Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

viernes, enero 23, 2026

Consejo Superior de la Democracia Cristiana: Urgimos la libertad de Todos los presos políticos



Alertamos sobre el peligro que representa para el país una provisionalidad prolongada.

El Consejo Superior de la Democracia Cristiana, al cumplir seis años de existencia, se dirige al país para hacer las siguientes consideraciones:

Primera: Comenzamos el 2026 esperanzados y comprometidos con el pronto regreso de la libertad, la democracia, el estado de derecho y la superación de la crisis económica y social en Venezuela. El premio Nobel de la paz, otorgado a la indiscutible líder de la oposición, María Corina Machado, bajo la simbólica frase de que “no hay paz sin democracia”, constituye un reconocimiento a la incansable lucha de los venezolanos por hacerla realidad y, con ella, el respeto a los derechos humanos.

Segunda: Saludamos el apoyo de las naciones amigas y consecuentes con el pueblo venezolano, en este largo empeño por recuperar la libertad y la democracia, entendiendo que una Venezuela soberana, con instituciones democráticas fuertes, como las tuvo en el pasado, es la mejor garantía para la lucha contra el crimen organizado y para el sostenimiento de la paz y seguridad hemisféricas. Ante la actitud meramente discursiva de la comunidad internacional y la inacción de la Corte Penal Internacional -a pesar de los crímenes de lesa humanidad cometidos en el país- la determinación del gobierno del presidente Trump ha sido decisiva.

Tercera: Alertamos sobre el peligro que representa para el país una provisionalidad prolongada. Creemos que el respeto a la voluntad popular debe concretarse este mismo año. Sólo con la plena vigencia de los derechos inalienables del pueblo, Venezuela reencontrará el camino de la justicia, prosperidad y bienestar, y logrará el regreso de sus hijos dispersos por el mundo.

Cuarta: Urgimos la libertad de TODOS los presos políticos, civiles y militares. Nos unimos al movimiento universitario, a los familiares de los presos y a todas las organizaciones de la sociedad civil que exigen su inmediata liberación. Todavía Juan Pablo Guanipa, Perkins Rocha, Rafael Tudares, María Oropeza, Javier Tarazona, Catalina Ramos, José Ignacio Moreno y Henry Alviarez, entre muchos otros, siguen injustamente tras las rejas.

Quinta: Exigimos igualmente la vigencia de la plena libertad de expresión en el país, el ejercicio del derecho del pueblo a manifestarse libremente, sin temor a la coacción y la represión por grupos armados, pertenecientes al estado o no, como corresponde en una democracia verdadera, aspiración mayoritaria de los venezolanos.

Sexta y última: pedimos garantías para el regreso de los dirigentes políticos que se encuentran en el exterior, comenzando por el presidente electo Edmundo González Urrutia y la líder María Corina Machado, con seguridad para sus vidas y libertad para actuar y movilizarse pública y abiertamente en el territorio venezolano. -

https://www.costadelsolfm.org/

ESPERANZA Y CAMBIO DEMOCRÁTICO Por Douglas Zabala

 


La madrugada del 23 de enero de 1958 fue el desenlace de una década de opresión bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

 

Aquella noche, la tensión acumulada estalló. En la Escuela Militar, el Contralmirante Wolfgang Larrazábal consolidaba el decisivo apoyo castrense, mientras el rumor de que Radio Caracas Televisión estaba en manos de los conspiradores encendía la chispa popular en las calles de Caracas.

 

La emisora transmitió el primer comunicado a una nación en vilo.

 

"¡VENEZOLANOS! La Fuerza Armada Nacional, intérprete del anhelo de un pueblo que ha luchado por su libertad, ha asumido el poder para poner fin a la dictadura militar que oprimía a la Patria."

 

Las Fuerzas Armadas Nacionales en atención al reclamo unánime de la nación y en defensa del supremo interés de la República, que es su principal deber, han resuelto poner término a la angustiosa situación política porque atravesaba el país a fin de enrumbarlo hacia un Estado democrático de Derecho, y en consecuencia, acuerda:

 

Artículo 1. Se constituye una Junta Militar de Gobierno integrada por cinco miembros, a saber: Contralmirante Wolfgang Larrazábal, Coronel Abel Romero Villate, Coronel Roberto Casanova, Coronel Carlos Arague y Coronel Pedro José Quevedo. La presidencia de la Junta la ejercerá el contralmirante Wolfgang Larrazábal.

 

El decreto fue un golpe de timón jurídico: derogó la Constitución autocrática de 1953. Con este acto, la Junta no sólo se investía de autoridad, sino que trazaba su rumbo: garantizar el orden para conducir al país, en el más breve plazo, hacia su restitución constitucional plena mediante elecciones libres.

 

De este modo la rebelión se convertía en gobierno y la esperanza en un camino institucional. La larga noche de la tiranía había terminado; la compleja y frágil aurora de la democracia comenzaba a redactarse con tinta oficial.

 

Hoy, en el corazón de esta lucha por rescatar la libertad, el recuerdo de aquel día es un grito que atraviesa el tiempo. El 23 de enero nos recuerda que la dictadura cayó ese día y que la esperanza, como en 1958, sigue siendo el motor más poderoso del cambio democrático en esta transición.