Consejo Chileno para las Relaciones Internacionales Foto:CONSEJO CHILENO PARA LAS RELACIONES INTERNACIONALES
A dos semanas de la Cumbre de las Américas, la académica, ex vicepresidenta del Consejo de las Américas de Nueva York y ex directora para Latinoamérica del Centro de Relaciones Internacionales entrega su visión.
La Cumbre de las Américas en Lima los próximos 13 y 14 de abril tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de los eventos más noticiosos del año, rompiendo así con la tónica de los acartonados encuentros de presidentes, donde abundan las declaraciones de buenas intenciones y fotos colectivas de rigor.
El anfitrión, Martín Vizcarra, es para muchos un desconocido que lleva menos de un mes en el cargo de Presidente de Perú, el cual obtuvo tras la abrupta renuncia de Pedro Pablo Kuczynski. El impredecible Donald Trump hará su debut en América Latina en calidad de Mandatario de Estados Unidos. Y el líder venezolano, Nicolás Maduro, amenaza con irrumpir en una fiesta a la que no está invitado.
En este escenario incierto, la experta en relaciones de Estados Unidos y Latinoamérica, Susan Kaufman, tiene algunas sugerencias para quienes se verán cara a cara con Trump. Como ex directora del Centro de Políticas Hemisféricas de la Universidad de Miami, ex vicepresidenta del Consejo de las Américas de Nueva York y de la Sociedad de las Américas, y ex directora para Latinoamérica del Centro de Relaciones Internacionales sabe de lo que habla.
Mantener la mente abierta, no ser hostil y tener claro qué tipo de relación se desea con Estados Unidos son parte de sus consejos. "En una negociación no solo se debe tener claro lo que no se quiere, sino también lo que se quiere", dice Kaufman a "El Mercurio", tras dar esta semana una conferencia ante el Consejo Chileno para las Relaciones Internacionales.
-¿Qué se puede esperar en el debut del Presidente Donald Trump en la Cumbre de las Américas en Lima?
"Es posible que haya una cierta desorganización en la cumbre por lo que pasó con el Presidente Kuczynski y también con la amenaza de que Maduro va a asistir. A pesar de eso, no creo que (Trump) vaya a plantear un gran tema. Creo que va a hablar sobre algunos aspectos de la democracia y de cooperación en energía e infraestructura, que sí lo tienen muy entusiasmado. Y tal vez va a decir algo sobre Venezuela, porque de verdad está muy preocupado y quiere hacer algo. Y creo que tiene que decir algo sobre Cuba para mantener apoyo de un sector.
Creo que Trump está dispuesto a hablar con muchos líderes, tanto con los que están más o menos de acuerdo con él como con los que están contra. En esto, Trump no va a ser el primero, ni el último".
-Se asume como un hecho que no hay una gran visión de política exterior de Estados Unidos para América Latina. En cambio, parece haber enfoques selectivos, dadas las diferencias que hay entre países como México, Colombia, Chile o Cuba, por ejemplo. ¿Qué le parece mejor?
"Estoy de acuerdo con lo último, y a mí me gusta más así. Tal vez se pueden tener unos principios que no se apliquen a todos, porque en estos días los gobiernos de América Latina son más diversos. En el pasado, venía una ola de una cosa, luego una opuesta. Ahora está más fragmentado. Aunque la verdad es que por más que Estados Unidos anuncie una gran política, siempre actúa de país en país, respecto a los grandes o a los problemáticos. Entonces, siempre va ha haber una cierta flexibilidad en la aproximación de Estados Unidos.
Los temas que le preocupan más a Trump sobre la región ahora son los que impactan a Estados Unidos: inmigración ilegal, drogas, Venezuela, a causa de la amenaza que representa para la seguridad nacional y para el hemisferio, y Cuba, que es un régimen que ha trabajado contra los intereses estadounidenses. También se va enfocar en la renegociación de acuerdos de libre comercio, como el Nafta, donde él quiere un mejor acuerdo y no necesariamente quitar todas las ventajas a México y Canadá. Quiere cierta reciprocidad".
-Está bien que existan enfoques individuales y temas específicos para esta administración, pero los resultados de la política exterior hacia América Latina parecen pobres. Por ejemplo, en la reciente gira del Vicepresidente, Mike Pence, el pasado gobierno chileno dijo "no" a cortar relaciones con Corea del Norte cuando se le pidió hacerlo. Es una muestra de soberanía, más que de apoyo o interés en Norcorea. Estas cosas no pasaban antes...
"Esto proviene de cierto enojo de la gente en América Latina por las palabras de Trump hacia los mexicanos y los migrantes ilegales, que son tomadas como racistas o expresión de un odio hacia los latinos. Entonces, esto se toma muy personalmente. Y ahí estamos teniendo las respuestas".
Leer mas: http://diario.elmercurio.com/2018/03/31/internacional/internacional/noticias/8F1CE7B2-D3C9-4EBE-8A0D-747062FF9ED8.htm

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