Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

miércoles, enero 14, 2026

Froilán Barrios: El ilegal decreto de conmoción exterior que mantiene el terror entre los venezolanos



Desde el pasado 03 de enero 2026, el país continúa sufriendo las acciones de las instituciones estatales que agravan las condiciones de vida de la población, en cualquier ciudad, pueblo, en carreteras y avenidas permanecen alcabalas móviles hostigando a los ciudadanos, requiriendo sus celulares, en procura de “enemigos del régimen o de colaboradores del imperialismo”.

Mediante un decreto firmado por Nicolás Maduro antes de ser extraído en su aciaga madrugada, el exmandatario usurpador hoy preso en una cárcel de Nueva York, pretende sostener desde su celda el terror, el amedrentamiento como política de estado, esta vez aplicada por su ilegal sucesora Delcy Rodríguez hoy presidenta de facto.

El decreto de estado de conmoción exterior dictado por el gobierno venezolano ordena a las policías “emprender de manera inmediata la búsqueda y captura en todo el territorio nacional de toda persona involucrada en la promoción o apoyo del ataque armado de Estados Unidos contra el territorio de la República”.

Por tanto, celebrar públicamente la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores detenido por parte de tropas de Estados Unidos, o respaldar los inéditos bombardeos de Washington, se ha convertido en lo más cercano a un delito en Venezuela, convirtiéndose los ciudadanos en objetivos permanentes de colectivos, policía nacional, y demás cuerpos del estado. De allí la persistencia en Caracas y ciudades y pueblos del interior de retenes no solo dirigidos por policías y militares, sino también por civiles armados, presuntos miembros de los colectivos, grupos paramilitares controlados por el régimen.

Quienes requisan arbitrariamente celulares, laptops contravienen la constitución de la república, que establece en los artículos 48 la garantía del secreto y la inviolabilidad de las comunicaciones privadas en todas sus formas y el artículo 49 donde indica serán nulas las pruebas obtenidas mediante violación del debido proceso.

Además de la restricción al derecho a la libertad, la resolución de conmoción exterior también autoriza a las autoridades a limitar garantías como las de reunión, manifestación y libre tránsito durante 90 días, prorrogables por un período similar, por lo cual el derecho a la protesta pública considerada hoy necesaria ante la ruina y la miseria de la población se considera también un delito.

En el artículo 2 del decreto igualmente se autoriza al gobierno a ordenar la militarización de la infraestructura de servicios públicos, la industria petrolera y demás industrias básicas del Estado. El personal de tales servicios o empresas quedará sometido temporalmente al régimen militar”. Así también el decreto de marras en el artículo 11 alienta la delación a las autoridades cuando “exhorta a toda la población, en cada rincón del país, a asumir con firme fervor patriótico la defensa de nuestra nación”.

En el contexto de este clima de acoso a la población el régimen ha intentado esconder las verrugas de la tiranía, asomando liberaciones selectivas de presos políticos, disfrazadas de excarcelaciones que condicionan la libertad con medidas cautelares y regímenes de presentación, cuando la exigencia de los familiares, de las ONGs de DDHH, la comunidad internacional, es la libertad plena de los afectados conjuntamente con la limpieza de todos sus expedientes, sin cargo alguno al no cometer ningún delito por exigir la plena vigencia de nuestra Constitución de la Republica y el respeto al resultado de  las elecciones presidenciales del 28 J de 2024.

La suspensión inmediata de este decreto aberrante conjuntamente con la liberación inmediata de todos los detenidos, los cuales suman según las ONGs mas de 800 a nivel nacional, debiéndose incluir no solo los detenidos en el Helicoide o en el Rodeo, debe extenderse a todas las cárceles ubicadas en las principales capitales de estado, donde sobreviven cientos de ciudadanos temerosos de perder sus vidas, como ha acontecido con los lamentables 26 fallecimientos bajo la custodia del régimen gestionado por Maduro desde 2013.

En la última semana se corrobora el mantenimiento de la politica de “puerta giratoria”, las autoridades no solo han seguido aprehendiendo a opositores y dirigentes sindicales, sino que también han aprobado leyes que castigan hasta 20 años de cárcel a quienes respalden acciones de protesta por exigir salarios justos, atención médica y la libertad de expresión.

La suspensión de toda medida coercitiva de la libertad del ser humano consagrados en nuestra Constitución debe reforzarse conjuntamente con la liberación total de los presos políticos: militares, dirigentes políticos, sindicales, sociales, de la suspensión de todas las medidas cautelares a decenas de miles de ciudadanos quienes hoy pululan en tribunales amenazados de delitos que nunca cometieron, solo inventados por los cuerpos policiales quienes aplican la matraca en dólares como condición para liberarlos.

Estas medidas constituyen la primera fase de la esencia de una verdadera transición, que hasta hoy no debe reducirse solo al castigo de un exmandatario en una cárcel de EEUU, sino al inicio del fin de un régimen nefasto que ha impedido el ingreso de pleno de nuestro pais a la modernidad y a la democracia del siglo XXI.

Movimiento Laborista.

https://www.costadelsolfm.org/

Venezuela, ni petróleo ni democracia: tierras raras


Este mes de enero marcó un punto de inflexión en la historia de Venezuela y su relación con Estados Unidos. Oficialmente, Washington justifica la extracción del dictador Nicolas Maduro dentro de su lucha contra el narcoterrorismo.

Por Beatriz De Majo

Algunos analistas han visto en ello un paso hacia la restauración de la democracia. Para otros priva el deseo americano de controlar la colosal riqueza petrolera que yace en el subsuelo. En este episodio hay bastante más que esos análisis inocentes.

Una motivación estratégica menos evidente, pero igualmente decisiva, tiene que ver con el control por parte de China de las tierras raras y otros minerales críticos presentes en el territorio venezolano. Hablamos de elementos químicos esenciales para tecnologías de defensa, semiconductores, baterías de alto rendimiento y sistemas de comunicaciones avanzados. No solo son técnicamente vitales, también representan un eje de poder geoeconómico global. 

Venezuela, a través del Arco Minero del Orinoco, posee reservas considerables de coltán y otros minerales estratégicos que hoy forman parte de la “transición tecnológica” mundial.  Lo cierto es que las tierras raras han ganado importancia para las capacidades militares y tecnológicas globales, mientras China monopoliza el procesamiento de 91% de ellas en el planeta.

 Para Washington, la procura y mantenimiento de un inventario de tierras raras tiene hoy la misma prioridad que sus stocks de combustibles y municiones. Un buen dato es que Estados Unidos depende 100% de las importaciones de 12 minerales críticos y más de 50% de otros 50 minerales clasificados como “esenciales” para la seguridad nacional.  En este contexto, lo que se está jugando en Venezuela es una expulsión de influencia adversaria y control de recursos críticos.

De acuerdo con investigaciones hechas por Tracy Shuchart de Renegade Resources, el régimen venezolano estableció centros de acopio oficiales de tierras raras en Los Pijiguaos y Morichalito en 2023, específicamente para casiterita, coltán, níquel, rodio y titanio. La zona se encuentra cercana a la confluencia del Río Apure y el Orinoco. Estos materiales habían sido designados como recursos estratégicos, lo que implica el control estatal de su extracción y la exportación. Los compradores chinos habrían estado integrados a las operaciones oficiales desde el principio 

Estas substancias están siendo extraídas ya en Venezuela de manera irregular en el sur del país y trasladadas a Colombia, donde se blanquean antes de llegar con frecuencia a China para su procesamiento. Grupos armados y redes criminales, incluidas organizaciones como el Ejército de Liberación Nacional colombiano (ELN) y disidencias de las FARC, están involucrados en la extracción y transporte clandestino de arenas negras y minerales estratégicos por rutas fluviales y terrestres hacia territorio colombiano.

Esta actividad ilegal tiene implicaciones cruciales más allá del hecho de que sus proventos no alimentan el tesoro público venezolano y ocurren sin control institucional. Fortalece soterradamente la presencia de China en un negocio clave para la seguridad militar de Estados Unidos. Pero, además, atornilla a China en un país clave del subcontinente, lo que sin duda va en detrimento de la gravitación norteamericana en su área de influencia natural.  

Mientras tanto, la repetición de la retórica de Donald Trump sobre el petróleo -una narrativa de fácil compresión para el público- le resta protagonismo a la urgencia estratégica real del control de los minerales críticos. Conviene a ciertos sectores políticos mantener al público enfocado en viejos símbolos energéticos, mientras se despliegan iniciativas que buscan asegurar cadenas de suministros estratégicas y reducir la dependencia de países como China en tecnologías clave. 

Así pues, si se quiere entender la verdadera dimensión de la intervención estadounidense en Venezuela, es imprescindible mirar más allá del petróleo y del restablecimiento de la institucionalidad. El control de los recursos tecnológicos del futuro -las tierras raras y los minerales críticos- están en el corazón de la agenda estadounidense.

Irán, Rusia y China, protegidos por el madurismo, han estado desafiando la seguridad nacional de Estados Unidos desde el corazón venezolano, pero las actividades de China en este particular sector concitaban ya a una acción decisiva por parte del Pentágono y de la Casa Blanca.

La defenestración de Nicolás Maduro calza a la perfección.  

https://www.elnacional.com/