Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

martes, enero 13, 2026

María Corina Machado pidió al papa León XIV interceder por la transición en Venezuela


Leon XIV

El papa León XIV recibió este lunes a María Corina Machado en la Santa Sede, en El Vaticano. Durante la audiencia privada, la líder venezolana pidió al Pontífice interceder por la liberación de los más de mil presos políticos y por el avance sin demora de la transición a la democracia en Venezuela.

“Hoy tuve la bendición y el honor de poder compartir con su Santidad y expresarle nuestro agradecimiento por su seguimiento sobre lo que sucede en nuestro país. Le transmití también la fuerza del pueblo venezolano que se mantiene firme y en oración por la libertad de Venezuela, y le pedí interceder por todos los venezolanos que permanecen secuestrados y desaparecidos”, comentó Machado.

De igual forma, expresó al Papa la importancia de la gesta cívica que protagonizaron los venezolanos el 28 de julio de 2024 y que ratifica la legitimidad del presidente Edmundo González Urrutia.

María Corina destacó la lucha espiritual que durante años han enfrentado los venezolanos y aseguró que finalmente, con el acompañamiento de la Iglesia y la presión sin precedentes del Gobierno de los Estados Unidos, está más cerca la derrota del mal en el país.

Posterior a este encuentro, la líder también pudo conversar con Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede y Nuncio en Venezuela (2009-2013).

Las citas tuvieron lugar pocas horas después de que cientos de venezolanos exigieran en misas, vigilias y protestas en todo el territorio nacional la liberación de los ciudadanos que permanecen secuestrados en distintos centros de tortura y reclusión. Hasta el momento, solo se ha confirmado la excarcelación de 17 personas, según cifras del Foro Penal, lo que no sobrepasa el 2% del total de prisioneros.

https://digaloahidigital.com/

De cómo el chavismo no le quedó otra que poner "rodilla en tierra" frente a Trump


Regimen

Tras la operación militar estadounidense del 3 de enero que extrajo a Nicolás Maduro del poder, la estructura restante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no ha tenido otra opción que someterse, literal y financieramente, a los designios de Donald Trump para asegurar su propia supervivencia política y física. Esta capitulación se ha gestado simultáneamente en los frentes militar, económico y político, desmontando en tiempo récord la narrativa de soberanía que sostuvo al régimen durante décadas.

La madrugada del 3 de enero destruyó el mito de la inexpugnabilidad de la alianza cívico-militar. El saldo de 77 fallecidos, entre los que se cuentan 32 oficiales cubanos de élite y miembros de la Guardia de Honor, demostró que la capacidad de respuesta ante el Departamento de Guerra de EEUU era prácticamente nula. Con Maduro recluido en una celda en Nueva York y el alto mando de inteligencia cubano neutralizado, la amenaza real de Washington surtió un efecto inmediato sobre los sobrevivientes.

La revelación de que Diosdado Cabello recibió un ultimátum directo para cooperar o convertirse en objetivo militar contrasta radicalmente con su retórica de diciembre. El hombre que controla el aparato represivo no activó la prometida «guerra popular prolongada»; por el contrario, optó por alinearse con la transición gestionada por Delcy Rodríguez bajo la presión de una fuerza superior.

Pero la rendición más evidente y profunda se ha materializado en el plano económico. Hace apenas unas semanas, la cúpula chavista juraba que «ni una gota de petróleo» iría a Estados Unidos en caso de agresión. Hoy, esa promesa ha quedado anulada por un acuerdo que funciona, en la práctica, como un tratado de rendición comercial.

Venezuela no solo ha accedido a entregar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo de inmediato, sino que ha aceptado la pérdida total de su autonomía financiera, dado que los ingresos no entrarán a las arcas del Banco Central, sino a cuentas controladas discrecionalmente por Donald Trump. A esto se suma la dependencia técnica admitida al aceptar la importación de diluyentes estadounidenses, reconociendo la incapacidad de Pdvsa para operar por sí sola sin los insumos del norte.

El golpe final a la soberanía lo asestó el propio Trump este miércoles, al anunciar que los fondos liberados por el petróleo tendrán un uso restringido y exclusivo: la compra de productos «Made in USA». El chavismo, que durante años buscó la independencia tecnológica y comercial triangulando con China, Rusia e Irán, ha firmado un acuerdo que convierte a Venezuela en un mercado cautivo para la agricultura y la industria estadounidense.

Políticamente, el nuevo mandato interino de Delcy Rodríguez ha tenido que realizar complejos malabares discursivos para digerir esta nueva realidad. Mientras en los actos públicos con el Gran Polo Patriótico denuncian el «secuestro» de Maduro y Cilia Flores para mantener cohesionada a su base radical, en los despachos gubernamentales ejecutan las directrices de Marco Rubio. La «instrucción de desmantelarse a sí mismo», como describió María Corina Machado al proceso actual, se está cumpliendo rigurosamente. La dirigencia ha optado por sacrificar a su líder máximo y sus principios fundacionales a cambio de evitar ser barridos por una intervención total.

Al cierre de este 7 de enero, la «Revolución Bolivariana» como proyecto geopolítico antagónico a Washington ha dejado de existir en la práctica. Lo que queda en el Palacio de Miraflores es una administración «interina» que, bajo el eufemismo de unas «relaciones comerciales pragmáticas», ha puesto rodilla en tierra ante la Casa Blanca, aceptando condiciones de tutela que en cualquier otro momento de su historia habrían sido calificadas como alta traición.

https://lapatilla.com/