Desde este blog, compartiremos los temas mas importantes, en esta era globalizada.
Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
La doctora Gloria González, jefa del servicio de pediatría del Hospital Carlos J. Bello, Cruz Roja Venezolana, alertó sobre las consecuencias que podría traer la racionalización de vacunas en el país.
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Durante una entrevista con Caraota Digital, la experta señaló que toda esta situación promueve la oportunidad perdida de inmunización, que ocurre «cuando una persona acude a un centro o servicio de salud, es médicamente apta para ser vacunada y necesita dosis del esquema, pero se marcha sin recibir todas las vacunas que le corresponden».
Con respecto a las limitaciones de la vacuna BCG (contra la tuberculosis), destacó la angustia que puede generar para una familia. “La BCG es una vacuna que solamente la colocan en el sector público. Muchas familias creen que si el niño no se coloca la vacuna BCG no puede ni salir”.
“El paciente tiene que ir de un centro de salud a otro, averiguando qué día colocan la vacuna, llevar a ese niño bien temprano. Por otro lado, volvemos al mismo punto, se caen oportunidades perdidas de inmunización. Porque no sabemos si esos padres van a volver luego a colocarle la vacuna”, acotó.
¿QUÉ PASA SI UN NIÑO NO RECIBE EL REFUERZO?
La galena explicó que ocurre si el paciente no recibe el refuerzo a tiempo. «El niño no queda completamente desprotegido. Se piensa que con tres dosis de la vacuna hay cierta protección contra las enfermedades que se previenen con la vacuna pentavalente, tétanos, tosferina, difteria, hepatitis B, influenza, así como la vacuna de la polio, pero tampoco queda 100% protegido, porque para eso existen los refuerzos, para reforzar la inmunidad y para que aquellos niños que no recibieron las primeras tres dosis queden inmunizados correctamente».
«Pero el hecho de que uno no tenga el refuerzo de la vacuna hace que la presencia de enfermedades esté a la vuelta de la esquina. Todo eso se le suma a que la cobertura de inmunización en Venezuela está por debajo de los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), están por debajo del 50%, y generalmente las madres acuden a la primera dosis y luego se pierden para la segunda y tercera dosis», advirtió.
«En esto influyen diversos factores, la movilidad, la disposición de la vacuna, el horario, y este va a incidir epidemiológicamente en una cobertura mucho más baja, con el riesgo de que se puedan adquirir enfermedades que ya habían desaparecido o reactivarse otras. Sobre todo, que tenemos cerca de nuestro país sarampión en forma endémica en algunos países como México, Estados Unidos o Canadá», acotó.
González explicó que esto ocasiona un riesgo real. «El mayor temor que tenemos los pediatras y los médicos en general, es que vuelvan a aparecer enfermedades que ya muchos médicos, sobre todo los más jóvenes, ni siquiera la conocen. Hay médicos que no conocen el sarampión porque aquí se había erradicado hasta hace algunos años atrás que hubo otro brote importante. En la medida que la población no está vacunada aparecen enfermedades que ya se consideraban erradicadas y que muchas veces son desconocidas».
«Como son desconocidas, a veces los diagnósticos no son rápidos, ni apropiados, así como ha sucedido con la difteria o incluso con el sarampión. Los primeros casos a veces no son diagnosticados correctamente porque muchas veces los médicos ni siquiera han visto estas enfermedades», agregó.
LA CRISIS ELÉCTRICA TAMBIÉN INFLUYE
Por otra parte, González señaló que con la crisis eléctrica el tema de la cadena de frío es bastante complejo. «En muchos lugares, sobre todo en el interior del país, sabemos que hay problemas serios de suministro eléctrico, pueden pasar de seis a ocho horas sin suministro. Muchos hospitales no tienen planta eléctrica, de manera que en muchas ocasiones no sabemos si la conservación de la vacuna es la correcta».
No obstante, destacó que el personal de salud ha tenido que ingeniárselas. «Tanto en los estudios de postgrado como pregrado para el personal de salud en general se dan siempre instrucciones de cómo conservar las vacunas de la manera más segura, se usan paquetes de hielo, de gel, botellas de agua, de mantener las puertas de las neveras con las gomas que funcionen adecuadamente y no estar abriendo y cerrando la puerta de manera constante, para mantener la temperatura por mucho más tiempo».
«Sin embargo, no podemos asegurar 100% que la vacuna no salga en algún momento de lo que es la cadena de frío y pueda haber riesgo de que haya perdido su efectividad. Así que estamos ante un problema serio, no solamente por la falta de vacunas, sino por la conservación y la falta de transporte», sostuvo.
LLAMADO A LAS AUTORIDADES
González sostuvo que el problema de racionalización de vacunas se suma a otros que ya venía arrastrando el sistema de salud. «El panorama en este momento es complejo. Ya de por sí el esquema de vacunación en Venezuela es un esquema que no cumple con los estándares recomendados para los países de Latinoamérica».
«Nosotros aquí ponemos las vacunas más básicas, y ahora tenemos esta situación en la que no se adquirieron la cantidad de vacunas que necesita el país», sostuvo.
«¿Qué quedan? Las vacunas que se colocan en el sector privado, pero son bien costosas, porque son importadas y el tema es complejo para uno indicarles a los padres que vayan a un centro privado a buscar las vacunas», manifestó.
«No nos queda más que instar a los organismos encargados de la adquisición de las vacunas que este tema se resuelva a la brevedad posible, de manera más bien de que cada día se aumente la cobertura de inmunización en el país y no tengamos este tema que aleja a los pacientes de los sitios de vacunación», concluyó.
LO QUE HABÍA DICHO EL MINISTERIO DE SALUD
De acuerdo a la circular N° VRSC/DGE/DI 020/2026, la Dirección Nacional de Inmunizaciones del Ministerio de Salud emitió instrucciones «para la optimización del uso de las vacunas disponibles ante la limitada cantidad de dosis de BCG, Pentavalente (DPT, Hib, Hep B), Toxoide Tetánico-Diftérico y SRP (sarampión, rubéola y parotiditis). Estableciendo medidas de racionalización que incluyen el diferimiento o suspensión temporal de algunas dosis del esquema nacional».
«Dichas limitaciones comprometen el cumplimiento de las metas de cobertura del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI). Y exponen a la población infantil y adulta a riesgos epidemiológicos prevenibles», señalaron las autoridades médicas en respuesta.
Varias asociaciones de médicos emitieron un comunicado este pasado jueves donde expresan su preocupación con la Dirección Nacional de Inmunizaciones de Venezuela, quien estableciendo medidas de racionalización que incluyen el diferimiento o suspensión temporal de algunas vacunas del esquema nacional.
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Por lapatilla.com
“Dichas limitaciones comprometen el cumplimiento de las metas de cobertura del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) y exponen a la población infantil y adulta a riesgos epidemiológicos prevenibles”, resalta el escrito.
El comunicado también advierte que diferir la distribución y aplicación de las dosis constituye una “situación grave que requiere respuesta inmediata en materia de adquisición, suministro y distribución de productos biológicos esenciales”.
Ante esto, las asociaciones de médicos exhortan a las autoridades a garantizar la adquisición urgente de vacunas en cantidad, calidad y la reposición sostenida de los biológicos del PAI, y a fortalecer la cadena de suministro y distribución para asegurar la cobertura universal, equitativa y oportuna en todos los estados
El escrito fue respaldado por los representantes de las Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, Sociedad Venezolana de Infectología, Sociedad Venezolana de Salud Pública y Academia Nacional de Medicina.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) anunció este lunes la aprobación de las vacunas “actualizadas” contra el Covid-19 de las empresas Moderna y Pfizer.
En un comunicado publicado en su página web, la institución detalló que la autorización del uso de las vacunas forma parte de las medidas gubernamentales contra las variantes que están circulando de la enfermedad.
“Las acciones de hoy se refieren a las vacunas de ARNm actualizadas para el 2023-2024 fabricadas por Moderna TX Inc. y Pfizer Inc. De acuerdo con la totalidad de la evidencia y la revisión de asesores expertos de la FDA, estas vacunas se han actualizado para incluir un componente monovalente (único) que corresponde a la variante Ómicron XBB.1.5”, indicaron.
Cada una de las vacunas fue aprobada para el uso de una o dos dosis, según considere un médico especialista, para los niños de cinco a once años de edad. Asimismo, los adolescentes y adultos podrán acceder a tres dosis o más.
La FDA consideró que las vacunas actualizadas son “seguras” y eficaces para disminuir los riesgos de contaminación; sin embargo, precisó que las personas que reciban la vacuna contra el coronavirus podrán experimentar efectos secundarios.
“Se espera que las vacunas actualizadas proporcionen una buena protección contra la COVID-19 frente a las variantes que circulan actualmente. Salvo que surja una variante notablemente más virulenta, la FDA anticipa que es posible que sea necesario actualizar anualmente la composición de las vacunas contra la COVID-19, como se hace con la vacuna contra la influenza (gripe) estacional”, afirmó.
Los fabricantes anunciaron que las vacunas actualizadas estarán listas entre septiembre y diciembre de este año. Según anunciaron, las vacunas, que utilizan la tecnología ARNm, se actualizaron para “enseñarle” al cuerpo humano a combatir la subvariante de ómicron XBB.1.5 y otras cepas que están circulando.
“La vacunación sigue siendo fundamental para la salud pública y la protección continua contra las graves consecuencias del covid-19, incluidas la hospitalización y la muerte”, indicó el Dr. Peter Marks, director del Centro de Evaluación e Investigación de Productos Biológicos de la FDA.
“El público puede estar seguro de que estas vacunas actualizadas han cumplido con los rigurosos estándares científicos de la agencia en materia de seguridad, eficacia y calidad de fabricación. Alentamos mucho a quienes sean elegibles a que consideren vacunarse”, exponen en el documento.
Este martes el médico infectólogo y presidente de la Sociedad Venezolana de Infectología, Manuel Figuera, aseguró que es recomendable que las personas mayores de 50 años, al igual que aquellas personas que padezcan de enfermedades autoinmunes, se coloquen la cuarta dosis de la vacuna contra el covid-19.
“Si tienes tres dosis y eres mayor de 50 años de edad o tienes inmunosupresión, o cualquier factor de salud que puede implicar un factor de riesgo, se recomienda una cuarta dosis, cuatro meses después de la tercera”, aseguró el galeno durante una entrevista que sostuvo en el canal Televen.
Figuera precisó además que en Venezuela ya se encuentran disponibles vacunas para la cuarta dosis, haciendo la salvedad de que no todo el mundo las necesita.
De la misma manera indicó que es sumamente necesario el cumplir con el calendario de al menos las tres dosis, dado que en el país aún se mantiene el peligro del covid-19, dado que la pandemia no ha terminado.
“No es bueno enfermarse de covid-19, porque es una enfermedad que genera consecuencias a largo plazo”, confesó Figuera.
El médico resaltó la importancia de vacunarse, todo ello con la finalidad de proteger a los más vulnerables, dado que son las personas que cuentan con una edad más avanzada y sufren de patologías como hipertensión, diabetes, entre otras.
“No angustiados ni alarmados de manera importante, pero genera preocupación que un problema que solo estaba en África se esté distribuyendo en el mundo, muchas veces por distintas prácticas que ocurren”, dijo al referirse a esta enfermedad que poco se ha ido propagando en el mundo.
El infectólogo sostuvo además que esta enfermedad se contagia por contacto estrecho de piel con piel, o eventualmente por besos, es por esta razón que no representa el mismo peligro del covid-19.
Precisó que no cree que la viruela del mono vaya a tener un impacto importante, pero es necesario saber qué sucede para poder prevenir y evitar que tenga un mayor alcance.
Las coberturas vacunales se han reducido en Venezuela. En 2020, ninguna de las vacunas del programa de inmunizaciones alcanzaba el 95% de cobertura que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Médicos especialistas exponen sus propuestas para mejorar esta situación y retomar la inmunización como servicio estructural en Venezuela.
Hace seis años, la Organización Mundial de la Salud declaró a la región de las Américas como territorio libre de sarampión. Fue la primera región del mundo en eliminar esta enfermedad.
Pero después de un brote surgido en Venezuelase perdió la certificación de la región y eventualmenteexportó casos a otros países, principalmente los fronterizos Brasil y Colombia. También surgió un brote de difteria, otra enfermedad que había sido eliminada y de la cual no habíamos tenido casos por más de 20 años.
Aunque en 2019 el brote de sarampión fue controlado en Venezuela, después de la intervención de agencias internacionales y esfuerzos para aumentar la vacunación, las coberturas vacunales disminuyeron durante el primer año de la pandemia de COVID-19.
La Organización Panamericana de la Salud considera, en un informe publicado en diciembre de 2021, que la región está en riesgo de más resurgimientos de enfermedades.
Las coberturas vacunales altas protegen a la población, previenen enfermedades, evitan la sobrecarga del sistema de salud público y permiten ahorrar tiempo y dinero en el tratamiento de enfermedades prevenibles.
Una cobertura de vacunación alta es también un indicador de equidad: más niños vacunados implica que tuvieron acceso al sistema sanitario.
La inmunización debería ser amplia y sistemática, con un sistema estructural que garantice y facilite el acceso en todo el sistema sanitario para evitar oportunidades perdidas.
Retomar la inmunización como un servicio prioritario y sistemático, como lo recomiendan la Organización Mundial de la Salud y Unicef, implica tomar medidas en distintas áreas.
La vacunación va más allá del momento en que se inyecta: vacunar implica tener suministros suficientes, viales, jeringas; requiere personal formado que sepa administrar la vacuna y entienda cómo mantenerlas en condiciones óptimas.
Además, se requiere planificación para comprar suficientes vacunas y suministros para asegurar la disponibilidad cada año; precisa de infraestructura que garantice la cadena de frío necesaria para trasladar y mantener las vacunas, y servicios públicos estables que no interrumpan el funcionamiento de neveras y refrigeradores.
También implica crear demanda, que la población busque las vacunas. Esto puede lograrse mediante la educación y las campañas de concientización, pero también a través de políticas de incentivos.
Uno de los aspectos claves de los programas de inmunización es que deben responder a las condiciones específicas de cada país: las enfermedades presentes, situación epidemiológica, las capacidades de cada sistema.
¿Qué podemos hacer en Venezuela? Prodavinci conversó con médicos especialistas, quienes vacunan y/o atienden enfermedades prevenibles por vacunación, para conocer sus recomendaciones para mejorar los niveles de vacunación en Venezuela.
«No perder las oportunidades de vacunación perdidas”
Tamara Salmen/Médico pediatra, especialista en conducta y desarrollo infantil. Presidenta de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría
“Tenemos que contar con las vacunas. No disponemos de todas las que están contempladas en el Programa Ampliado de Inmunizaciones del Ministerio de Salud.
Se debería contar con personal especializado en Vacunología. Podríamos tener personal, no necesariamente pediatras, sino paramédicos, enfermeras, especializados en el tema y que puedan cumplir con esos esquemas donde se encuentren, bien sea en áreas rurales, remotas, donde pudieran hacerse penetraciones de campaña en sitios poco accesibles, incluyendo las comunidades indígenas.
Me atrevería a proponer que dejen los puntos de vacunación de covid en farmacias privadas como puntos para inmunización regulares. De manera que los padres, cuando acudan a estos sitios privados, puedan aprovechar la ocasión para cumplir con el esquema de inmunizaciones.
Desde que nos formamos como pediatras nos instruyen en evitar las oportunidades perdidas de vacunación. Si el niño es llevado a un centro de salud por alguna razón, o es hospitalizado y no tiene contraindicación de ser vacunado, es una oportunidad que se debe tomar para cumplir con el esquema de vacunación en caso de no tenerlo completo”.
“El verdadero mensaje atractivo es tener un buen programa de vacunación”
Alejandro Rísquez/Médico pediatra y epidemiólogo. Integrante de la Comisión de Inmunizaciones de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría. Director médico del centro de vacunación Vacuven.
“Fortalecer la capacitación del personal, que es lo que más va a costar. No hay gente que esté de lleno en el tema de las vacunas, una temática mundial.
Garantizar el abastecimiento a través de convenios internacionales respetables. También se debe fortalecer la información positiva y evitar los bulos a nivel comunicacional. Siempre se tiene que hablar bien del tema, aunque nadie te escuche.
Se tendría que hablar con un experto en comunicación para entender por qué la gente no se moviliza a buscar la vacuna. Hay una dificultad operativa y no hay una estrategia.
Lo que podemos hacer bajo ese contexto es seguir la comunicación en el tema de salud. En mi experiencia, la cultura de vacunas se mantiene en Venezuela, a pesar de todo.
El problema es que muchos se acostumbraron a esperar que las instituciones les lleven las vacunas, no a buscarlas. El mensaje sobre los beneficios de las vacunas hay que mantenerlo permanentemente. Que se genere una demanda de vacunas desde la población: crear una presión permanente.
El verdadero mensaje atractivo es tener un buen programa de vacunación”.
“Dotar a los hospitales y remunerar mejor a los profesionales de la salud”
Médico infectólogo pediatra. Jefe del servicio y director del posgrado de Infectología Pediátrica en el Hospital de Niños J.M. de los Ríos. Expresidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría.
“Información. Creo que esa sería la primera política: enseñar e inducir a la población sobre las vacunas y sus beneficios. Yo viví en México, donde me formé como infectólogo, y veía en la televisión una nutricionista hablando de cómo preparar alimentos, utilizando alimentos económicos. Era tan frecuente como aquí se hace habitual la transmisión de una mensajería que no tiene ningún valor. ¿Por qué mañana, tarde y noche no me dan mensajería sobre lactancia, sobre vacunación infantil, sobre prevención de enfermedades?
Pienso que siempre ha habido ignorancia sobre la vacunación. Lo que pasa es que el venezolano tuvo la oportunidad de consumir contenido informativo a través de mensajerías y en los comerciales. Los gobiernos tenían como prioridad informar a los ciudadanos.
Creo que la primera medida sería la información. La segunda, que he visto en los pensum de las escuelas, es ofrecer temas sobre la Puericultura. Otra es dotar a los hospitales de suficiente personal y remunerar mejor a los profesionales de la salud”.
“Los centros siempre deben estar abiertos para vacunar”
Elvia Badell/Médico pediatra y secretaria ejecutiva de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría.
“Lo primero que podemos hacer es honrar la deuda con el Fondo Rotatorio de la OPS para que podamos tener disponibilidad en la compra de vacunas. Mientras Venezuela no honre su deuda no podremos comprar vacunas al nivel que necesitamos. Estamos viviendo de las donaciones de otros países.
Número dos: para solicitar las vacunas de este año debimos pedirlas en agosto del año pasado. Ese pedido no se hizo. Por lo que no es de extrañar que este año también estaríamos frente a un déficit de biológicos. Tenemos que hacer proyecciones eficaces para solicitar las vacunas, con el sentido de solucionar el problema.
Tienes que abarcar la red pública y privada para vacunar. Yo estoy segura que estas vacunaciones hechas de forma compulsiva con campañas de vacunación no funcionan. Porque eso es un pico: vacunan a niños repetidos, a no repetidos y dejas de vacunar a un gentío. Debes tener vacunas todos los días. Los centros siempre deben estar abiertos para vacunar.
Entonces a veces el personal de vacunación duda: si el niño está tosiendo, no lo vacunan; si el niño es de otro lado no perteneciente a la jornada, no lo vacunan; no hay jeringas, no hay algodón, no hay alcohol. A las 11 de la mañana se van las empleadas. Eso ha sido un tema.
Se trata de pagar, comprar vacunas, incluir todos los biológicos del Programa Ampliado de Inmunizaciones e involucrar al sector privado. Hacer un puente para que en todos los centros del país haya acceso a las vacunas”.
“Es hora de ampliar el programa de inmunizaciones”
Huníades Urbina/Médico pediatra intensivista. Expresidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría. Secretario de la Academia Nacional de Medicina.
“Lo primero es que el gobierno nacional realmente busque el dinero y se ponga al día con la cuota parte que le toca con OPS y vuelva a comprar las vacunas, porque eso es función del Estado. No podemos poner la salud pública de un país en manos de donaciones. Son necesarias, sí. Ayudan, cómo no; pero deben ser puntuales. Pero no me van a donar toda la vida.
Lo primero que hay que hacer es que realmente sinceren los datos, paguen la cuota-parte y vuelvan a comprar las vacunas, todas las necesarias.
Ya es hora de ampliar el programa de inmunizaciones con las sugerencias que hemos hecho desde la Academia, desde la Sociedad de Pediatría. Incluir las vacunas de varicela, de VPH; y comprar las que no compran, como rotavirus y neumococo. Venezuela fue en los años 2000, 2001, más o menos, pionera en inclusión de vacunas en el Programa Ampliado de Inmunizaciones a nivel de América.
Ahora estamos en la cola. Haití tiene mejor cobertura vacunal que nosotros. Nombro a Haití porque es el país más pobre en la región y tiene mayor cobertura. Tiene más de cinco años aplicando vacunas contra el VPH para las niñas y niños”.
“La disponibilidad pasa por el almacenamiento, el transporte y la capacitación de vacunadores”
Alejandro Crespo Freytes/Médico pediatra y gerente en salud pública. Integrante de la Comisión de Inmunizaciones de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría.
“Lo primero que deberíamos resolver es la disponibilidad de las vacunas. Alrededor del 96% de la población confía en las vacunas, pero se convierten en «oportunidades perdidas» cuando ellos van varias veces a los centros de salud, no consiguen los biológicos y se desaniman a seguir el esquema. Pero no es simplemente comprar más. Es un problema multidimensional. La disponibilidad pasa por el almacenamiento, el transporte y la capacitación de vacunadores.
Podríamos buscar alternativas, como hizo Haití. La isla obtiene sus vacunas a través de Gavi (Alianza para la Vacunación). Podemos usar el Fondo Rotatorio (de la OPS) para tener las vacunas aprobadas por el Ministerio del Poder Popular para la Salud y podríamos utilizar el apoyo de GAVI para aquellas vacunas que el Estado aún no ha registrado, pero el resto del continente administra de forma gratuita, como la vacuna contra VPH.
También deberíamos sincerarnos con los datos: decir cuántas vacunas aplicamos, cuáles no administramos, cuál es la cobertura real por municipio. De ese modo tanto los actores humanitarios como nosotros podemos hacer una estrategia para buscar una solución en todos los ejes del problema”.
“En un país donde no hay datos, la confianza está comprometida”
Julio Castro/Médico internista infectólogo. Profesor del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela.
“La vacunación está basada en la confianza de los usuarios. En un país donde no hay datos, la confianza está comprometida. Cuando no hay información, por ejemplo, no hay un formato de recolección de efectos secundarios que sea transparente, entonces la gente oye cosas y manda cadenas de WhatsApp.
Además no hay un flujo de vacunas sistemático. Cuando la gente va a un ambulatorio y le dicen que no hay vacunas, no vuelve. O cuando regresa no hay la vacuna. Venezuela sacó del petitorio del Programa Ampliado de Inmunizaciones vacunas que son importantes: rotavirus, neumococo. Nunca ha tenido la vacuna del VPH. Hay problemas de definiciones, hay problemas de programas, de financiamiento, de visualización; hay problemas de confianza, de comunicación. Todo esto está relacionado con el Programa Ampliado de Inmunizaciones y con la vacunación en general como concepto.
Por ejemplo, ocurre con la vacunación de COVID-19. No hay ninguna información pública. Pasan una circular que se comparte por redes, que nadie sabe si es verdad o no, de que cambiaron las indicaciones de vacunación. Eso no funciona, no está bien. La gente tiene que tener claro cuándo tiene que vacunarse, dónde tiene que vacunarse y con qué tiene que vacunarse. Todo eso es parte de la poca transparencia que tiene el sistema”.
“Garantizar los recursos económicos necesarios para la vacunación”
José Félix Oletta/Médico internista. Integrante de la Sociedad Venezolana de Salud Pública, miembro de la red Defendamos la Epidemiología Nacional y la Alianza Venezolana por la Salud. Exministro de Salud.
“Lo primero es que se tomen decisiones de política de salud. Tener claro que la inmunización es una prioridad fundamental en los servicios de salud que debe recibir la población. Si no hay conciencia de que es una obligación del Estado, pues no se cumple. Eso pasa por garantizar, más allá de la decisión política, los recursos económicos necesarios para la vacunación. Debe estar en los presupuestos.
Las vacunas, en su mayoría, eran adquiridas a través del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud. Venezuela desde hace varios años dejó de pagar las deudas que tenía con el fondo y, en consecuencia, perdió la posibilidad de adquirir estas vacunas de una manera segura, porque son productos de calidad garantizados por la OPS, y a precios diferenciales muy satisfactorios.
Si tenemos que comprar la vacuna, tenemos que comprarla más cara y a lo mejor no con la misma calidad certificada que tenían las vacunas adquiridas al Fondo Rotatorio. Todas estas son decisiones de Estado, decisiones de política que le corresponden al Ministerio del Poder Popular para la Salud.
Todo comienza por tener conciencia de la importancia de la vacuna y asumir el rol, el papel que le corresponde al Estado, para garantizar a los ciudadanos el acceso a vacunas que sean seguras y de calidad”.
Este reportaje fue realizado con el apoyo de la International Women’s Media Foundation (IWMF) como parte de su Iniciativa global de reportajes sobre la salud: vacunas e inmunización en América Latina y el Caribe
Créditos
Dirección general: Angel Alayón y Oscar Marcano
Jefatura de diseño: John Fuentes
Investigación y textos: Luisa Salomón
Edición: Angel Alayón y Oscar Marcano
Concepto gráfico, desarrollo y montaje: John Fuentes
El requisito de presentar una PCR negativa antes del viaje se mantendrá para los viajeros extracomunitarios vacunados o recuperados
Los ministros han dado luz verde a la revisión propuesta por Bruselas para las recomendaciones de viaje de países terceros.
Los Veintisiete han acordado este martes reabrir su frontera exterior a los turistas extracomunitarios que acrediten haber recibido la pauta completa de vacunación contra el coronavirus con uno de los sueros reconocidos por la Unión Europea, lo que les permitirá desplazarse a los países de la UE sin estar sometidos a restricciones adicionales como cuarentenas o test en llegada.
En una reunión de Asuntos Generales de la UE en Bruselas, los ministros han dado luz verde a la revisión propuesta por Bruselas para las recomendaciones de viaje de países terceros con el objetivo de pasar de un enfoque de riesgo por países a la evaluación “caso por caso” de cada viajero.
De este modo, los países del bloque establecen que “se debería levantar las restricciones” que pesan sobre los viajes no esenciales a la UE en el caso de personas inmunizadas con una vacuna aprobada por las autoridades sanitarias de la UE.
Recuperar la normalidad
A su llegada a la reunión europea de Asuntos Generales en Bruselas, el secretario de Estado para la UE, Pascual Navarro, ha celebrado que el paso a criterios individuales en lugar de regionales permitirá “facilitar los movimientos” en la UE y también "recuperar la normalidad poco a poco". Navarro ha añadido que España prevé aplicar las reglas revisadas "lo antes posible".
Se considerará vacunada apta para viajar sin más restricciones a la persona que haya recibido la pauta completa al menos catorce días antes de emprender el viaje y en un plazo no superior a los 270 días, salvo que cuente también con una dosis de refuerzo, en cuyo caso su certificado no expira.
En el caso de los viajeros vacunados con un medicamento autorizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el acuerdo a Veintisiete prevé la posibilidad de viola sin restricciones pero también que cada Estado miembro pueda exigir una PCR negativa en las 72 horas previas al viaje o imponer condiciones adicionales como cuarentenas.
La modificación, en línea con el cambio de modelo que los Veintisiete acordaron recientemente también para un enfoque “individual” en los viajes dentro de la UE, recoge la retirada de restricciones igualmente para las personas que superaron el coronavirus en los 180 días previos al viaje.
Con todo, el requisito de presentar una PCR negativa antes del viaje se mantendrá para los viajeros extracomunitarios vacunados o recuperados cuyo certificado no sea el creado por la Unión Europea ni uno de los que reconoce con validez equivalente.
Otra salvedad prevista en la revisión afecta a los menores con el objetivo de que aquellos de entre 6 y 18 años que no hayan completado aún la pauta de vacunación pero presenten una PCR negativa puedan viajar con sus padres en las mismas condiciones.
Los gestores de terminales están solicitando la activación de puestos de vacunación en sus instalaciones, como mecanismo de apoyo a las personas que deseen desplazarse de manera más segura por el país
En al menos cinco estados del país las administraciones de terminales de transporte terrestre comenzaron a exigir la presentación de la tarjeta de vacunación contra la covid-19, como requisito obligatorio para abordar las unidades. Hasta ahora se ha podido conocer que la medida ha sido adoptada en los terminales de Anzoátegui, Valles del Tuy -estado Miranda-, Apure, Barinas y Sucre.
Los administradores de los terminales reconocieron que no existe una orden oficial en la que se ordene exigir el comprobante de vacunación. Sin embargo, afirmaron que se hace como refuerzo para garantizar la seguridad sanitaria en el servicio de transporte interurbano.
En el caso de los Valles del Tuy, los usuarios que deseen viajar a los estados orientales y occidentales del país desde el terminal de pasajeros de Charallave, en Miranda, deberán presentar su tarjeta de vacunación en las unidades de transporte.
Jesús Guerrero, director de Transporte y Vialidad del municipio Cristóbal Rojas, destacó que los fiscales de Transporte Público, con apoyo de los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y el Instituto Nacional de Tránsito Terrestre, supervisarán y verificarán que los viajeros al oriente y occidente posean las dos dosis de inmunización contra el virus SARS-CoV-2.
«Tanto en las taquillas de venta de boletos, como antes de abordar las unidades, a los usuarios se les pedirá el documento de vacunación contra el coronavirus. La idea es evitar la propagación y cortar las cadenas de contagio de las variantes de la pandemia», apuntó Guerrero, citado a Últimas Noticias.
Por su parte, Carolina Varela, directora del Terminal de Pasajeros Humberto Hernández, en San Fernando de Apure, aseveró que en el caso en que la persona no tenga consigo la tarjeta, recibirá una charla de sensibilización para la administración de la vacuna contra el covid-19, por parte de una comisión de la Policía Nacional Bolivariana«, explicó Varela.
La directora del terminal terrestre de pasajeros de Cumaná, Yaritza González, informó que solicitan la tarjeta de vacunación a aquellos usuarios que desean salir del territorio hacia otras regiones, como medida de bioseguridad y con el objetivo de contrarrestar la propagación del virus. Esta exigencia fue anunciada por el gobernador del estado Sucre, Gilberto Pinto, junto con las autoridades regionales y municipales, en vista del incremento de casos en la entidad.
También los gestores de terminales están solicitando la activación de puestos de vacunación en sus instalaciones, como mecanismo de apoyo a las personas que deseen desplazarse de manera más segura por el país.
Shirley Hernández, gerente del terminal de Barinas, informó que el objetivo es verificar que el pasajero se haya vacunado y, de lo contrario, orientarlo a inmunizarse en el punto habilitado en el pasillo central del terminal.
Medida similar se tomó en el Servicio Autónomo del Terminal Interurbano y Suburbano de Maturín, estado Monagas, donde también instalaron dos puestos de inmunización.
La vacunación obligatoria es una decisión sanitaria que ha provocado polémica desde que fueron descubiertos los primeros tratamientos, y que ha vuelto al debate público con el covid-19.
Austria impondrá a partir del 4 de febrero la vacunación a todos los adultos. Es el primer país europeo que toma esa decisión.
Es una decisión política “objeto de un debate muy intenso y apasionado”, reconoció a finales de enero el canciller austriaco, Karl Nehammer.
El debate no ha surgido con la crisis del covid. Hace dos siglos que aparece y desaparece, al vaivén de las vicisitudes políticas e históricas, desde que se inventó la primera vacuna, contra la viruela, a finales del siglo XVIII.
Algunos países escandinavos impusieron la vacunación obligatoria entre 1800 y 1810. Hacia 1853, el Reino Unido vota una ley en ese sentido.
Paradójicamente, son esos países los que ahora se muestran más reacios a imponer ahora las inoculaciones forzosas. Francia impone por el contrario numerosas vacunas a su población, aunque el debate duró largo tiempo.
“En el momento en que Francia decidía la obligación”, a principios del siglo XX, “Inglaterra la abandonó y no la reanudó nunca más”, resume en entrevista con la AFP la doctora y filósofa Anne-Marie Moulin.
La expedición de vacunación española
En América Latina, la trayectoria de la inmunización obligatoria sigue los vaivenes de la historia colonial.
La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, impulsada por el médico español Francisco Javier Balmis, dio la vuelta al mundo entre 1803 y 1806, para imponer la vacuna contra la viruela en todos los rincones del Imperio, aunque con éxito desigual.
En México se impuso la vacunación obligatoria contra la viruela en 1926, y en 1973 se amplió la obligación a cuatro vacunas esenciales: contra la poliomelitis, sarampión, difteria (DPT) y tuberculosis (BCG).
En Argentina, una ley de 1983 estipula también la vacunación obligatoria y gratuita y fija un calendario nacional.
El pasado 25 de diciembre, Ecuador comenzó a aplicar la vacunación obligatoria contra el coronavirus para todos los ciudadanos mayores de cinco años.
Disturbios y pasaportes
En el Reino Unido una serie de violentos disturbios en la primera década del siglo XX, en Leicester, llevaron a las autoridades a revocar su decisión de obligar a la población a inmunizarse.
Cien años después, en los años 2000, “los especialistas de salud pública pensaban que políticamente ya no se podía obligar: parecía inútil, desagradable y antidemocrático”, destaca Moulin.
Francia renunció a imponer la vacuna BCG contra la tuberculosis en esa época.
En el debate público surgió la noción de que “los países anglosajones han abandonado la obligación, solo subsisten los países latinos retrasados”, destaca Moulin.
“Ese clima duró hasta el covid”, explica.
Numerosos países, en particular escandinavos, registran tasas de vacunación excelentes, sin forzar a sus respectivas poblaciones. Pero ¿esa libre elección es causa o consecuencia de la disposición de cada ciudadano a vacunarse?
Con la introducción de pasaportes sanitarios, el debate entra en otra dimensión. No se obliga a los ciudadanos a vacunarse, pero sin ese documento, su vida diaria se vuelve enormemente complicada.
“Hay una diferencia de fondo”, indica el historiador francés Laurent-Henri Vignaud, especialista en vacunación. “En un caso es ‘el Estado protector asume sus responsabilidades y te dice lo que tienes que hacer’”.
“En el otro extremo es ‘haz lo que quieras, pero en función de tu elección, podrás participar completamente en la vida social o no’”, concluye.