Desde hace más de una década el partido comunista chino decidió transitar una cenda económica que lo condujera al capitalismo. Aunque aún no han logrado un sistema económico que tenga las virtudes del capitalismo occidental, han avanzado especialmente aumentando su PIB y la capacidad adquisitiva de la población, el empleo y la reducción de la miseria.
Para ello han hecho grandes inversiones en las tecnologías más avanzadas, tales como, inteligencia artificial, robótica, cibernética, que les ha permitido ese gran impulso para la producción de bienes y servicios. Aún no han tomado todas las medidas necesarias para la transformación del mercado de capitales, sin embargo, parece ser que pronto lo harán si tomamos en cuenta el anuncio que han hecho para transformar el Yuan en una moneda de reserva y de carácter internacional.
Podríamos señalar que bajo el amparo de la mano invisible del mercado y de las manos de hierro del partido comunista, se han convertido en una gran potencia económica que le disputa a occidente el liderazgo del capitalismo global.
El costo de estos logros ha sido que mediante la digitalización del control de la población a través del llamado “Contrato Social” han reducido la libertad y la participación democrática.
Con estas condiciones el gobierno chino ha formulado un programa de expansión mundial cuyas líneas principales son:
- El nuevo de camino de la seda. Los proyectos más significativos para abrir este camino son la construcción de un ferrocarril alimentado por fuentes energéticas no fósiles, desde Pequín hasta el centro de Europa; en asociación con Nicaragua un canal que compita con el canal de Panamá; una ruta marítima que desemboque en Perú. Han tomado también la economía de Ceilan y construyen una ciudad en el desierto de Omán.
- Inversiones en la compra de activos, especialmente en Europa (Italia, Francia).
- La inversiones de manera directa o en asociación con compañías nacionales y multinacionales en los países europeos; cabe destacar sus asociaciones en Italia, Francia y Alemania. También han comprado activos y según las informaciones están aprovechando para ello la caída que ha originado la parálisis económica de occidente.
- Préstamos blandos y a bajos intereses especialmente en los países con economías no desarrollas en Asia y América Latina.
- Han creado fundaciones para ayuda a poblaciones pobres en educación.
Para Instrumentar estos programas han formado una legión de ingenieros, técnicos, artesanos, que actúan bajo la conducción de las empresas chinas en diverso países del mundo.
También es relevante que hasta ahora los objetivos de estos planes van dirigidos a resolver las creencias de los países; creando infraestructuras educativas, sanitarias, de transporte y utilizando los métodos de la tecnología financiera que han desarrollado que permite bajos costos, efectividad y rapidez en todas la operaciones comerciales del sector bancario y de servicios.
Pretenden así crear un mercado basado en un aumento creciente del consumo que impulse las exportaciones chinas y el aumento creciente y sostenido de su producción, así como, tener una alta capacidad de exportación en especialmente en el rubro de alimentos, en el confort y calidad para una vida de prosperidad; habida cuenta que la población china aunque no crece a gran velocidad es más de la mitad de la población mundial.
Hasta ahora los chinos no han mostrado el interés en el traslado de sus tradiciones, costumbres y comida como instrumento para afianzar su posición en el mundo; pareciera que en el mundo en este sentido aparecerán enclaves chinos como los ya tradicionales existentes en algunos países.
Los impactos que ha tenido la cuarentena sobre la economía china han disminuido la velocidad de sus programas más no su voluntad de seguir desarrollándolos.
Para la construcción de la llamada nueva era de la economía habrá que tomar en consideración el papel de China y llegar a acuerdos y consensos para que se produzcan los cambios necesarios con conflictos y obstáculos limitados.
Desde la cuarentena. José Rafael Zanoni
zanoni_jr@hotmail.com

Para la construcción de la llamada nueva era de la economía habrá que tomar en consideración el papel de China y llegar a acuerdos y consensos para que se produzcan los cambios necesarios con conflictos y obstáculos limitados.
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