Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

miércoles, noviembre 23, 2016

El lugar común: Recibir y conceder por Simón García

En resolución de conflictos, cada parte define su zona posible de acuerdos y una franja con las concesiones que, en última instancia, usará para avanzar sobre sus ganancias prioritarias.  Negociar implica trabajar por recibir lo máximo con los menores costos. Sin embargo, cada actor termina haciendo alguna concesión en sus posiciones iniciales para proteger los avances en sus  objetivos principales.

Los sectores radicales descartan la negociadora porque quieren obtener instantáneamente todo, sin ceder ni un centímetro en sus posiciones. Si una de las partes tuviera los medios y reuniera las condiciones para hacer privar sus intereses, en vez de negociar  sólo ofrecería  a su contraparte la firma de un acta de rendición.

La experiencia indica que la inflamada ilusión de ganar sin tener los medios, es el camino más rápido hacia graves retrocesos y derrotas, cuyos efectos siempre resultan difíciles de revertir. Hemos sufrido antes esta  pérdida general de realidad, al abandonar escenarios o llamando a una victoria total y definitiva que después de revelarse como una expectativa irreal, genera frustraciones y el aislamiento de la “vanguardia”.

Hay que explicar  de cara al país, por qué los dirigentes, importantes y necesarios, que conciben el diálogo como el opuesto excluyente de las luchas no tienen razón, ni apoyo social ni fundamentos democráticos y constitucionales.

Hay que confrontar sus ideas, sin someterlos a un fusilamiento falsamente moral, que convierta al disidente en un enemigo de la causa que quiere defender con medios equivocados.

En el seno de la MUD y en el ámbito más amplio de la oposición existen diferencias o fuertes rechazos al diálogo. La debilidad de los radicales que quieren salir de Maduro ya, sin tener los medios para concretarlo, es que no aportan el menor efecto de mostración a sus prédicas. En la práctica llevan una lucha similar a la de la MUD, sólo que estableciendo diferencias más guiadas por fortalecer la pequeña parcela que por cultivar la eficacia del conjunto. Su línea roja es consagrar que la calle, reducida a la gran manifestación,  es el explosivo para demoler a un régimen al que no hemos podido desplazar en 18 años.

Ahora que tenemos el respaldo del 80% del país, que hemos rescatado el poder legislativo, que contamos con una decisiva solidaridad internacional es suicida no abrir espacios de entendimiento para acercar una transición pacífica de la dictadura a la  democracia. Provocar un choque frontal para jugárselo todo en un lance, es una película que no tendrá un final feliz.

El diálogo es una forma de lucha y un método de relación para ganar la opinión de los indecisos y desarmar el plan de violencia de quienes se aferran ilegalmente al poder, Es el corazón de una estrategia democrática.

Hay que pelear para que el gobierno cumpla sus compromisos y  para evidenciar que su resistencia a abordar soluciones es una nueva patada al interés del país.

@garciasim

http://www.notitarde.com/

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