Desde este blog, compartiremos los temas mas importantes, en esta era globalizada.
Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
El gobernador Manuel Rosales continúa recorriendo los municipios del Zulia, para la construcción, recuperación y modernización de toda la región como la primera de Venezuela.
Este viernes visitó, junto con miembros del Gabinete de Gobierno, sectores y comunidades de Cabimas, donde se desplegaron jornadas de Mercados Populares, Barrio a Barrio, Con Buenos Ojos, inicio de obras en la Escuela Básica Estadal "Gustavo Fuenmayor", reunión con el Gabinete Ejecutivo de esa entidad e inauguración de la vialidad en la calle Panamá y del corredor víal "Hernán Alemán".
Las inauguraciones de la vialidad de la calle Panamá y del corredor vial "Hernán Alemán", resaltaron dentro de las numerosas actividades que el gobernador Manuel Rosales realizó en la ciudad de Cabimas, capital petrolera del Zulia y Venezuela. "Estas dos obras son muy importantes para Cabimas. Vamos a entregarle al pueblo, la vialidad de la calle Panamá: más de dos kilómetros de construcción, recuperación y modernización de drenajes, sistemas de aguas blancas y servidas, colectores, aceras y brocales, iluminación, asfaltado, señalización y demarcación".
Destacó que la calle Panamá va desde la Intercomunal hasta la avenida 32. Recordó el estado en el que se encontraba esta vía y cómo la entrega este día a los habitantes de Cabimas. "Hoy estamos inspeccionando y entregando obras y, además, desarrollando programas sociales. Pronto iniciaremos la construcción, recuperación y modernización de las otras vías importantes como la 34 y en pocos días volveré a Cabimas a inaugurar el Centro Clínico Ambulatorio El Lucero".
Afirmó que este es el trabajo que está realizando junto con su equipo de manera permanente y, en este caso, con Ramón Chirinos, alcalde encargado de Cabimas, "quien trabaja duro, de día y de noche, siempre preocupado".
Corredor Vial "Hernán Alemán"
Rosales, también inauguró una obra de suma importancia para la capital del petróleo: el corredor vial "Hernán Alemán", ubicado en la parroquia "Carmen Herrera". "Son varios kilómetros de vialidad que incluye la construcción de drenajes para aguas de lluvia, sistemas para aguas blancas y servidas, colectores; todo lo que significa la recuperación de aceras, brocales, señalización, demarcación e iluminación, una obra conjunta entre la Gobernación y la Alcaldía de esta entidad".
Mercados Populares
Desde el sector Los Olivitos de la parroquia "Germán Ríos Linares", donde se desplegó el Programa Mercados Populares, el Gobernador envió un emotivo saludo a todos los habitantes de Cabimas y del Zulia. Allí se ofertaron productos de primera necesidad como harina PAN, arroz Mary, embutidos, azúcar, proteínas como huevos, carne, pollo, queso y otros con subsidio hasta de 50%.
Más adelante, Rosales se trasladó a la cancha de usos múltiples Parque de los Niños, del sector Cumarebo, parroquia "Rómulo Betancourt", donde se desarrolló la Jornada de Asistencia Social Barrio a Barrio. "Aquí estamos atendiendo en consultas de medicina general, pediatría, odontología, exámenes cardiovasculares, inmunizaciones, pesquisa de diabetes e hipertensión arterial, así como peluquería y actividades recreativas”.
El Gobernador del Zulia recalcó que durante esta jornada se están colocando vacunas contra el Polio, Pentavalente, Toxoide, Fiebre Amarilla, Trivalente, además, de desparasitación, Programa que permite que tanto niños y adultos, se liberen de parásitos. "Este Programa se cruza con otros como el de antiescabiosis, sarna, piojos y liendres que estamos desarrollando en escuelas, barrios y urbanizaciones, con el objetivo de brindar atención inmediata a todas las personas".
En cuanto a otras atenciones como la médica-odontológica, pediatría y social, se suma la dotación de medicamentos gratis a la gente. "No solo es el diagnóstico, es la donación de medicinas de calidad y la evaluación médica general. En el caso de hoy, fueron atendidas más de 300 familias ".
Con Buenos Ojos
Durante la intensa gira, el gobernador Rosales se trasladó al sector La Rosa, a la Escuela "Manuel María Padrón", donde se desplegó el Programa Con Buenos Ojos que benefició a más de 600 familias residentes de los sectores La Montañita I, II, III, IV y V; Casitas de Gas Plan y Rosa Vieja. Allí se atendieron problemas de Miopía, Hipermetropía, Astigmatismo y Presbicia. Los afectados con estas patologías, recibirán sus lentes correctivos en un mes. Los casos de Pterigión, Estrabismo o Cataratas se remiten al Programa Signo Vital.
Con tambores y baños de ron, el copatrono de Cabimas salió de la Catedral hacia la parroquia Ambrosio en su procesión que tiene 13 kilómetros y 70 puntos de promesa.
Finalizada la Santa Eucaristía oficiada por monseñor Ángel Francisco Caraballo Fermín, la imagen del santo negro fue entregada al pueblo para recorrer 13 kilómetros en medio de alegría, devoción y fe.
Entre aplausos, júbilo y animación, unos 70 cargadores llevaban la sagrada imagen a quien rociaban licor, bailaban y se turnaban para tocarle y expresarle su devoción y amor.
La seguridad del evento estuvo garantizada por más de 500 funcionarios de los diversos cuerpos de seguridad distribuidos a lo largo y ancho de la procesión, mientras que las autoridades locales y regionales acompañan al santo en parte de su recorrido hacia La Rosa Vieja. Alrededor de 70 a 100 paradas se efectuaron durante el recorrido.
En Cabimas apenas reciben una gandola de gasolina para tres estaciones de servicio
Los cabimenses están hartos de la crisis del combustible. Denunciaron que el parque automotor está prácticamente paralizado por la falta de carburante. Apenas tres estaciones de servicio están funcionando.
Por Corresponsalía lapatilla.com
En este importante municipio de la Costa Oriental del Lago en el estado Zulia, en lo que va de mes solo han trabajado tres gasolineras.
La incertidumbre y desesperación es lo que reina en la ciudadanía.
De las tres bombas, dos están bajo la modalidad de pago en dólares y una integral. Extensas colas de hasta tres días se calan los usuarios para abastecerse de combustible, y no siempre puede obtener gasolina.
El concejal Juan Carlos Perozo informó a la patilla.com que solo están despachando una gandola diaria para Cabimas, con aproximadamente 40.000 litros de combustible, lo cual es insuficiente.
Según Perozo, en el municipio conocido en otrora por basar su economía en la actividad petrolera, se necesitan 120.000 litros diarios como mínimo para que no se generen largas colas.
El edil dijo, además, que la crisis del combustible y la eléctrica en la región está paralizando nuevamente a la economía.
Perozo también destacó el caso de los pacientes oncológicos y renales, entre otros enfermos crónicos, que necesitan combustible para atender su salud y no reciben ningún tipo de colaboración en las estaciones de servicios.
Los afectados exigen una respuesta al déficit del surtido de combustible en la localidad.
La diseñadora gráfica e ilustradora radicada en la Costa Oriental del Lago del estado Zulia ya suma siete murales en los que pretende contagiar de buena vibra a la gente. Dice que la clave es tener una tribu para apoyarse y jamás dejar de soñar.
Maracaibo. “Quiero enseñarle a mi hija que todo lo que sueñe, lo puede lograr. Que no hay imposibles y que somos responsables de trabajar por nuestras metas”. Esa es la premisa de María Paola Rosales Marroquín, una diseñadora gráfica e ilustradora maracucha que decidió irse a vivir a Cabimas luego de casarse, para echar raíces en lo que ella define como “el rincón del Zulia que está lleno de gente buena, calor y trabajo”.
Su camino lo ha dedicado a inspirar a otros, pero claro está, que sin una inspiración propia no podría lograrlo. Hace apenas tres años decidió comenzar su propio camino. Para Paola, la clave está en planificar sus tiempos que los divide entre ser mamá de Paulina y Máximo, y su profesión.
El poder femenino de los colores
En diciembre de 2019 comenzó su propio proyecto con 100 ilustraciones, fotos intervenidas con las que buscaba su lenguaje visual. Notó que la ilustración le gustaba por la cantidad de colores que empleaba, las figuras y las letras.
Más tarde decide ir de vacaciones con su esposo Cristo y su hija Paulina a España, pero 15 días después se quedaron atrapados allá debido a la llegada de la pandemia, ahí comenzó su verdadero viaje.
Fue como una bola de nieve. Retomé mi proyecto y comencé a hacer contactos. Poco a poco llegaron las oportunidades, hice una muestra en una galería de Barcelona y luego otra en Madrid, hasta que hice mi primer mural en colaboración con un catalán”, cuenta.
Un año y tres meses después Paola volvió a Venezuela. “Llegar a Cabimas fue un alto contraste, sentía que me faltaba inspiración porque llegué a un entorno abandonado, pero venía con la idea de hacer lo mismo que hice en España. Mi esposo me dijo que hiciera lo que yo quería ver, así que hice mi primer mural en una casa colonial de Cabimas y ahí se abrió una oportunidad”, recuerda.
Paola Rosales se ha dedicado a imprimirle color y alegría a las calles de Cabimas/Cortesía: Paola Rosales
Ese primer mural lo hizo porque lo necesitaba, comenta la artista y la respuesta positiva del público no solo la animó, sino que le dio empuje para continuar embelleciendo con sus trazos y su arte colorido la llamada ciudad petrolera del Zulia.
Me gusta ver cómo se va construyendo algo tan hermoso de a poco, sin tomar atajos, disfrutando”.
Luego pintó su segundo mural en otra casita de Ambrosio, en la Costa Oriental del Lago, la invitaron a pintar en Margarita y tuvo la oportunidad de hacer lo propio en la farmacia Miraflores, icono de Cabimas, esta última mientras esperaba a su segundo hijo, Máximo.
Aunque se negó a seguir pintando para dedicarle tiempo a su bebé, en marzo la invitaron a participar en la galería vial de la ciudad petrolera, junto a otros artistas. “Cuando terminamos de pintar el mural hubo clic, me di cuenta de que estaba enamorada de esto y ahora cada cierto tiempo tratamos de hacer más murales”.
Una mujer en plural
Paola siempre habla en plural y es que está convencida que aunque la mujer puede hacerlo todo, necesita un equipo y ella tiene el suyo: “Tengo una tribu que me acompaña, me apoyo en mis padres, en mi esposo, ese es mi equilibrio”, revela.
Hasta la fecha la pareja tiene en su haber siete murales entre Maracaibo y Cabimas. Planean seguir posicionando su trabajo/Cortesía: Paola Rosales
Hoy suma siete murales entre Maracaibo y Cabimas y hace poco pudo hacer el diseño de una reconocida marca de cerveza del país, pero eso no la desvía de su objetivo. Dice que aunque celebra sus éxitos, ella y su esposo se dan una palmada en la espalda e inmediatamente piensan en el siguiente paso:
Yo me encargo de la parte gráfica y del diseño. Cristo, hace los cálculos de los materiales que vamos a usar, hace toda la producción. Creo que aunque las mujeres podemos con todo, no podemos hacerlo solas. A mí me ha ayudado muchísimo tener la fortuna que mi entorno me suma, mi pareja me quiere ver florecer y me ayuda, somos un equipo que sabe a dónde queremos ir”.
Mamá y artista
Mientras sus hijos están en la escuela, Rosales aprovecha la mañana para cumplir con sus compromisos, pero es rigurosa: “La tarde es de los niños”. Un mural puede tardar desde tres días hasta una semana, dependiendo de la superficie y la extensión de la obra, pero sea el tiempo que sea Paola antes de comenzar habla con su niña mayor.
“Le digo: Vas a disfrutar mucho mientras te quedas con tus abuelitos porque mamá va a disfrutar mucho también de su trabajo. Quiero que mis hijos vean como ejemplo que yo disfruto este trabajo que me llena y los incluimos, porque cuando termino la obra, los llevo. Quiero que mi hija aprenda que sea lo que sea que sueñe, lo puede hacer si lo hace en equipo”.
Aunque el clima de la ciudad siempre le juega en contra y muchas veces es agotador Paola no deja de crear y sigue soñando. “El cielo es el límite, quiero pintar un avión, hacer un libro y millones de cosas más, por eso le digo a las mujeres que sí están en un ambiente donde las quieren callar tienen que salir de ahí. Tú puedes hacerlo, pero tienes que creértelo primero”.
Para la artista zuliana Paola Rosales es fundamental que sus hijos aprendan a amar el trabajo y a luchar por sus sueños/Cortesía: Paola Rosales
Ahora, la artista zuliana está pintando el mural más grande que ha hecho en Maracaibo con más de 200 metros, arte que considera retador. Además, planea seguir posicionándose como ilustradora y quiere compartir todo su conocimiento.
Ella quiere que la gente logre conectarse, a través de sus coloridas obras, con la alegría que caracteriza este estado, por eso pinta pensando en la buena energía y define su arte como vibrante.
“Para que puedas florecer primeramente tú tienes que cuidarte, quererte, admirarte y luego deberás escoger tu lugar para echar raíces”, colgó en sus redes sociales.
Habitantes del municipio Cabimas, en el estado Zulia al occidente de Venezuela, reportaron graves inundaciones en las zonas urbanas como consecuencia de los fuertes aguaceros registrados en la entidad desde la madrugada de este sábado 8 de octubre.
Usuarios de redes sociales divulgaron fotografías y videos para mostrar cómo resultaron afectadas viviendas, comercios y calles anegadas. Se apreciaron caída de árboles y el paso vehicular restringido hacia las localidades de Simón Bolívar y Lagunillas. Algunas rutas de transporte público suspendieron el servicio.
«El municipio Cabimas (Av. Intercomunal) sufrió fuertes inundaciones en varios sectores de la localidad, debido a los intensos aguaceros que se registraron desde la madrugada de este sábado 08 de octubre», expresó el locutor zuliano Julio Flores.
Otros usuarios como Junior Sánchez alertaron que es «urgente» atender la situación en Cabimas debido a que las casas resultaron muy afectadas por la gran cantidad de agua que ingresó a los espacios.
Se conoció que los Bomberos de Cabimas comenzaron a realizar inspecciones para determinar daños y afectados.
«Algunos de los sectores afectados por las inundaciones son Los Rosales, R-10, El Dividive, Guabina, 26 de Julio, Nueva Cabimas, Los Médanos, Concordia, carretera H, Nuevo Juan, Las Cabillas, Centro Cívico y Los Laureles, en las parroquias Germán Ríos Linares, San Benito, La Rosa y Carmen Herrera», reportó el medio El Pitazo.
Los bomberos recomendaron a los habitantes desconectar aparatos eléctricos para prevenir accidentes. Se aseguró que el agua estaba corriendo rápidamente debido a que los canales y drenajes estaban obstruidos.
El tránsito vehicular fue afectado en Cabimas
Pronóstico de lluvia para diez estados Durante la mañana de este sábado (10:35 a.m.), Protección Civil reportó «nubosidad convectiva» y en consecuencia lluvias o chubascos y descargas eléctricas tanto en el Zulia como el noreste de Falcón.
«El resto del territorio nacional se aprecia con nubosidad y algunas zonas despejadas», se indicó en la cuenta de Twitter @PCivil_Ve.
El organismo nacional de salvamento también pronosticó precipitaciones para los estados Táchira, Mérida, Portuguesa, Apure, Miranda, Sucre, Monagas y Delta Amacuro.
El territorio nacional se vio seriamente afectado durante el pasado miércoles 5 de octubre debido al paso de la onda tropical tropical número 41. Deslizamientos de tierras en urbanizaciones y vías terrestres, además de las inundaciones se reportaron en todo el país.
Posteriormente, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) reportó la llegada de la depresión tropical trece a la zona continental venezolana a las 11:00 de la noche de este jueves 6 de octubre en el este de la Península de Paraguaná, en el este del estado Falcón, afectando a los estados andinos y el Zulia.
El sufrimiento se ve en sus ojos, el dolor de su enfermedad se refleja en su físico. Son 117 presos del Centro de Detenciones y Arrestos Preventivos de la Costa Oriental del Lago, conocido como el retén de Cabimas, que sufren y están luchando para sobrevivir a la tuberculosis que padecen.
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) pudo constatar las condiciones en las que sobreviven estos 117 presos, quienes están distribuidos en cuatro áreas del retén de Cabimas.
Según la información recabada son 70 los enfermos que están en el pabellón A, 18 en el pabellón B, 22 en el pabellón C y otros 7 en el área de funcionarios, para un total de 117, de los cuales 72 están en muy graves condiciones.
Pocos caminan, se pueden ver acostados en camas improvisadas o en el piso, los que caminan lo hacen con ayuda de otros compañeros; el cansancio no los abandona al igual que la tos, algunos escupen sangre.
Todos estos hombres también están desnutridos, sus huesos se ven pegados a la piel. Son pocos los que reciben atención médica y varios han pagado con su vida.
La mayoría de los reclusos enfermos no reciben visita, por lo que no cuentan con una alimentación adecuada; mientras que otros son de muy escasos recursos y no tienen dinero para comprar el tratamiento.
La paralización de los pozos petroleros en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo constituye un peligro latente para las comunidades debido a la emanación de gases tóxicos y la manipulación descontrolada del crudo, que continúa en las tuberías. En el sector R1 de la parroquia La Rosa más de 100 familias están en peligro.
Maracaibo. Zoila, matriarca de la familia Reyes, recuerda que cuando llegó a Cabimas en 1985 el lago era “clarito”. En ese momento no había derrames de petróleo y la costa estaba cubierta por cocales y balnearios. “Daba gusto ver cómo la gente se bañaba, pasaba fines de semana felices. Todos los que pasaban por la intercomunal paraban aquí para ver el famoso Lago de Maracaibo y sus aguas cristalinas”.
Ese paisaje quedó en el recuerdo. Hoy esas mismas orillas lucen renegridas, cubiertas por una masa de petróleo, residuos de plástico y peces muertos producto de la contaminación.
Ahora si uno se mete ahí, sale negro del petróleo que hay; es tanto que se nos mete para las casas”, precisó la mujer de 97 años.
Cabimas se ha convertido en un pueblo fantasma. La migración hacia Colombia y Ecuador de la mayoría de sus habitantes es la causa principal, debido a la falta de trabajo por la paralización de la pesca, que es la fuente de ingresos para el 90 % de sus habitantes. Los que quedan, viven en una constante lucha por sobrevivir y mantener su oficio a flote.
Rufino Rodríguez, padre de tres pescadores, lamenta el deterioro que ha sufrido el lago.
Hace 20 años esto era todo limpiecito, había muchos peces en la orilla, ahora no, ahora hay que ir a pescar lejos, porque todo está lleno de petróleo. Se dañan las redes, los botes y para limpiarlos necesitamos gasolina que, obviamente, no hay. Estamos abandonados, ahora somos más pobres”, cuenta Rodríguez.
El petróleo que mata a los peces
Hace 20 años, a tres metros de la orilla, las redes de los Rodríguez podían recolectar hasta 100 kilos de pescado, cangreja o camarones, según fuera la época del año; ahora deben navegar dos horas hacia las costas de Lagunillas para conseguir pescado, si tienen suerte regresan con 30 kilos.
La pesca en la Costa Oriental del Lago se hace con redes y anzuelos en embarcaciones con motor a gasolina. Las fallas en la distribución del carburante han empeorado la situación.
Un pescador necesita 20 litros de gasolina y un litro de aceite de motor para cubrir una jornada de faena, pero debe tener 60 litros más de gasolina en casa para lavar los chinchorros cuando salen del agua. Traducido en inversión monetaria, son 87 dólares diarios por embarcación.
Buscar gasolina es una odisea, hay que esperar que nos avisen que llegó y hacer la cola o hablar con alguien que tenga un carro y nos venda 20 litros. Aquí la venden en un dólar el litro, entonces es un gasto fuerte que, a punta de pescado, es difícil pagar”, contó Rufino.
El ingeniero Ausberto Quero dijo que la producción de petróleo en el Zulia ronda actualmente los 120.000 barriles de crudo al día. Aclaró que estos datos son cálculos que hicieron en el Colegio de Ingenieros del Zulia hace tres años. Se calcula que la producción en el estado ha bajado en 90 %.
En el lago se derramaban hace tres años, 350 barriles mensuales, según nuestras estimaciones. Las tuberías están corroídas y la falta de mantenimiento es lo que produce esos derrames. No tenemos un número exacto, pero los reportes de los pescadores indican que semanalmente hay derrames”, dijo el ingeniero.
Alrededor de 130.000 pescadores que hacen vida en el Lago de Maracaibo, se ven muy afectados en su actividad pesquera a raíz de la contaminación por petróleo.
El problema es muy serio con los pescadores, y hemos llegado al punto de tener que lidiar con los derrames con una actitud de costumbre, porque no hay soluciones por parte de la industria petrolera”, dijo Quero.
Las modalidades de pesca han ido adaptándose, si no hay gasolina, los hijos de Rufino reman hasta llegar al punto de pesca. Sin embargo, hay otros más osados que inflan una tripa de caucho de camión y con un trozo de madera se ayudan para flotar en el lago hasta que logran pescar.
“Esto es lo único que sé hacer, pescar. Es arrecho porque con tanto sucio que hay en el agua nos podemos quedar a mitad de camino si se revienta la tripa, pero hay que buscar el sustento como sea”, dijo Roberto, uno de los pescadores conocidos como “Los Triperos”.
Un kilo de pescado por un dólar
En las pescaderías y mercados de Maracaibo un kilo de pescado (corvina, bocachico o bagre) se vende por dos o tres dólares.
El poco pescado que se consigue en Cabimas tiene que ser distribuido en tres partes, una se cambia por harina de maíz precocida, arroz y pasta; otra se deja en casa para el sustento familiar y la última se vende por un dólar el kilo para reponer la gasolina.
María contó a Crónica.Uno que su esposo consigue diariamente entre 10 a 20 kilos de pescado.
“A veces no trae nada porque el pescado huele a gasolina o están embarrados de petróleo. Pasamos mucha necesidad, porque si no hay pesca no hay sustento. La gente de las pescaderías de aquí y de Maracaibo venían a buscar pescado, pero con la pandemia eso ha bajado mucho, ahora se vende más a particulares”, dijo la madre de cuatro hijos.
Una bomba de tiempo
El sector R1 de la parroquia La Rosa, municipio Cabimas, huele a gas. Una calle larga de arena con manchas aceitosas negras es conocida como el barrio Boconó, donde habitan 134 familias alrededor de cinco balancines propiedad de Pdvsa. Al lado de los aparatos vive Alirio Reyes de 56 años.
Su faena diariaes recoger hasta 40 baldes de unos 20 litros de crudo productode una refinería casera que construyó para poder “colar” gas que usa para cocinar.
Estos taladros tienen tres años parados, entonces hice una conexión directa para usar el gas del petróleo porque aquí no tenemos ese servicio y tampoco se consigue bombonas. Los petroleros de Pdvsa no vienen para acá hace años, por eso estamos cocinando a fuerza de este sistema que inventamos”, dijo el hombre.
Alirio hizo una conexión de la antigua tubería de gas doméstico con dos desahogos. Por una sale el petróleo y por el otro el gas, de esta última empató otra manguera que llevó hasta su cocina.
“Estoy botando el petróleo para poder cocinar con los gases que tiene. Esta era la tubería del gas original, pero se filtró el petróleo y la usamos así”.
Según Alirio el residuo no siempre se pierde, debido a que vacía los baldes en una zanja que hay al lado de su casa, también hay quienes lo compran.
“Los albañiles usan el petróleo que yo cuelo para reparar los techos de las casas, por un balde me dan un producto y con eso me ayudo”, afirmó Alirio.
Los usos domésticos de crudo en el barrio Boconó van desde reparar grietas en las viviendas, hacer calles artesanales, hasta pisos en los patios de las casas.
Cabimas se acabó, antes le caían 10 ingenieros a un pozo y esto que tiene petróleo por demás, no le cae nadie. Yo tengo toda mi vida aquí, nací aquí y jamás imaginamos que seríamos tan pobres con tanto petróleo”, lamentó Alirio.
Solución peligrosa
La manipulación del crudo en busca de gas para cocinar ha provocado, en lo que va de año, tres accidentes domésticos. La explicación que da Alirio es que una vez que se instala este sistema en las cocinas no se puede apagar el fuego, porque el petróleo sale por la tubería y daña todo a su paso.
Zoila Reyes perdió su cocina hace dos meses.
“Mi cocina explotó porque se salió la manguera y eso fue petróleo por todos lados. La cocina quedó inservible porque usamos el gasoducto para poner gas en la casa, ahora hacemos comida en una sola casa donde todavía funciona, aquí comemos todos”, dijo la abuela de la familia.
Otra vecina soltó: “Yo tenía ese mismo sistema de gas que tienen mis vecinos, pero mi cocina explotó hace un mes y se desbordó todo, ahora uso una resistencia eléctrica para cocinar, lo malo es que cuando se va la luz pasamos hambre, si no tenemos plata para comprar pan, nos acostamos con un vaso de agua en el estómago”.
Yaneth contó a Cronica.Uno que los derrames de petróleo en su barrio comenzaron hace seis años. Para aquel momento, los trabajadores de Pdvsa reparaban inmediatamente cualquier fuga y todo volvía a la normalidad. Hace tres años que los taladros de R1 están paralizados y ya nadie va a inspeccionarlos y mucho menos a repararlos.
Esos taladros quedaron botando petróleo. Cuando el sol está caliente eso comienza a derretirse y huele horrible. Si llueve se riega en la carretera, más el que llega por la playa, por eso la gente se la pasa enferma porque eso bota como un químico que es bastante fuerte. Aquí hay gente con asma y cuestiones respiratorias”, contó la vecina.
Gustavo Batista, cirujano cardiovascular, explicó que la exposición y aspiración de petróleo es muy peligrosa para la salud cuando ocurre en comunidades o cerca de ellas. La lista de enfermedades es larga.
“En mujeres puede producir desordenes hormonales, abortos espontáneos, muerte de feto o defectos de nacimiento. En general, puede ocasionar gingivitis, trastornos neurológicos, muerte por inhalación e ingestión de gases tóxicos, daños en riñones y sistema nervioso como temblores y convulsiones. Daños en la producción y calidad de la sangre como anemia, parálisis y dolores de cabeza. También pueden desarrollar irritaciones cutáneas, oculares y trastornos respiratorios”.
Ausberto Quero explicó que el petróleo está compuesto por agua, crudo y gas, ese petróleo va a una estación de flujo y luego a una planta deshidratadora donde separan el agua y el gas, para exportar solo el crudo.
— Maria G Hernández Del Castillo (@MariaGMonagas) March 23, 2021
“El petróleo en Cabimas es manipulado antes de que llegue a las estaciones de flujo. La gente está usando refinerías caseras para colar el crudo y usar el gas para cocinar, eso una bomba de tiempo. Lo que está pasando en el Zulia es que hay un acceso descontrolado a las tuberías de petróleo por parte de las comunidades cercanas, porque los pozos están abandonados totalmente”, dijo Quero.
A su juicio, este tipo de gas no debería usarse, pues primero debería ser sometido a un proceso químico.
“Es un riesgo gigante usarlo crudo. Cabimas es una bomba de tiempo porque la comunidad se está conectando a esas tuberías. Si fuera una tubería solamente de crudo, no habría tanto problema, pero viene acompañado por gas y cualquier manipulación equivocada puede ocasionar una explosión de grandes magnitudes”, aseguró.
Al estar paralizados los balancines no hay producción de crudo; sin embargo, este permanece entrampado dentro de sus tuberías que constituyen un riesgo porque hay escapes de gas. El crudo que está usando la comunidad es el que está depositado ahí”, concluyó Quero.
Más petróleo que agua
Además de la falta de alumbrado público y gas doméstico, la parroquia La Rosa tampoco tiene servicio de agua potable. Zulay, ama de casa, dice que tener agua en su barrio es “un sacrificio”.
Los períodos sin el servicio son de hasta 20 días en el sector. Los vecinos explican que el agua que les llega, hace un año empeoró su calidad.
“Cuando logra llegar por gravedad, que ya es una suerte, hay que sentarse a rezar para que llegue limpia, porque a veces llega con petróleo y sucia”, dijo un vecino.
Zulay insiste, “Yo me desespero cuando veo que el agua llega así, la colamos con un trapo, pero no sirve para tomar, obligado hay que comprar, esa agua de petróleo sólo sirve para bañarse y lavar. Si llega sucia, tenemos que comprar un polvo que se llama sulfato, lo venden por un dólar o un producto, se lo echamos a las pipas para que asiente, pero eso nos cae mal en el estómago”, contó la mujer.
Diarreas, dificultades para respirar, ronchas en la piel y picazón en el cuerpo son algunos de los síntomas que tienen los habitantes de la parte baja del barrio Boconó. William Gutiérrez de 59 años es carpintero del taller central de Las Salinas en Pdvsa, mientras se rasuraba el rostro explicó lo que pasa con el agua en su barrio.
“Cuando bombean para la parte baja de Cabimas es que tenemos agua, eso es semanal o más. En algunas calles se mezcla el agua con el petróleo porque la gente ha hecho malas instalaciones de gas y el petróleo se coló por las demás tuberías”.
Ausberto Quero explicó que el problema de Cabimas radica en la falta de mantenimiento de su red de aguas residuales y blancas.
“De ahí vienen una serie de problemas que se conjugan, porque las tuberías de agua están corroídas, también las que transportan el petróleo, y eso hace que todo esté conectado. La mezcla de aguas blancas con los gases y el petróleo representa un riesgo para la salud. Es una situación compleja, que por no tener boletines epidemiológicos no sabemos el alcance en la salud de la gente que vive bajo esas circunstancias, no solamente en Cabimas, también en Lagunillas”, recalcó el ingeniero.
La falta de agua en Cabimas ha hecho que sus habitantes se las ingenien, algunos han roto el piso para hacer conexiones directas de la tubería principal, pero cuando no hay bombeo se ven obligados a comprar agua a los camiones cisternas en dos dólares la pipa o cuatro productos de la cesta básica.
Fianis vive al final del barrio. “Esto no lo toma en cuanta nadie, aquí todo es politiquería, el que se va a lanzar viene a buscar el voto, mira y se va. Queremos ver los hechos porque la verdad es que R1 no tienen dolientes, todo es política”, soltó la mujer antes de ser interrumpida por Alirio.
Cabimas tiene más petróleo que agua. Esto no echa pa’lante, nadie se acerca aquí, nadie nos da solución. Somos un pueblo fantasma, la gente se va porque no hay trabajo, no hay agua, no hay gas, no hay comida, aquí ya no hay ni vida”, sentenció el hombre.