
La reciente expulsión de venezolanos desde Estados Unidos hacia una cárcel de máxima seguridad en El Salvador generó una gran preocupación entre las comunidades migrantes, especialmente por la falta de claridad en los procedimientos legales y las acusaciones que vinculan a los deportados con la megabanda Tren de Aragua.
Tras estos hechos, el programa #CocuyoClaroYRaspao, una ventana informativa y colaborativa entre los medios de comunicación Tal Cual y Efecto Cocuyo, abordó en su episodio 206 las inquietudes y las narrativas desinformativas que hay alrededor de estas políticas de expulsión de migrantes.
En esta oportunidad la directora general de Efecto Cocuyo, Luz Mely Reyes, conversó con Laura Zommer, cofundadora y CEO de FactChequeado, y con Rafael Olavarría, fact-checker especializado en migración y política, para analizar el tema.
Narrativa contra el derecho al asilo
Una de las narrativas desinformadoras que pudieron identificar tanto Zommer como Olavarría fue la negativa del derecho que tienen las personas a ser juzgadas ante la posible comisión de un delito, esto debido a la percepción extendida de que los migrantes, por ingresar irregularmente a Estados Unidos, no tienen derecho a un principio básico como lo es el debido proceso, una idea que parece ganar fuerza en el discurso público en las redes sociales.
Rafael Olavarría desmintió esta idea al explicar que “la ley de migración de Estados Unidos establece que cualquier persona puede solicitar asilo dentro del suelo estadounidense, no importa de qué manera haya entrado; el debido proceso aplica para todas las personas en suelo estadounidense porque están sujetas a las leyes”.
Laura Zommer reforzó este punto al mencionar que es «una falsa dicotomía» plantear que se está defendiendo a una banda criminal o al Tren de Aragua porque se pida el derecho al debido proceso. «Al contrario, justamente porque quiero que los responsables cumplan con la sanción, se necesita que se cumplan las garantías”, destacó.
La cofundadora de FactChequeado señaló que la ausencia del debido proceso no solo vulnera derechos, sino que también debilita la posibilidad de justicia efectiva contra quienes sí sean culpables.
Miembros del Tren de Aragua
Otra de las narrativas desinformadoras señaladas por ambos periodistas es la que se ha intentado instalar en la opinión pública de que todas las personas que enviaron a El Salvador son miembros del Tren de Aragua. Ambos expertos coinciden en que es una afirmación que carece de sustento sólido.
Por ejemplo, Zommer destacó que no hay pruebas contundentes de que estas personas llevadas a El Salvador sean miembros del Tren de Aragua, porque no hubo debido proceso.
“Los abogados con los que hablamos dicen que no hubo debido proceso, incluso las autoridades dicen que no está probado”, indicó.
Olavarría profundizó en que las acusaciones oficiales para generalizar que todos los deportados a El Salvador son miembros del Tren de Aragua son débiles.
“Un funcionario de ICE dijo en declaración jurada ante la corte: ‘no todos los que mandamos a El Salvador tienen antecedentes criminales en Estados Unidos; sin embargo, nosotros estamos seguros de que son del Tren de Aragua’, no solo basándose en tatuajes, sino en entrevistas e inteligencia”, señaló el periodista.
Ley del enemigo extranjero
Durante su intervención, Olavarría también dijo que la invocación de la Ley de Enemigos Extranjeros alimenta la desinformación, al presentar la migración como una “invasión”.
El periodista recordó que esta es la cuarta vez en la historia de Estados Unidos que se invoca dicha Ley, y que durante su implementación en otras épocas tampoco se le respetó el debido proceso a quienes fueron detenidos o expulsados.
“En febrero de 2024, ya expertos en migración señalaban que la llegada de inmigrantes a Estados Unidos no calificaba como una invasión y esa era la narrativa que quisieron imponer. O sea la llegada de gente a la frontera y entregándose a las autoridades no califican como invasión”, reiteró.
Cómo construyen estas narrativas
Zommer explicó que ninguna narrativa desinformante se construye de un día para otro; en su criterio, primero los desinformadores van fomentando ideas, narraciones e historias para luego repetirlas múltiples veces hasta que, sumadas a prejuicios y sesgos, se instalen en el colectivo.
Los comunicadores pusieron como ejemplo los videos virales en redes sociales, como el caso desmentido de venezolanos golpeando a un policía en Nueva York, que son usados por quienes intentan imponer estos mensajes para así amplificar las falsedades, y cuando se conoce la verdad, las correcciones rara vez alcanzan el mismo impacto que la desinformación.
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La migración no incrementa la criminalidad
Entre las narrativas también se discutió sobre la percepción de que la migración incrementa la criminalidad en Estados Unidos, que ha usado el propio Trump en numerosos discursos públicos.
“Tomaban el caso de un inmigrante o dos que hubieran cometido un delito en una ciudad específica y explotaban estos videos en redes sociales diciendo ‘ven, aquí están, llegaron a cometer delitos’; pero estudios demuestran que no hay relación entre inmigración y aumento de criminalidad”, dijo Olavarría.
Por último ambos comunicadores indicaron que la alianza entre Trump y el gobierno de Nayib Bukele y la sobreactuación de la tolerancia cero también forman parte de estas narrativas porque están intentando generar escenas cinematográficas pensadas para activar emociones, como, por ejemplo, los videos difundidos por Bukele, donde se observa de manera dramática como estas personas fueron trasladadas a la cárcel del Cecot.
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