Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

jueves, enero 15, 2026

Los venezolanos se sienten más pobre hoy que en diciembre



El aumento de precios que registra Venezuela desde la crisis política por la captura de Nicolás Maduro.

Me siento más pobre hoy que en diciembre: El aumento de precios que registra Venezuela desde la crisis política por la captura de Maduro.

A casi dos semanas de la intervención estadounidense que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro, a muchos venezolanos les preocupa más la economía que la política del país.

En un supermercado en el este de Caracas hace unos días me enfrenté con un dilema: ¿cuánto estaría dispuesto a pagar por un kilo de manzanas?

Me pasó lo mismo cuando al tratar de adquirir mi desodorante habitual me di cuenta de que en la capital venezolana debía abandonar la fidelidad a un producto que he utilizado durante casi una década.

¿Por qué pagaría US$13 por un desodorante que en Londres cuesta 2,5 libras esterlinas (US$3,4)? ¿Y quién puede pagar en Venezuela US$10 por un kilo de manzanas?

Mientras la atención internacional se centra en el cambio de mando en Venezuela y en el giro del país tras el ataque de EE.UU. y la captura de Maduro, en las calles de Caracas una gran preocupación de los venezolanos vuelve a ser el costo de la vida, los altos precios y la economía del país.

En mercados y comercios de Caracas, los precios suben con enorme rapidez en un contexto marcado por la inestabilidad política y cambiaria y en un país marcado desde hace años por la inflación.

Me siento más pobre hoy que en diciembre, dice María Luisa, de unos 50 años, mientras compra hortalizas con su hija Sofía en el mercado de Chacao, en el este de la ciudad. El dinero rinde menos ahora que hace un mes, insiste.

Sofía explica que pasó parte del día buscando comida para su gata.

Afirma que a finales del año pasado costaba entre US$3,5 y US$4 el kilo, y hoy está en US$6.

Cuesta casi el doble de repente, se queja.

En el centro de Caracas se repite la historia. Con una gran cantidad de bolívares en la mano, que parecen mucho, pero en realidad valen poco, Yarilén, una pensionada de 55 años, afirma que además de la caída del poder adquisitivo, el volátil tipo de cambio es difícil de seguir en una economía que en los últimos años vivió una dolarización de facto.

Un negocio cobra en bolívares y el siguiente en dólares. Tienes que hacer las cuentas todo el tiempo en tu cabeza, explica.

Crecimiento moderado y alta inflación

La economía venezolana está siendo impactada de nuevo por la inestabilidad política, que tradicionalmente ha elevado el precio del dólar, además de por la incapacidad ahora de vender su petróleo libremente, su principal producto de exportación, debido a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y al bloqueo marítimo que impide a Caracas colocar crudo en el mercado negro con ayuda de una flota fantasma, como solía hacerlo desde que se impusieron las primeras sanciones en 2017.

Según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicadas en octubre, Venezuela cerró 2025 con una inflación de 548%.

La misma fuente preveía un crecimiento económico moderado de 0,5%, una cifra muy modesta considerando que el Producto Interno Bruto (PIB) del país es hoy casi un 80% menos al pico histórico de 2012 que logró impulsado por los altos precios del petróleo.

Estas proyecciones no tomaban en cuenta los eventos del 3 de enero, cuando el presidente Nicolás Maduro fue detenido y trasladado a una cárcel de Nueva York, donde se espera que enfrente a la justicia estadounidense por cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armas.

Se espera una mejora de la situación

Ahora el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que quiere controlar y vender el petróleo de Venezuela, país que tiene las mayores reservas de crudo del mundo.

Pero un gran número de venezolanos se opone a la idea.

Este es un país rico en petróleo, oro y minerales (…) Que vengan de afuera a tomar el control es como que alguien entre en tu casa sin pedir permiso, le dice a BBC Mundo Sandra, quien vende helados para mantener a su familia.

A ella también le ha afectado el bolsillo la inestabilidad del país, y asegura que el temor a nuevos episodios de violencia hace que los venezolanos sean aún más cautelosos con los gastos.

La gente trabaja con miedo. A tempranas horas ya todos están en su casa, añade. Yo quiero un cambio para el país, pero no así.

Según el economista Jesús Palacios, la economía venezolana se enfrenta a corto plazo a desafíos como la galopante inflación y la presión cambiaria.

La pérdida de poder de compra ya se sintió en diciembre y eso repercute en un menor ritmo de crecimiento, le dice el profesor de la UCAB a BBC Mundo.

Señala además que la escasez de divisas por las trabas a la exportación petrolera y la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo han empujado a muchos comercios a subir precios incluso en dólares, generando inflación también en moneda extranjera.

El tipo de cambio oficial establece que un dólar cuesta unos 330 bolívares. Pero el cambio paralelo es mucho mayor y es el que se usa muchas veces como referencia para marcar precios, lo que ha sido denunciado por el gobierno como una herramienta de distorsión y especulación.

Palacio advierte que si no hay un ajuste de precios a la baja en dólares, Venezuela podría convertirse en uno de los países más caros de la región, e incluso del mundo.

Pero añade que hay expectativas de que la situación mejore tras los acuerdos petroleros anunciados por Trump y la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

Probablemente en un par de semanas empiece a notarse un flujo de caja importante.

Constantemente rebuscándose

José Guerra, profesor de Economía de la Universidad Central de Venezuela, concuerda.

Los anuncios del presidente Trump han logrado crear expectativas favorables: el dólar paralelo ha disminuido más del 40% desde el día 8 de enero, cuando se hizo el anuncio, hasta el día 13 de enero. Y la brecha cambiaria se ha ido reduciendo, le dice a BBC Mundo.

Oficialmente, el salario mínimo en Venezuela está fijado en 130 bolívares, lo que equivale a menos de un dólar, pero ambos economistas explican que la remuneración real tiende a ser algo mayor.

El gobierno otorga bonos que hacen que el salario promedio esté entre US$60 y US$70, algo aún muy por debajo de la canasta básica alimentaria, que para una familia de cuatro miembros estaba en US$470 por mes, apunta Guerra, firme opositor al gobierno actual.

El economista Jesús Palacios añade que el venezolano común tiende a tener varios empleos y no depende tanto de su sueldo oficial, sino que busca actividades complementarias.

Vende tortas, busca comprar algo y revenderlo. Está constantemente rebuscándose. Cerca del 60% de la población tiene actividades complementarias.

Nadie en Venezuela quiere hablar abiertamente de la diferencia entre el bolívar oficial y el paralelo por miedo a repercusiones.

Pero es un tema que rige la economía actual.

Mientras tanto, la mayoría, vive buscando alternativas a productos básicos.

Pensativos, dan vueltas en los mercados de la capital venezolana comparando precios y preguntándose si pueden permitirse comprar lo que planeaban.

Norberto Paredes – BBC News Mundo.

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La apropiación norteamericana del petróleo venezolano nos devuelve a tiempos coloniales, dijo Carlos Mendoza Potellá



Jesús Puerta entrevistó al especialista en petróleo, Carlos Mendoza Potellá.

Decir Venezuela en el mundo, es decir petróleo, desde 1922, cuando la explosión del pozo Barroso evidenció la ingente riqueza del subsuelo del país caribeño. Durante el siglo que siguió, un país rural, exportador de cacao y café, pasó a ser una pujante nación moderna, de grandes ciudades y autopistas. Gobernaba cuando se inició esto, y desde 1908, J.V. Gómez, un brutal dictador que obsequió a las compañías extranjeras, generosas concesiones para explotar el oro negro. Desde entonces, esa enfermedad de la economía conocida como “rentismo”, sometió a Venezuela a ciclos recurrentes de auges eufóricos y crisis depresivas, en torno a las cuales ha girado toda la historia contemporánea de esta tierra del norte de América del Sur. Hoy, después de la intervención norteamericana del 3 de enero, al parecer, ha vuelto la historia a Gómez, o, incluso, a períodos anteriores.

Esta es la impresión que queda al entrevistar al economista y profesor Carlos Mendoza Potellá, investigador especialista en petróleo, reconocido en todo el mundo por sus aportes. El es profesor del postgrado en Hidrocarburos de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela, ha sido asesor del Banco Central de Venezuela en el cual coordinó el equipo de Estudios Petroleros. También, fue embajador de Venezuela en Rusia y Arabia Saudita y docente en el Instituto de Estudios Políticos UCV, la Academia Diplomática “Pedro Gual”, la Escuela Venezolana d Planificación, la Universidad Bolivariana de Venezuela y la Universidad Venezolana de Hidrocarburos. Tiene innumerables publicaciones sobre el tema de los hidrocarburos.

Pregunta – Jesús Puerta: El Presidente norteamericano, en reiteradas declaraciones, ha dicho que la motivación principal de la intervención militar del 3 de enero en Venezuela, es tener el control sobre el petróleo. Aunque existe también una justificación que apunta a las presuntas actividades de narcotráfico, acciones como la captura de buques tanqueros, la reunión con las principales compañías petroleras para instarlas a invertir, entre otros eventos, subrayan la importancia del tema petrolero ¿Cuál es su impresión ante los anuncios de que EEUU “tomará” el petróleo venezolano?

Repuesta – Mendoza Potellá: Se trata de un intento de volver a tiempos coloniales que no existieron en Venezuela desde 1831, cuando se ratificó el decreto de Bolívar en 1829 en Guayaquil, provincia de Quito de Colombia, en donde los derechos del rey de España, del imperio español, sobre el subsuelo pasaban a ser derechos de la nación colombiana y después de la nación venezolana cuando nos separamos de aquella Colombia en 1831. Desde 1831 Venezuela es soberana sobre todos los recursos del subsuelo. Y de acuerdo a la reforma hispánica, que viene del derecho romano, el soberano, anteriormente el rey de España, y ahora la República Bolivariana de Venezuela, otorga concesiones temporales y de acuerdo con las condiciones que imponga para que un privado, durante determinado tiempo, explote el recurso. Haga sus inversiones, pague impuestos y pague sobre todo la regalía, que es el heredero del quinto real hispánico, que era lo que se reservaba el rey, por eso se llama regalía.

JP: Trump ha convocado a las principales compañías petroleras para que inviertan en Venezuela. La actitud de estas ha sido de mucha cautela, exigen mayor seguridad jurídica y política, aunque algunas compañías, comenzando por Chevron, que ya estaba en el negocio desde antes, han mostrado su interés ¿Por qué? ¿Habrá suficiente inversión en petróleo?

Mendoza Potellá: La cautela es comprensible, porque no todo el petróleo venezolano es como esa joya de la corona que es el pozo Boscán (donde todavía fluye petróleo), que a pesar de ser un crudo pesado y ácido, está adaptado al consumo de las refinerías del sur de los Estados Unidos, porque estas fueron diseñadas en los años 1940 para consumir principalmente petróleo venezolano que tiene un promedio entre 17 y 25 grados de alto contenido de azufre. Pero la masa fundamental de los recursos que Venezuela tiene hacia el futuro, está en la faja del Orinoco, un crudo extra pesado que tiene que ser mejorado, que tiene que ser pasado de 8 grados a 16 como mínimo, o con mejoradores muy costosos para pasarlo directamente a 30 grados, 25 grados. Entonces, como la masa fundamental de los recursos que Venezuela tiene hacia el futuro, está en la faja del Orinoco, las compañías no están seguras de esa inversión, entre otras cosas porque las perspectivas de desarrollar gigantescas cantidades o gigantescas capacidades de producción en Venezuela no tienen asegurado su retorno en beneficios sustanciosos, ante las expectativas contemporáneas del mercado petrolero, ante los descubrimientos recientes de otros puntos dulces de petróleo, petróleo liviano de más de 30 o en los alrededores de 30 grados.

JP: La empresa venezolana PDVSA, durante el período de Nicolás Maduro, ha tenido 6 presidentes, militares la mayoría, varios de ellos acusados de corrupción. Se señalan graves daños a la industria como pérdida de equipos, fuga de talentos, falta de mantenimiento, obsolescencia de la maquinaria, que habrían causado una caída dramática de la producción, desde 3 millones de barriles diario en enero de 2008, a apenas 963,000 b/d en diciembre de este año, cuestión atribuida a falta de inversión en la infraestructura. Para usted, ¿cómo se puede caracterizar la situación actual de la industria petrolera venezolana?

Mendoza Potellá: La situación actual de nuestra industria se caracteriza, fundamentalmente, por el abandono de unos 18.000 pozos petroleros, unos 3.000 campos petroleros de petróleo convencional, mediano-pesado, que tenía salida directa al mercado. Incluso yacimientos que producían 100, 200, 50 barriles diarios. Las expectativas eran que en la faja se iba a poder producir, en cualquier operación, un millón de barriles diarios, 1.000 barriles diarios por pozo, 2.000 barriles diarios por pozo, etc. Desde luego, esas eran predicciones basadas en presunciones como que venía una crisis energética, que a Estados Unidos se le iba a acabar el petróleo, que no iba a aparecer petróleo en ninguna otra parte fuera de Canadá, Venezuela y la Unión Soviética, que eran los únicos tres yacimientos que se veían en los años 70 hacia el futuro. Pero los tiempos han cambiado con la emergencia del fracking (técnica de extracción de esquistos) y con el descubrimiento de nuevos campos petroleros en sitios donde antes no se sabía que había petróleo. Eso ha determinado que las mega inversiones de la faja, las perspectivas de producir 5 millones de barriles de la faja (compartidas por casi todas las propuestas políticas venezolanas), se hayan quedado en ruina para Venezuela.

JP: Publicaciones especializadas como SyP Global estiman que los 50 millones de barriles de crudo venezolano contribuirán a la baja del precio del petróleo por el aumento de los descuentos. ¿Cómo aprecia este interés en el petróleo venezolano por parte de Trump en momentos en que se informa que la producción norteamericana está bien y los precios mundiales son moderados o con tendencia a la baja?

Mendoza Potellá: Las aspiraciones de Trump en materia petrolera, comenzaron a tener problemas desde el principio con su “drill baby drill”. Las compañías petroleras han respondido moderadamente porque no se trata de perforar por perforar para producir más petróleo en un mercado que tiene tendencias al enlentecimiento del crecimiento. Se trata de un crecimiento muy moderado, que no avizora espacio para nuevas y masivas producciones. Trump sigue insistiendo en eso y las respuestas de las compañías han sido moderadas. Las compañías invierten moderadamente incluso en los propios Estados Unidos, aunque se estima que van a tener que invertir más porque ha llegado la etapa de declinación del primer Shell, del Shell de Dakota del Norte y de Montana, y las primeras perforaciones ya están cerca del tope. Como te decía, el petróleo de Shell Oil, el petróleo de las lutitas, es un petróleo que amerita de 3 a 4 para arrancar. y 4, 5, 7 o 10 años para comenzar el agotamiento. No es como el petróleo convencional, que se perfora hoy y la extracción puede seguir activa por unos 50 años.

JP: Algunos analistas del mercado petrolero señalan que las enormes reservas probadas de petróleo de Venezuela, reclasificadas hace 15 años, exageran su potencial a corto plazo. Gran parte del crudo de la Faja del Orinoco, es pesado y costoso de procesar, lo que hace poco probable un aumento significativo de la producción en el corto plazo, a pesar del interés de Estados Unidos en reactivar el sector. Otras observaciones de las compañías en la reunión con Trump, se refieren a seguridad jurídica y política en Venezuela, pero hay algunas empresas que, o bien ya están en el negocio, como Chevrón, incluso Repsol informó que aumentaría sus inversiones, pero otras compañías exigen mejores condiciones, tal vez reformas legales en momentos en que el presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidente encargada, anunció cambios en varias leyes ¿Qué repercusiones tendrán a corto y mediano plazo estas anunciadas inversiones petroleras? ¿Cuáles?

Mendoza Potellá: La respuesta moderada de algunas empresas y su exigencia de mejores condiciones en esa reunión con Trump, no significa que no haya interés de compañías que ya están estabilizadas en Venezuela por yacimientos particulares. El caso de Repsol es perfectamente creíble, porque Repsol ya ha evaluado un campo maravilloso que descubrieron allí en el occidente de (estado occidental) Falcón, en la cuenca del occidente de Falcón, el campo Perla 1X del campo Cardón 4. Declaraciones del presidente de Repsol de hace dos años y medio, señalaban que lo que Repsol tiene allí puede satisfacer todas las necesidades de importación de petróleo de España. Además, desde luego, hay puntos dulces. Boscán es una maravilla. Boscán es uno de los cuatro campos gigantes que quedaban en el mundo. Pero, fíjate tú, ahí está la estrategia de las petroleras de minimizar las cosas para poderle meter la mano en las estadísticas venezolanas que yo reviso permanentemente. En varios trabajos míos, destacó la importancia de las reservas petroleras de Venezuela. Solamente en el Zulia (occidente de Venezuela) hay 10 campos que tienen mucho más petróleo que todos los países de Sudamérica.

JP:  La vocera del gobierno norteamericano, Karoline Leavitt, acaba de anunciar que Trump firmó un acuerdo petrolero de 500.000 millones de dólares con Venezuela, lo cual equivale a 20 años de la producción petrolera venezolana actual. Incluso, si Venezuela aumentara la producción a 3 millones B/d para 2036, seguirá representando más de una década de exportaciones. ¿Qué opina de esto, profesor Mendoza Potellá?

Mendoza Potellá: Esto confirma la intención norteamericana de apropiación imperial de los recursos petroleros durante todo el tiempo en que sigan siendo rentables. Después, vendrá la caída global indetenible de la demanda en un mundo sobreabastecido. Para entonces recogeremos las sobras.

Jesús Puerta

Jesús Puerta.

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