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domingo, febrero 22, 2026

El padre Infante: “Estamos en una oportunidad histórica” Por Lenys Carolina Martínez



Padre Alfredo Infante, SJ

El padre Alfredo Infante S.J; provincial de la Compañía de Jesús en Venezuela, expresó recientemente su visión sobre el contexto actual del país.

Infante recordó que durante un tiempo vivió en Angola en un momento por el cual ese país atravesaba muchos conflictos y sus habitantes desconocían hacia cuál rumbo iban. De lo que sí estaba seguro era que existía en el colectivo era el deseo de un reencuentro, de reconciliación y de paz.

“Un día, transitando por la selva, presencié una gran tormenta. Y después de la tormenta, viene la calma; pero es una calma como la que vivimos luego del 28 de julio (de 2024) y como la que vivimos después del 3 de enero (de 2026). Es un silencio espeso, lleno de incertidumbre: ¿Qué va a pasar? ¿Para dónde vamos?”, expresó en el podcast Poliskopio del Centro de Estudios de Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello.

El padre Infante comentó que luego de esa tormenta salió a recorrer las calles y observó los paisajes y notó que hubo árboles que se arrancaron desde sus raíces, otros con quiebres; y otros con heridas, pero de pie.

Ese escenario lo hizo reflexionar sobre el momento actual porque consideró que de los árboles con quiebres había dos tipos: unos que se carcomieron por dentro y no soportaron el viento y terminaron quebrándose. Mientras que otros resultaron un poco más fuertes, con rigidez, pero que igual se quebraron con la tormenta.

Es la oportunidad de renacer y florecer

“El secreto de los que estaban de pie, aunque con heridas y sin hojas, pero allí de pie, estaban dispuestos a renacer. Esos eran los que tenían dos cosas importantes para este momento: raíces profundas y flexibilidad para leer la tormenta”, comentó.

A su juicio, esas dos características hicieron que estos árboles pudieran renacer, reverdecer y recomenzar nuevamente. No iba a ser los mismos árboles, sino que serían otros, con nuevas hojas. “Creo que estamos en ese momento del país”, afirmó.

Para Infante, inconsciente colectivo de Venezuela está lleno de paradojas, miedo, dolor, esperanza e incertidumbre; pero también hay un deseo profundo que “queremos renacer, florecer, no sabemos cómo, pero estamos en esa disposición de búsqueda”, dijo.

Adicionalmente, aprovechó la ocasión para recordar una máxima que San Ignacio repetía constantemente y era que debemos buscar conversaciones edificantes. “No se trata de pensar en ilusiones, pero sí alinear corazones y propósitos, con diferencias, pero que nos lleven a una comprensión y nos dé la posibilidad de vivir la incertidumbre con paz y no con angustia.

Alinear los pensamientos y corazones

Para finalizar, el provincial de la Compañía de Jesús afirmó que en Venezuela estamos en un tránsito, que la respuesta no vendrá desde afuera sino desde adentro. “Tenemos que alinear nuestra imaginación y a nuestros corazones. No se trata de pensar igual, sino hacer sinergia. Estamos en una gran oportunidad social para despertar y construir nuestro país”.

“Estamos en una oportunidad histórica, donde también podemos descubrir el camino para fecundar esa oportunidad sin inmediatismos, sino de mucha paciencia histórica y personal. La paciencia es el arte de la paz y la construcción de la paz es de largo aliento que da signos concretos y la búsqueda del bien común”, culminó.

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El Bono de Guerra Económica solo alcanza para una semana de comida



Para los trabajadores del sector educativo en Venezuela, cubrir los gastos básicos en el hogar se ha convertido en una odisea, pues los ingresos que perciben se desvanecen ante el costo de la vida.

Ese bono de guerra no los comemos en una semana, la comida que compro no dura la quincena.

Esta es la realidad del señor Luis Castro, quien se desempeña como vigilante en una institución educativa y cuyo testimonio refleja la crisis que atraviesa el gremio educativo.

Recientemente, Castro, recibió el pago del Bono contra la Guerra Económica correspondiente a febrero de 2026. Según él, el pago recibido fue insuficiente para comprar todos los alimentos básicos que necesita en su hogar.

El sueldo no alcanza para nada, si compras una cosa no compras otra. Ese bono de guerra no los comemos en una semana, la comida que compro no dura la quincena, afirmó Luis con preocupación mientras sacaba cuentas.

Para este trabajador del sector educativo el pago del bono de guerra no cubre todas las necesidades de un hogar. El costo de la canasta básica familiar en febrero de 2026 ya ronda entre los 550 y 650 dólares para un grupo de cinco personas.

Hacer un almuerzo es costoso, un arroz barato cuesta 650 bolívares, un pollo no te baja de 3.500 bolívares, un plátano ya tiene un valor de 400 por unidad. Eso solo es almuerzo y hay que desayunar y cenar. Saca la cuenta, mencionó Castro.

La salud y la dieta especial

La situación del señor Luis se agrava por un compromiso adicional: no solo es que el sueldo no alcanza, es poder cumplir con la salud y dieta especial de su esposa.

Ella padece diabetes y actualmente atravesando por una condición de pie diabético, una condición que exige una alimentación adecuada y rigurosa. Debe adquirir alimentos, medicinas y productos específicos para diabético, siendo esto un lujo casi inalcanzable para un trabajador público que depende de un bono.

Por los años que tiene acompañando a su esposa en todo el proceso de la enfermedad, conoce que alimentos debe o no consumir.

Yo sé que ella no puede estar comiendo mucha arepa, así que yo le compro y le cocino vegetales y proteína. Semanal gasto 12.000 bolívares solo en verduras y vegetales, detallo Luis.

Ante la insuficiencia de sus ingresos como trabajador del sector educativo, Luis ha tenido que resolver: mientras no está de guardia en la escuela, hace panes y dulces artesanales, que vende en su comunidad. Encontró en la economía informal, una alternativa para ayudarse.

Este ingreso extra le permite garantizar el tratamiento y nutrición de su esposa, mientras intenta mantener la esperanza de un próximo incremento de salario.

Ángela Oronoz – Fe y Alegría Noticias

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