisión ética cuidar los intereses del país, como verán más adelante en esta columna. Ese caso significó un nuevo choque de dos bandos: chavismo y oposición. Es bueno aclarar que no participó toda la oposición, sino sectores muy específicos y comprometidos con Morillo que ya ustedes pueden identificar quienes son los involucrados. Cada grupo defendía sus intereses y los escondían detrás del supuesto resguardo del patrimonio de Venezuela, pero en realidad estaban cuidando sus bolsillos. Cada uno usó el tema para manipular la verdad de lo ocurrido y el fondo de la demanda ¿Cuál es la verdad? Se los cuento más adelante en esta columna.
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A “PDVSA US Litigation Trust” se sumaron varios venezolanos, no ligados al chavismo, que buscaban una decisión favorable y que el dinero quedara en custodia en EEUU, para que fuese entregado una vez se iniciara una transición en Venezuela. La mayoría de esos connacionales abandonaron la causa indignados y asqueados por las maniobras del oficialismo y un sector de la oposición. Si era una jugada que nació en el chavismo, ¿Por qué se sumaron? Porque en ese momento era una decisión ética cuidar los intereses del país, como verán más adelante en esta columna.
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