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domingo, mayo 03, 2026

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EXILIO, LATITUDES, DISTANTES Y LIBRES Por Douglas Zabala



EXILIO

Partimos envueltos

en la penumbra del silencio.

Sabemos que hay mañanas

que aún no han aprendido a nacer.

 

Antes de que todo cambie,

diré que los primeros desterrados

fueron Vargas y Narvarte,

con la patria aún tibia en los bolsillos.

José Antonio Páez, dos veces bebió

el amargo vino del exilio.

 

¡Llevamos luz en la mirada!

Como antorchas que no se apagan

ni en la noche más larga.

Por andar enguerrillao

y soñando federaciones,

Juan Crisóstomo Falcón

y Ezequiel Zamora,

cruzaron tierras ajenas.

 

Yo guardo este poema

como llave invisible,

para abrir la puerta

de quienes partieron

y volverán con la aurora.

 

LATITUDES

Puertas de entradas.

Caminos mediterráneos.

Bosques de hielo.

Pinos y ardillas.

Tierras de sal.

Caminos australes.

 

Pasos descalzos.

Miradas distantes.

Latitudes humanas.

Sentimientos lejanos.

Fronteras, puntos y rayas.

Mi gente está lejos.

 

Mañana con el alba

Iniciaremos el desandar

de aquel camino

colmado de futuro

 

DISTANTES

Desde esta ciudad extraña,

cobijante y envolvente,

acompaño el bello tropel

después de la faena.

Voy a su ritmo,

Pero mi alma cabalga.

En la llanura apureña,

el impetuoso Orinoco.

y la Sierra nevada.

 

Aquí es estar cerca

de las nubes,

abrazar la llovizna

y besar la brisa fresca.

Pero siento los cardones

y las tunas

de mi Falcon abrasador,

el quemante sol

de mi tierra zuliana

y maracucha.

 

Los guiños del Ávila

sonriéndole al Caribe.

Aquí y donde estemos

no habrá frontera

que nos haga sentir distantes.

 

LIBRES

Dónde está la odisea

de no detener el sendero.

Hoy mismo cuando amanezca

estaremos lejos de la partida

hacia nuestro retorno.

 

Nos queda el resuello del viento

que nunca quiso rendirse.

Aún siento el cosquilleo

de los pasos en mi memoria

de lo que fuimos sin saberlo.

 

Y si nuestra esquina nos llama,

marchemos sin mirar lo perdido.

Porque ser libres no es huir,

es elegir el retorno y el camino.

Vamos a terminar ya con

estos sueños rotos en otras latitudes.

 

Ya no hay tiempo de espera.

Antes del anochecer diremos

de dónde sacamos fuerzas

para regresar y ser libres.