Cuatro casas de estudio nacionales lograron clasificar en el listado global Quacquarelli Symonds 2027. Mientras la UCV revalida su liderazgo en la clasificación general, la UCAB saca ventaja y se corona como la número uno del país en reputación académica y mercado laboral

La firma británica Quacquarelli Symonds (QS) publicó este jueves los resultados de su QS World University Rankings 2027, una de las evaluaciones institucionales de educación superior más consultadas a nivel global. En esta edición, que analizó el desempeño de más de 8.800 universidades en 106 países, solo cuatro casas de estudio venezolanas (UCV, Ucab, USB y ULA) lograron clasificar dentro de las 1.504 instituciones seleccionadas para el listado final.
La Universidad Central de Venezuela (UCV) revalidó su posición histórica al encabezar el grupo local en la clasificación general. Sin embargo, los datos desglosados por indicadores revelan un escenario competitivo matizado: mientras las universidades autónomas defienden su liderazgo consolidado, el sector privado, representado por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), gana terreno en las áreas de percepción internacional y mercado laboral.
Detrás de la UCV y la UCAB, el cuadro nacional lo completan la Universidad Simón Bolívar (USB) en el tercer puesto y la Universidad de Los Andes (ULA) en el cuarto peldaño.
Reputación y mercado laboral: Los bastiones de la UCAB
A pesar de ocupar la segunda posición en el puntaje general del país (16,6/100), la UCAB se posicionó a la cabeza de Venezuela en indicadores clave de percepción. La institución jesuita obtuvo el primer lugar nacional en Reputación entre Empleadores (ubicándose en el puesto #302 a nivel mundial con 44,3 puntos) y en Reputación Académica (puesto #428 global con un puntaje de 29,1).
El dato más significativo para la universidad privada en esta edición fue su avance en el renglón de Empleabilidad de egresados, donde escaló 51 peldaños respecto al año anterior para situarse en la posición #626 del mundo. Asimismo, la UCAB lideró el renglón local en cuanto a la proporción de personal docente y estudiantes internacionales, un indicador que suele verse fuertemente afectado por el contexto migratorio y económico del país.
El reto estructural de las autónomas
La permanencia de la UCV, la USB y la ULA en el tablero internacional —todas ubicadas de forma consolidada dentro del ranking general— refleja la resiliencia de la universidad pública venezolana frente a la asfixia presupuestaria de la última década.
Históricamente, el liderazgo general de la UCV en este tipo de mediciones se sostiene sobre sus hombros estructurales: el volumen de investigación, la red internacional de cooperación científica y el acumulado de citas académicas, áreas donde la escala y la trayectoria de las universidades autónomas tradicionales suelen registrar mayor densidad institucional frente a las opciones privadas.
El panorama regional
A escala global, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) lideró el ranking por decimoquinto año consecutivo con una puntuación perfecta, escoltado por el Imperial College London y la Universidad de Stanford.
Para América Latina, la realidad del listado evidencia la brecha existente entre las principales economías de la región y el resto de los sistemas educativos.
De las 118 universidades latinoamericanas que lograron ingresar al reporte, los primeros lugares quedaron reservados para la Universidad de Buenos Aires (Argentina, #84), la Pontificia Universidad Católica de Chile (#119), la Universidad de Sao Paulo (Brasil, #133) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM, #145). Las cuatro representantes de Venezuela se mantuvieron posicionadas en los rangos globales inferiores, por encima de la franja del puesto #1000.
Se espera que el próximo mes de octubre la firma británica publique el desglose específico para América Latina y el Caribe, donde se detallará de forma más estrecha la posición competitiva de las academias venezolanas frente a sus pares regionales.
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