El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo este miércoles en la capital de Panamá que respaldar la neutralidad del Canal interoceánico «es defender un comercio internacional basado en reglas multilaterales».
EFE
Lula reiteró su respaldo a la soberanía panameña sobre el paso navegable en una comparecencia ante la prensa posterior a una reunión bilateral con su colega panameño, José Raúl Mulino, durante la cual se firmaron acuerdos comerciales y se revisaron las relaciones bilaterales.
«Defender la neutralidad del Canal es defender un comercio internacional justo, equilibrado y basado en reglas multilaterales», afirmó Lula.
Panamá y Estados Unidos vivieron momentos de tensión en el 2025 por la amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de recuperar el Canal interoceánico alegando una influencia china sobre la vía, siempre negada por el Gobierno de Mulino, que exigió a Washington no inmiscuir a su país en su lucha geopolítica con China.
Este capítulo de tensión parece haberse superado ya, de acuerdo con las afirmaciones de altos funcionarios de ambos gobiernos, que apuestan a seguir fortaleciendo los nexos en todos los ámbitos.
El líder izquierdista brasileño recordó este miércoles que en agosto pasado, durante una visita de Mulino a Brasil, ya expresó que su Gobierno «apoya integralmente la soberanía de Panamá sobre el Canal», que administra la nación centroamericana desde hace más de 25 años y luego de que se lo traspasara Estados Unidos, que lo construyó a inicios del siglo XX y operó por más de ocho décadas.
«Envié al Congreso Nacional Brasileño la propuesta de adhesión formal (de Brasil) al protocolo de neutralidad del Canal», el tratado que rige a la vía acuática de 82 kilómetros y por la que pasa entre el 3 % y el 6 % del comercio mundial, comentó Lula.
Panamá, desde «hace casi tres décadas, administra de forma eficiente, segura y no discriminatoria esa vía fundamental para la economía mundial», afirmó.
Se dijo además «impresionado por el salto estructural, tecnológico y operacional dado desde 2012, cuando vi las esclusas por la última vez», por el Canal, cuyas nuevas esclusas, operativas desde 2016, visitó este miércoles junto a otros dignatarios latinoamericanos que se encuentran en Panamá por un foro económico regional inaugurado este día.
«El Canal también es referente de la gobernanza climática, con iniciativas innovadoras como la cuota para los navíos que utilizan combustibles sostenibles», resaltó Lula.
Panamá puso en servicio en 2016 un tercer carril que permite el paso de buques con más del triple de carga que las esclusas centenarias, un proyecto con un costo de más de 5.000 millones de dólares y que multiplicó los ingresos y valor estratégico de la vía.
El Canal de Panamá conecta 180 rutas marítimas y 1.920 puertos en 170 países. Sus principales usuarios son Estados Unidos, China y Japón.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este miércoles en Ciudad de Panamá que Latinoamérica vive uno de los «mayores retrocesos» en materia de integración de su historia, y apostó por un «regionalismo posible» guiado por el pragmatismo.
Lula, quien participa en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, criticó en su discurso la falta de una respuesta unida de la región a la intervención militar estadounidense en Venezuela en la que el presidente Nicolás Maduro fue capturado.
«La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) no consigue ni producir una sola declaración sobre intervenciones militares ilegales que afectan a nuestra región«, afirmó.
En ese sentido, dijo que la Celac está «paralizada» pese a los «esfuerzos» de su presidente pro tempore, el colombiano Gustavo Petro, mientras que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) «sucumbió al peso de la intolerancia que impidió la convivencia de visiones diferentes».
«Volvimos a ser una región dividida, más orientada hacia fuera que hacia sí misma», declaró, antes de añadir que los países permitieron que las «disputas ideológicas» se impusieran.
En este contexto, Lula afirmó que doctrinas de integración como el bolivarianismo son «insuficientes», mientras que el modelo de la Unión Europea es «inviable» debido al «peso» de las instituciones nacionales.
Por ello, el mandatario afirmó que el modelo de integración «posible» es uno que ayude a «superar» las diferencias ideológicas y busque combatir la pobreza y la desigualdad.
Según Lula, la región dispone de activos que pueden impulsar la integración, entre los cuales destacó las reservas de hidrocarburos, la biodiversidad, y los recursos minerales abundantes.
Puso como ejemplo de avances recientes el acuerdo firmado entre la Unión Europea y el Mercosur y dijo que este bloque buscará ampliar la asociación con países como México y la India.
«Reconquistar la confianza en la integración es una tarea ardua pero necesaria», declaró.EFE
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