Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

martes, marzo 03, 2026

ALZAMIENTO Y PROTOCOLO Por Douglas Zabala

 


La llamada Revolución de Marzo fue un alzamiento militar entre el 1 al 15 de marzo de 1858, liderado por el General Julián Castro que puso fin al gobierno liberal de José Tadeo Monagas. Fue la primera rebelión armada que logra derrocar un gobierno en la historia de Venezuela.

 

Cuando Julián Castro con su revolución de marzo en 1858 saca del poder a José Tadeo Monagas, este va a refugiarse en la sede de la legación francesa. Esta ruptura del hilo constitucional trae aparejado que el nuevo gobierno envíe a su Secretario de Relaciones Exteriores Wenceslao Urrutia, a firmar un protocolo para una salida a la crisis, que a partir de ese momento se generaría con la presencia de ese visitante incómodo en terreno francés.

 

En medio del impasse diplomático Urrutia acuerda con los franceses y los diplomáticos europeos, entre otro otros los siguientes términos:

 

1.-El general Monagas se pondrá a disposición del gobierno y no tomará parte en ningún plan que se oponga a la revolución. Este escrito será transmitido por el señor Encargado de Negocios de Francia al Gobierno de la República, cuyos miembros todos empeñan su palabra de que Monagas no será sometido a juicio, ni en manera alguna vejado, sino que antes bien se le tratará con todo decoro y miramiento y el gobierno garantizará su seguridad hasta que salga del territorio nacional.

 

2.-El gobierno responde de la seguridad del general durante el tiempo que permanezca en esta habitación: el señor Urrutia no puede fijar cuántos días durará esta detención, ni cree que es decoroso para el gobierno fijar su término, pero empeña su palabra, a nombre suyo y de todo el Gabinete, que será muy corta; prometiendo, además, de hacer todos los esfuerzos posibles para abreviarla.

 

3.-El Cuerpo Diplomático, individual y colectivamente empeña su palabra de hacer todos los esfuerzos que quepan en la esfera de su acción moral sobre el general Monagas, para que las promesas hechas por éste al gobierno provisional de la República en su carta de sumisión sean efectivas.

 

Jamás imaginó Wenceslao Urrutia que al firmar ese documento le generaría un grave conflicto a la República. A partir de ese momento y por la negativa de los miembros del Parlamento, ahora reunidos en la famosa Convención de Valencia, de reconocer los acuerdos refrendados por Urrutia y parte del cuerpo diplomático, Venezuela vivió momentos críticos donde hasta amenazas de invadir el país hubo.

 

Las manifestaciones cesaron y la calma volvió al país. Sin embargo, los miembros del Partido Conservador, que formaban parte del gobierno de Castro, exigían que no se reconociera el protocolo y la destitución de Wenceslao Urrutia, ya que se había excedido en el uso de sus funciones. El final de este conflicto culminó cuando José Tadeo Monagas y su familia pudieron salir del país escoltados por quienes les habían resguardado su integridad personal como ex mandatario de la República.

 

Texto tomado de mi Libro “Venezuela En Crónica”.

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