Republica del Zulia

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martes, julio 14, 2020

El País: El siglo perdido de la industria petrolera venezolana. Por FLORANTONIA SINGER / Venezuela perdió 35% de sus ingresos petroleros en 2019

Imagen de archivo de la refinería El Palito, que pertenece a PDVSA, en Puerto Cabello, en el estado de Carabobo, Venezuela. 2 de marzo, 2016. REUTERS/Marco Bello/Archivo

En Mene Grande se ven obreros que ordeñan vacas vestidos con monos de las compañías petroleras que antes operaban en la zona. La fotografía es hoy la huella que ha dejado una industria un tiempo pujante en ese pueblo de la costa oriental del Lago de Maracaibo, en el Estado Zulia. Allí, el 31 de julio de 1914, entró en funcionamiento el Zumaque I, el primer pozo de la Caribbean Petroleum Company. Así comenzó la era del petróleo en Venezuela, el país con mayores reservas de crudo. La imagen también es una muestra del declive que atraviesa el sector, cuya producción ha caído a los niveles de la década de los años veinte del siglo pasado, cuando el petróleo logró superar al café como producto de exportación.

En junio, la producción diaria de barriles cayó por debajo de los 300.000. Según los datos de la consultora S&P Global Platts y el reporte de Baker Hughes, que sigue las operaciones de los equipos de perforación activos en el mundo, Venezuela también tuvo que apagar el último taladro, ubicado en el oriente del país. “La producción de petróleo está llegando a la que teníamos en 1929 y, per cápita, a la que teníamos hace casi 100 años”, dice Francisco Monaldi, director del Programa Latinoamericano de Energía del Institute Baker en Houston. Si bien en toda América Latina se han reducido los taladros operativos a un mínimo histórico, producto de la pandemia, en un siglo de actividad petrolera Venezuela nunca se había quedado sin taladros en activo, ni siquiera durante el paro petrolero de 2003. “Si no tienes un solo taladro operando tienes inmediatamente una caída del 20%. Reactivar un pozo cerrado es costoso y al hacerlo pierdes presión y capacidad. Nunca antes habíamos estado en esta situación”, continúa Monaldi.

El país sudamericano tuvo su pico en operación de taladros durante la llamada apertura petrolera de los años noventa, cuando PDVSA, la petrolera estatal, se abrió trabajar con empresas extranjeras. Entonces hubo 119 equipos de perforación. Para mantener la mínima producción que tiene Venezuela actualmente necesitaría tener sus taladros activos, que en 2019 llegaban a la veintena.

A este escenario sombrío han llevado una combinación de factores, apunta el consultor. La caída de la producción que viene ocurriendo en los últimos 20 años es uno. El país tuvo un pico en la década en los setenta, cuando alcanzó 3,7 millones de barriles. Por mala gestión y corrupción, durante el gobierno de Hugo Chávez, esos números cayeron de 3,4 millones de barriles diarios a 2,6 millones en 2013, cuando a Nicolás Maduro le tocó tomar el testigo de la revolución bolivariana. “Durante el Gobierno de Chávez, PDVSA ya había caído a la mitad [de producción] pero el precio se disparó a los niveles más altos de la historia. Aunque se redujo la pobreza entre 2008 y 2012, no se hizo a los niveles que lo hicieron otros países de la región que también vivieron el bum de las materias primas, y los ingresos extraordinarios tampoco se invirtieron en subir la producción”, dice Monaldi. “Hoy PDVSA es un cadáver”, agrega.

Las sanciones económicas impuestas principalmente por el Gobierno de Donald Trump, seguidas este año de la caída de los precios y el colapso de la demanda, terminaron de empujar a la Venezuela petrolera al precipicio. Hace año y medio, el país producía un millón de barriles y la mitad de esos los vendía a Estados Unidos, un mercado que se cerró. “El colapso de precios en abril de este año, aunque se ha recuperado un poco, también fue letal para Venezuela, porque ya vendía muy debajo de los precios por todas las maniobras de trasvase de buques que debe hacer en África o Malasia para saltarse las sanciones”.

Iván Freites, dirigente sindical de técnicos y profesionales de PDVSA, ha sido testigo del colapso. “Si llegáramos a recuperar las refinerías no tendríamos el crudo suficiente para ponerlas en funcionamiento. No se está produciendo nada y si se produce no tenemos quien lo quiera comprar”, dice. Otra caída es la de las nóminas. La semana pasada se hizo viral en redes sociales un video en que el trabajadores petroleros echaban sus carnets al suelo y amenazaban con una renuncia masiva por la disminución de los beneficios que recibían a través de las empresas mixtas, que empezaron a cortar relaciones con el Estado por las sanciones. En los años de bonanza, la plantilla de la compañía estatal creció hasta 143.000 trabajadores. “A principios de año estaban asistiendo a trabajar unos 7.000 trabajadores, actualmente no consigues ni 2.000 en las instalaciones. Están huyendo”.

Una oportunidad de dos décadas

PDVSA ha logrado reactivar a medias la planta de la refinería de Cardón, en la costa occidental, después de la prolongada escasez de combustible que se palió en medio de la pandemia con el envío de cinco buques con 1,5 millones de barriles desde Irán. “Ahí se pueden producir 50.000 barriles diarios de gasolina craqueada -mezclada con los aditivos traídos de Irán-, pero se queman más de 20.000. Para activarla llamaron a los jubilados , pero ninguno aceptó”, denuncia Freitas.

“Aun con toda la incertidumbre mundial por la transición energética, decir que estamos en una Venezuela post petrolera no es estrictamente cierto. Ya no somos el país petrolero que fuimos, pero todavía tenemos una ventana de oportunidad de dos décadas. Se necesita dinero para llegar otra vez a un millón de barriles diarios, los niveles de Colombia alcanzados con todos los esfuerzos del mundo y un ambiente de inversión favorable”, apunta Monaldi. Subir a dos millones de barriles en la próxima década costaría unos 120.000 millones de dólares, un monto casi similar a la deuda externa del país, según el cálculo del equipo de Juan Guaidó, jefe del Parlamento y reconocido como presidente interino por casi 60 países.

A cinco meses de la declaración de emergencia que hizo Maduro sobre la empresa y de una nueva reestructuración por la que puso al frente a Tareck El Aissami, sancionado por Washington y con una recompensa por su cabeza, Monaldi ve muy compleja la posibilidad de una mejora en el sector. Las reformas darían mayor cabida a inversiones privadas en sectores que monopolizó el Estado, como el de transporte y refinación, después de un amplio historial de expropiaciones. La centenaria Ley de Hidrocarburos necesita, además, una revisión. Sin embargo, para acometer esos cambios legales el régimen de Maduro necesita la Asamblea Nacional, liderada por la oposición.


Venezuela perdió 35% de sus ingresos petroleros en 2019
Las exportaciones pasaron de los 34.657 millones de dólares en 2018 a los 22.492 millones de 2019, informó el Boletín Estadístico Anual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo

La caída del precio del petróleo y la pérdida de mercados en 2019 supuso que los 13 países de la OPEP ingresaran por sus exportaciones 18% menos que el año anterior, mientras que en el caso de Venezuela esa caída llega hasta 35%.

Datos del Boletín Estadístico Anual que difundió este lunes la Organización de Países Exportadores de Petróleo con cifras de 2019.

Menos exportaciones

Los ingresos por la exportación de petróleo de los estados de la OPEP cayeron hasta los 564.889 millones en 2019 desde 692.269 millones en 2018.

El país en el que más se hundieron las exportaciones fue Irán, que pasó de los 60.519 millones en 2018 a los 19.233 millones en 2019, una caída del 68%, por las sanciones de Estados Unidos.

En el caso de Venezuela, otro país sometido a sanciones, las exportaciones pasaron de los 34.657 millones de dólares en 2018 a los 22.492 millones de 2019.

De interés: Los precios de la Cesta Petare se ubican esta semana en Bs. 4.735.000

Venezuela sigue siendo el país con las mayores reservas probadas de petróleo, con 303,806 mb, alrededor de una quinta parte de todas las del planeta y por delante de Arabia Saudita, con 258.600 mb.
Menos producción

La OPEP redujo su producción en 1,86 millones de barriles diarios en 2019, lo que supone una caída del 6%, mientras que los países ajenos a la organización bombearon 1,3 mbd más, lo que equivale a un crecimiento del 2,9%.

El descenso de las exportaciones de la OPEP ya suponía un problema para las cuentas públicas de los países productores antes de la pandemia de covid-19, que ha hundido la demanda mundial hasta niveles inéditos.
Hacia el equilibrio

Desde mayo la alianza OPEP+, formada por los 13 socios del grupo y otra decena de productores ajenos, encabezados por Rusia, comenzó a aplicar unos recortes récord de 9,7 mbd, alrededor del 10 % del bombeo mundial, para contrarrestar esa caída de la demanda.

Del compromiso están exentos Venezuela, Irán y Libia, debido a las caídas involuntarias de sus extracciones causadas por sanciones, crisis económicas y conflictos armados.

El secretario general de la OPEP, Mohamed Barkindo, aseguró este lunes durante la presentación del informe, que gracias a ese recorte el objetivo de lograr un mercado equilibrado se encuentra más cerca.

Un comité de la OPEP+, copresidido por Arabia Saudí y Rusia, celebrará una reunión virtual el miércoles para evaluar las condiciones del mercado y decidir qué política de recortes seguimientos se continuará.

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1 comentario:

  1. Venezuela sigue siendo el país con las mayores reservas probadas de petróleo, con 303,806 mb, alrededor de una quinta parte de todas las del planeta y por delante de Arabia Saudita, con 258.600 mb.

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