Colombia logró un «incremento histórico» en la incautación de drogas en la frontera con Ecuador desde que el presidente Gustavo Petro llegó al poder, el 7 de agosto de 2022, y diciembre pasado, según cifras divulgadas este lunes por el Ministerio de Defensa.
El balance indica que en la zona fronteriza colombo-ecuatoriana, de 586 kilómetros, fueron incautados en ese periodo 286 toneladas de cocaína, lo que representa un aumento del 321 % en comparación con los resultados del Gobierno anterior.
Los decomisos de heroína fueron de 356 kilos de heroína, con un incremento del 1.216 %, y los de marihuana ascendieron a 4,6 toneladas, un 8 % más que en el Gobierno pasado.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, atribuyó estos resultados al fortalecimiento de las operaciones conjuntas entre las Fuerzas Militares y la Policía con sus homólogos de Ecuador, a través de mecanismos de cooperación como la Comisión Binacional Fronteriza.
«Como resultado de este esfuerzo sostenido, entre el 7 de agosto de 2022 y el 31 de diciembre de 2025, las incautaciones en la zona fronteriza colombo-ecuatoriana registraron un incremento histórico frente al gobierno anterior», afirmó el funcionario en su cuenta de X.
Según Sánchez, la articulación binacional ha permitido intensificar las operaciones, mejorar el intercambio de información y golpear de manera directa a las bandas del narcotráfico que operan en esta región estratégica.
En la misma línea, Petro pidió en los últimos días a la Fuerza Pública intensificar los controles en la frontera para combatir el narcotráfico y el contrabando, y reiteró que a Colombia «no debe ingresar un solo gramo» de insumos para la producción de fentanilo, sustancia que calificó como «35 veces más dañina que la cocaína».
«Estamos teniendo más eficiencia, pero hay que enseñarles allá que no repitan la historia. La Policía de Colombia tiene que enseñarle a la Policía de Ecuador y al Ejército cómo se controla el territorio y los puertos», señaló el mandatario durante un acto el jueves en Tumaco, en el departamento de Nariño, limítrofe con Ecuador.
El balance del Gobierno colombiano se conoce en medio de la guerra comercial desatada la semana pasada tras la decisión del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, de aplicar a partir del 1 de febrero un arancel del 30 % a las importaciones procedentes de Colombia por la supuesta «falta de reciprocidad y acciones firmes» en la lucha contra el narcotráfico en la frontera.
El Gobierno colombiano respondió con un gravamen del mismo porcentaje a más de 50 productos ecuatorianos y la suspensión de las ventas de energía eléctrica a su vecino del sur.
Entre los productos sujetos al arancel se encuentran alimentos como frijoles, arroz, plátanos, aceites y azúcar, además de neumáticos, calzado, tubos de aluminio, bombonas y botellas, alcoholes etílicos e insecticidas, entre otros, según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo colombiano.EFE

