Los gobiernos autoritarios, junto al mantra "somos el pueblo, la patria”, llevan como seña grotesca de identidad los presos políticos.
Según el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos, entre 2013 y 2024, han sido privados de libertad en Venezuela 53.075 personas, alegando razones políticas. La Misión Internacional Independiente sobre Venezuela, designada por Naciones Unidas, señaló para comienzos de año la cifra de 800 presos políticos. El último informe, Agosto 3-2026, del Foro Penal Venezolano, ubica en 382 los presos por razones políticas, discriminados así: 356 hombres, 26 mujeres, de estos 40 son extranjeros. De estos: 222 civiles,160 militares.
Familiares, organizaciones nacionales e internacionales han desplegado la lucha por su libertad en escenarios diversos, van de Zona 7 hasta la Embajada de los EE.UU. Poderes personificados en Marco Rubio hasta la Comisión Bipartidista del Congreso de los EE.UU. Todo parece mellarse ante el mal de las 3D: Duo Delcy-Diosdado, Jorge está en modo diálogo.
Estamos ante dos grandes enigmas: 1-¿Por qué no liberan a los presos políticos? 2.- ¿Quién responde ante más de trescientas familias, que 24/7, sol y lluvia, día y noche, luchan por su vuelta a casa.
Ensayamos respuestas a la primera pregunta:
1. ¿El Gobierno usa los presos políticos como arma de negociación? ¿Esperan un momento estelar, que otorgue a su significación, un valor dorado para la desalmada negociación?
2. El neo -chavismo usa los presos políticos como pistola que apunta la sien del país para extender, recordar el terror sanguinario que replica la tortura, los crímenes de lesa humanidad, frenar la lucha por el cambio.
3.¿Son nuestros presos políticos un renglón industrial del estado delictivo, del negocio represivo: extorsión, pago de trámites, diligencias judiciales, condiciones de estadía, seguridad, alimentación en las mazmorras de la muerte?
4.Simplemente estamos frente a un Estado cuya naturaleza y esencia le impide renunciar al mal, le resulta inescindible, imprescindible, para su existencia. Los presos políticos son su logro más acabado , símbolo de dominación y control social, como exterminio del pensamiento plural.
Los venezolanos debemos enfrentar la libertad de los presos políticos desde lo que significa la libertad como derecho consustancial para la dignidad, la condición humanas.
A la libertad se le trata desde la conexión más profunda del alma, no solo desde los elaborados conceptos que ha prodigado el género humano para distinguirla, consagrarla.
Su lucha la ha dotado de un bravío brillo existencial, connotación histórica.
Los que van a la lucha política desde la búsqueda de su control, su sometimiento, terminan convertidos en emblemas de la vileza, miseria e indignidad humanas.

