Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

domingo, septiembre 07, 2014

No entiende / Ramon Guillermo Aveledo

El gobierno no entiende de trabajo ni de producción. Habla de eso, pero la verdad es que le hace la guerra, y para colmo inventa que la guerra se la hacen a él. Es la adolescencia perpetua de los revolucionarios, siempre buscan a quién echar la culpa, aunque ellos sean los culpables; siempre son víctimas, aunque ellos sean los victimarios. Ven el mundo al revés pero juran que son los demás los que lo hacen. En vez de preguntarse por qué hay escasez y afrontarla, el gobierno criminaliza el consumo e impone una tarjeta de racionamiento del siglo XXI.

No soy partidario del laissez faire. Creo en la intervención estatal, subsidiaria y solidaria, cuando es necesaria. En economía, cero dogmas. Pero la intervención gubernamental en estos quince años ha sido una constante improvisación de acoso, restricción, amenaza y abuso, basados en el prejuicio y en la superstición..
Trescientos cuarenta y siete leyes, 176 de ellas por decreto. Manejo irresponsable de la moneda, el gasto público, en endeudamiento y las importaciones. El resultado es el que conocemos, y padecemos. Escasez e inflación. Y en el camino, corrupción que crece como monte, enredadera que trepa por las paredes del poder y llega a las alturas. Hiedra en ministerios y cuarteles, mango bajito para aventureros y avispados.

Tras una semana de "guerra al contrabando" porque este dizque genera el 40% de la escasez nacional, se declara la ofensiva biométrica contra el consumo excesivo, algo inexplicable en un país donde el mismo gobierno ha impuesto el Sistema Integral de Control Agroalimentario mediante el cual tiene conocimiento de cada kilo de productos y materias primas, así como de insumos que se moviliza por el territorio nacional. En la cabeza del gobierno hay producción suficiente, pero la gente está comprando demasiado. La otra noche oí al Presidente sacando una cuenta del consumo de harina de maíz y mi conclusión es que una de dos, o nunca hizo la compra o no come arepas. Si la gente comprara menos, dice el gobierno, la comida alcanzaría. Debe estar comprando también demasiado cemento y demasiada cabilla, y más medicinas de las necesarias. Y ¿qué pasará con los carros que los concesionarios están vacíos? ¿Será el contrabando? ¿O es que cada uno está comprando más vehículos de los que necesita? El problema de esa explicación es saber dónde se estacionan los carros de más.

Parece que alguien contrabandeó ministros, porque hace días se anunció un cambio de gabinete que no llega. ¿Será que escasean también? Y uno se pregunta qué se habrán hecho los viceministros, pues para haber ciento y pico, no se notan sus resultados.

El gobierno se metió en una trampa y no se atreve a salirse. ¿A qué le teme? Fuerte para reprimir, guapo para espiar, bravucón para hablar. Pero a la hora de decidir, irresoluto. Qué peligro.

http://www.notitarde.com/

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