Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

martes, febrero 10, 2026

José Guerra: La unidad necesaria y urgente


El desenlace de la crisis política de Venezuela se presenta en términos de dilema. Por una parte, está la opción del continuismo y por la otra, la del cambio, pacífico y constitucional. No hay terceras vías. Los modelos de Vietnam y China entre otros, son ejemplo de lo primero: inversiones extranjeras, crecimiento económico pero sin democracia. Estos modelos son tan atractivos como peligrosos para los venezolanos, hastiados de la confrontación y que buscan vivir mejor y que pudiesen estar cautivados por esa manera de gobernar.

La alternativa del cambio con la cual se identifica la mayoría de los venezolanos tiene que hacer un esfuerzo por unificarse en turno a un propósito: el rescate de la democracia, mediante el voto. Para ello hacen falta dos cosas. En primer lugar, propiciar un diálogo franco entre las fuerzas que expresan ese cambio, representados en la fuerza mayoritaria nucleada en torno al liderazgo de Maria Corina Machado y por quienes han estado en Venezuela luchando en situaciones muy adversas, agrupadas en las organizaciones que confluyen en el Grupo Parlamentario Libertad más un conjunto de estructuras sociales, sindicales y políticas que hacen vida en Venezuela y segundo, trazar una ruta para el logro de las elecciones presidenciales.

Ejemplos sobran para respaldar la tesis de la unidad necesaria entre factores políticos con diferencias que parecían irreconciliables, amalgamados en primer lugar en la Junta Patriótica que unió a los partidos AD, Copei, URD y el PCV los Frentes Estudiantiles y Obreros, que lograron la caída de Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958 y en en segundo término, la Concertación Chilena que hizo el milagro de aglutinar a socialistas, democristianos y comunistas para derrotar a Augusto Pinochet en el plebiscito del 5 de octubre de 1988 y que abrió la puerta a la democracia en Chile. Esa coalición parecía imposible pero la necesidad de acabar con la dictadura pudo más que las diferencias internas.

El primer paso para la reunificación de las fuerzas de la oposición democrática en Venezuela es detener los ataques, directos o a través de interpósitas personas o redes sociales enfocadas en ese objetivo agresor. Un alto al fuego verbal resulta fundamental. Logrado ello, lo próximo sería propiciar encuentros de alto nivel con la mayor discreción, para afinar la táctica para el momento, consistente en avanzar en las tres fases definidas: estabilidad, recuperación y transición.

Con los píes en la tierra, evaluar esas fases y trabajar en la tercera de ellas con determinación, porque es donde más se puede influir, lo cual implica cambios en el CNE y otras instituciones que, necesaria e inevitablemente, pasarían por un acuerdo con el PSUV en el Asamblea Nacional, porque de otra manera lo deseos no pasarán de ser deseos.

El próximo paso es trabajar un programa político de consenso cuya base es alcanzar la democracia y la reinstitucionalización de Venezuela, con lo cual se expresan varias cosas: respeto y reconocimiento a las fuerzas en la disputa por el poder político, el PSUV y la oposición democrática que eventualmente ganaría unas elecciones presidenciales. La política de tierra arrasada y que el ganador lo tenga todo ha sido probadamente fallida en escenarios de transición política, por decir los menos. Con ello, un programa económico y social sensato que basado en la palanca de la industria petrolera ponga a crecer la economía, generar empleos bien remunerados y un plan para reducir la inflación de forma gradual y sostenida y de la mano, una política social encaminada a saldar la enorme deuda social heredada que ha generado niveles de pobreza moralmente inaceptables.

Finalmente, el reto es rescatar la democracia, hacer un buen gobierno, inclusivo, tolerante y lo más importante, que sea estable y con gran respaldo político para navegar en las aguas turbulentas en los años por venir. Mientras más apoyo tenga ese gobierno, mejor.

https://lapatilla.com/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario