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Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
José Luis Rodríguez Zapatero llamó directamente a Plus Ultra el 30 de abril de 2020 para ofrecer su ayuda a la aerolínea cuando buscaba financiación pública para evitar su caída. Así lo ha ratificado ante la Audiencia Nacional Julio Martínez Sola, expresidente y cofundador de la compañía, que ha declarado este lunes ante el juez José Luis Calama (Plus Ultra reconocerá que Zapatero participó en el rescate).
Según su relato, recibió una llamada desde un número oculto que resultó ser de Zapatero. La conversación duró unos diez minutos y, durante ella, el expresidente del Gobierno le habría comunicado que su intervención podía ser de ayuda y que realizaría las gestiones oportunas. También le indicó que, a partir de ese momento, el contacto se mantendría con Julio Martínez Martínez, empresario de su confianza.
La declaración sitúa así a Zapatero en el origen de las gestiones que posteriormente condujeron a la búsqueda del rescate de Plus Ultra. Martínez Sola ha mantenido ante el juez que el empresario Julio Martínez Martínez actuó como interlocutor en ese proceso y que la compañía terminó pactando con él una compensación vinculada a la obtención de la financiación pública.
En concreto, Plus Ultra habría acordado pagar un 1% de los 53 millones de euros concedidos por el Estado, alrededor de 530.000 euros. Además, la aerolínea suscribió un contrato de asesoramiento con Análisis Relevante, sociedad vinculada a Martínez Martínez, por 5.000 euros mensuales.
El rescate fue aprobado finalmente en 2021 a través del fondo de apoyo a la solvencia de empresas estratégicas de la SEPI. Zapatero permanece investigado por un presunto delito de tráfico de influencias y ha negado haber intervenido para favorecer a Plus Ultra (Zapatero niega ante el juez haber intervenido en el rescate de Plus Ultra).
El proceso continuará este martes con la declaración del exconsejero delegado de Plus Ultra, Roberto Roselli, que también ha señalado previamente la existencia de pagos relacionados con la supuesta mediación. Además, el juez mantiene otras líneas de investigación sobre la operación de rescate y está pendiente de nuevos informes policiales antes de decidir los siguientes pasos de la instrucción.
El expresidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola. (Reuters)
El presidente de Plus Ultra, Julio Martinez Sola, ha confirmado en su declaración este lunes como investigado en el caso Plus Ultra de la Audiencia Nacional que habló en abril de 2020 con el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en el momento en que buscaba financiación para la compañía aérea y entendió que para que el expresidente les ayudara a conseguir un rescate público, debían pagarle una comisión de éxito.
Dicha comisión se cifró en medio millón de euros, el 1% de la ayuda pública de 53 millones a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) que finalmente recibió la compañía en marzo de 2021, y se pagó a Julio Martínez Martínez, amigo del expresidente y a quien la cúpula de Plus Ultra siempre identificó como su intermediario.
Sola ha afirmado ante el juez instructor José Luis Calama, según trasladan fuentes jurídicas, que siempre entendió que Julio Martínez Martínez hablaba en nombre de Zapatero.
La compañía, según ha relatado Sola, acudió a la vía del político socialista porque así lo recomendó el director financiero de la aerolínea, Rodolfo Reyes, cuando se encontraba en una situación financiera difícil.
Como primera vía, intentaron que Zapatero les facilitara contactos para conseguir una ayuda del Instituto del Crédito Oficial (ICO).
El juez que investiga en España el caso Plus Ultra, que salpicó al expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, pidió un «exhaustivo» informe sobre los cambios accionariales en esa aerolínea española a partir de 2017, año en el que ingresó capital venezolano.
Plus Ultra está siendo investigada en relación a un préstamo estatal para su rescate y una supuesta trama de tráfico de influencias en la que se habría intervenido Rodríguez Zapatero.
La Fiscalía requiere esa investigación con el objetivo de analizar el «eventual impacto» de esa circunstancia «en la propia consideración de la aerolínea al solicitar ayuda pública» en 2021, igual que otras empresas del sector como consecuencia de la pandemia, según el escrito de la fiscala del caso, Elena Lorente, al magistrado de la Audiencia Nacional, al que tuvo acceso EFE.
En ese escrito, la fiscala recuerda que la aerolínea se constituyó en 2011 con Julio Martínez Sola y Fernando González Enfedaque como socios fundadores, y que posteriormente hubo «diversos cambios accionariales, particularmente significativos a partir de 2017 en que entran en el capital social y en los órganos de gestión personas de origen venezolano», según reflejó ya en 2025 un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) de la Policía Nacional.
Después de más de un año de investigación, en diciembre de 2025 Martínez Sola y Roselli fueron detenidos por la UDEF y posteriormente puestos en libertad, pero la semana pasada Martinez Sola dimitió como presidente de la aerolínea.
«El acceso del capital venezolano a la sociedad española Plus Ultra -añade- se produjo a través de diversas escrituras públicas, como se menciona en el referido informe de la UDEF, cuyo alcance y eventual impacto (…) debe ser objeto de análisis», señala el documento de la fiscala.
Rodríguez Zapatero negó al juez el pasado 17 de junio pasado haber ejercido influencia para favorecer a la aerolínea Plus Ultra en la concesión del préstamo público de 53 millones de euros para el rescate de la compañía y rechazó que se comunicara con nadie de la misma.
Está investigado por sospechas de tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental.
La relación del caso con Venezuela salió a la luz porque, según la querella de la Fiscalía, la aerolínea aparece como «firmante y beneficiaria» de unos presuntos contratos de préstamo con tres sociedades dedicadas a blanquear dinero procedente de malversación de fondos de funcionarios venezolanos.
El juez de la Audiencia Nacional española José Luis Calama autorizó a la Policía a reclamar a las entidades bancarias información sobre varias cuentas a nombre del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, sus hijas y su secretaria, María Gertrudis Alcázar, en el marco de la investigación del caso del rescate de la aerolínea Plus Ultra.
En un auto al que tuvo acceso EFE este miércoles, el juez da orden de recabar los movimientos realizados en decenas de cuentas de más de diez entidades bancarias desde el 1 de enero de 2020 por Rodríguez Zapatero, sus hijas, el empresario Julio Martínez y varias empresas del entorno societario de este.
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía pretende cruzar esos datos con los movimientos que ha detectado y que apuntan a posibles transferencias de cientos de miles de euros a Zapatero y sus hijas en lo que los investigadores sospechan que constituye una trama de tráfico de influencias.
El juez José Luis Calama investiga a Zapatero por presuntamente liderar una trama de tráfico de influencias para favorecer a la aerolínea Plus Ultra a cambio de beneficios económicos, en un caso que se ha ampliado por el hallazgo de unas joyas valoradas en 1,3 millones de euros en una caja fuerte en su oficina o por intermediaciones en Bolivia o Venezuela.
“Una estructura organizada y estable”
El juez Calama aprecia indicios de la existencia de “una estructura organizada y estable, dirigida por José Luis Rodríguez Zapatero, orientada al ejercicio de influencias ilícitas en favor de determinados clientes”, entre los que cita Plus Ultra, Inteligencia Prospectiva y Softgestor.
Esas empresas retribuirían tales servicios mediante “contratos de asesoría simulados”, permitiendo justificar pagos cuyo destinatario real sería José Luis Rodríguez Zapatero y la sociedad Whathefav, administrada por sus hijas, Alba y Laura.
Una operativa que se articularía a través del entramado societario controlado por Julio Martínez Martínez, “quien no se limita a canalizar fondos, sino que actúa como persona de confianza de José Luis Rodríguez Zapatero, interlocutor directo con los clientes y gestor funcional de la red”.
La información obtenida por la UDEF indica que Zapatero habría recibido 490.780 euros desde Análisis Relevante, empresa de Martínez, entre 2020 y 2025, “además de un volumen muy superior de transferencias justificadas mediante supuestos servicios profesionales ?conferencias, mediación, asesoramiento estratégico, análisis geopolítico? procedentes de diversas sociedades”.
Una de las cuentas de Zapatero en el Banco Santander podría funcionar como receptora de fondos, que eran redistribuidos inmediatamente a otras cuentas del mismo titular. Desde una de ellas se canceló anticipadamente un préstamo hipotecario de 500.000 euros mediante transferencia de 498.000 euros, tras la adquisición de un inmueble por 580.000 euros.
El expresidente del Ejecutivo español José Luis Rodríguez Zapatero aseguró este jueves, en su primera entrevista desde que fue imputado judicialmente, que no habló con nadie del Gobierno sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra, defendió de nuevo su inocencia y que las joyas encontradas en su caja fuerte fueron «un regalo de cortesía personal».
«No hablé con nadie, ni de la SEPI ni del Gobierno ni de ninguna autoridad pública; no es que no influyera, es que no hablé con nadie del rescate de Plus Ultra», dijo en una entrevista este jueves en la televisión pública española (TVE) Zapatero, primer presidente de la historia reciente de España imputado en un caso de corrupción por siete delitos relacionados con el tráfico de influencias, el blanqueo de capitales y pertenencia a una organización criminal.
El expresidente socialista desmintió así lo dicho por el empresario Julio Martínez en su escrito presentado este lunes al juez del caso en el que alegó que Zapatero estaba «puntualmente informado» de «todos los pasos que se iban dando» en el préstamo público de 53 millones de euros que la aerolínea Plus Ultra obtuvo en 2021 con motivo de la crisis de la pandemia.
Rodríguez Zapatero se defendió en la entrevista alegando que su trabajo en la empresa de Martínez, Análisis Relevante, era de mera consultoría aunque no negó que tenía una «amistad de hace años» con el empresario, también imputado en el caso.
«Todo mi trabajo en Análisis Relevante fue de consultoría, de asesoramiento (…) nunca tuve intención ni participé en ninguna sociedad ni firmé ningún contrato con ninguno de los clientes; eso es evidente», subrayó el presidente, quien también negó que haya participado u ordenado la creación de ninguna sociedad off-shore, como también se le acusa.
El juez José Luis Calama investiga a Zapatero por presuntamente liderar una trama de tráfico de influencias para favorecer a la aerolínea Plus Ultra a cambio de beneficios económicos, en un caso que se ha ampliado por el hallazgo de más hechos como los de unas joyas valoradas por 1,3 millones de euros en una caja fuerte en su oficina o por intermediaciones en Bolivia o Venezuela.
Las joyas, un regalo personal El expresidente del Gobierno español también se pronunció por primera vez sobre las más de 100 joyas de zafiros y diamantes encontradas en su caja fuerte, un asunto que eludió en su declaración ante el juez, asegurando que fueron un «regalo de cortesía personal» que recibió hace muchos años de un país que no reveló.
«Es un regalo de cortesía, personal, de hace muchos años, y tengo que ser muy prudente porque quiero que sea ante la justicia cuando se especifique el origen y lo que ha sucedido, pero lo voy a decir: ni tenían uso ni destino, ni hemos pensado en ellas ni en el valor que ahora se les ha atribuido», explicó.
Zapatero aseguró que incluso se habían llegado a olvidar de las joyas, que llevaban «muchísimos años» con ellos y estaban con las joyas de su familia.
«En absoluto quise defraudar y lo voy a sustanciar de manera adecuada. Pero insisto en lo último que pensábamos nosotros es en el valor patrimonial; lo teníamos ahí como un regalo de cortesía personal sin uso ni destino», insistió.
Hoy reiteró que dará todas las respuestas oportunas y «extremos posibles» al magistrado pero quiso dejar claro que la tasación que consta en las actuaciones abiertas -una pieza separada en la que está investigado por contrabando y delito fiscal- será sometida «a contradicción» con un nuevo análisis pericial.
Apoyo de su partido Tras la entrevista, el gobernante PSOE volvió a reiterar su apoyo al expresidente y exigió, una vez más, que se respete la presunción de inocencia.
Los socialistas han apuntado que el partido «mantiene exactamente la misma posición que ha defendido desde el primer día»: «Respeto absoluto al procedimiento judicial y defensa de la presunción de inocencia».
Durante la entrevista, Rodríguez Zapatero agradeció el apoyo recibido por parte del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez.
Julio Martínez Martínez, amigo y “testaferro” de José Luis Rodríguez Zapatero, declarará que el expresidente del Gobierno intermedió y cobró para favorecer el rescate de Plus Ultra. Hará lo propio el presidente y máximo accionista de la aerolínea, Julio Martínez Sola, que corroborará esa versión en un escrito que remitirá en los próximos días a la Audiencia Nacional (Zapatero niega ante el juez haber intervenido en el rescate de Plus Ultra).
Según revela El Español, Martínez Martínez admitirá ante el juez José Luis Calama que él fue el instrumento utilizado por Zapatero para cobrar la comisión por intermediar en la concesión de la ayuda pública de 53 millones de euros a la compañía.
De este modo, ambos investigados tienen intención de colaborar con la justicia reconociendo la participación del expresidente del Gobierno, lo que complicará aún más la ya de por sí difícil situación que atraviesa Zapatero, imputado por delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales, organización criminal y falsedad documental, así como por presuntos delitos contra la Hacienda Pública.
Calama cifra en 1,95 millones de euros las posibles comisiones irregulares que Zapatero y su entorno, incluidas sus hijas Alba y Laura, habrían cobrado por diferentes actividades.
Según El Español, Martínez Sola reconocerá que los wasaps sobre Zapatero encontrados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Guardia Civil se deben a que sabía de la intermediación del expresidente en el rescate. "Sí, bro. Nuestro pana Zapatero está detrás", reza uno de los mensajes intervenidos, que fue escrito en julio de 2020 por Rodolfo Reyes, venezolano y accionista de Plus Ultra.
El empresario Julio Martínez ante la comisión de investigación del ‘caso Koldo’ el pasado 9 de abril. EUROPA PRESS
El empresario Julio Martínez Martínez oculta casi un millón de euros en cuentas bancarias en Miami. El investigado en el caso Plus Ultra dispone de fondos en Estados Unidos que no habían sido localizados hasta el momento por los investigadores y que se suman a los más de 300.000 euros intervenidos en efectivo en su domicilio por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) que él mismo reconoció que no había declarado a Hacienda.
Martínez, amigo personal y pagador del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, dejó constancia de la existencia de estos depósitos en las comunicaciones confiscadas durante el registro de sus inmuebles el pasado mes de diciembre.
Según ha podido saber EL MUNDO, entre los correos almacenados en sus dispositivos electrónicos figuran referencias y órdenes bancarias en relación con estos nuevos depósitos, que se han estado nutriendo de dinero de origen hasta ahora desconocido. Las cuentas tienen una antigüedad de más de una década y continúan plenamente activas.
El Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional mantiene todavía en secreto la investigación que gravita en torno a la aerolínea española de capital venezolano Plus Ultra y en la que ya advierte la comisión por parte de la cúpula de la compañía y de asesores externos de la misma como Martínez la comisión de los delitos de apropiación indebida, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Tal y como desveló en exclusiva este periódico, Martínez se sitúa en el epicentro de esta trama tras cobrar de la compañía aérea como conseguidor ante el Régimen de Nicolás Maduro y desviar más de 450.000 euros al ex presidente Zapatero en concepto de supuestas asesorías geopolíticas. Asimismo, el empresario alicantino, con quien salía a correr habitualmente el histórico líder socialista, también pagó 200.000 euros más a las hijas de Zapatero por labores de marketing que también están siendo rastreadas.
La investigación judicial intenta determinar en estos momentos si estas operaciones, canalizadas a través de la sociedad Análisis Relevante de Martínez, responden a trabajos reales o se trata del cobro de comisiones a cambio de favores ante diferentes autoridades.
En este punto sobrevuela el rescate de Plus Ultra por parte del Gobierno de Pedro Sánchez después de que la aerolínea encargara a este empresario que realizara gestiones para lograrlo a cambio de una comisión de un 1%.
Así lo refleja un documento que también obraba en poder de Julio Martínez en el momento de su detención y del que, sin embargo, fuentes próximas a los principales implicados aseguran que no llegó a materializarse.
De manera paralela, durante los últimos meses tanto el ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, como el empresario Víctor de Aldama han asegurado que Zapatero jugó un papel decisivo para lograr el rescate público de 53 millones de euros, extremo que niega con rotundidad el ex jefe del Ejecutivo español. Rodríguez Zapatero arguye que jamás llevó a cabo intervención alguna ante funcionarios o altos cargos vinculados a este proceso y que las acusaciones son falsas.
La conectividad aérea internacional de Venezuela ha aumentado 33,05%, al pasar de 118 vuelos semanales en marzo a un total de 157 en mayo, de acuerdo con datos de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV).
Mientras tanto, el flujo de vuelos a destinos nacionales ha subido 27,08%, al pasar de 421 vuelos semanales en marzo a 535 desplazamientos en mayo. Solo en el último mes, se han abierto 113 rutas nacionales, lo que se puede calificar como un crecimiento fuerte del mercado.
En cuanto a destinos internacionales, el más activo es Bogotá con 41 vuelos semanales, seguido de Panamá con 25. Más atrás están Madrid con 17 vuelos y Miami con un total de 14. Operadores turísticos optimistas proyectan que el número de desplazamientos a destinos de Estados Unidos se duplicará en lo que resta de año.
En el plano nacional, la ruta más servida es Porlamar con 54 vuelos semanales, seguida de Los Roques con 43, según la data de la ALAV.
Más atrás siguen Puerto Ordaz con 38 vuelos, Maracaibo con 33 y, finalmente, Barcelona con 18 desplazamientos semanales.
De los 535 vuelos nacionales, 255 se mueven en rutas regionales y 280 operan desde el Aeropuerto «Simón Bolívar» de Maiquetía.
Líneas aéreas operativas
En el mercado venezolano, actualmente operan ocho líneas aéreas nacionales: Aeropostal, Avior Airlines, Estelar, Conviasa, Laser Airlines, Rutaca, Turpial Airlines y Venezolana.
Por su parte, 11 líneas aéreas internacionales sirven a destinos en Venezuela: American Airlines, Avianca, AirEuropa, Copa Airlines, GOL, Iberia, Latam Airlines, PlusUltra, Air Portugal, Turkish Airlines y Wingo.
Luego de los sucesos del pasado 3 de enero, el mercado aeronáutico ha ido recuperándose, pero no de la manera que se esperaba. Analistas especializados esperan que el número de vuelos internacionales aumente de manera más acelerada en el segundo semestre.
Pedro Sánchez entre Pedro Saura y José Luis Ábalos.V. J. BLANCOGTRES
Las conversaciones de WhatsApp entre José Luis Ábalos y Pedro Saura sobre el rescate de la aerolínea española con capital venezolano Plus Ultra cuando eran ministro de Transportes y secretario de Estado demuestran su rechazo a la operación, así como su firme voluntad de revertirla. La conversación clave, a la que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO, se produjo el 24 de marzo de 2021. Ese día, varios medios publicaron el contenido del informe de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa), dependiente de Transportes, sobre el rescate a la compañía aérea, a la que se otorgaron 53 millones públicos.
Por Esteban Urreiztieta / Juanma Lamet / elmundo.es
La filtración de este documento, que formó parte del expediente para que el consejo gestor de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), perteneciente al Ministerio de Hacienda, aprobara la inyección de fondos públicos, desató la inmediata indignación de Ábalos y Saura al advertir que se intentaba desde el propio Gobierno trasladarle toda la responsabilidad de la operación.
Su cabreo se fundamentaba, además, en que el ministro había negado públicamente días antes que hubiera intervenido en el controvertido rescate de la aerolínea. «La verdad es que el Ministerio no ha tenido nada que ver, por lo tanto no puedo dar muchas explicaciones», había declarado Ábalos, refiriéndose con desdén a la compañía dejando claro que no sabía siquiera su nombre exacto: «Plus Ultra creo que se llama». Al tiempo que puntualizó que era una compañía «muy pequeña». Junto al referido informe de Aesa se emitieron otros dos externos por parte de DC Advisory y de Deloitte.
A las 8.42 horas el ministro escribió a su mano derecha pidiéndole explicaciones por la publicación del referido informe. «¿Quién ha filtrado el informe de Aesa?», requirió un enfurecido Ábalos a Saura. «Tiene que haber sido Economía o Hacienda», le respondió el secretario de Estado de forma automática. A lo que el ministro puntualizó: «Todo indica que Economía quiere salvarse».
Una hora después, y tras meditar lo sucedido, el secretario de Estado planteó a su jefe abortar el préstamo millonario a la compañía cuyos máximos directivos fueron detenidos el pasado mes de diciembre acusados de blanquear capitales utilizando precisamente los fondos del rescate público. «No sé cómo lo ves, mi opinión es que le deberías decir al presidente que tienen que suspender y revertir el acuerdo de Plus Ultra», le indicó. A lo que añadió a renglón seguido: «Y, dos, que la Sepi está fuera de control«.
Apenas 20 minutos después Ábalos replicó a Saura que no estaba dispuesto a hacer saltar por los aires la operación porque automáticamente iba a provocar un enfrentamiento con María Jesús Montero, al frente entonces del ministerio que había articulado la ayuda, y que la había justificado diciendo que era «una empresa estratégica». «Eso es indisponerme con Hacienda», zanjó Ábalos.
Ambos conversaron por WhatsApp a lo largo del día sobre este asunto y la posición que debían adoptar sobre el rescate y sus comunicaciones concluyeron trasladando toda la responsabilidad a Montero en este episodio. A su vez, auguraron que, como finalmente ocurrió, el caso acabaría en los tribunales. «La Sepi dice que fue fundamental un informe de seguridad aérea para un fondo de rescate empresarial que tiene como objetivo salvar a empresas estratégicas y que hay que evaluar si pueden devolver la ayuda», expuso Saura. «Apaga y vámonos», añadió, «si este es el argumento ante un juzgado lo tienen mal».
Al mismo tiempo, subrayó que la única cuestión relevante en la tramitación del expediente de salvación de Plus Ultra pasaba por determinar «si la empresa puede devolver las ayudas» y que, por lo tanto, la opinión de Transportes resultaba accesoria. De ahí que añadiera a Ábalos que todo aquel que considerara clave el pronunciamiento de Aesa estaba guiado por una «animadversión política».
En esta misma línea, Transportes declaró a lo largo de esa misma jornada a este periódico que «Aesa hace informes de forma habitual de las aerolíneas porque está dentro de sus competencias de inspección y supervisión. Analiza las cuentas desde el punto de la seguridad aérea, no desde el punto de vista estratégico». «Nosotros tratamos de la situación de conectividad y de la movilidad, pero no de la situación de las empresas», también dejó claro en público Ábalos.
Sin embargo, otras fuentes gubernamentales de la época aseguran que el único Ministerio que aportó informes favorables al rescate de Plus Ultra fue el de Transportes y no sólo con el de Aesa, sino el de la Dirección General de Transportes, como publicó EL MUNDO. Sin ellos, no se habría aprobado la ayuda, porque evaluaban la importancia de la aerolínea para España y su solvencia para volar.