Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

sábado, mayo 30, 2026

Leopoldo López Gil, exdiputado del Parlamento Europeo: “Venezuela no está lista para ir a elecciones”

 


Nieto de un exiliado, padre de un antiguo preso político, europarlamentario por el Partido Popular de 2019 a 2024, López es transparente sobre sus convicciones y no escatima en críticas al chavismo. Pero tampoco esconde su desencanto ante el tutelaje de Estados Unidos tras la caída de Nicolás Maduro y la falta de apoyo de Donald Trump a una transición del poder en Venezuela. Ni oculta sus dudas sobre la posibilidad de la llegada de la democracia a su país o el éxito político de las intervenciones estadounidenses en Latinoamérica.

El País

Pregunta. ¿Cuál es su lectura de la situación política de Venezuela?
Respuesta. No es ningún secreto que desde hace más de 25 años tenemos un régimen totalitario. El teniente coronel Hugo Chávez ganó las elecciones de forma libre y después se convirtió en un autócrata. No respetó las reglas del juego democrático, pero eso nunca me causó ninguna sorpresa. Venía de ser un golpista. Es como si en España hubiesen elegido a Tejero presidente. Era obvio que lo que nos íbamos a encontrar con Chávez era la pérdida de la democracia. Lo que no nos imaginamos es que íbamos a perder la independencia. Chávez estableció un vínculo de dependencia con el régimen de Cuba y eso empobreció al país no solo económicamente, sino también moralmente.
P. ¿Y ahora con el tutelaje de Estados Unidos sigue estando comprometida la independencia del país?
R. Ha usado una palabra muy dura: “Tutelaje”. Trump ha usado también palabras muy extrañas como sugerir que Venezuela podría ser el Estado 51. Pero no veo ninguna reacción por parte de los mandatarios actuales, que son tan ilegítimos como el que se llevaron [Maduro]. Me parece absurdo el argumento de llevarse a un presidente porque es ilegítimo, pero dejar a cargo del gobierno a los que dependían de él: su vicepresidenta, sus ministros, su Asamblea, su Tribunal de Justicia… Se llevan a uno, pero no tocan nada. Eso sí, con un compromiso de tutelaje que, lógicamente, a mí me duele mucho, porque mi orgullo como venezolano está siendo mancillado.
P. ¿Se equivocó Trump al mantener a Delcy Rodríguez?
R. No conozco y creo que ni él mismo conoce cuál es su intención final. No sé si es una equivocación o si era lo que tenía previsto hacer. No ha salido de los labios del presidente Trump un llamado a la democracia. No lo hemos oído. Ni el día que se llevó a Maduro ni el día de hoy. Hasta ahora, se habla de las etapas que van a seguir, de la estabilización del país, la recuperación económica y después veremos…
¿Le preocupa el regreso de la democracia? No, no parece.
P. ¿Y usted ve posible una transición democrática?
R. La veo posible siempre que se cumplan ciertos mandatos. El primero es que todavía hay 500 personas presas en Venezuela por razones políticas y más de 200 militares presos por esos motivos. Nadie está siendo verdaderamente sujeto a una ley de amnistía. La que se aprobó fue temporal, ya no existe más, y tampoco se liberó a mucha gente. No ha habido una verdadera intención de volver a garantizar libertades políticas. Y si no hay cambios, es imposible regresar a la democracia.
No estoy hablando de que se necesiten unas elecciones. Previo a eso, uno tiene que tener la seguridad de que va a poder expresarse y votar libremente, y más importante, de que se va a respetar la voluntad del soberano cuando se lean los resultados. Y eso pasa por cambiar las instituciones antes de celebrar unos comicios. No creo que estemos listos para ir a elecciones.
P. ¿Quién debe encabezar ese movimiento democrático?
R. En este momento, es obvio que María Corina Machado. Pero María Corina está fuera y el 90% de la dirigencia opositora legítima, también. No pueden entrar en el país y cuando entran, no pueden actuar.
P. ¿Cómo salir de esta parálisis?
R. Yo diría que si el señor que está sentado en Washington [Trump] se ocupase del retorno de la democracia, se ocuparía también, primero que nada, del retorno de los dirigentes democráticos para organizar ese esfuerzo.
P. Usted y su familia han sufrido la represión en carne propia. ¿No tiene un impulso de buscar venganza?
R. No. Cuando uno de los fiscales que había actuado contra mi hijo pidió asilo en Estados Unidos, declaró que todo el juicio había sido una farsa. Yo estaba ya en España. Mi esposa Antonieta estaba en Caracas. Mi nuera Lilian [Tintori] estaba en Estados Unidos. Y a todos nos hicieron la misma pregunta. Todos contestamos que no, sin necesidad de ponernos de acuerdo. Soy cristiano y el perdón, siempre que exista arrepentimiento, es mi obligación darlo.
P. ¿Hay espacio para la reconciliación en Venezuela?
R. Tiene que haberlo. Pero el perdón no es el olvido. Cada quien tiene que rendir cuentas ante la justicia y eso también es distinto a la venganza, pero no podemos permitir que los que fueron mucho más allá de las normas salgan a la calle como si nada.
P. ¿Tendrían algún papel los dirigentes chavistas en esa transición?
R. Claro, como lo tuvieron en la transición española los representantes del franquismo. Adolfo Suárez venía de las filas de la falange. Si no hay una participación y una convicción de ellos, lo que va a haber es violencia. Las transiciones exitosas son en las que los bandos enfrentados tienen la convicción de unirse y entenderse. Si algo podemos aprender de España es eso.
P. ¿Cómo evalúa la actuación del Gobierno español ante la crisis en Venezuela?
R. Tenemos mucho que agradecerle a España y sobre todo, a los españoles. Hay cientos de miles de venezolanos en España, bien acogidos, con ayudas de todo tipo. Las puertas han estado abiertas con ambos partidos, al igual que Venezuela lo hizo durante muchos años. Aquí se han asilado personas como mi hijo Leopoldo, Edmundo González o mi propio caso. Me vine prácticamente sin pasaporte y me acogieron como un ciudadano más. Este Gobierno se tomó el apoyo a Edmundo González tan en serio que, después de tenerlo en la embajada española, le mandó un avión para recogerlo y traerlo aquí.
No hay que confundir al Gobierno español con algunos personajes, que han tenido investidura oficial y que no le han hecho bien al país. Lejos de ayudar, han contribuido a una mayor pobreza del país.
P. ¿Se refiere al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero?
R. No quiero mencionar al expresidente Zapatero en las circunstancias actuales, porque como toda persona merece ser considerado inocente hasta que se pruebe lo contrario. Pero ciertamente, su ejemplo no ha sido el mejor. Lo que le critico no es que sea una persona deshonesta económicamente porque eso no lo sé, es que ha sido un mediador deshonesto. Se vendió siempre como un mediador cuando sabíamos que estaba favoreciendo siempre a uno de los bandos. En lo otro no me quiero meter.
P. ¿Cómo interpreta que Machado no haya querido reunirse con Pedro Sánchez cuando visitó España?
R. Me sorprendió, porque una persona que ha sido reconocida con el Nobel de la Paz y con la estatura de una jefa de Estado podría haber sido un poco más ecuánime. Y por lo que comenté antes, podría haber sido más agradecida. Pero ella tendrá sus razones. No soy su asesor político, pero si lo fuera, le hubiese dicho que estaban equivocados mostrando preferencias particulares.
P. ¿Ve paralelismos entre lo que ha pasado en Venezuela y lo que puede ocurrir en Cuba?
R. Más allá de Trump, Estados Unidos ha seguido una política dura de intervencionismo. Hay muchos ejemplos. Lo hemos visto con la sacada de presidentes y el tutelaje como política. Es una forma de actuar de una nación. ¿Qué intentaron hacer en Irán? Probablemente, alguien los convenció de que hacer algunos movimientos era suficiente para que el pueblo entero se movilice. Esto no sucedió y es posible que no suceda nunca.
Me temo que aunque en Venezuela hay evidencias claras de que más del 70% está contra el régimen, tampoco creo que la mayoría respaldaría sustituirlo por un Estado tutelado o ser un Estado de EE UU. Ciertamente, después de casi 70 años de un régimen y de una formación ideológica como la de Cuba, no creo que simplemente baste con retirar a un anciano, con todo respeto, para cambiar la dirección de un país. Que se lleven al señor Raúl Castro a Estados Unidos, no creo que cambie el sentir de la población cubana. Siempre lo he dicho, si le hubiesen abierto la puerta a la economía estadounidense, los cubanos no estarían hoy desarrollando Florida como lo hacen ahora, sino desarrollando Cuba y tampoco existiría este odio tremendo entre los dos países.
 

Chevron evalúa importar petróleo de Guyana como diluyente para mejorar crudo pesado de la faja del Orinoco


El crudo Merey se forma de 3 barriles de petróleo extrapesado de la faja del Orinoco con un barril de petróleo de Guyana (Foto Chevron)

La empresa energética norteamericana Chevron evalúa que el petróleo ligero de Stabroek, en aguas marítimas de Guyana, sustituya a la nafta que importa desde los Estados Unidos como diluyente del crudo pesado de la faja del Orinoco porque reduciría el tiempo de traslado, según indican distintas fuentes vinculadas con las operaciones en las empresas mixtas Petropiar y Petroindependencia.

Chevron es accionista minoritario en la operación de Stabroek, que está bajo el control de Exxon Mobil, lo que implica que la eventual mezcla entre crudo guyanés con el de la faja pasa por una negociación entre las dos transnacionales; y también por considerar la disputa por el Esequibo entre las dos naciones y por tanto el peso que tengan las resistencias o críticas que puedan expresarse en Venezuela aun cuando se trate de un país que está bajo la tutela de Estados Unidos.

Por lo pronto, hay varios especialistas vinculados al sector de los hidrocarburos que argumentan la conveniencia de la referida mezcla porque sería una forma de rentabilizar los proyectos de la faja del Orinoco de Chevron y al mismo tiempo una manera de fomentar la cooperación y mejorar las relaciones diplomáticas entre Guyana y Venezuela.

“Si se toman tres barriles de petróleo extrapesado de la faja del Orinoco y se mezcla con un barril de petróleo de Guyana se van a tener cuatro barriles de 16º API, lo que se llama crudo Merey, que es apetecible para las refinerías del golfo de México o de América”, asegura el exministro de Minas e Hidrocarburos y ex presidente de PDVSA, Humberto Calderón Berti. “Venezuela tiene que hacer un esfuerzo por lograr un entendimiento con Guyana porque no podemos perder 200 años más discutiendo la delimitación de la zona del Esequibo”, añadió.

Un comentario en la misma línea sostiene el economista Francisco Monaldi, director del programa de políticas energéticas de América Latina del Instituto Baker de la Universidad Rice en Houston.

“A Venezuela le convendría tener una buena relación a largo plazo con Guyana porque son el complemento perfecto para nuestro crudo extrapesado. Necesitamos diluyentes que podrían venir del rudo guyanés. No lo vaticino porque las diferencias políticas pueden prevalecer, pero a largo plazo sería de interés para ambos países”, dijo Monaldi.

La cautela de Wirth

Las audiencias sobre el Esequibo en la Corte Internacional de Justicia en La Haya han puesto en cautela a Chevron sobre cómo evolucionen los cruces verbales entre los gobiernos de Guyana y Venezuela, lo que en cierta manera revierte la idea de “un arreglo impuesto desde Washington” a este reclamo limítrofe como consecuencia de la invasión militar del 3 de enero por parte de Estados Unidos y los mandatos por parte del presidente Donald Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio.

“En la práctica no se está aplicando la Ley Orgánica para la Defensa de la Guayana Esequiba, que contempla la posibilidad de suspender todo acuerdo con Chevron en Venezuela por tener presencia en Guyana tras la adquisición que hizo de Hess y ahora es socia de ExxonMobil en la operación del bloque Stabroek”, dijo una fuente vinculada al Ministerio de Hidrocarburos.

“Esa ley faculta a la presidenta Delcy Rodríguez a prohibir la celebración de contratos con Chevron, pero es obvio que eso sería tanto como declararle la guerra a Trump y revertir el buen clima de inversiones que se generó con la reforma de la Ley de Hidrocarburos”, acotó.

El presidente ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, ha sido cauteloso en las declaraciones sobre la participación de la compañía en Stabroek y la disputa del Esequibo sobre todo por los continuos impasses diplomáticos entre Guyana.

Un episodio reciente propició un impasse diplomático por tema estético: el presidente de Guyana, Irfaan Ali, cuestionó el broche dorado que usualmente se pone la presidenta encargada Delcy Rodríguez con el mapa de Venezuela con la superficie en reclamo incluida como parte del territorio venezolano.

“Es poco probable que la disputa fronteriza por el Esequibo entre Venezuela y Guyana se convierta en un conflicto militar. Este tipo de disputas se resuelven a menudo mediante la discusión, la negociación y el compromiso”, ha dicho Wirth.

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