Desde este blog, compartiremos los temas mas importantes, en esta era globalizada.
Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
Avianca canceló los tiquetes internacionales del expresidente colombiano Gustavo Petro luego de su inclusión en la lista de sancionados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos y anunció que le devolverá la totalidad del dinero pagado.
En una comunicación dirigida a Petro, la aerolínea explicó que, debido a que la compra había sido realizada en efectivo, necesitaba los datos de una cuenta bancaria para efectuar el reembolso a través de la agencia de viajes con la que se adquirieron los boletos en Ecuador.
La decisión generó una respuesta de Petro, quien cuestionó la actuación de la compañía y sostuvo que las sanciones de OFAC tienen carácter administrativo y se aplican a personas o entidades sujetas a la Jurisdicción estadounidense.
“Para claridad de la ciudadanía colombiana, la ley OFAC es una sanción administrativa que se coloca sólo sobre personas de los EEUU”, afirmó el exmandatario en sus redes sociales.
Petro sostuvo además que Avianca, al no ser una empresa estadounidense, “cometió una arbitrariedad bajo las leyes colombianas” al negarle el servicio.
Mucha incertidumbre y desinformación hay en torno a la posible eliminación del petro, la criptomoneda oficial promovida por el chavismo. Especulaciones han surgido en días pasados, sin que, hasta los momentos, desde el Gobierno de Nicolás Maduro alguna autoridad económica confirme o desmienta la versión.
Según el portal especializado en criptoactivos Criptonoticias, lo que se ha eliminado no es la moneda digital, sino el monedero que en la Plataforma Patria se manejaba con este tipo de activo, la PetroApp. La información que maneja este medio es se transferirán todos los fondos almacenados en esa plataforma a Patria, la otra billetera creada en el país para gestionar, entre otras cosas, los subsidios gubernamentales.
De acuerdo con lo informado en el blog de Patria, los fondos en bitcoin, litecoin, dash, y petro comenzaron a enviarse desde PetroApp a Patria desde el pasado 11 de enero.
“Este proceso de transferencias se realiza de manera automática y no requiere ninguna acción por parte de los usuarios y usuarias. Sin embargo, es importante mencionar que, a partir del inicio del proceso, se interrumpirá el acceso a la PetroApp”, dice Patria en su blog.
No lo señalan, pero tras enviarse los fondos, la billetera PetroApp será deshabilitada. Ello, considerando que ya no tendrá uso y el acceso a ella será limitado. Hay que recordar que, desde hace casi un año, ese monedero ha presentado fallas que han derivado, por ejemplo, en la retención de dinero de los usuarios venezolanos.
Una vez que se envíen los fondos desde Petro App, se prevé que las tenencias en BTC, LTC y DASH se conviertan a bolívares el próximo 15 de enero, de forma automática, en la plataforma Patria.
“Para esta conversión se utilizará el tipo de cambio de referencia publicado por el Banco Central de Venezuela con fecha valor para el día de la operación y la tasa publicada en el sitio Cryptocompare.com para las criptomonedas y no se aplicará ninguna comisión”, explica Patria en su publicación.
Patria eliminará el soporte para esos tres activos. El objetivo, defiende el gobierno, “es concentrar los recursos tecnológicos en los monederos de Bolívar Digital y petro”.
Todo lo anterior resume que el gobierno de Venezuela avanza en la eliminación del monedero Petro App. Esto no indica, sin embargo, que exista la intención de eliminar al petro (PTR), el criptoactivo creado en 2018 por el gobierno de Maduro, tal como se ha reportado en distintos medios locales e incluso internacionales.
Otra versión
No obstante, según la agencia de noticias especializada en economía Bloomberg, el petro si bien no será eliminado en próximos días, sí se acerca a su final.
Citando a fuentes dentro de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip), intervenida tras el escándalo de corrupción que estalló el pasado año y que involucra a Pdvsa, si bien este proceso puede darse de manera paulatina y orgánica, la decisión ya fue tomada, en medio de una considerable caída del valor del petro.
“Los planes estarían enfocados en cancelar la deuda que mantiene el gobierno venezolano con los acreedores de petro, incluyendo las grandes cadenas de tiendas por departamento en Venezuela, quienes luego de una alianza incluyeron como método de pago la criptomoneda en sus negocios”, analiza Bloomberg.
Un desarrollador de criptomonedas que prefirió no ser identificado dijo a Bloomberg Línea que las cifras relacionadas con estos pagos resulta elevada; sin embargo, a pesar de no contar con el monto exacto, sí se cree que será ajustado al cambio en bolívares, lo que podría afectar su valor con el paso del tiempo considerando la continua devaluación de la moneda local, que cerró en más de 70% el año pasado con respecto al dólar.
¿Cuánto vale un petro hoy en Venezuela?
En un principio, un petro equivalía a 60 dólares estadounidenses y, aunque actualmente no hay un registro exacto de la cotización de esta criptomoneda, un reporte de la web especializada en economía Bloomberg anunció en junio del 2023 que es de 1.621,26 bolívares. No obstante, debido a que esta información data de hace más de 6 meses, mañana 15 de enero, cuando se realicen las transferencias finales en la Plataforma Patria se verá el valor final real de la fallida criptomoneda venezolana.
Los fondos de la PetroApp —alojados en petro, bitcoin, litecoin o dash— serán convertidos a moneda nacional en el proceso de transferencia y se utilizará la tasa del Banco Central de Venezuela (BCV) para calcular el valor de esas criptomonedas en bolívares
Nueve meses después de que el Gobierno ordenase la interrupción de las actividades de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip) y paralizara parcialmente el ecosistema de criptomonedas confeccionado por el propio chavismo, ahora los remanentes de fondos que quedaban en la PetroApp empezaron a ser transferidos al Sistema Patria.
La PetroApp fue una billetera creada por la Sunacrip para gestionar el petro, la criptomoneda que Nicolás Maduro pidió crear. En su momento fue promocionada como una solución a los problemas de la economía venezolana y su principal promotor en el marco de su lanzamiento, Carlos Vargas, llegó a asegurar que la población podría utilizar sus petros para comprar panes en una panadería.
Lejos de este panorama idílico que vendió el Gobierno con su discurso, el petro apenas tuvo uso tras su lanzamiento —un proceso plagado de vaivenes, dilataciones y cambios—, principalmente con operaciones de compraventa (trading) que se registraban en su cadena de bloques (blockchain).
El chavismo intentó impulsar el uso del criptoactivo en varias ocasiones. En diciembre de 2019 pagó un aguinaldo de medio petro, equivalente a $30 para jubilados, pero la mayoría nunca supo cómo extraer ese dinero.
Algunas tiendas, como Traki, aceptaban estos fondos y posteriormente también se incluyeron petros como método de pago en las estaciones de gasolina, pero fuera de esos casos puntuales, el petro fue condenado al desuso.
Ahora, seis años después del anuncio de la creación del petro y a cinco años de su lanzamiento, poco a poco se desmonta el ecosistema creado para su implementación.
Ya inició la transferencia de los fondos alojados en las billeteras de petros en la PetroApp, y desde el 15 de enero se hará lo propio con el dinero guardado en las billeteras de bitcoin, litecoin y dash, que eran las otras criptomonedas compatibles con la plataforma.
Los fondos serán convertidos a moneda nacional en el proceso de transferencia y se utilizará la tasa del Banco Central de Venezuela (BCV) para calcular el valor de esas criptomonedas en bolívares.
El Gobierno se ha mantenido en silencio en todo el proceso de desmontaje del petro, pero teniendo en cuenta el panorama en el transcurso del año, todo parece indicar que la criptomoneda acabará por desaparecer.
A mediados de marzo, en el marco de la investigación «Pdvsa-Cripto» en la que se descubrió la desaparición de miles de millones de dólares de renta petrolera a través de billeteras criptográficas, Maduro instauró una junta interventora para «reestructurar» la Sunacrip. Esta tendría vigencia por seis meses, pero llegado el final de este lapso, se emitió un decreto para extender el plazo por seis meses más.
Desde que se instaló esta junta, presidida por la abogada Anabel Pereira, se ordenó la suspensión de las actividades en granjas de minería y las casas de cambio de criptomonedas (exchanges) con sede en Venezuela cesaron sus funciones mientras permaneciera el proceso de reestructuración.
Nueve meses después, todo ese ecosistema sigue paralizado y muchos de los que participaban en este esquema perdieron sus inversiones.
De igual manera, la «purga» en la Sunacrip afectó incluso a los trabajadores del organismo, que fueron despedidos a pesar de que no tenían conexión alguna con los hechos de corrupción ocurridos bajo la gestión de Joselit Ramírez como superintendente —mano derecha de Tareck El Aissami—, arrestado tan pronto como se destapó la olla.
Aunado a todos estos eventos, la blockchain del petro parece estar completamente paralizada. Las transacciones de toda criptomoneda quedan registradas en su blockchain y pueden ser revisadas a través de un explorador de bloques.
El petro no es la excepción y anteriormente era posible revisar las transacciones que se hacían diariamente. Ahora, al acceder al explorador, la información mostrada es de 0 bloques y 0 transacciones diarias, como si hubiese desaparecido por completo el registro.
Pero al margen de estas pistas, no hay información oficial por parte de los voceros del chavismo ni orden directa por parte de la junta interventora de la Sunacrip sobre el devenir del petro y el ecosistema de criptomonedas creado hace un lustro.
“Es una decisión tomada”, dijeron fuentes de la Sunacrip luego de que fuera intervenida tras ser develada una trama de corrupción que incluyó al antiguo superintendente
Tareck El Aissami, Nicolás Maduro y Hugbel Roa en el lanzamiento del petro, la criptomoneda venezolana
A cinco años de un nacimiento calificado de insustancial, el petro, la criptomoneda venezolana sancionada por Estados Unidos, estaría cercana a despedirse de su existencia, de acuerdo a tres personas familiarizadas con la medida que ejecutará la Superintendencia de Criptoactivos (Sunacrip).
Si bien podría tratarse de un proceso paulatino y orgánico, la decisión habría sido tomada en medio de una intervención en la institución que se instaló a la par de la moneda digital anclada al precio del petróleo y algunos minerales en el país, vinculada recientemente a una trama de corrupción con la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
La cadena de bloques del petro experimentó a finales de mayo una parada que alertó a usuarios y miembros activos de la comunidad de criptoactivos en Venezuela, quienes denunciaron la inestabilidad en sus operaciones.
“Es sumamente alarmante y creemos que se envía un mensaje muy negativo a la comunidad no solo nacional sino internacional, que a pesar de tratarse de una divisa centralizada (el PTR), los usuarios nos encontramos en un estado de indefensión y oscuridad”, rezaba parte del comunicado emitido por la Asociación Nacional de Criptoactivos (Asonacrip).
Previo a lo ocurrido, según fuentes especializadas en la PetroApp, una plataforma diseñada para transacciones y servicios criptofinancieros que permiten la inversión y almacenamiento, la criptomoneda ya registraba una caída en su valor de hasta 45% pese a que en la calculadora habilitada públicamente en el portal gubernamental, se mantenía el mismo monto de US$60 por petro.
Los planes estarían enfocados en cancelar la deuda que mantiene el gobierno venezolano con los acreedores de petro, incluyendo las grandes cadenas de tiendas por departamento en Venezuela, quienes luego de una alianza incluyeron como método de pago la criptomoneda en sus negocios.
Un desarrollador de criptomonedas que prefirió no ser identificado dijo a Bloomberg Línea que las cifras relacionadas con estos pagos resulta elevada, sin embargo a pesar de no contar con el monto exacto, sí se cree que será ajustado al cambio en bolívares, lo que podría afectar su valor con el paso del tiempo considerando la continua devaluación de la moneda local, que cerró en más de 70% el año pasado con respecto al dólar.
Gabriel Jiménez, desarrollador del petro hoy en el exilio y Carlos Vargas, el primer superintendente
“La desaparición del petro significaría desmontar algo que fue parte de la propuesta económica de 2018, luego de esa segunda reconversión monetaria, con esta idea histórica de una moneda respaldada por petróleo, sería desmontar todo ese discurso, y lejos de resultar positiva, terminó derivando en algo que el gobierno no pudo controlar por estar vinculada con la misma gestión pública ineficiente”, comentó Aaron Olmos, economista experto en criptomonedas y finanzas de empresas, consultado por BBL.
La decisión estaría vinculada, de acuerdo a las fuentes, con parte de la negociación y los esfuerzos que mantiene la administración de Joe Biden para que en Venezuela sea superada la crisis socio-política. En mayo de 2018, el gobierno de Donald Trump mediante una orden ejecutiva prohibió las transacciones vinculadas al sistema financiero estadounidense con cualquier moneda digital emitida por el gobierno de Maduro.
Se creía entonces que el petro se trataba de un mito, y que nadie realmente lo usaría. El Ejecutivo venezolano se dispuso a implementarlo como tipo de cambio en algunos de los principales trámites de documentación, entre ellos el pago o renovación de pasaporte, establecido actualmente en 1,67954316 (US$96) petros la prórroga y 3,35908632 (US$216) un nuevo documento.
Incluso, ciertas bonificaciones y pagos a beneficiarios del sistema Patria fueron asignados en la criptomoneda durante el cierre de 2019. Muchos pudieron ejecutar el cambio a bolívares mientras el resto lo mantiene aún en la billetera digital.
Las transacciones relacionadas al petro siempre se han conservado internamente en Venezuela. Ningún pago gubernamental u oficial con países aliados logró efectuarse bajo este método.
La trama de corrupción vinculada a Pdvsa y la Sunacrip este año, que desencadenó la renuncia de Tareck El Aissami, vicepresidente sectorial de economía y ministro de Petróleo, quien acompañó a Maduro en el lanzamiento del petro junto al entonces ministro para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, Hugbel Roa, actualmente encarcelado por el mismo caso de corrupción, también dio paso a la designación de una junta reestructuradora en la Sunacrip, encabezada por Anabel Pereira Fernández en sustitución de Joselit Ramírez, antiguo superintendente y acusado igualmente por los hechos de corrupción.
Desde mediados de marzo, una vez instalada la nueva directiva de paso, comenzaron las órdenes de congelamiento de cuentas de exchange así como granjas y maquinaria para la minería de criptoactivos. En medio de la crisis, las propias operaciones del petro, pese a su control centralizado, también sufrieron un colapso hasta quedar detenida la cadena de bloques, por al menos unos días.
Las transacciones han sido retomadas en las últimas semanas, aun y cuando la confianza con respecto a su uso y sostenibilidad, se ha reducido. Para los especialistas, el desmontaje del petro podría extenderse algunos meses, hasta que se neutralice su uso.
El último ajuste del salario mínimo en Venezuela que había estado sujeto al valor del medio petro si bien no fue anclado, Maduro en aquel anuncio en marzo del año pasado mostró las intenciones de mantenerlo vigente. Este 2023, a propósito del Día del Trabajador, se descartó las referencias del aumento de bonificaciones y cestaticket a la criptomoneda venezolana, y se utilizó en su lugar la divisa como indexación.
“Se tendría un gran fracaso de intentar incorporar la economía de un país al desarrollo de elementos digitales, dejaría atrás cualquier cantidad de cuestionamientos y preguntas”, agregó Olmos con respecto a su definitiva eliminación.
Gabriel Jiménez, desarrollador del petro, quien se alejó luego del proceso, no respondió a la solicitud de comentarios hecha por Bloomberg Línea. El Departamento de Comunicaciones Externas del Banco Central de Venezuela (BCV) tampoco contestó inmediatamente el requerimiento oficial de comentarios.
El objetivo del tercer encuentro entre Gustavo Petro y Nicolás Maduro, que se llevó a cabo el jueves en la frontera, fue fortalecer la "nueva dinámica comercial" que aumentará los ingresos al régimen chavista en las puertas de la campaña para las presidenciales de 2024
En los seis meses que tiene Gustavo Petro como presidente de Colombia ya se han reunido tres veces con Nicolás Maduro. En los dos primeros encuentros que tuvieron lugar en Caracas se enfocaron en el restablecimiento de relaciones y la reapertura de la frontera, mientras el fortalecimiento de una «nueva dinámica comercial» fue la excusa para el nuevo apretón de manos de este jueves en el puente internacional Atanasio Girardot, también conocido como Tienditas.
De esta manera, Petro le da oxígeno político y económico al régimen de Maduro, urgido por recuperar la legitimidad internacional que perdió en 2019, cuando más de 60 países desconocieron su elección y, en su lugar, validaron la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino. Una vez sepultado el extinto interinato por la propia oposición, el dictador venezolano ha logrado un respiro para comenzar a salir del aislamiento en el momento más oportuno para sus aspiraciones.
Maduro necesita incrementar sus recursos para una campaña que le permita reelegirse con la mayor apariencia de normalidad democrática posible. Y todo apunta a Gustavo Petro como proveedor de los recursos excedentes que tanto necesita la dictadura, pues de alguna manera estaría pagando el favor a su par venezolano, según lo que aseguró en 2018 el segundo a bordo en el régimen chavista, Diosdado Cabello, cuando dijo que Petro había ido a Caracas a pedir apoyo para su campaña.
Más recursos para la dictadura chavista
El acuerdo firmado este jueves en la frontera contempla una meta que multiplicará el flujo de caja en Miraflores. El objetivo de Petro y Maduro para 2023 es llegar a unos 1800 millones de dólares en operaciones comerciales, un resultado que, de concretarse, multiplicaría por ocho los 222 millones de dólares de 2020 y casi triplicaría los 740 millones entre importaciones y exportaciones de 2022. Ya el año pasado Caracas recibió 39 millones de dólares más que en 2021 por la venta de productos a Bogotá, según precisa el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia en cuanto a importaciones del vecino país, y todo gracias al repunte registrado desde octubre.
¿Quién será entonces el más beneficiado con el aumento del intercambio comercial entre Colombia y Venezuela? Evidentemente el régimen de Nicolás Maduro, que tendrá acceso directo a más recursos provenientes del exterior a las puertas de una campaña electoral, mientras que Gustavo Petro sacará provecho político de la mediación del chavismo en sus diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otro grupos criminales y el respaldo en foros internacionales, puesto que en este caso los dividendos económicos no van en su mayoría al Estado colombiano y, en dado caso, la contraloría al uso de recursos públicos es mucho más estricta que en el país vecino.
Gustavo Petro generó polémica por un tuit que fue muy criticado por analistas y medios de comunicación pues señaló al dictador Augusto Pinochet como el ganador de la jornada.
Redacción | Primer Informe
El presidente colombiano Gustavo Petro, reaccionó de forma anticipada a los resultados que se terminaron conociendo sobre el plebiscito constitucional de Chile que obtuvo la victoria de la opción del rechazo sobre el texto.
Petro indicó en su cuenta de Twitter que «revivió Pinochet». También agregó en un mensaje allendista, que «sólo si las fuerzas democráticas y sociales se unen, será posible dejar atrás un pasado que mancha a toda América Latina y abrir las alamedas democráticas».
El Pacto Histórico, alianza de partidos que llevaron a Petro a la presidencia, tenía la esperanza de resultados positivos a la propuesta. Por esto Petro se ha mostrado sorprendido de la derrota fulminante de la opción del apruebo.
Además, existe mucha afinidad y una alianza profunda entre los presidentes Petro y Gabriel Boric. Este fue uno de los primeros mandatarios que el neogranadino recibió en la Casa de Nariño, un día después de su toma de posesión.
Las críticas por lo comentado por Petro no se hicieron esperar. Especialmente resonó la emitida por la exministra de Educación durante el gobierno de Ricardo Lagos, Mariana Aylwin, quien se quejó del tuit de Petro. «Ese presidente es odioso y no entiende nada», declaró para SEMANA.
La exfuncionaria celebró la victoria del rechazo con más del 68% de los votos. «Estamos muy contentos, triunfó la democracia», dijo.
En el programa matutino de Palabras más Palabras menos de RCR 750 AM, conducido por María Alejandra Trujillo, el martes 7 de junio de 2022, entrevistó en la primera parte del programa a Carlos Ñañez, profesor de la Universidad de Carabobo, quien informó que las estadísticas de la economía venezolana son un misterio y por lo cual no se puede emitir una opinión certera sobre la situación económica de Venezuela.
En la segunda parte del programa entrevisto a Cipriana Ramos, directora de la Cámara de Comercio de La Guaira, quien dijo de manera tajante que cómo vamos a producir en Venezuela si todo está destruido y que hay que empezar por reconstruirla. Asimismo expreso que el El petro es un dólar disfrazado.
En la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.668, fechada el pasado 16 de diciembtre, se publicó la reforma a la Ley de Registros y Notarías, la cual establece el Petro como unidad de cuenta para todos los servicios ofrecidos por la Servicio Autónomo de Registros y Notarías.
Lo fundamental es que la reforma afecta a 7 artículos de norma:
Se reforma el Artículo 29, que quedó redactado de la siguiente forma:
«La habilitación de las horas del despacho se hará sólo en caso de urgencia jurada y comprobada por la Registradora y Registrador o Notaria Pública o Notario Público, quienes deberán inscribir, protocolizar o autenticar los documentos o actos en un plazo menor a tres días, en los siguientes casos:
1. La inscripción de testamentos abiertos o cerrados.
2. Los títulos o certificados académicos, científicos, eclesiásticos y los despachos militares.
3. Las legalizaciones.
4. Las autorizaciones de niñas, niños o adolescentes para viajar.
5. La inscripción de demandas y poderes, así como la sustitución, renuncia y revocatorias de los mismos en materia laboral.
6. La designación de tutores, curadores o consejeros de tutela.
7. Las actas de remate.
8. Las copias certificadas de los libelos de demanda para interrumpir la prescripción y surtir otros efectos.
9. Los poderes, sustituciones, renuncias y revocatorias de los mismos.
10. Los documentos que contengan declaraciones de limitaciones, transmisiones, derecho de retracto, renuncias o gravámenes de la propiedad.
11. Los decretos de interdicción e inhabilitación civil.
12. Los protestos de cheques, de conformidad con lo previsto en el Código de Comercio.
13. La certificación de gravámenes.
14. Las copias certificadas de todos aquellos actos o instrumentos que reposen en los archivos de los Registros y Notarías.
15.Los demás que establezcan las leyes y las providencias emanadas de la máxima autoridad del Servicio Autónomo de Registros y Notarías.
En los casos de los numerales 1, 2, 3, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 14 y 15, se requerirá el pago de hasta seis unidades de petro (6 PTR) adicionales, de conformidad con la providencia que al efecto dicte la Directora o Director General del Servicio Autónomo de Registros y Notarías. Los montos previstos en este artículo se pagarán en bolívares al valor del petro vigente a la fecha de la solicitud».
La banca privada clama por la liberación del encaje legal para reactivar la asignación de créditos y préstamos que dinamicen la economía, pero el Ejecutivo responde con la imposición del petro como medio para otorgar fondos a productores e importadores. Expertos analizan si la criptomoneda venezolana tiene alguna posibilidad de canalizar estas asignaciones crediticias
Casi cuatro años han transcurrido desde que Nicolás Maduro anunció la creación del petro, una criptomoneda emitida por el Estado que llegaba con la premisa de solucionar buena parte de los problemas económicos de una Venezuela que afrontaba, por aquel entonces, su primer año en hiperinflación.
Desde su lanzamiento, el petro ha sido sometido a anclajes del bolívar y los salarios mínimos, pagos de trámites e impuestos, fijación de precios de servicios, garantías de compras internacionales y depósitos de pensiones y aguinaldos. Todas estas propuestas han quedado en el olvido en el transcurso de estos 45 meses, sin haber conseguido ninguno de los objetivos planteados por el gobierno chavista.
A pesar del evidente fracaso, Maduro sigue trayendo a colación la criptomoneda cada vez que habla sobre economía. Al menos una vez a la semana tiene la costumbre de asignar fondos en petros para proyectos de su gabinete ministerial.
Ahora, con la aparente intención de resucitar el pulso de un criptoactivo sin mercado ni circulación orgánica en la economía venezolana, el Ejecutivo asoma la posibilidad de otorgar créditos en petros a través de la banca pública.
Esta idea, según lo explicado por el mandatario, se sustenta en la libre convertibilidad del petro. En teoría, la banca asignaría estos créditos en criptoactivos y el beneficiario podría intercambiarlos por divisas como el dólar o el euro, para importar materias primas e impulsar el aparato productivo del país.
«Ha llegado el momento de dar créditos en la banca pública en divisas extranjeras. Los damos en petros y ese petro, de acuerdo a donde vaya a comprar (el beneficiario), lo cambia a euros, yuanes, rublos, en dólares incluso», fueron las escuetas instrucciones otorgadas por Maduro en agosto.
El concepto de la medida parece ir en buena dirección, pues el sector privado ha insistido durante años en que se reactive la asignación de créditos y préstamos, mientras que la banca implora mayor libertad para dar movimiento a su liquidez.
Sin embargo, es la ejecución de esta iniciativa lo que genera dudas, especialmente después de tantos anuncios sobre la implementación de la moneda que nunca se pusieron en práctica o fracasaron estrepitosamente en cuestión de semanas.