Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

sábado, julio 16, 2016

El lugar común: Hora de un gran acuerdo - Simón García

Un lugar común es sostener que la transferencia de poderes a Padrino es la forma de confesarle al país que Maduro ya no da más. El Presidente pidió un cambio de posición, aunque sigue en la cancha y con el cintillo de capitán. Pero todos saben que no pudo solucionar los problemas de la economía, de la escasez, de la inflación o la inseguridad.

El Presidente anunció su rendición. Entregó el testigo y se resigno a ser la mampara civil de un poder que, para decir lo menos, comparte con la máxima autoridad militar. A Padrino le toca disciplinar las gestiones del conjunto de Ministros con igual jerarquía entre ellos, asumir los alcances de una negociación para la transición o resolver si el régimen cruza la línea roja de la ruptura constitucional.

Si opta por recobrar el crédito y la confianza en la Fuerza Armada puede comenzar a revertir el golpe de Estado que se configuró en Venezuela desde hace varios años. La militarización de la vida pública, de las instituciones y del Psuv avanzó mucho más allá de la presencia de miembros de la FA en el gabinete, en los ministerios, empresas del estado, institutos autónomos y programas de gobierno. Fue el avance de una cultura que impuso ópticas de guerra a la política, al trato con los agentes económicos, a la secundarización de la vida civil y la desnaturalización de la democracia.

La hipótesis optimista sobre la colocación de Padrino por encima del Vicepresidente, es que la institución militar se propone ser un actor principal en una modalidad de la transición. La vena política del gobierno no debe ser tan esmirriada para volver a poner al ejército a montar playas de distribución de alimentos y ser los gendarmes contra el hambre.

Pero no sabemos cual Padrino vamos a tener, si el que actuó el día de las elecciones parlamentarias o el que proclama fidelidades ideológicas a un modelo, un régimen y unas políticas que destruyen todo lo que tocan.

La MUD no parece dispuesta a sentarse a observar para donde va el barco gubernamental. Seguramente profundizará sus esfuerzos para realizar el referendo el 2016 y tratará de convertir el diálogo en una gran negociación, que tras un referendo victorioso o cualquier otra forma de salida de Maduro, conduzca a los venezolanos a un gran acuerdo nacional y a la formación de un nuevo gobierno de integración nacional.

http://www.notitarde.com/

@garciasim

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