No contentos con asignar un reconocimiento que lleva el nombre de Rafael María Baralt (Maracaibo, junio de 1810 – Madrid, enero de 1860) al golpista del 92, las autoridades de la UNERMB hicieron la entrega en un lugar llamado Club Barranco Show, en Cabimas: el nombre de Baralt mezclado con el del felón Arias Cárdenas, en un templo de karaoke. Todo organizado por la universidad que debería honrar su memoria y darle el lugar que corresponde al inmenso escritor que se convertiría en el primer latinoamericano en ocupar un sillón en la Real Academia de la Lengua Española.
La nota de prensa que tuvieron la desfachatez de distribuir no menciona que el rector de la UNERMB, un tal William Vanegas, no ha hecho absolutamente nada para reeditar algo de la obra de Baralt. Ni siquiera en ocasión de conmemorarse el bicentenario de su nacimiento, hito que se cumplió el año pasado; y que, por cierto, fue desconocido por el Gobierno central, que se negó a proclamar el bicentenario de esa gran figura civil. Arias Cárdenas no se pronunció sobre esta escandalosa omisión.
No reeditaron la obra del autor de Resumen de la Historia de Venezuela, pero hicieron algo peor. Un profesor de esa universidad reunió unos textos de Baralt y con ellos hizo un folleto insignificante al que le puso su nombre en la portada y entregó a la editorial gubernamental El perro y la rana. Por fortuna, los intelectuales venezolanos Miguel Ángel Campos y Francisco Javier Pérez prepararon la primera antología del baraltismo (estudios críticos sobre Baralt), que será editada por la Academia Venezolana de la Lengua. Se espera que comience a circular en unos tres meses.
La obra completa de Baralt fue editada por la Universidad del Zulia, en 7 tomos, que aparecieron entre 1958 y 1970. Fue, pues, una iniciativa de la universidad en la democracia venezolana. En la autocracia corrupta que el país padece, una universidad se permite premiar un pobre diablo, taimado, como Arias Cárdenas, tipo presumido que, además, se considera superior a los cabecillas del régimen por creerse intelectual.
Es un farsante. Si hacía falta una prueba, en unos pocos días, el nombre de Arias Cárdenas apareció en la prensa, por esta Orden que en mala hora degrada el nombre de Baralt y asocia a la UNERMB con un oficial golpista y por la evocación de las declaraciones que dio después de los hechos de abril de 2002, cuando dijo que "Chávez es una ignominia, un asesino manchado con la sangre de los venezolanos".
Aquí, la trascripción de la entrevista que le hiciera el periodista Miguel Ángel Rodríguez.
Francisco Arias Cárdenas: "Hay que responsabilizar, como ejecutor, al ministro del interior Rodríguez Chacín. … como autor intelectual, y jefe de esa banda de delincuentes, al propio Chávez. Esto es una acción contra el sentimiento más noble del venezolano".
Miguel Ángel Rodríguez: "Usted pudiera decir que la acción de los francotiradores estaba bajo conocimiento del Presidente".
Francisco Arias Cárdenas: "Absolutamente seguro que está bajo conocimiento, que fue ordenada y que una mente enferma. Quítense la venda de los ojos. Estamos frente a un asesino, con toda la extensión de la palabra. Una persona enferma, un paranoico, enfermo de poder, que cree estar poseído de una tarea histórica, destruyendo y matando venezolanos. Y esa gente que está allí, como el responsable de dar la orden de asesinar venezolanos, tienen que pagar con su culpa. Por las normas de la democracia, de la paz y de la convivencia tienen que pagar su culpa. Hablo a los venezolanos todos de bien, pero sobre todo me importa hablarle a los compañeros de armas. No pueden ustedes seguir defendiendo esta ignominia. Un Presidente asesino, manchado con la sangre de los venezolanos”.
Al cómplice de un asesino lo han asociado con Baralt. Desde el ámbito universitario. Hay que ser muy jalabola y mediocre.
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