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Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

martes, diciembre 04, 2018

La toma de posesión de AMLO: combate a la corrupción, pero no perseguirá a los antiguos funcionarios Por Paulina Villegas

El nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, saludaba durante su ceremonia de investidura en el Congreso de la Unión, en Ciudad de México, el 1 de diciembre de 2018. Credit Alfredo Estrella/Agence France-Presse — Getty Images

Andrés Manuel López Obrador, el primer presidente de izquierda en la historia reciente de México, tomó posesión de su cargo este sábado y dio pie a un reacomodo del terreno político de una nación que, durante casi un siglo, ha sido gobernada por un partido hegemónico.

López Obrador llega a la presidencia con una amplia base social, movilizada y anhelante, que acompaña su trayectoria política desde hace dos décadas. Con una ceremonia protocolaria, el exmandatario Enrique Peña Nieto entregó la banda presidencial a su sucesor, quien tomó protesta y con ello inició oficialmente la llamada “cuarta transformación” de México.

“Estoy preparado para no fallarle a mi pueblo”, dijo desde la tribuna del Palacio legislativo en la capital del país. “Ese es mi compromiso, no tengo derecho a fallar”, sentenció tras un largo discurso en el que repasó sus compromisos y promesas, además de comentar algunas de las próximas acciones de su gobierno.

El acto simbólico también significa un cambio histórico de régimen político que se produce en un contexto de incertidumbre y recelo por parte de sus detractores, quienes ven con suspicacia al líder de izquierda, y en medio de la ola de popularidad que lo convirtió en el presidente más votado en la historia contemporánea del país.

En un tono frontal y crítico, el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), tres veces candidato presidencial y ex jefe de gobierno de Ciudad de México, no titubeó en marcar el momento de su investidura con una incisiva reprobación al gobierno saliente de Enrique Peña Nieto (del Partido Revolucionario Institucional), quien se va de Los Pinos como un líder con bajos índices de popularidad.

“Nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes y de la pequeña minoría que ha lucrado con el influyentismo”, dijo durante la ceremonia. “Esa es la causa principal de la desigualdad económica y social, y también de la inseguridad y de la violencia que padecemos”.

Simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, mientras esperaban su llegada frente al Palacio Nacional, en el Zócalo de Ciudad de México, el 1 de diciembre de 2018. Credit Claudio Cruz/Agence France-Presse — Getty Images
 
Atacado y temido por sus enemigos, admirado y exaltado por sus seguidores, López Obrador es uno de los personajes políticos más conocidos de México. El nuevo mandatario ha sido una gran figura de la oposición política y personifica las demandas de un electorado inconforme que exigió el fin del orden establecido en las elecciones.

López Obrador toma las riendas de un país que enfrenta enormes desafíos como el auge de la violencia, la corrupción enraizada en la vida pública y una reciente crisis migratoria en la que más de seis mil centroamericanos se encuentran varados en la frontera norte con Estados Unidos, mientras esperan asilo.

En materia de política exterior el escenario no es menos complejo. El nuevo gobierno tendrá que lidiar con Donald Trump, el presidente estadounidense que ha basado su plataforma política en una retórica xenófoba, antiinmigrantes y hostil hacia los mexicanos, con lo que ha ocasionado el deterioro y una tensión sin precedentes en las relaciones bilaterales.

En este contexto destacó la presencia de una comitiva numerosa de Estados Unidos, encabezada por la hija del presidente, Ivanka Trump, y el vicepresidente Michael R. Pence, a quienes López Obrador agradeció su presencia antes que a cualquier otro mandatario.

Y al otro lado del espectro político, el presidente saludó a líderes de izquierda como Lenín Moreno, presidente de Ecuador; Evo Morales de Bolivia, y Miguel Díaz-Canel de Cuba, así como a Jeremy Corbyn, líder del partido laborista del Reino Unido.

La visita del mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, quien canceló su asistencia al acto por motivos de seguridad, generó reacciones dentro del recinto legislativo. Los legisladores del Partido Acción Nacional colocaron una manta que decía “Maduro, no eres bienvenido” y gritaron “¡Dictador! ¡Dictador!”, cuando López Obrador hizo mención de su homólogo venezolano. Sin embargo, Maduro asistió a una comida en el Palacio Nacional junto a otros invitados a la ceremonia de juramentación.

Leer mas: https://www.nytimes.com/es/2018/12/01/amlo-toma-posesion/

1 comentario:

  1. Cabe la posibilidad de que López Obrador tenga un mandato todavía más corto, puesto que ha prometido que dentro de tres años, a mitad de su Presidencia, convocará un referéndum sobre la revocación de su mandato. Si en esa consulta de 2021 los mexicanos desaprueban su gestión, López Obrador dejaría el cargo, que sería asumido provisionalmente por el titular de la Secretaría de Gobernación (actualmente Olga Sánchez Cordero) a la espera de que el Congreso designe a un nuevo presidente.

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