En el aniversario de su nacimiento
Cuando Cipriano Castro anunciaba separarse provisionalmente de la presidencia por motivos de salud y resolver designar a Juan Vicente Gómez como presidente encargado de la República, nace un 16 de mayo de 1906 Arturo Uslar Pietri. Hijo de Arturo Uslar Santamaría, descendiente de Johann Von Uslar, expedicionario de la Legión Británica quien participó en la Guerra de Independencia.
Cuando Juan Vicente Gómez llega al poder en 1908, el niño Arturo apenas tenía dos añitos de edad, pero su abuelo el general Juan Pietri sería su ministro de Hacienda y vicepresidente de la República, hasta cuando en 1911 murió en el ejercicio de su cargo.
Quizás, las circunstancias familiares, ajenas a su voluntad, lo llevan a no participar en los sucesos de febrero de 1928 cuando los dirigentes estudiantiles irrumpen en lucha contra la dictadura gomecista. Sin embargo, Uslar no se quedó en la quietud. Para entonces ya había publicado, con apenas 25 años, la novela fundacional Las lanzas coloradas (1931), obra que reescribió la memoria de la independencia con una mirada moderna y universal.
Vendrían después años de servicio público y consagración intelectual. Fue ministro de Educación (1939-1941), desde donde impulsó reformas educativas; luego embajador en París, donde respiró el pensamiento europeo; y en 1948 ingresó como Individuo de Número a la Academia Venezolana de la Lengua, ocupando el sillón que antes perteneció a Andrés Bello. Para cuando la dictadura de Pérez Jiménez cayó en 1958, Uslar Pietri era ya el intelectual más respetado del país: el hombre que podía hablar de economía, historia, literatura y petróleo con la misma claridad.
En las elecciones generales del 1 de diciembre de 1963, Venezuela se enfrentaba a un panorama político complejo. El presidente Rómulo Betancourt, de Acción Democrática (AD), buscaba un sucesor en un clima de violencia e inestabilidad. Uslar Pietri se presentó como candidato independiente por el Frente Nacional Democrático (FND), con su lema “Arturo es el hombre” y con un discurso que criticaba el excesivo intervencionismo del Estado.
En aquellos comicios participaron siete candidatos, entre ellos Raúl Leoni (AD), Rafael Caldera (COPEI) y Jóvito Villalba (URD). Un hito memorable fue el primer debate televisado en la historia de Venezuela, el 22 de octubre de 1963, donde Uslar Pietri se enfrentó a Caldera, transmitido a casi un millón y medio de venezolanos.
Uslar Pietri siempre nos supo alertar sobre nuestro futuro. Veamos lo que se atrevió a referir con mucha antelación y quizás presagiando la Venezuela del presente:
“Hay una Venezuela de la mayoría pobre, hay una Venezuela de la minoría beneficiada del petróleo; hay una Venezuela de la aldea campesina que sigue teniendo el aspecto milenario que alarmaba ya a Fermín Toro, y hay una Venezuela del campamento petrolero y de la ciudad con rascacielos; hay una fingida y una verdadera; hay una que ha sido y muchas que pueden ser; hay la que no puede salvarse y hay la que debe salvarse”.
A Uslar, el transcurrir de su vida lo llevó a expresar en uno de sus escritos:
“No se es viejo ni joven, se está vivo y soy yo, el de hoy, quien hace el mundo con mi mano segura o temblorosa, con la errada visión que siempre tuve, jugando el juego de ausencias y presencias que sólo para mí tiene sentido. Yo podría contar la historia vana de una vida que acaso fue la mía, pero qué es tan ajena y tan extraña ante esta hora en que me nombro y busco”.

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