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martes, junio 26, 2018

Las medidas de Hugo Chávez que devastaron la economía, Por Pedro Benítez

Foto: Juan Barreto / AFP
La economía de Venezuela puede terminar este año siendo la mitad de lo que era en 1999. Un proceso de destrucción, sin precedentes en el continente americano, de un país que no ha pasado por una guerra. Esta devastación supera la crisis peruana de fines de los 80 e iguala la de Nicaragua en la misma década, sólo que este último país padeció un guerra civil. Una serie de medidas económicas y petroleras tomadas por el expresidente Hugo Chávez, y mantenidas en el tiempo por su heredero y sucesor, resumen todo lo que la ciencia económica indica que no se debe hacer, pero se ha hecho con consecuencias humanas devastadoras.

El proceso de destrucción de la economía de Venezuela ha sido tan sistemático por parte de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro que varios observadores dentro del país han sospechado que tiene que haber sido deliberado. Según esta hipótesis, el propósito es dominar a la población mediante el hambre. Aunque es discutible, no puede negarse que esta tesis tenga cierta lógica si tomamos en cuenta una serie de medidas y acciones que el expresidente Chávez tomó y que Maduro ha sostenido contra viento y marea pese a los evidentes resultados.

De esas destacan cuatro en el área económica que destruyeron a Venezuela:

1.- Control de cambio, febrero 2003

Cuando Chávez se posesionó como presidente de Venezuela en febrero de 1999, la economía no estaba entre sus prioridades. De hecho fue muy moderado en ese terreno, ratificando como ministra de Hacienda (así se denominaba esa cartera) a Maritza Izaguirre, la última del expresidente Rafael Caldera, su predecesor. Por entonces la prioridad del nuevo mandatario era la política; emprender el proceso constituyente mediante el cual (además de aprobar un nuevo texto constitucional y cambiarle el nombre al país) sus partidarios tomaron el control de las instituciones del Estado.

No fue sino hasta febrero de 2003, luego de sobrevivir en el poder tras ser derrocado el año anterior, cuando tomó su primera decisión económica clave: un control de cambios. Usó como excusa para justificarlo los dos meses previos del paro petrolero. Desde entonces esa ha sido una medida invariable y corazón mismo de la estrategia económica chavista.

Ese fue un momento crucial en su proyecto de poder. Posteriormente, en los días de las vacas gordas de los precios del petróleo (2006- 2007), pudo levantarlo y volver a la libre convertibilidad que heredó de la Administración anterior. Pero no. El control de cambio había llegado para quedarse para siempre, como él.

En realidad, la historia reciente de Venezuela con este tipo de restricciones económicas comenzó con la devaluación del 18 de febrero de 1983, que puso fin a 22 años seguidos de estabilidad y libre cambio del bolívar. Desde entonces Venezuela ha tenido 23 años de control de cambio: 1983-1989, 1994-1996 y 2003-2018 (el período más extendido), versus 12 años de tipo de cambio libre: 1989-1994 y 1996-2003.

Adivine el amable lector en cuáles períodos se devaluó más el bolívar y hubo mayor fuga de capitales.

Pero a diferencia de los otros, el sistema cambiario impuesto en la Era Chávez fue una decisión política, no económica, como años después reconocerían jerarcas del régimen como Aristóbulo Istúriz, Adán Chávez y Diosdado Cabello.

Con este sistema cambiario se buscaba controlar al sector privado, los medios de comunicación, las importaciones, el movimiento de capitales, las inversiones, el ahorro, y a la clase media venezolana. Controlar a la sociedad amarrándola al reparto de la renta petrolera.

Foto: AFP
Como lo han demostrado los hechos, ese modelo ha condenado al país a un empobrecimiento irremisible. Sobrevaluó artificialmente la moneda por años desestimulando la producción nacional, el ahorro y la inversión; y de paso ha sido foco permanente de corrupción. Romper con la dependencia del rentismo petrolero (la eterna promesa oficialista) es incompatible con el control de cambio, ya que este es el asesino directo de cualquier incentivo económico productivo. Mientras exista la posibilidad de acceder a dólares baratos para importar (o aparentar que se importa), no tiene sentido producir en un país donde hay tantos obstáculos a la producción. A su sombra han crecido oscuros pero aparentemente poderosos intereses conectados con el Alto Gobierno.

Leer mas: http://www.venezuelaaldia.com/2018/06/25/las-medidas-hugo-chavez-devastaron-la-economia/

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