Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

martes, septiembre 13, 2016

Andrés Pastrana: «Las FARC se acaban como guerrilla, pero siguen como cártel» - RAMÓN PÉREZ-MAURA

Andrés Pastrana Arango estuvo tres años negociando con las FARC cuando estas estaban comandadas por Manuel Marulanda Vélez, «Tirofijo». Se fue absolutamente solo al Caguán, sin conocimiento de su seguridad, para buscar la vía de la paz. No fue posible. Las pretensiones del grupo narcoterrorista eran inaceptables en un Estado de Derecho. En esta entrevista afirma que con que él hubiera concedido la cuarta parte de lo que ahora ha dado el presidente Juan Manuel Santos se habría firmado la paz en su tiempo. Su denodado empeño en conseguir la paz entonces hace incomprensible para muchos el que ahora haga campaña por el «no» en el plebiscito que ha convocado el presidente Santos para el 2 de octubre.

Para Pastrana hubiera sido mucho más sencillo defender el «sí». No le hubiera generado ninguno de los innumerables problemas que le está provocando con la actual Administración presidencial. A nadie hubiera sorprendido que él pidiera el «sí». Pero, como explica para ABC en su primera entrevista en profundidad después de la convocatoria del plebiscito, su conciencia no le permitía quedarse callado.

-Empecemos por lo que dice el presidente Santos: «Rezo todos los días para no ser invadido por los sentimientos de odio y de envidia que unieron a Uribe y a Pastrana». El que el presidente Santos les haya unido sin duda demuestra una gran capacidad del liderazgo político...

-Esos demonios imaginarios que trasnochan al presidente Santos no tienen por qué ser el motivo de sus oraciones. La contradicción a su acuerdo con las FARC es una postura política, parte del juego democrático, que no debe angustiarlo. Cuando le decimos que es un mal acuerdo porque entrega a Colombia y sus instituciones lo que debe hacer es corregir su rumbo. Lo que no deja dormir a Santos es seguramente su confusión entre los acuerdos y la paz, que son dos cosas muy distintas.

-¿Y no es también muy relevante que además de unirles en esta posición al presidente Uribe y a usted haya unido también al presidente Uribe y a José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, que califica el acuerdo de La Habana como «una piñata de impunidad»?

-Es que eso es lo más curioso, porque este es un acuerdo que ha conllevado ese tipo de coaliciones. Por ejemplo, quién se iba a imaginar a Vivanco y Uribe en coincidencia sobre atropellos a la justicia y los derechos humanos. De la misma manera que han coincidido como principales críticos del proceso el vicepresidente Germán Vargas Lleras, que critica el Tribunal diseñado por un comunista español para las FARC, y el fiscal general Néstor Humberto Martínez, quien plantea que con niveles históricos de cultivos de coca y la permisividad con el cartel de las FARC la paz sería inviable.

-Pero el vicepresidente Vargas Lleras ha dicho que él va a votar que «sí».

-El país entero ha entendido ese «sí» como un «no» disfrazado de quien aspira a la Presidencia con tesis diametralmente contrarias al acuerdo de Santos y las FARC. Las caricaturas no se hicieron esperar.

-¿Cómo se explica un país dividido ante una perspectiva de paz tras tantos años de conflicto?

-El presidente se ha empeñado en vender la idea de que en aras de los acuerdos de La Habana el fin justifica los medios. Y esa inmoralidad democrática, por decirlo de alguna manera, ha calado en algunos sectores. Pero también ha generado una airada reacción en quienes creen en las instituciones democráticas como cimientos de una paz real, a los que el pacto con un comunismo rancio y el narcotráfico no convence.

Leer mas: http://www.abc.es/internacional/abci-andres-pastrana-farc-acaban-como-guerrilla-pero-siguen-como-cartel-201609110220_noticia.html

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