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sábado, diciembre 22, 2018

En Venezuela, el socialismo apagó la navidad, Valentina Rodríguez


Mientras en Venezuela tratan de que no se desvanezcan las celebraciones decembrinas, en Estados Unidos los espectáculos navideños están a la orden del día. Un indicador de la dicotomía entre el oscurantismo y la luz, pero posiblemente entre tanta oscuridad, estén las oportunidades de surgir y convertir lo negativo en positivo

Desde la llegada de los colonizadores españoles al continente americano se han adoptado diferentes costumbres y creencias, entre ellas, la navidad, una de las festividades más importantes del cristianismo. Documentos históricos señalan que la primera celebración navideña en América se realizó el 25 de diciembre de 1492 en lo que actualmente se conoce como Haití.

Con el pasar de los siglos, Venezuela ha adquirido sus propias tradiciones. Los festejos iniciaban desde la última semana de noviembre, las gaitas y la alegría característica del venezolano no pasaban desapercibidos durante estas fechas. Las casas decoradas, iluminadas, con nacimientos y arbolitos, y la costumbre de celebrar en familia jamás faltaban.

Este año el presidente Nicolás Maduro dio la bienvenida a la Navidad el 23 de Noviembre, encendiendo la Cruz del Ávila en el parque nacional Waraira Repano, en Caracas. “¡Que viva la navidad, que viva la felicidad! Ese espíritu de alegría que tiene nuestro pueblo, ese pueblo que tiene 200 años diciendo si podemos”, exclamó el mandatario en cadena nacional desde el Palacio de Miraflores.
Navidad en contraste

Pero la crisis económica que vive actualmente Venezuela, dificulta realizar con normalidad esta significativa fecha. La mayoría de los venezolanos no podrán costear los ingredientes para la cena navideña, los estrenos y la decoración de las casas.

Anteriormente el venezolano podía adquirir todo lo necesario para Navidad, sin necesidad de quedar en bancarrota. Actualmente el 73% de la población según datos suministrados por José A. Gil Yepes, director de Datanálisis, considera que tiene menor capacidad de compra y se encontrarán peor luego de las medidas económicas anunciadas por el Ejecutivo. Y esta situación afecta la actividad comercial y económica del país.

En contraste, tenemos las celebraciones de la navidad en los países del primer mundo, donde abundan las celebraciones, las reuniones en familia y amigos; y el incremento de compras de variedad de productos de estas fechas, entre ellos los regalos. Donde el valor de “dar al prójimo” toma forma y se vuelve palpable, y las calles se llenan de alegría para la llegada de Papá Noel.

Santa Claus es capitalista

En un país donde el sueldo mínimo alcanza los 2.500 dólares, no es difícil adquirir regalos navideños. Los centros comerciales, normalmente abarrotados, son la casa de miles de personas que anhelan esta época del año, para hacer largas filas a la espera de poder entrar a las tiendas y comprar ropa, calzados, juguetes o artículos electrónicos.

Los costos de las prendas de ropa de marcas reconocidas como Old Navy, Hollister y Zara van desde los $ 2 hasta los $ 15 en la época decembrina, debido a que las ofertas, de más del 60% de descuento, son comunes. Al igual que el calzado donde se encuentran rebajas del 30% en mercancía, tiendas como Nike y Adidas ofrecen zapatos desde $ 20 hasta $ 60. Adquirir cualquier prenda de vestir o calzado no supone un desajuste en el presupuesto de los estadounidenses.Los juguetes, regalo imprescindible de la llegada de San Nicolás abundan en tiendas como Toys R Us, donde la imaginación de cualquier niño –y adulto– puede dejarse volar. Los más pequeños del hogar pueden realizar su lista de deseos y escoger entre pistas, bicicletas, muñecas, carros y peluches que no superan los $ 50. La llegada de Papá Noe supone muchos presentes para los niños estadounidenses.
Todo el escenario anterior, es contrario al de las dificultades que vive el venezolano para adquirir cualquier artículo de vestimenta, calzado o juguetes para regalar a los niños. Con un sueldo de Bs.S 4.500, que representa 6$ en el mercado negro y 15$ según el Sistema de Mercado Cambiario (DICOM).

Actualmente los precios de vestimenta, calzado y juguetes, superan por mucho al sueldo mínimo. Una camisa en una tienda del centro comercial Plaza Mayor ubicado en Barcelona, Anzoátegui cuesta entre Bs.S4.000 y Bs.S 10.000. Los pocos juguetes importados que muestran las vidrieras, alcanzan los Bs.S 15.000, haciendo casi imposible que los niños reciban lo pedido a Santa Claus.

“Dudo mucho que este año pueda comprar algo para estrenarme, todo mi dinero se fue en comprarle el juguete a mi hijo de 5 años, y bueno guarde un poquito para hacer unas hallacas, no quería quedarme sin cena navideña. Así estamos, usando lo poco que tenemos y reusando todo”, declaró vía telefónica Andrea Vásquez, residente del sector Pascal.

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