Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

sábado, agosto 01, 2026

Empresas petroleras se amoldan a la nueva Ley de Hidrocarburos


La directiva de Pdvsa ad hoc reiteró su disposición a defender a Citgo

Representantes de compañías petroleras y funcionarios venezolanos han avanzado en el proceso de migración de decenas de empresas conjuntas hacia los nuevos términos establecidos en la Ley de Hidrocarburos; sin embargo, persisten demoras en la concreción de los acuerdos finales necesarios para el arranque operativo de las iniciativas.

De acuerdo con reportes de la agencia Reuters, el Ministerio de Hidrocarburos había fijado el pasado 28 de julio como fecha límite para completar la transición de todos los proyectos al nuevo marco regulatorio.

A pesar del plazo, fuentes cercanas al proceso señalaron que la tramitación de diversos permisos y la formalización de anexos vinculados a los contratos principales han generado trabas operativas.

Entre los aspectos pendientes destaca la fijación de una tasa de regalías considerada clave para aquellas iniciativas que combinan campos maduros en producción con yacimientos nuevos aún sin explotar.

La llegada de directivos de empresas petroleras internacionales al país ha comenzado a reactivarse a medida que se normalizan las operaciones aéreas tras el doble terremoto del 24 de junio. Pese a que el Ejecutivo nacional no ha oficializado una prórroga para el trámite, las autoridades han comunicado a las firmas inversionistas que se mantendrá cierta flexibilidad para suscribir los acuerdos complementarios con posterioridad a la firma de las contrataciones principales.

Tomado de Sumarium

https://lachicharradigital.com/

Del "Por Ahora" al "Para Siempre": La gesta del 28J y la nueva alborada venezolana.



El 28 de julio quedó grabado en la piedra de nuestra historia como la jornada donde la hidalguía popular venció al despropósito. La verdad de las actas trascendió las fronteras y hoy descansa, indestructible en una bóveda de seguridad en Panamá, como testimonio del mandato indiscutible que María Corina Machado y Edmundo González recibieron del pueblo venezolano.

 

Por Joaquin Chaparro Oliveros...


El 4 de febrero de 1992 se vendió al país un lamentable «por ahora» que solo trajo ruina, fractura social y la destrucción de la república. Ambos momentos los viví en el campo de batalla, luchando al lado de la ciudadanía y de la sociedad civil por la democracia; no me arrepiento, porque hice, hago y haré lo correcto, pues hacer lo correcto siempre es el camino, aunque en aquel febrero la mayoría tomara el rumbo equivocado.

 

Hoy, Venezuela sepulta definitivamente ese dogma del fracaso para izar una nueva bandera de lucha: la de la libertad irreversible, la de la reconstrucción institucional y la de la prosperidad con soberanía.


En esta hora crucial, la mirada del mundo se posa en la determinación de una nación dispuesta a renacer. Al presidente Donald Trump y al gobierno de los Estados Unidos —nuestro aliado histórico en la causa democrática— la historia les reserva un pedestal de honor: acompañar hasta el final la restitución plena de la democracia venezolana.

 

Como bien nos recuerda la Escritura: «Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8:32). Esa verdad es hoy el motor inquebrantable de nuestro pueblo.


Solo el liderazgo legítimo encabezado por María Corina Machado garantiza al hemisferio lo que de verdad importa: paz duradera, estabilidad geopolítica, seguridad energética y el fin definitivo del foco de inestabilidad regional.

 

Apoyar la transición democrática en Venezuela no es solo un acto de justicia; es la oportunidad histórica para que la administración estadounidense quede estampada por siglos en las páginas de la libertad americana como la gran aliada del resurgimiento de una nación.


La historia recordará que el 3 de enero se requirió el coraje y la determinación del presidente Donald Trump para romper las cadenas y liberar a Venezuela. Sin ese paso firme, la tiranía aún mantendría secuestrado el destino de nuestra patria.


Hoy el país no clama venganza; Venezuela exige paz, reconstrucción y, por encima de todo, justicia. Solo con la ley en la mano y la verdad por delante sanaremos las heridas de la nación. La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, y las elecciones —tal como lo consagra el artículo 5 de nuestra Constitución— son el único camino legítimo; no dejemos la ruta constitucional por atajos. 

 

Presidente Donald Trump, termine la faena y llénese de gloria junto a una nación agradecida.

 

DC/ Abogado Joaquín Chaparro Oliveros / Somos Sociedad Civil-Zulia con María y Edmundo (MCM).&