El vicepresidente de Economía de Venezuela, Calixto Ortega, expuso la nueva hoja de ruta económica del país durante las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en Bangkok. El plan gubernamental contempla cuatro pilares fundamentales, con un enfoque prioritario en el impulso de la producción petrolera y minera para financiar el desarrollo de otros sectores productivos.

El funcionario precisó que los recursos provenientes de las industrias extractivas atenderán áreas prioritarias que sufrieron abandono durante la última década, como los servicios de electricidad y agua potable. Asimismo, Ortega indicó que el Ejecutivo gestiona la reinterconexión de la nación al sistema financiero internacional para resolver el problema de la deuda pública, un proceso en marcha desde comienzos de año tras el restablecimiento de las relaciones formales con el FMI en abril pasado.

Respecto al uso del dólar en el mercado local, el representante venezolano rechazó la dolarización como una solución definitiva para la economía. El delegado gubernamental sostuvo que la meta oficial busca el fortalecimiento del bolívar hasta lograr que la moneda nacional cubra la totalidad de las transacciones comerciales en el mediano plazo. Además, afirmó que el país aprendió de sus errores pasados y evitará depender exclusivamente de las importaciones de bienes esenciales.

La presentación de la estrategia coincide con las estimaciones del FMI, organismo que proyecta un crecimiento de 5 % en el Producto Interno Bruto (PIB) venezolano para este año y de 7 % para 2027, junto a una inflación anual de 467,9 %. No obstante, sectores sindicales y trabajadores del país denuncian la persistencia de una severa crisis en los sueldos y prestaciones del sector público.