Santiago Abascal en Nueva York. (Eduardo Lugo)
La noche anterior a la entrevista, Santiago Abascal asistió a un mitin con sus seguidores en Nueva York. Había ocurrido algo particular. El evento de Vox en la ciudad se había cancelado en dos oportunidades. La primera vez, según entiendo, algunos accionistas del Centro Español en Queens amenazaron con retirarse de la sociedad si Vox celebraba el encuentro con sus simpatizantes en el recinto. El segundo local, en Midtown, cedió a las presiones de quienes amenazaron con manifestarse en contra de Abascal y sus seguidores.
Al final fue un modesto restaurante cubano en Harlem donde Iván Espinosa y Abascal conversaron y se tomaron fotos, cual estrellas de rock, con decenas de españoles que blandían pequeñas banderas de su país. ¡Y quiénes sino los cubanos entienden perfectamente el monstruo del comunismo! Tenía que ser un cubano quien, en una posible muestra de coraje, alojara por unas horas a los líderes de uno de los movimientos más polémicos, vanguardistas y punk del momento en Iberoamérica. Porque eso es Santiago Abascal: un vocalista punk que, con bastante elegancia, buena presencia y sobriedad al hablar, dice lo que muchos piensan pero que pocos se atreven
Abascal conversó con el PanAm Post luego de desayunar en un sencillo diner de Manhattan. No es el hombre de los discursos combativos y los epítetos contra su adversario. Es otro. Mucho más modesto. Incluso parece subestimar su influencia, no solo en España, sino en América. Tiene vocación de poder, por supuesto, pero se nota que aún no digiere la rapidez con la que ha crecido. Aunque es ambicioso. Quiere, de hecho, como le dijo al PanAm Post, construir una plataforma que se contraponga al Foro de Sao Paulo. Insiste en que no se trata de una unión de partidos de derecha sino de aquellos que buscan la libertad y la democracia en Iberoamérica.
Fue una larga conversación en la que se repasaron sus propuestas, su postura frente a Venezuela, el régimen de Maduro, la naturaleza socialista de la oposición venezolana, los boliburgueses que hoy viven en Madrid y los valores y principios de Vox.
Realmente bien. Nos pudimos sentir útiles con todos esos contactos que entablamos para la causa por la libertad en Iberoamérica. Hablamos mucho de Venezuela, de Cuba, con los interlocutores. Yo creo que vamos a lograr impulsar el evento que queremos hacer en Madrid para darle una respuesta al Foro de Sao Paulo.
Entiendo que usted no fue a Washington con las manos vacías. Fue con un proyecto. Un proyecto que, de hecho, se lo presentó al secretario general de la OEA, Almagro: el Foro de Madrid. ¿Qué es esto exactamente?
Es un proyecto que en realidad está diseñándose. Lo que queríamos era que los interlocutores participasen desde el primer momento, prácticamente. Creemos que esta es una causa común y nosotros solo tratamos de ofrecer la plataforma en España, que es un lugar esencial, estratégico, por razones históricas, lingüísticas y culturales, para dar una respuesta a lo que está ocurriendo en Iberoamérica y para, en la medida de nuestras posibilidades, si no liberar, contribuir a esa causa de la libertad.
Lo cierto es que todos los interlocutores se han mostrado dispuestos a colaborar de alguna manera.
¿Quiénes son los interlocutores?
Personas del ámbito de los medios, de los think tanks. En la OEA, de gente de la administración. Creemos que vamos a poder invitar a mucha gente.
¿Tienen pensado lanzar esto con un evento?
Sí, será un evento; pero no únicamente queremos que sea un evento. El propósito es que de ahí nazca una estructura que pueda trabajarse en el tiempo de manera coordinada para dar esa batalla tan importante. No queremos que solo sea un evento. Y es importante que quede claro: no es para hacer avanzar una agenda partidista. Tenemos que juntarnos personas que probablemente no pensamos igual, pero estamos de acuerdo en lo básico: la defensa de la democracia, el respeto a los derechos humanos y la reivindicación de la libertad. Ahí es donde tenemos que encontrarnos. Lo demás debe quedar al margen.
Leer mas: https://es.panampost.com/orlando-avendano/2020/03/07/abascal-buscaremos-que-se-investiguen-a-venezolanos-corruptos-que-viven-en-espana/

Eso lo sabéis mejor los venezolanos que nosotros mismos. Yo me atrevo a decir cuáles son las soluciones exactas para España, pero no me atrevo a decir cuáles son las soluciones para Venezuela. Pero es verdad: no pueden haber unas elecciones con Maduro en el poder. Maduro tiene que salir primero. Y yo no sé si esa fuerza deba ser la internacional, la de la presión mediática...
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