Un grupo de policías hace un patrullaje por la Municipalidad de Sucre. Éste es el barrio más grande de Caracas y cuenta con 2.200 suburbios. La capital venezolana es considerada la ciudad con más crímenes en el mundo.
Foto:Associated Press
El Presidente Hugo Chávez repite varias palabras y frases ante los micrófonos: escuálidos, pitiyanquis, patria, socialismo, muerte -o las tres juntas-, Cuba, guerra, revolución. Cita versos y estrofas de canciones. Muletillas que son como conjuros.
Pero hay una que evita y que según expertos en el tema no ha pronunciado más de una docena de veces desde que asumió en 1999: Inseguridad.
Este año varios males y escándalos golpearon a la sociedad venezolana. Racionamiento eléctrico debido a la sequía y al mal manejo del sistema energético; comida podrida en contenedores y bodegas estatales, la crisis económica.
Pero la delincuencia es el que se robó la película.
La explosión de asesinatos, robos, secuestros e impunidad es el tema que más preocupa a la gente de cara a las elecciones de mañana en que los votantes renovarán los 165 escaños de la Asamblea Nacional (Legislativo), hoy en poder del chavismo.
El Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) es una ONG que ha estudiado el fenómeno. Este año presentaron el informe "Una década de impunidad en Venezuela: 1998-2009", que arrojó que los homicidios en el país pasaron de 4.550 en 1998 a 16.047 en 2009 y que las detenciones ligadas a asesinatos cayeron de 5.017 a 1.491 en el mismo periodo.
Estos datos pueden compararse con estadísticas oficiales filtradas a la prensa que apuntan que en 2009 hubo más de 19.000 asesinatos en Venezuela, lo que convierte al país en el más violento de la región.
"Básicamente, el gobierno decidió no actuar, dijeron que no querían aparecer como un estado represivo. Consideraron que con políticas sociales preventivas disminuirían la violencia. Y no está resultando", dice Roberto Briceño-León. Él es el director de OVV y es reconocido por su bigote a lo Dalí y porque es uno de los expertos que más ha investigado el tema.
Briceño-León es sociólogo y al inicio de su carrera se especializó en el Mal de Chagas, enfermedad parasitaria que cada año mata a 50 mil personas en América, principalmente en áreas rurales pobres. Quería estudiar el comportamiento de las comunidades afectadas y prevenir esas muertes, hasta que durante un trabajo de campo comprendió que la gente moría más a manos de sus similares que por obra de un parásito que hace lo único que sabe hacer.
Una pregunta de un sondeo de OVV de 2008 dice: "Qué tan temeroso está usted de ser atacado o robado en los medios de transporte". El 62% de los encuestados respondió "mucho".
Los casos de asesinatos y asaltos son comunes. Es cosa de preguntar en la calle.
El cielo se desploma sobre Caracas. Menos de una hora de lluvia y las principales avenidas están colapsadas. El río Guaire se sale de su cauce e inunda algunas casas en la zona de Petare.
Como todos los días desde hace 19 años, Milton maneja su taxi. Hasta el año pasado era independiente, ganaba más así que trabajando en una empresa del rubro. Hasta el año pasado.
Tenía un amigo en el negocio, Alexis, que también se las valía solo. A fines de 2009 lo encontraron muerto en un sitio eriazo al sur de la ciudad. La última vez que lo vieron unos colegas conducía su auto con una pareja en el asiento de atrás. El crimen sigue impune.
Poco después Milton decidió trabajar con una compañía. Hoy lo encuentran en una garita en la urbanización Santa Mónica.
Por casos como ése es que la inseguridad se ha vuelto el tema más importante para la sociedad venezolana, pese a que el gobierno lo niegue.
Briceño-León lo sabe bien. El 11 de agosto participó en un programa de CNN sobre la criminalidad en Venezuela. Mientras explicaba que la situación estaba peor que en Colombia o que en Ciudad Juárez, se oían unas risas forzadas: era Andrés Izarra, ministro de Comunicación e Información, director del canal estatal Telesur y uno de los hombres más cercanos al Presidente.
"Pornografía" informática
¿Cuál era el chiste? Según Izarra, los datos del director de OVV eran parte de la "pornografía" informática de la oposición y que los venezolanos se mataban entre ellos por la lucha de clases, por culpa del capitalismo, ese mal que exacerba la envidia y la codicia.
Y eso, según Izarra, se soluciona disminuyendo la cantidad de pobres y de ricos.
Pero la experiencia de ciudades como Bogotá o Sao Paulo, que han disminuido la criminalidad, dice que eso se logra con un discurso firme. "Tiene que existir la voluntad de reforzar las instituciones, la ley", dice Briceño-León.
La campaña electoral terminó el jueves a las 00:00 horas, pero el Presidente venezolano entregará hoy computadores a escolares, entre otras actividades. Sin embargo, no tiene en pauta tocar el tema de la inseguridad.
Los índices. Según un sondeo, los homicidios en Venezuela pasaron de 4.550 en 1998 a 16.047 en 2009.
GASPAR RAMÍREZ / El Mercurio.com

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