El FMI y el Banco Mundial se aprestan a emitir sus previsiones para la región: Venezuela y Brasil tendrán los peores desempeños, mientras que a México y Centroamérica les irá mejor. El cambio en el mapa político podría acelerar una recuperación.
El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se aprestan a publicar sus pronósticos económicos anuales para América Latina, y a juzgar por lo que he escuchado en entrevistas con sus principales economistas regionales, van a ser bastante sombríos.
La economía de América Latina caerá en 2016 por segundo año consecutivo, dicen ambas instituciones. Lo que es peor, es probable que la economía de la región se mantenga deprimida por casi todo el resto de la década, aunque a algunos países les irá mejor que a otros, afirmarán los pronósticos económicos que serán dados a conocer el 12 de abril.
Pero antes de decirles por qué soy algo más optimista de que la región se recuperará antes del fin de la década, echemos un vistazo a lo que opinan las dos instituciones financieras.
El FMI hace sus propias proyecciones económicas, mientras que el Banco Mundial realiza las suyas en base a una canasta de pronósticos. El FMI me habló con la condición de que no publique cifras específicas antes de que salga a la luz su informe, sino solo los rangos de crecimiento que la institución proyecta para los países.
La razón principal del declive económico de la región es el colapso de los precios de las materias primas, de los cuales Sudamérica depende para una buena parte de sus ingresos.
Aunque ni el FMI ni el Banco Mundial lo dicen tan crudamente, muchos gobiernos sudamericanos despilfarraron la mayor bonanza de sus exportaciones de materias primas en la historia reciente en un festín populista -y repleto de corrupción- que dejó a sus países quebrados.
Ahora, es probable que veamos dos Latinoaméricas: una Sudamérica golpeada por el crecimiento más lento de China y por la caída de los precios de las materias primas, y un México y Centroamérica creciendo a un ritmo mayor, gracias a sus estrechos lazos con la economía estadounidense, que sigue creciendo a un ritmo saludable.
En general, el FMI y el Banco Mundial calculan que la economía latinoamericana caerá entre el 0,3 y el 0,7% en 2016. Esta cifra se verá influida en gran medida por las debacles económicas de Brasil y Venezuela, afirman ambas instituciones.
La economía de peor desempeño de la región será la de Venezuela, que se espera sufrirá una nueva caída de entre 7 y 8% este ano, con una tasa de inflación anual de 700%.
"Mientras no haya cambios en el modelo económico de Venezuela, su economía seguirá cayendo", me dijo Alejandro Werner, economista principal de América Latina del FMI.
La economía de Brasil caerá entre 3,6 y 4% en 2016, igual que en 2015, por la crisis política de ese país, estiman ambas instituciones.
Argentina, donde el nuevo Presidente, Mauricio Macri, ha prometido revertir las desastrosas políticas económicas de su predecesora, verá decaer su economía entre 0,6 y 1,2% en 2016. Pero Argentina podría empezar a recuperarse a fines de este año, dice el FMI.
"Para 2017, esperemos que Argentina muestre un crecimiento significativo", me dijo Werner. "Eso se debe a que se verá un incremento de las inversiones con el regreso a un clima de certidumbre económica".
Se espera que Chile, Perú y Colombia crezcan a tasas de entre 3 y 4%, mientras que Ecuador verá un fuerte declive debido a su excesiva dependencia del petróleo. "Ecuador es el país en que veremos el mayor cambio (negativo) este año", dijo Werner.
Leer mas: http://diario.elmercurio.com/2016/04/10/internacional/internacional/noticias/D78CED72-6FD2-4351-BE33-7A6D493DDE07.htm

“La región se ha bifurcado. Suramérica es presa del ciclo de las materias primas y de China (…), tiene una dependencia única de estos elementos, incluso más que países de África”, remarcó el economista jefe del BM para América Latina, Augusto de la Torre, en la rueda de prensa en Washington para presentar el informe del BM sobre Latinoamérica.
ResponderBorrarNo obstante, la situación es heterogénea, con algunos países especialmente afectados y con menor espacio fiscal de reacción, como es el caso de Argentina, Venezuela y Brasil; y otros como Chile, Perú o Colombia, donde se ha mantenido la prudencia macroeconómica y enfrentan un panorama menos exigente.
ResponderBorrarEl auge de los precios de las materias primas, aupado por el potente crecimiento de China, tuvo efectos positivos "sin precedentes", al reducir la pobreza a la mitad en Latinoamérica, pero provocó un "efecto espejismo" que llevó a muchos países "a gastar de más y no ahorrar lo suficiente".
ResponderBorrarPara el BM, las autoridades políticas en la región se ven atrapadas en la disyuntiva de hacer lo que quisieran (estimular la economía), y lo que están obligados a hacer (reducir el gasto)”.
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