El discurso de la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la 81ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) marcó de entrada dos hitos: la vuelta de un mandatario del país sudamericano luego de una ausencia de ocho años y que por primera vez sea una mujer.
Los 20 minutos incluyeron una diversidad de temas entre los cuales el energético se llevó casi la mitad reforzando la idea que Venezuela es garantía de seguridad energética y la importancia que tiene el acuerdo binacional petrolero anunciado a fines de agosto entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela.
“La seguridad energética se hace así imprescindible para el sostenimiento de la economía internacional y el desarrollo. Sin duda alguna, Venezuela juega y jugará un papel muy importante en esta fórmula internacional”, sostuvo Rodríguez. “Resalto así el reciente acuerdo binacional Estados Unidos Venezuela como uno de los más grandes jamás suscritos y que contribuirá al equilibrio energético del hemisferio y de la economía internacional”, agregó.
Así mismo se refirió a la necesidad que la comunidad internacional aborde lo que se conoce como “trilema energético”, que simultáneamente implica garantizar la seguridad en el suministro, precios asequibles y sostenibilidad ambiental.
“Promover programas de descarbonización forzado es una amenaza directa a la seguridad alimentaria, el empleo y la producción; debemos evitar colapsos industriales, quiebres productivos y costos energéticos insoportables para los pueblos”, puntualizó.
Con respecto a la relación con los Estados Unidos, la presidenta mencionó que antes del encuentro que tuvo con Donald Trump la noche anterior, la última vez que se dio una reunión entre los mandatarios de ambos países fue en 2009 cuando Hugo Chávez y Barack Obama sostuvieron un encuentro durante la 5ª Cumbre de Las Américas que se realizó en Puerto España, Trinidad y Tobago.
“Quiero agradecer al presidente Donald Trump y su gobierno por su disposición a retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación con Venezuela”, dijo Delcy Rodríguez ante los miembros de la ONU. “Hoy trabajamos seriamente para dirimir a través del diálogo las diferencias existentes, pero principalmente para abonar los caminos para el relacionamiento energético, la promoción de seguridad, la lucha común contra el crimen transnacional, y la cooperación económica en beneficio de ambos pueblos y nuestro continente”, añadió.
Confianza y seguridad jurídica
También el tema del fortalecimiento institucional se llevó al menos una cuarta parte del tiempo al referirse a los dos pilares sobre los que se sustentan las medidas que se están adoptando.
1. Una reforma jurídica ordenada. Venezuela ha emprendido un proceso de revisión institucional para fortalecer el funcionamiento del Estado y poder brindar la seguridad jurídica que no solo los inversionistas nacionales e internacionales necesitan sino también nuestros ciudadanos, que no se sientan atropellados por un poder arbitrario, sino que esté a su servicio. La reforma de la justicia y de su sistema es impostergable
2. Ejercicio responsable y plena de la política. Venezuela garantizará condiciones reales de participación para todas las fuerzas políticas del país
“Una nación no solo renace reconstruyendo edificios, renace cuando reconstruye la confianza en sus instituciones”, señaló la mandataria, quien a manera de cierre dijo: “Venezolanos no prometo un camino fácil. La recuperación del país tomará un tiempo”.
