Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

viernes, septiembre 11, 2026

Maracaibo no es una utopía: la máquina del cambio ya encendió.



Por ahí andan diciendo que la reconstrucción de Maracaibo y de Venezuela es un sueño imposible. ¡Imagínate esa! Se equivocan de cabo a rabo: la transformación ya comenzó y a esta fuerza no la detiene nadie.

 

Por Joaquín Chaparro Oliveros.


Tengo 70 años echando raíces en este terruño. En sus 497 años de fundada, la ciudad recibió su peor versión; estuvimos rodando de mal en peor, pero hoy la cosa cambió: vamos de un mal trance hacia un futuro infinitamente mejor.


Pertenezco a esa generación que corrió por otra Maracaibo cuando era más chamo; otro país, pues. Vi lo grande, bonita y próspera que era nuestra ciudad y la disfruté sanamente hasta saciarme de felicidad.


Sé perfectamente que ese pasado no volverá calcado, pero hoy nos resteamos con todo para que renazca una versión muchísimo mejor que la que nos tocó vivir a nosotros.


No estoy pidiendo milagros. Aspiro a lo que nos ganamos a pulso: más y mejor democracia, un liderazgo nuevo con un arcoíris de rostros frescos, justicia de verdad, prosperidad y libertad. Trabajo por una Maracaibo donde nuestros hijos y nietos puedan venir a visitarnos sin el bendito temor de ser frenados en un aeropuerto solo por llevar el pasaporte venezolano.


Seamos claros: la reconstrucción total no va a ocurrir de la noche a la mañana a punta de pura "voluntad política," aunque la rueda de la historia ya empezó a girar. 


El desmontaje de casi treinta años de ruina estructural e institucional, burocracia y clientelismo requiere tiempo, cabeza fría y el respaldo firme de nuestros aliados internacionales, con Estados Unidos a la cabeza.


María Corina Machado representa algo sagrado para millones de maracaiberos y venezolanos: es la esperanza hecha carne. Pero la cosa no se queda ahí. Ni la mejor líder del mundo puede levantar un país ella sola. Maracaibo no necesita una sola María Corina; necesita miles de personas con su misma estirpe.


Necesitamos una presidenta firme acompañada de técnicos preparados, jueces independientes, empresarios responsables, militares institucionales y ciudadanos honestos que entiendan que el Estado existe para servirle a la gente, y no para servirse de él.


El pueblo exige resultados que no van a aparecer por arte de magia en un par de meses: luz, agua, empleo, hospitales con alta tecnología, salarios dignos y producción petrolera. Pero van a aparecer, porque la esperanza se convirtió en el motor insustituible de la patria y ¡aquí hay con qué, primo!


Nuestra mayor riqueza para este nuevo comienzo está en la gente: en los que se quedaron aguantando la pela y en los millones que están afuera deseando volver a invertir, enseñar y levantar empresas.


Nos toca reconstruir la cultura del mérito, del trabajo duro y del respeto. Y, sobre todo, aprender a convivir de nuevo sin ver a otra gente del país como enemiga. Esa es la nueva Maracaibo.


El aprendizaje de esta pesadilla nos quedó grabado a fuego. Volverán los muchachos, volverá la prosperidad y volveremos a ser el orgullo de toda América. El reloj ya empezó a correr a nuestro favor.


¡Que viva Maracaibo en su aniversario 497!


¡Verga, faltan apenas tres años para los 500! ¡A ponerle el pecho, que lo que viene es una renovación mollejua!



DC / Abogado Joaquín Chaparro Oliveros / Demócrata Cristiano pero diferente
Sociedad Civil - Zulia con María Corina y Edmundo 

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