Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
Mostrando las entradas con la etiqueta Esequibo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Esequibo. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 18, 2025

Venezuela presenta contramemoria sin reconocer a la CIJ: ¿qué sigue en el juicio por el Esequibo?



Venezuela entregó a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), este 11 de agosto, la documentación que prueba sus derechos sobre el territorio Esequibo, zona de 159.542 kilómetros cuadrados en disputa con Guyana desde hace 125 años. 

Pero a la par de que la comisión presidencial para la defensa de la Guayana Esequiba entregara, según la vicepresidenta Delcy Rodríguez, 50 tomos con los alegatos escritos y las pruebas, la administración de Nicolás Maduro no solo volvió a enfatizar que no reconoce la jurisdicción de la CIJ para decidir sobre la controversia territorial, sino que advirtió que una sentencia que perjudique los intereses del Estado venezolano no será acatada. 

“Venezuela ha dicho que no va a acatar las normas, pero en el juicio ha seguido todo lo que se afirma. Sin embargo, el Gobierno de Venezuela tampoco acató la orden preliminar de la CIJ sobre que no se hicieran elecciones referidas al territorio Esequibo.  En todo caso, los países siempre dicen esto, pero las decisiones de la CIJ se llevan al Consejo de Seguridad si no son cumplidas. En este momento Guyana es miembro del Consejo de Seguridad, pero lo dejará este diciembre”, explicó el abogado experto en derecho internacional, Juan Sainz Borgo.

En declaraciones a #LaHoradeVenezuela, el profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) indicó que cruzado el puente de un eventual desconocimiento de Venezuela a una sentencia de la Corte, estaría por verse qué ocurre en el Consejo de Seguridad, puesto que el gobierno guyanés ha venido haciendo un trabajo ante un probable desacato de Venezuela.

También recordó que Venezuela no ha pagado sus cuotas en la ONU y no tiene derecho al voto. 

En diciembre de 2023, pese a la protesta de Guyana y la petición de la CIJ de abstenerse de realizar cualquier acción que empeore la disputa territorial, el chavismo promovió un referendo popular con el que se aprobó el apoyo de todas las medidas de Miraflores para recuperar el Esequibo, el desconocimiento a la jurisdicción de la CIJ y la creación del estado Guayana Esequiba

Luego, incluyó al nuevo estado Guayana Esequiba en las elecciones regionales y parlamentarias del 25 de mayo, en las que se escogió a un gobernador que despacha en territorio venezolano (Tumeremo, estado Bolívar), un Consejo Legislativo con ocho diputados y seis diputados de la Asamblea Nacional (AN). Esto ocurrió pese a que la CIJ emitió una medida cautelar (2 de mayo) para impedir los comicios en el territorio Esequibo. 

El investigador del Instituto de Derecho Público de la UCV apunta que el Estado venezolano, por recomendaciones, ha seguido todas las instrucciones de la Corte en el proceso y se ha atenido a los lapsos procesales establecido en un calendario votado, aprobado y comunicado a las partes del juicio. 

“En el caso de la Guayana Esequiba, la CIJ publicó el 14 de junio del año pasado el calendario que decía que Guyana debía presentar la respuesta a la contestación de la demanda de Venezuela antes del 9 de diciembre de 2024 (llamado réplica) y Venezuela debía responder este escrito, que se llama duplica, antes del 11 de agosto de 2025 y así lo hizo”, dijo el abogado.

¿Qué sigue? 

Guyana tiene el deber de cumplir sus obligaciones internacionales y sentarse pacíficamente a hablar con Venezuela sin usar la fuerza y sin pedir intervención de potencias extranjeras con el interés de apropiarse de recursos naturales”,  instó la vicepresidenta Delcy Rodríguez. 

Este 12 de agosto, el canciller de Guyana, Hugh Todd, declaró que su país está comprometido a resolver la controversia fronteriza con Venezuela por la región del Esequibo «de forma pacífica y conforme al derecho internacional». 

Luego de presentar la contramemoria o duplica, de acuerdo con Sainz Borgo, la Corte se reúne, examina los recaudos presentados y fija una fecha para pronunciar sentencia, la cual estima, debería producirse para dentro de un año. 

“Qué puede decidir la Corte: Si es válido el Laudo o no. Eso es clave. A partir de allí se abrirá un gran número de preguntas: ¿Es válido el límite terrestre actual o no?  En todo caso, se abre entonces la delimitación marina y submarina que es la que más preocupa a Guyana por las explotaciones petroleras y a Venezuela por lo mismo, más la entrada al Orinoco. El tema es que el país no sabe que se contestó (la comisión presidencial a la CIJ), no se consultó a los especialistas, no se abrió un debate sobre la respuesta de Venezuela ni como llevar el caso. Así que para el país la decisión será una sorpresa”, criticó el jurista. 

Guyana defiende el Laudo Arbitral de 1899, el que definió la actual frontera y apuesta por resolver el conflicto territorial a través del proceso abierto en la CIJ. Venezuela, en cambio, declaró nulo el Laudo y se aferra al Acuerdo de Ginebra de 1966, que determinó crear una comisión para resolver la histórica controversia, lo cual no ha llegado a materializarse. 

El reclamo histórico, de más de 100 años sobre el Esequibo, se ahondó entre Venezuela y Guyana después de que este último aprobó la exploración de petróleo en un mar pendiente por delimitar que considera como suyo. Ante esto, elevó en 2018 ante la CIJ, una solicitud para validar el Laudo Arbitral de París que despojó a Venezuela del Esequibo a finales del siglo XIX.

Delcy Rodríguez señaló que es una maniobra del vecino país para despojar a Venezuela de sus recursos.

Para el jurista, la controversia territorial aún no está cerca de resolverse. “Apenas estamos comenzando. La decisión de la CIJ lo que hará es brindar la certeza jurídica que no hemos tenido en 125 años. A partir de ahora, y especialmente después del Convenio de Ginebra que ratificó que Venezuela planteaba una disputa, sabremos los próximos pasos. Pero en cualquier caso, cualquier decisión, abrirá una nueva fase de determinación de límites para el futuro”, subrayó.

martes, agosto 12, 2025

Maduro cree que un "milagro" recuperará el Esequibo: "lo vamos a ver más temprano que tarde"


Cortesía

Nicolás Maduro reiteró este lunes que «más temprano que tarde» el país suramericano recuperará el Esequibo, un territorio de casi 160.000 kilómetros cuadrados, rico en yacimientos y minerales, que disputa con Guyana desde hace más de un siglo.

lapatilla.com

«El milagro de la recuperación completa del Esequibo lo vamos a ver más temprano que tarde, haga la maniobra que haga la ExxonMobil, el imperialismo y la Corte Internacional (de Justicia, CIJ)», expresó Maduro en su programa semanal, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

El líder chavista reiteró que no reconocerá la sentencia del caso que dirime, a petición de Guyana, la CIJ sobre el Esequibo, tal como comunicó este lunes Delcy Rodríguez, luego de entregar un nuevo documento a este organismo que contiene, según dijo el Ejecutivo venezolano, la «verdad histórica» de los derechos de la nación petrolera sobre esta zona.

«Nosotros no reconocemos ese juicio, no reconocemos ninguna decisión que salga de ahí. Es espuria, va contra los reglamentos de la propia Corte Internacional de Justicia», ratificó Maduro.

Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva, Rodríguez, en una declaración leída ante los medios de comunicación, informó que representantes del Estado venezolano entregaron una serie de documentos a la CIJ que contienen, aseguró, pruebas «más que suficientes» de un «pretendido» despojo de lo que Caracas reclama como parte de su territorio.

Rodríguez indicó que en el escrito queda «plenamente demostrado» que el Acuerdo de Ginebra, firmado en 1966, es el único documento legal que «obliga a Venezuela y Guyana a la resolución de la controversia territorial, mediante un arreglo práctico, satisfactorio y aceptable para ambas partes».

Las diferencias por los límites fronterizos en torno al Esequibo comenzaron con el Laudo Arbitral de París de 1899, que dio la soberanía del territorio a la entonces Guyana Británica.

Venezuela declaró nulo décadas después ese fallo y firmó con Reino Unido el Acuerdo de Ginebra, que determinó crear una comisión para resolver la histórica controversia, lo que no se llegó a materializar.

Guyana, que se basa en el laudo arbitral de 1899, apuesta por resolver el conflicto territorial a través del proceso abierto en la CIJ.

En mayo pasado, el chavismo celebró las elecciones regionales y parlamentarias en las que escogió un gobernador para la Guayana Esequiba, como el país suramericano llama a la zona disputada y que considera ahora su estado número 24.

Con información de EFE

https://lapatilla.com/

lunes, agosto 11, 2025

Abraham Gómez R.: Guyana debe probar, en juicio esta semana, cómo llegó a ocupar la zona controvertida



Ya resulta reiterado que en cualquier evento internacional al cual se presenta alguna delegación guyanesa; o donde se alude la contención sobre el Esequibo, los diplomáticos de la contraparte nos exponen al escarnio público como un país avaro, potencialmente rico que pretende despojarlos de “su nación”.

No nos causa extrañeza el modo cómo la cancillería de ese país tuerce los elementos históricos y jurídicos que irrefutablemente han favorecido siempre a Venezuela.

Por ejemplo, con   descaro se atreven a decir que España dejó de tener soberanía sobre el área en discusión, luego de concederles a los holandeses todo ese territorio. Sin especificar, a qué se refieren cuando señalan “todo ese territorio”.

Frase sumamente infeliz e irresponsable.

Las argumentaciones que han venido utilizando en los medios, en las redes y en eventos mundiales   son falsas y mal intencionadas; por cuanto, una vez que España otorga la independencia a las Provincias Unidas de los Países Bajos, después del Tratado de Münster de 1648, le reconoce las posesiones coloniales denominadas: Berbice y Demerara (más nada), conformadas por una franja territorial, bien delimitada, que va desde la margen derecha del río Esequibo hasta el borde izquierdo del río Corentyne. Menos de 50.000 km2.

Testimonios escritos y registrados dan cuenta de lo que aquí exponemos.

Posteriormente, en el año 1814, Holanda le vende, traspasa o arregla con Gran Bretaña esa parte concreta; pero, de modo arbitrario, los ingleses se apoderaron de todo, y trazaron las tramposas Líneas Schomburgk, en 1841, con la aviesa disposición de arrebatarnos la Guayana Esequiba (159.500 km2 ubicados a la margen izquierda del río Esequibo); inclusive, pretendían desgajarnos hasta el Delta del Orinoco y parte del estado Bolívar.

Otro elemento al que debemos prestar plena atención apunta a lo que exponen abiertamente los funcionarios del gobierno guyanés, en comparsa con los representantes de las empresas transnacionales.

Veamos. Han tenido el atrevimiento de divulgar que el Acuerdo de Ginebra de 1966 no los limita a ellos para explorar, explotar y comercializar, directa o indirectamente, con los múltiples recursos de las áreas, terrestres y marítimas correspondientes al Esequibo, porque ellos han “permanecido” en esa zona.

Resulta que – cursando un juicio al respecto-   están obligados, judicialmente,  a probar cómo han llegado a ocupar esa extensión territorial.

Los estamos percibiendo envalentonados; y creen que, en la controversia ya en vía jurisdiccional que sostiene esa nación con Venezuela, la Corte Internacional de Justicia sentenciará a favor de la excolonia británica; y según vociferan, la citada Sala dará por terminado el pleito de la Guayana Esequiba, y decidirá este litigioso asunto como “cosa juzgada”.

Que prueben primero, a partir de este lunes 11 de agosto, con títulos jurídicos, cómo han hecho para instalarse allí.

Que demuestren, con suficiente fundamentación jurídica, cómo hicieron para ocupar esa inmensa extensión territorial.

No nos cansamos de estar denunciando toda esa descarada manipulación.

Hay que salirle al paso a las maniobras y componendas internacionales.

Todo nuestro país está consciente del respeto absoluto y el acatamiento pleno a las normas establecidas en el Derecho Internacional Público.

Nosotros somos, precisamente, los redactores y proponentes del Acuerdo de Ginebra, suscrito el 17 de febrero de 1966, a través cual se busca alcanzar una solución práctica y satisfactoria en la controversia que hemos arrastrado por la conocida zona en conflicto, frente a Guyana, por más de un siglo.

Del mismo modo, tenemos claro que en la proyección marítima que genera tal extensión territorial (en pleito) todavía hay que delimitar. Estamos pendientes en ese aspecto.

La contraparte en el litigio debe saber que la delimitación consiste en determinar los límites de la zona de un Estado, en tanto y en cuanto acto con efecto declarativo, entre los concernidos.

Nunca aceptado, por consiguiente, como un acto constitutivo realizado por una sola parte, que pretenda atribuirse sin más; sin documentos histórico-jurídicos que respalden su decisión unilateral.

En una atribución constitutiva arbitraria de un Estado frente a otro queda obligado a demostrar y probar la propiedad, mediante la confrontación de títulos de soberanía. Que ellos jamás han poseído.

La delimitación permite precisar con exactitud el ámbito espacial perteneciente a cada país limítrofe.

Siendo, como en efecto es, el Acuerdo de Ginebra el único documento con pleno vigor jurídico, en ninguna parte concede a Guyana soberanía sobre el área controvertida; a partir de la cual se creerían con derecho sobre el mar territorial que se vincula con las costas esequibanas.

Menos aún, cuando cursa un juicio, por ante la Corte Internacional de Justicia, al cual deberíamos comparecer, este 11 de agosto, para la fase de pruebas. Reitero, si así lo determina el jefe de Estado; porque es su absoluta atribución constitucional, conforme al artículo (236) de nuestra Carta Magna.

Hasta que no haya una resolución firme por la citada Sala Juzgadora, la Armada venezolana tiene todo el derecho irrenunciable de resguardar nuestra proyección atlántica (mar territorial, zona contigua y zona económica exclusiva) hasta las (200) millas náuticas.

Es una labor permanente de vigilancia, protección y preservación del medio marítimo.

Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua – Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba – Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos – Presidente del Observatorio Regional de Educación Universitaria (OBREU).

https://www.costadelsolfm.org/

sábado, julio 12, 2025

Guayana Esequiba: con un “laudo” que adolece de inanidad jurídica jamás le ganarán a Venezuela Dr. Abraham Gómez R.



Comienzo por celebrar -como lo está haciendo todo el país- que vayamos encontrando certeros puntos de coincidencias entre algunas organizaciones políticas, corrientes oficialistas y de oposición, fundaciones, entidades no gubernamentales, personalidades con fuerza opinática y estudiosos en torno al asunto litigioso de la Guayana Esequiba.

Hay bastante gente adunada en esta causa patriótica.

Estamos apreciando que dirigentes con posiciones irreconciliables para otros muchos aspectos; por lo menos, en lo atinente a la presente contención percibimos univocidad en los contenidos y significados de sus declaraciones. Tales hechos – que se han vuelto reiterativos— nos llenan de contentura y sano orgullo para seguir con esta hermosa tarea de reivindicación venezolanista.

Expreso con plena satisfacción que una inmensa porción de compatriotas coincide conmigo cuando señalo que lo peor que podemos hacer es abrir una innecesaria e inconveniente confrontación política partidista interna, relacionada con este pleito internacional, precisamente en un momento apremiante; cuando nos encontramos concernidos en un serio proceso jurídico, en el Alto Tribunal de La Haya; y  decididos, como estamos, a lograr la restitución   por la séptima parte de nuestro espacio  geográfico, que nos arrebataron de manera alevosa y vil.

Me permito testimoniar que en mi recorrido por varias ciudades (luego de haber aceptado invitaciones para asistir a algunas universidades, congregaciones religiosas, entes culturales y colegios profesionales) con la finalidad de dictar la conferencia titulada: “Guayana Esequiba: litigio histórico y reivindicación en justicia” pude captar el inmenso entusiasmo y solidaridad de muchísima gente dispuesta a aportar sus ideas, conjeturas y posibles alternativas de solución.

Eso es grandioso. Toda nuestra Nación cerrando filas y creando conciencia sobre lo que nos corresponde desplegar hasta alcanzar nuestro objetivo, en el marco de la determinación jurisdiccional que pueda pronunciar la Corte Internacional de Justicia.

Los reclamos que hemos sostenido, desde hace más de un siglo, no están soportados en una malcriadez diplomática, capricho nacional o empecinamiento injustificado.

La Contraparte en el litigio sabe que poseemos bastantes documentos.

La delegación diplomática de la excolonia británica (que tiene meses haciendo cabildeo en La Haya) conoce además que nos encontramos apertrechados con los Justos Títulos, que son en sí mismos pruebas intrínsecas constituidas y – además-  los innumerables elementos cartográficos, en tanto pruebas extrínsecas constituyentes (sometibles a investigación pericial) que avalan la histórica propiedad, incuestionable y de pleno derecho de Venezuela sobre la Guayana Esequiba.

Hasta el día de hoy, Guyana ha basado su demanda (ratificada en dos oportunidades) únicamente en el írrito y nulo Laudo Arbitral de París, del 03 de octubre de 1899.

La causa petendi de la excolonia británica, ante la Sala Juzgadora, es pretender que se nos imponga una decisión sentencial para que admitamos como “válido y vinculante” el precitado   adefesio jurídico de ingrata recordación.

Ha sido un principio de universal aceptación que ningún acto ejercido contrario a derecho pueda proveer derecho; mucho menos generar consecuencias jurídicas, ni revestir carácter para hacerse oponible a nada. Está desprovisto de elementos esenciales para que pueda ser considerado jurídicamente válido. Se le considera de absoluta inanidad jurídica; porque, nunca la trampa sostendrá al derecho ni a la justicia.

Aparte del “laudo” también invocan una supuesta “demarcación del área que aceptó nuestro país en 1905” con la cual la contraparte se regodea en la demanda.

Ambos elementos constituyeron el resultado inaceptable de chantajes, amenazas y extorsión; vale decir, la afamada estrategia del imperio inglés para solucionar controversias.

El Laudo ha estado siempre viciado de nulidad absoluta. Insubsanable. Así entonces, si la contraparte ancla al inexistente Laudo –como probanza — un supuesto trabajo de demarcación; entendemos por lógica, consecuentemente, que la condición de no nacido a la vida jurídica del tal Laudo arrastra – con idéntica calificación– todo cuanto de él se derive y desprenda. La inexistencia del Laudo es al propio tiempo la inexistencia de la inefable demarcación; porque, no es que el Laudo sea anulable, es que es nulo de nulidad absoluta.

El Acuerdo de Ginebra de 1966 señala y sostiene en su artículo primero que el Laudo es nulo e írrito; por tanto, todo lo allí contenido es inexistente.

Tenemos suficientes razones para exponer –categóricamente – la condición de nulidad absoluta del Laudo y la tramposa demarcación.

Entre muchas otras “perlas”, por lo pronto prestemos atención a las siguientes: irrespeto total del pre compromiso arbitral, denominado Consenso de Washington de 1897, sobre todo a lo concerniente a la investigación de los Títulos históricos traslaticios a   las partes y la vulneración al Principio de Prescripción adquisitiva.

De punta a punta hubo un inocultable fraude procesal y legal; como también, una composición irregular y parcialización del tribunal; soborno y corrupción del árbitro (particularmente del prevaricador DeMartens).

Afloraron, en las pocas discusiones, serísimos conflictos de intereses, aparejado a actos de colusión contra Venezuela.

En fin, el nefasto resultado fue la obtención de un laudo concertado con engaño, contrario a la buena fe; cuya decisión se muestra colmada de injusticia evidente.

Una sentencia cargada de incongruencia (ultra petita y ultra vires). Una resolución arbitral sin la más mínima motivación. Un acto inane que no surte efectos jurídicos.

La desvergüenza de la contraparte en este juicio llega al extremo de pedir ante la Corte que le confiera la condición de cosa juzgada a tan ignominiosa decisión.

Dr. Abraham Gómez R.

Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua

Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba

Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela

Presidente del Observatorio Regional de Educación Universitaria (OBREU)

https://primicia.com.ve/

martes, junio 10, 2025

Chavismo informó que la Guayana Esequiba no será incluida en comicios municipales del 27J


lunes, junio 09, 2025

Un informe apunta al narcotráfico como un factor estratégico en el reclamo del Esequibo



El documento publicado por InSight Crime plantea que la disputa por el territorio no solo responde a factores geopolíticos, sino también a su creciente valor estratégico para redes de tráfico de drogas. Nicolás Maduro ha colocado el tema del Esequibo como parte de la agenda política y militar.

Sebastiana Barráez – Infobae

Un informe apunta al narcotráfico como un factor estratégico en el reclamo del régimen de Maduro sobre el Esequibo.

Venezuela sería el puente de la cocaína que sale de Colombia y pasa por el Esequibo, llegando a Guyana, donde los traficantes la utilizan como punto de tránsito hacia los mercados internacionales, lo que explica que en los últimos años, varios países europeos han realizado importantes incautaciones de cocaína vinculadas a Guyana, revela el más reciente informe de InSight Crime. El informe recuenta el hallazgo de autoridades belgas quienes, en 2020, “encontraron 11,5 toneladas de cocaína ocultas en un cargamento de chatarra enviado desde Guyana”. También cuando en marzo 2025, autoridades francesas incautaron 6,3 toneladas a bordo de un buque con bandera guyanesa frente a la costa de África Occidental.

Nicolas Maduro y Guyana

Un clima de violencia por parte de organismos policiales y militares se vivía en Venezuela, luego que el CNE juramenta a Nicolás Maduro en la presidencia ejecutando un golpe de Estado institucional. En un ambiente de terror con miles de detenidos y perseguidos post elecciones, pasó desapercibido para los venezolanos que, el 31 de agosto 2024, soldados y funcionarios antidrogas encontraran 4,4 toneladas de cocaína en una pista de aterrizaje ilegal en el noroeste de Guyana. Para el centro de pensamiento y comunicación InSight Crime, eso representó “más que droga”, fue la demostración que esa remota región del Esequibo en Guyana, la zona que se disputan Venezuela y Guyana, era una ruta de cocaína mucho más importante de lo que se creía.

Irfaan Ali

Irfaan Ali, presidente de Guyana.

La pista clandestina, donde encontraron las más de 4 toneladas del narcótico, está ubicada cerca de un pequeño poblado llamado Matthew’s Ridge, que los investigadores describen a unos 42 kilómetros en línea recta de la frontera con Venezuela, aunque la selva impenetrable hace que solo se pueda acceder por vía aérea”. Los 4 mil kilos 400 de la cocaína encontrada contrastaba con lo que, hasta ese momento se movía en la zona, pues Guyana había logrado incautar “apenas 85 kilos de cocaína en todo 2023 y alrededor de 415 kilos el año anterior, según revela la investigación.

El interés de Maduro

Ese decomiso de 4,4 toneladas de cocaína en el Esequibo en agosto de 2024, es considerado en el informe de InSight Crime “como la señal más clara de que Guyana había empezado a jugar un papel mucho más grande en el tránsito de cocaína” Se refuerza con que, en abril 2025, decomisan más de 200 kilos de cocaína en un operativo “cerca de la frontera con Venezuela”. Un año antes, en marzo 2024, funcionarios de CANU y de la guardia costera incautaron aproximadamente 535 kilos de cocaína de una lancha rápida en la zona centro-norte de Islas del Esequibo-West Demerara.Delcy Rodríguez y Neil Villamizar

La Vicepresidente Delcy Rodríguez en la juramentación del almirante Neil Villamizar como gobernador de la Guayana Esequiba.

No se descarta en la investigación que el interés de Nicolás Maduro por el territorio en reclamación esté sostenido en la “combinación de factores que hacen del Esequibo un territorio atractivo para el narcotráfico”, porque permitiría a “los funcionarios del régimen implicados en el tráfico de drogas” que amplíen sus operaciones. Agrega InSight Crime que “el Esequibo podría ofrecer a Maduro una vía para reforzar el respaldo de sus aliados criminales, así como para reforzar sus reclamos sobre la región”, ante las crecientes presiones económicas y políticas que atraviesa el país caribeño.

La corrupción

El narcotráfico florece rápidamente cuando atrae y utiliza a los sectores más pobres o afectados económicamente para cumplir tareas como el acondicionamiento de las pistas de aterrizaje, el embarco de mercancía, en el transporte como “mulas” e incluso como vigías y alertas en las zonas de cultivo, procesamiento o transporte. Una fuente que el informe identifica solo como alto oficial del gobierno guyanés señala como responsables a redes del narcotráfico de países como VenezuelaColombiaBrasil así como “algunos guyaneses asociados o que están siendo integrados para facilitar los movimientos.


Este sería un tipo de narcosubmarino, explicado con detalles en la gráfica de InSight Crime.

En la investigación de InSight Crime se especifica que la Fuerza de Defensa de Guyana (GDF por sus siglas en inglés) tiene según el gobierno guyanés “4.200 efectivos activos”, incluyendo aéreos y navales, “encargados de la seguridad interna, el patrullaje fronterizo y las operaciones antinarcóticos”. Destaca la investigación que Guyana incrementó “sus inversiones en seguridad ante la creciente amenaza por parte de Venezuela”, a propósito de la escalada diplomática entre ambos países, agravada porque Venezuela realizó un referéndum sobre el Esequibo y designó al excomandante de la Armada, el almirante Neil Jesús Villamizar Sánchez como gobernador y a varios parlamentarios de lo que llama Guayana Esequiba.

Aun así, indica el documento que  los funcionarios desplegados en la región probablemente están expuestos a la corrupción por parte de redes del crimen organizado, ya que lo alejado de la zona hace difícil supervisión del personal, Enfatiza InSight Crime que no existen “casos comprobados de colusión oficial con el narcotráfico en el Esequibo”, si han sido arrestado miembros de la GDF “por estos delitos en otras partes de Guyana.

Nicolás Maduro Alto Mando Militar 6 2024

La Fuerza de Defensa de Guyana enfrenta desafíos de corrupción y supervisión en la lucha contra el narcotráfico.

Aunque los gobiernos guyaneses de las últimas décadas han creado instituciones y leyes para combatir la corrupción, hay múltiples casos en las fuerzas de seguridad que  evidencian la persistente vulnerabilidad del sistema frente al crimen organizado. El informe detalla la entrada de grandes cantidades de cocaína desde Colombia hacia Venezuela, por lo que podría explicar la frecuencia de vuelos no registrados que ingresan al Esequibo desde el oeste, que, según Singh, el jefe antidrogas, le dijo a InSight Crime, que no están seguros de su origen, pero en algunos casos, “los datos de vuelo y los testimonios de los pilotos demuestran que proviene de Venezuela.

Los narcosubmarinos

Aunque los narcosubmarinos han sido usados por el narcotráfico desde hace décadas transportando la cocaína desde Colombia hacia Centroamérica y México, en el 2024 fueron interceptados un número casi récord de narcosubmarinos cruzando los océanos Atlántico y Pacífico, en un cada vez más uso de esta discreta forma de llevar cocaína a mercados internacionales. En informe hace énfasis en que la cocaína ya no tiene a las aduanas como punto recurrente porque tiene la red fluvial del Esequibo y su extensa costa” para que los narcosubmarinos transporten varias toneladas de droga en un solo viaje.

Guayana Esequiba

Redes criminales de Venezuela, Colombia y Brasil operan en el Esequibo, aprovechando la vulnerabilidad de la región.

Recuerdan que en marzo de 2024, autoridades de los Estados Unidos incautaron un narcosubmarino con “2,4 toneladas de cocaína” a 150 millas de Guyana, “que se dirigía hacia España”. En el 2018 otro un semisumergible fue hallado “frente a la costa española”, convirtiéndose en el “primero de su tipo descubierto en Europa, se cree que fue construido en Guyana”.

No es solo en Guyana, sostiene el informe, agregando que los narcosubmarinos “también se fabrican en el noreste de Venezuela, cerca de la frontera con el Esequibo.

Sebastiana Barraez

@SebastianaB

https://www.costadelsolfm.org/

jueves, mayo 22, 2025

Padrino López acusó a Guyana de un presunto plan para «arrebatarle el Esequibo» a Venezuela


Foto: Archivo

El cuestionado ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, denunció este miércoles 21 de mayo la existencia de un «plan deliberado» para, según él, arrebatar a Venezuela el Esequibo, un territorio de casi 160 mil kilómetros cuadrados por el que Caracas mantiene una disputa legal con Guyana.

«Hay un plan deliberado para arrebatarnos el Esequibo por la fuerza y, por supuesto, nosotros vamos a estar vigilantes de los falsos positivos, de las maniobras, de las manipulaciones de la verdad», dijo Padrino López durante el acto de despliegue de los militares que resguardarán los centros electorales y el material para la farsa electoral convocada por el chavismo para el 25 de mayo.

Asimismo, el titular de Defensa se refirió a un comunicado difundido el jueves por Guyana, en el que esa nación comunicó que «hombres armados vestidos de civil» habían atacado a tiros a tropas de su Fuerza de Defensa (GDF, en inglés) cerca del río Cuyuni, próximo a la frontera con Venezuela.

«Ya van dos veces», subrayó, en referencia al incidente ocurrido la semana pasada y otro similar denunciado por el Gobierno guyanés en febrero.

En ese sentido, Padrino López dijo ver un «un acto deliberado» que, consideró, «no se fabrica sino en las paredes del Comando Sur (de Estados Unidos) y de la (Agencia Central de Inteligencia) CIA» para, advirtió, «provocar» a Venezuela y presentarla ante la comunidad internacional como «un Estado agresor».

«No caigamos en provocaciones», pidió Padrino López, quien abogó por que la pugna por el Esquivo sea dirimida definitivamente a través del Acuerdo de Ginebra «para buscar una solución práctica, convenida y consensuada entre las partes».

El pasado viernes 16 de mayo, la Administración de Nicolás Maduro denunció una nueva operación de «falsa bandera» en el río Cuyuni, luego de que la Fuerza de Defensa de Guyana advirtiera sobre tres ataques separados contra sus integrantes.

Los cuestionados comicios del domingo 25 de mayo  incluirán, por primera vez para este país, una elección de 16 cargos para el Esequibo, entre ellos un gobernador, ocho diputados a la Asamblea Nacional (AN) y siete miembros del consejo legislativo regional.

El chavismo insiste en elegir autoridades para una zona que no controla y pese a que tanto la Comunidad del Caribe (Caricom) como la Corte Internacional de Justicia (CIJ), declarada competente para fallar sobre la controversia, han llamado a Caracas a abstenerse de celebrar comicios en el área.

EFE

https://lapatilla.com/

sábado, mayo 10, 2025

Elección de gobernador para el Esequibo ¡Ja… Ja…! Por Adolfo P. Salgueiro


El almirante Neil Villamizar es el candidato del PSUV a la Gobernación del Esequibo

Estas líneas están siendo escritas en el momento en que se acaba de anunciar el nuevo Papa, quien en sus palabras inaugurales nos invitó a pensar en una Iglesia renovada que siga -sin reservas- las enseñanzas del Evangelio, en cuyos textos se resumen los principios cardinales de nuestra cultura judeo-cristiana occidental, de la cual los latinoamericanos somos parte integral.

Deseamos fervientemente que el ejercicio pontifical que se inaugura sea fructífero y razonablemente prolongado,  habida cuenta la discreta edad del cardenal Prevost. 

Como venezolanos deseamos que la nueva gestión papal se enfoque en la reafirmación de una Iglesia cercana a los pobres y que su labor -inevitablemente política también- se conduzca en forma tal que, sin claudicar en los logros obtenidos por Francisco, pueda para los venezolanos servir como factor de cicatrización de la herida que hoy sufrimos por causa de la grieta política que se ha instalado en nuestra sociedad y que Francisco poco ayudó a resolver.

Sin embargo, aun cuando lo anterior sea un acontecimiento extraordinariamente relevante en todo el mundo, lo necesario hoy es colocarnos la cachucha ciudadana para abordar el tratamiento de un tema existencial para nosotros, los venezolanos, cual es el espinoso asunto del Esequibo ante el inminente proceso electoral que se realizará el 25 de los corrientes.

Es natural e inevitable que ese asunto convoque al sentimiento nacionalista y patriótico. Al mismo tiempo, parece prudente anotar algunos hechos y actitudes cuyas consecuencias seguramente repercutirán en nuestro quehacer nacional y también en el relacionamiento con la comunidad internacional, pues su incidencia en el mundo de hoy no puede ser soslayada.

Durante bastantes años, tanto en la actividad docente como en la vida académica y también en el asesoramiento a nuestra Cancillería, hemos estudiado el tema del Esequibo con profundidad y entusiasmo.

A riesgo de ser polémicos invocamos aquel dicho de que “se necesitan dos para bailar tango”. Aun abrazando la validez de las credenciales venezolanas sobre el diferendo, parece necesario tomar en cuenta también las circunstancias jurídicas y políticas que están teniendo lugar hoy.

Para ello es preciso recordar que en el referéndum consultivo de diciembre de 2023 , el inefable señor Amoroso, de cuya acrisolada credibilidad nadie duda, anunció la participación de más de 10 millones de votantes con un resultado de más de 93% a favor de que la Guayana Esequiba fuera incorporada a Venezuela como su vigesimocuarto estado.

Aun concediendo legitimidad a dicho referéndum, no hay que olvidar que nuestro propio país entiende que sí hay una controversia con Guyana que lleva más de un siglo, siendo que la totalidad del territorio en disputa (159.000 km2) ha estado todo el tiempo bajo el control guyanés (o de su anterior metrópoli colonial Inglaterra) y que en el mismo no existen personas venezolanas habilitadas para votar ni hay tampoco infraestructura administrativa que permita convocar, organizar, efectuar, controlar ni contabilizar un acto electoral venezolano.

Lo  antes dicho da lugar a ser analizado a la luz de las siguientes consideraciones:

1) Venezuela -sin aceptar el tema territorial- reconoce que en la zona sí hay una controversia y por eso se han venido buscando soluciones destinadas a resolverla (dos para el tango).

Es el caso que durante más de veinticinco años de conversaciones directas, aun con “buenos oficiantes” extranjeros encargados  -y desde el Acuerdo de Ginebra de 1966- de buscar una solución “práctica” al asunto, nada se ha podido avanzar.

2) En virtud de dicho Acuerdo suscrito en 1966 se convino que de no obtenerse resultado, por designación del secretario general de la ONU, se acudiría a la Corte Internacional de Justicia cuya jurisdicción obligatoria Venezuela ahora niega, pero aun así se ha hecho presente litigando ante sus estrados para expresar sus argumentos. La Corte,  después de analizar las diferentes interpretaciones de las partes, decidió que sí tiene jurisdicción. Fallo inapelable.

3) Paralelamente la Corte, también con la  participación de Venezuela, en 2023 resolvió, a instancias de Guyana,   decretar medidas cautelares que impiden a Venezuela ejercer actos que alteren el “statu quo” hasta que se resuelva el fondo del asunto, que es la validez o no del Laudo Arbitral de 1899 que Guyana defiende y Venezuela niega.

4) Aun ante esta decisión, Venezuela ahora convoca elecciones nacionales que incluyen el “Estado Guayana Esequiba”, a lo que Guyana solicita se respeten las medidas cautelares acordadas en 2023  y reiteradas hace apenas unos pocos días, cuando la Corte otra vez concedió razón a Guyana basándose en el “grave riesgo de que Venezuela pretenda llevar a cabo medidas para el controlar Guyana”. ¡No es tontería!

Visto brevemente el aspecto jurídico, pasemos revista un poco a lo geopolítico.

1) Guyana cuenta con el apoyo de todo el Caribe, Cuba, Gran  Bretaña y parte de los Estados africanos que la apoyan políticamente, así como el de Estados Unidos, que han comprometido también su apoyo militar si fuera el caso  anunciando que defenderán la integridad física de las plataformas petroleras de mar adentro  ubicadas en aguas  cuya soberanía dependerá de la delimitación terrestre.

2) La situación del mundo de hoy es suficientemente complicada como para adicionar un episodio más de fuerza y, menos aún, para el beneficio de quienes hoy ejercen la mayor influencia planetaria y se valen de los demás para servir sus intereses en condición de actores supeditados a un juego de Grandes Ligas del cual apenas son recogebates.

Aun cuando Venezuela pudiera amenazar con una actitud de provocación para favorecer el apoyo interno a Maduro & Cía, los entendidos afirman que su Fuerza Armada no tiene ni el apresto operacional ni los recursos como para lanzar y mantener una operación de fuerza.

A título de detalle tragicómico se ha anunciado la candidatura  de un oficial de la Armada para el cargo de gobernador del Esequibo. ¡Pobre hombre! ¡Pena por él! ¿Qué va a gobernar? ¿Desde dónde? ¿Con qué recursos? ¿O será un  chiste como los de la inolvidable Mafalda?

En todo caso, en un mundo como el de hoy, supuestamente civilizado, habría que esperar que la Corte Internacional de Justicia emita su sentencia confirmando o no el Laudo Arbitral de 1899 para dejar solucionada la cuestión de límites. Ello se estima pudiera demorar unos dos años. Esperemos que para entonces las partes acepten el resultado y  juntas en adelante cooperen con la vista puesta en una región mejor y en paz.

apsalgueiro1@gmail.com

EL NACIONAL.

miércoles, abril 16, 2025

Venezuela rechaza presencia de buque petrolero FPSO One Guyana en el Esequibo: "Es una violación al derecho internacional"



El Gobierno de Venezuela rechazó este miércoles la llegada y eventual puesta en operación del buque petrolero FPSO One Guyana en el bloque Stabroek, al considerar que se trata de una acción “ilegal” en una zona marítima que aún no ha sido delimitada entre Caracas y Georgetown.

En un comunicado, la Cancillería venezolana calificó la maniobra —realizada por Guyana en asociación con la compañía estadounidense ExxonMobil— como una “violación al derecho internacional” y una transgresión directa a los compromisos suscritos por ambas partes en el Acuerdo de Argyle, firmado en 2023.

“El Gobierno de Guyana demuestra un abierto desprecio por la legalidad internacional y por los compromisos asumidos”, señala el documento, que también advierte a las empresas involucradas que podrían enfrentar acciones legales y no se les reconocerán derechos sobre los recursos extraídos de manera “ilícita”.

El Ejecutivo venezolano reiteró que «no reconoce ninguna concesión otorgada por Guyana en las aguas en disputa» y reafirmó su disposición al diálogo, aunque advirtió que ejercerá con firmeza la defensa de sus derechos soberanos.

La tensión entre ambos países se ha incrementado en los últimos años por la disputa territorial sobre el Esequibo, una región rica en recursos naturales cuya soberanía ha sido reclamada por Venezuela desde el siglo XIX.

Alberto News

domingo, abril 13, 2025

La bufonada electoral del “estado Esequibo” Por Miguel Henrique Otero


El pasado 12 de marzo, el gobierno de la República Cooperativa de Guyana anunció la expulsión de 75 venezolanos, quienes fueron “interceptados” en una zona que forma parte del territorio reclamado por Venezuela. La noticia, que por sí misma merecía un serio debate y un lugar destacado en medios de comunicación y redes sociales, apenas alcanzó resonancia. ¿Por qué no provoca casi ningún interés, hay que preguntarse, si la reclamación venezolana del territorio Esequibo es legítima? ¿Por qué un incidente tan delicado como la captura de unos “infiltrados”, lo que ha podido escalar a una confrontación  indeseable, apenas atrae la atención de los ciudadanos?

Visto en términos generales, pasa que el gobierno que organiza chapuzas como las de colar a estos 75 facinerosos, tiene un rechazo de, al menos, 90% de la población. Las muy recientes encuestas de febrero y marzo coinciden en sus resultados: después del 10 de enero, día en que Nicolás Maduro ha debido entregar la conducción del país a Edmundo González Urrutia, las cifras de rechazo han crecido hasta niveles inéditos en las últimas 6 décadas: nunca un gobierno había aglutinado una reacción de tanta rabia y desprecio, que no se puede describir con la palabra rechazo, sino que se trata de una repulsa generalizada, cada vez más extendida y unánime. 

La otra cuestión es que al régimen de Chávez y Maduro, en realidad, no le interesó, durante más de dos décadas, avanzar en una negociación en los términos que establece el Derecho Internacional -la única aceptable en nuestros tiempos-.

Han protagonizado las peores conductas posibles: no fijar una política de Estado sobre el reclamo territorial, producto de una consulta con la sociedad organizada; no han convocado a los magníficos juristas e historiadores venezolanos, rigurosos expertos en la materia, que tantas veces advirtieron los riesgos de abandonar la lucha por los derechos de Venezuela; no han cumplido con los protocolos que exigen las instituciones internacionales; han pretendido -característico de la personalidad dislocada, narcisista y delictual de Chávez- que podrían establecer relaciones directas con Guyana, sin la participación de entes facilitadores o mediadores; olvidaron los deberes, no reconocieron la relevancia histórica que tiene la reclamación bajo el necio prejuicio del profundo error histórico y político, fruto de la más pura ignorancia, de que el reclamo del territorio Esequibo era una causa de “la derecha”.

Toda esta vergonzante, delirante y traidora actuación -porque de eso se trata, ni más ni menos: de una real y sistémica traición a la patria- se mantuvo en estatuto de irresponsabilidad, hasta que llegó el día en que, durante el 2022, es decir, cuando se hizo inocultable que la inmensa mayoría de la sociedad venezolana había roto con el régimen, se les ocurrió que podían sacar alguna ganancia política, si desempolvaban el expediente del Esequibo para obtener recompensas y gratificaciones políticas. Maduro y su clan delictivo pensaron: si agitamos las aguas del nacionalismo, los problemas específicos y acuciantes de la realidad venezolana pasarán a un segundo plano, y la sociedad fortalecerá al gobierno con sus apoyos.

A partir de ese momento, los malos cálculos y decisiones de la dictadura han tropezado una tras otra: inventaron un referéndum consultivo, a finales de 2023, con cinco preguntas inconstitucionales e incomprensibles. ¿Qué pasó? Lo previsible: menos de 8% de los electores acudió al llamado, que se difuminó en un silencio como si no hubiese ocurrido.  

A continuación vino el anuncio previsible: el CNE -Consejo Nacional de Estafas Electorales- inventó unos resultados, que obviamente nadie creyó, pero que tampoco a nadie molestaron: muy pocas voces se levantaron para desmentir la evidente falsedad según la cual cerca de 10 millones de venezolanos habrían asistido a votar (casi 7 veces más que lo real), y que 95% de ellos habría dicho sí a las 5 preguntas obtusas del régimen.

Después de ese primer ejercicio de estupidez de finales de 2023, lo que ha ocurrido es parte del mismo show circense sin público: declaraciones altisonantes que, de acuerdo con la estrategia diplomática de Guyana, caen en el vacío; crearon el estado Esequibo, lo que constituye una flagrante violación de la Constitución vigente; han realizado simulacros de movimientos militares con unos tanques que han debido esperar hasta dos días en el estado Monagas a que llegue el combustible para ripostar; han inventado una nueva zona militar, en la que deben invertir recursos que no tienen, mientras en otras zonas del país la alimentación de la tropa se limita a un pobre plato de comida al día; han lanzado acusaciones estrambóticas en contra de unas supuestas acciones militares de Exxon Mobil, que no es sino una empresa petrolera que opera para Guyana bajo los controles de esa nación.

Sin embargo, hay un capítulo más, cuya escenificación ocurre en estos días: el supuesto gobernador del estado Guayana Esequiba, Neil Villamizar Sánchez, militar retirado, participará como candidato del PSUV en las elecciones regionales del próximo 25 de mayo, en las que dicho “gobernador”, como es obvio, será elegido, por dictamen del mismo CNE (Consejo Nacional de Estafas Electorales). 

Se trata, muy probablemente, de una elección única en el mundo: los electores del Esequibo -territorio en reclamación- no participarán en el proceso electoral: no pueden votar porque son ciudadanos de otro país, por lo tanto, no forman parte del padrón electoral; no pueden votar porque no habrá centros de votación en el territorio en reclamación; no votarán porque hacerlo significaría cometer un delito de traición a su patria, la República Cooperativa de Guyana.

Para disimular en alguna medida semejante bufonada -la de un proceso electoral de una supuesta jurisdicción cuyos habitantes no pueden votar porque, en realidad, son ciudadanos de otra nación- han inventado un circuito electoral -los ladrones del Consejo Nacional de Estafas Electorales- que incluye municipios del territorio venezolano, lo que significa que hay unos supuestos electores venezolanos que votarían -bajo amenaza de represalias- para decidir el destino de ciudadanos de otro país. ¿Cabe imaginar un absurdo mayor? 

EL NACIONAL.