Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

domingo, julio 03, 2022

POR SIEMPRE BARALT Por Douglas Zabala


Sabías que. Rafael María Baralt Pérez nació en Maracaibo el 3 de junio de 1810 justo cuando en Venezuela se iniciaba el proceso de independencia y unos meses ante de que el Obispo de Mérida y de Maracaibo, Santiago Hernández Milanés, prestará juramento de reconocimiento a la Autoridad de la Junta Patriótica Defensora de los Derechos del Rey Fernando VII.

Aprovechando la ocasión que su tío Luis Andrés Baralt, fuese Senador del Congreso colombiano, Rafael María en 1826 se va estudiar a Colombia y allá su amigo y compañero de estudio, Juan Francisco Ortiz, nos dejó una semblanza de quien ya despuntaba en sus querencias por la literatura, el Arte la Poesía, la Historia y por su Maracaibo.

Señala Ortiz que Baralt “Estaba encantado con la Ilíada de Homero, que leía constantemente, hablaba a cada paso de sus héroes y de sus combates, y recuerdo que me prestó un ejemplar de la traducción de Bitauvé para que la leyera. Describía con exaltación el mar y el Lago de Maracaibo, suspirando tristemente por el día de regresar a su país nativo”.

En su afán por invitar a la lectura infantil y amena, en su obra Barba Azul, Baralt nos comenta: ¡Miren que Fruslería! Dirá tal vez algún crítico remolón: ¡Venírsenos ahora con cuentos de niños!  Pero este señor Aristarco no habrá tenido nunca el gusto de hallarse rodeado de nietezuelos que le pidan un cuento, y a quienes sería una vaciedad referir las andanzas del Caballero de la triste figura, o las aventuras del hijo de Eulises; porque a ser así, a buen seguro que había de complacer en hallar reunidas en este tomito, una porción de las consejas maravillosas, que han de tener con tanta boca abierta a las inocentes criaturas para cuyo entretenimiento se han escrito”.

A este Zuliano en una ocasión se le pidió su opinión acerca de cómo podía ser un periódico, a lo que Rafael María aprovechó para expresar lo que para él no solo era un órgano de comunicación, sino que en ese ensayo titulado “Lo que es un Periódico” expuso sus criterios sobre la opinión y otros conceptos que, muy bien en este siglo XXI pudiesen servir de referencia en los mismísimos medios digitales y los más medias o social media del momento. He aquí uno de esos conceptos.

“Si quisieras saber lo que positivamente es un periódico, sépase que es un taller  de  sastre  remendón;  un  soplón  que  vive  de  lo  que  otros  hablan; un vientre glotón que digiere o se indigesta de cuanto encuentra; un  tántalo  siempre  sediento  y  nunca  saciado;  una  mala cerradura que ni abre, ni cierra, ni asegura, o la que chilla cuando nueva, y cuando vieja, por untada o enmohecida, se presta  suave  y  silenciosa  a  la  llave;  una  campana  en  desierto;  un buen día de enero; es, en fin, para decirlo todo de una vez, el término de comparación popular del mentir descarado, de donde  para  hablar  de  alguno  de  tantos,  suele  decirse  que  miente  por los codos, que no las piensa o que parece una gaceta (como no sea la de Gobierno). Así como un árbol necesita para su vida vegetal, tierra, humedad y calor, ni más ni menos es esencial para la vida de un periódico que tenga público que lea y juzgue, público que pague y opinión que le sostenga”.

Baralt no fue un Poeta, Escritor, Historiador y letrado incoloro y neutro.  Ante la realidad que lo circunda en cada etapa de su vida, tomó partido y supo defender sus convicciones políticas y filosóficas frente a sus contradictores, aliados y seguidores.  Así llegó a expresar: “Los gobiernos sabios tienen obligación de poner todos sus conatos en disminuir y hacer desaparecer progresivamente las desigualdades”.

Rafael María Baralt, a pesar de haber tenido que ausentarse de su país, y de su Maracaibo, nunca perdió su pasión por la tierra que lo vio nacer; de allí, que en carta enviada a su Padre le expresara lo que por siempre sentía: Todo se ama en la Patria cuando uno está distante de ella: los hombres y las cosas y los amigos y los enemigos, el aire, y la tierra y las palabras. ¡Quien me diera ver, aunque fuera un instante esa playa querida!  Este es otro saber republicano.

1 comentario:

  1. Todo se ama en la Patria cuando uno está distante de ella: los hombres y las cosas y los amigos y los enemigos, el aire, y la tierra y las palabras. ¡Quien me diera ver, aunque fuera un instante esa playa querida! Este es otro saber republicano.

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