Arianni Hidalgo se encontraba en la planta baja del edificio Moisés, en la avenida Anauco de San Bernardino. Logró rescatar a su loro y su morrocoy, y unos desconocidos rompieron una pared para ayudarla a salir. Su papá, José Hidalgo, sigue desaparecido.

Caracas. “’¡Una mano!, ¡una mano!”, gritaron los vecinos que veían desde afuera cómo los funcionarios de Protección Civil y voluntarios removían los escombros del edificio Moisés, en la avenida Anauco de San Bernardino

Todos corrieron hasta las rejas para ver de cerca. “¡Sí, mírala allí, donde está la cocina!”, insistían otras personas, mientras los demás gritaban con insistencia a los funcionarios que estaban del lado de los escombros.

Los rescatistas se activaron y buscaron una camilla azul. Mientras, un funcionario escalaba sobre las ruinas. Se guiaba por los gritos de los vecinos, a pesar de que el cuerpo de salvamento pedía a todos que hicieran silencio para poder escuchar si lograban escuchar una voz que pidiera auxilio. “Donde está lo amarillo, más arriba, allí”, insistía la gente. 

También activaron al perro rastreador, un pitbull marrón que tenía rato en el edificio que se desplomó casi en su totalidad, de la mano de su dueño, un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). Más temprano le dieron a olfatear un zapato y un pedazo de sabana de las personas desaparecidas, para que colaborara con la búsqueda.

Después de un tiempo los efectivos confirmaron que no era una mano, sino una confusión de un objeto, posiblemente un cartón. Hasta la tarde de este jueves, 25 de junio, en el edificio Moisés solo habían rescatado a tres personas de los escombros. 

Arianni Hidalgo sobrevivió a los dos terremotos, de 7.2 y 7.5, que hubo pasadas las 6:00 p. m. del miércoles, 24 de junio. Estaba en la planta baja de su edificio sola con sus dos mascotas: un loro y un morrocoy. Su papá, José Hidalgo, hacía un trabajo en un apartamento del piso cinco y hasta el cierre de esta nota estaba desaparecido bajo los escombros. 

escombros
Foto: Yohana Marra

“Yo quedé atrapada, pero unos señores se acercaron a ayudar. Yo como pude les dije dónde estaban unas herramientas de mi papá y ellos abrieron un boquete en la pared, y por allí me rescataron. No los conocía, mucha gente que estaba por aquí se paró a ayudar”.

Cuatro pisos del edificio Moisés se desplomaron por completo durante los dos movimientos sísmicos. Los vecinos relataron que los apartamentos que se observaban un poco más enteros eran el quinto y el sexto. Entre la destrucción se veían sabanas, lavamanos y pocetas enteras, rejas, ropa y hasta una camioneta tapiada.

Arianni también rescató a sus mascotas. Su mamá y su hermana estaban en el trabajo, en Catia y Chapellín. Ambas regresaron a salvo para encontrarse con ella. Y la tarde de este jueves, 24 horas después de los terremotos, aguardaban por noticias de su papá, con los bolsos posados en el pavimento. 

Luego los terremotos se han producido 138 réplicas, informó esta tarde Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional. También actualizó que al menos 188 personas han muerto y reiteró que el estado más afectado es La Guaira.

Grupos de vecinos voluntarios ayudaron a remover los escombros del edificio Moisés, en San Bernardino.| Foto: Yohana Marra

Solidaridad 

La carpa de Protección Civil frente al edificio Moisés se llenó de insumos. La gente llegó con agua, comida y hasta ropa. Eran tantas las donaciones que los rescatistas pedían que fueran a un centro de acopio o hasta un edificio más arriba, que también colapsó.

Dos jóvenes se movilizaron desde los Altos Mirandinos hasta San Bernardino para regalar arepas, no solo a los rescastistas sino también a los vecinos y a los voluntarios. 

Hombres y mujeres se juntaron para cargar escombros y montarlos en un camión, para facilitar el trabajo de recuperación o rescate de personas. 

Hasta los edificios afectados en Los Palos Grandes también llegaron voluntarios de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con picos y palas, para ayudar en las labores de remoción de escombros y rescate de personas en el edificio Petunia.

El alcalde del municipio Chacao, Gustavo Duque, informó a través de sus redes sociales que al menos 80 edificios están comprometidos en mínimo, mediano y gran riesgo. Algunas estructuras de la zona tienen paredes en el suelo y escombros en sus fachadas.

Crónica Uno también recorrió otras zonas de Caracas como la avenida Baralt, la avenida México, donde las personas estaban con bolsos y bolsas en las calles. Muchos por temor y otros porque no podían volver a sus viviendas, en vista de que estaban muy afectadas.

En la actualización que dio el diputado Rodríguez, en horas de la tarde, dijo que al menos 250 edificios están deteriodados y ocho hospitales resultaron afectados.