Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

domingo, abril 05, 2026

De las homilías dominicales y su fichaje digital, por Luis Barragán

Por muy espontáneas que sean, las homilías dominicales hacen de la Iglesia Católica un referente extraordinario de limpia intención y sensatez en contraste con cultura dominante del absurdo maniqueísmo, la simplicidad y la puerilidad contaminada por la (auto)degradante obscenidad. No obstante, la lectura e interpretación de la Palabra que exceda de los quizá diez minutos, suele aburrir al feligrés promedio que se muestra más entusiasta con los cantos y la Eucaristía.

Desconocida en mucho la estructura de la misa, citar y meditar presencialmente la Biblia no cuadra en una sociedad superdigitalizada, pero – siendo así – esa misma sociedad ha de extrañar las voces de la razón y del genuino compromiso con una fe que multiplica las más firmes esperanzas. Por ello, aunque falte o sobre la densidad del mensaje, importa descubrir una riqueza de testimonios y perspectivas que ofrece el sacerdote que no le hace concesiones al púlpito que bastantes desean ligero, expedito, automático.

En la propia red de redes, aumentan las cuentas relacionadas con las comunidades católicas, las misas y, por supuesto, las homilías que pueden suscitar igualmente serios y provechosos comentarios necesitados de estímulo y procesamiento. Claro está, comporta un extraordinario trabajo para el cual se requiere también de tiempo y de recursos económicos, pero – ya numerosas –  las exitosas iniciativas conocidas entre los venezolanos recurrentemente fallan por un detalle: no están fechadas, no tienen la etiqueta correspondiente a las lecturas, ni está fichados otros datos como el nombre mismo del celebrante o celebrantes, el personal técnico o artístico, el lugar en el que se hizo la grabación.

Se dirá que lo importante es que se transmita la misa para aquellos que no pueden participarla presencialmente, o no siempre resulta interesante la homilía por la fatiga que provoca escuchar físicamente al otro y a los otros. Somos partidarios de hacer memoria histórica y, particularmente, dejar constancia del móvil teológico y sociológico de cada época, del aporte creador de inspirados oficiantes, de la reflexión organizada, firme y creadora como alternativa ante el disparate entronizado por el discurso oficial en el presente siglo.

En una que otra cuenta, hemos dejado nuestra modesta observación: la Iglesia también es institución y, quizá porque el webmaster es muy joven y tiene aún viva su ilusión de inmortalidad terrenal, presume que todos recordaremos con exactitud esas circunstancias de modo, tiempo y lugar que cobran una insospechada importancia e interés con el tiempo. En todo caso, consignada la preocupación, deseamos valernos de la ocasión para desear al paciente y amable lector unas felices Pascuas de Resurrección junto a la familia, incluso, para el no creyente que tiene consciencia de los principios y valores occidentales.


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