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Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
sábado, septiembre 06, 2014
El capital y la democracia en el siglo XXI
La recepción en Estados Unidos, y en otras economías avanzadas, del reciente libro de Thomas Piketty, Capital in the Twenty-First Century, da testimonio de la cada vez mayor preocupación sobre la creciente desigualdad. El libro de Piketty refuerza aún más la colección ya abrumadora de pruebas sobre la vertiginosa suba de la proporción de ingresos y riqueza en la parte más alta de la distribución del ingreso. El libro de Piketty, además, ofrece una perspectiva diferente sobre los 30 o más años posteriores a la Gran Depresión y a la Segunda Guerra Mundial: ve a este período como una anomalía histórica, tal vez causada por la inusual cohesión social que los eventos catastróficos pueden estimular.
En dicha época de rápido crecimiento económico, la prosperidad fue ampliamente compartida, y todos los grupos avanzaron; sin embargo, aquellos en la parte inferior vieron mayores ganancias porcentuales. Piketty también arroja nueva luz sobre las “reformas” que promocionaron Ronald Reagan y Margaret Thatcher en la década de los años ochenta como potenciadoras del crecimiento, del cual todos se beneficiarían. De manera posterior a dichas reformas sobrevino un crecimiento más lento y una mayor inestabilidad a nivel mundial, y además, el crecimiento que sí aconteció benefició en su gran mayoría a aquellos en la parte superior de la distribución.
Pero el trabajo de Piketty va más allá: plantea problemas tanto sobre la teoría económica como sobre el futuro del capitalismo. Piketty documenta un gran incremento en el ratio riqueza/producción. En la teoría estándar, tales incrementos estarían asociados con una caída en el rendimiento del capital y un aumento en los salarios. Sin embargo, hoy en día el rendimiento del capital no parece haber disminuido, a pesar de que los salarios sí disminuyeron. (En EE.UU., los salarios medios han disminuido alrededor de un 7% en las últimas cuatro décadas). La explicación más obvia es que el incremento en la riqueza medida no corresponde a un incremento en el capital productivo, y los datos parecen ser consistentes con esta interpretación.
Gran parte del incremento en la riqueza provino de un incremento en el valor de los inmuebles. A veces, un aumento en la riqueza financiera medida corresponde a casi nada más que un simple desplazamiento desde la riqueza “no medida” hacia la riqueza medida. Y estos desplazamientos pueden, en los hechos, reflejar un deterioro en el desempeño de la economía en general. Si aumenta el poder monopólico o las empresas desarrollan mejores métodos para la explotación de los consumidores comunes, ello se mostrará como mayores ganancias y, cuando dichas ganancias se capitalizan, se mostrarán como un aumento en la riqueza financiera.
Leer mas en: http://www.clarin.com/mundo/capita-democracia-siglo-veintiuno-Joseph-Stiglitz_0_1205879472.html
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