Marco Rubio aseguró este miércoles en Atenas que Irán ha perdido el control del estrecho de Ormuz, mientras la Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que mantiene el dominio del paso marítimo y anticipó nuevas restricciones contra rutas utilizadas para exportar petróleo.
El secretario de Estado de Estados Unidos afirmó que la circulación de crudo por Ormuz está cerca de los niveles registrados antes de la guerra. “El estrecho de Ormuz está abierto, ahora sale casi la misma cantidad de petróleo de antes (del conflicto), así que han perdido por completo el control del estrecho”, declaró junto al ministro de Exteriores griego, Yorgos Yerapetritis.
Las cifras disponibles reflejan una recuperación parcial de los envíos. Datos de la consultora marítima Kpler, compartidos el lunes con la agencia de noticias EFE, indican que en septiembre salieron por el estrecho unos 17 millones de barriles diarios, frente al promedio de 18 millones que se registró en 2025, antes del inicio de la guerra el 28 de febrero.
Irán amenazó con clausurar rutas alternativas
La versión iraní difiere de la posición estadounidense. El general Mohamad Reza Naqdi, asesor del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, afirmó que Teherán bloqueará las “rutas ilegales” que aún permiten la salida de crudo.
“Pronto se bloquearán algunas de las pocas rutas que se han creado mediante explosiones y la destrucción de algunos de los pasos rocosos en el estrecho de Ormuz”, señaló Naqdi, según la agencia Tasnim.
El militar sostuvo que el estrecho continúa cerrado y que las fuerzas iraníes tienen un “control total” del área. Sin embargo, reconoció que persiste la exportación de un volumen “pequeño” de petróleo mediante transferencias entre embarcaciones de menor tamaño y petroleros.
El alza de los envíos se produjo pese a los incidentes contra barcos en la zona. La agencia británica United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) contabilizó 12 ataques contra petroleros desde el 29 de septiembre. La Guardia Revolucionaria no se atribuyó esas acciones, aunque la semana pasada afirmó que Estados Unidos no respondía a las agresiones diarias contra embarcaciones en Ormuz.
Irán declaró el cierre del estrecho al comienzo de la guerra y convirtió esa medida en uno de sus instrumentos de presión. Washington, por su parte, respondió con un cerco naval sobre puertos y buques iraníes.
Washington condicionó un acuerdo al fin del programa nuclear iraní
Rubio sostuvo que Teherán dejó pasar oportunidades para negociar con Estados Unidos sobre su programa nuclear y advirtió que la economía iraní se dirige hacia una situación “que muy pocos países del mundo han vivido”.
El secretario de Estado insistió en que cualquier entendimiento para poner fin al conflicto debe asegurar que Irán no alcance capacidad nuclear militar. “Irán no puede tener un arma nuclear. Punto y fin de la historia. Nunca van a tener un programa nuclear”, enfatizó.
Además, argumentó que el objetivo de las autoridades iraníes era construir una capacidad convencional de tal dimensión que les permitiera ser intocables y, posteriormente, amenazar con la “aniquilación” a los países de Medio Oriente.







