El Grupo Parlamentario Libertad exigió este lunes un salario digno para las familias venezolanas, destacando que “la política debe servir para llenar la nevera”, al denunciar la grave crisis socioeconómica que agobia a los hogares del país.
La diputada Amelia Belisario (Unión y Cambio), denunció durante una rueda de prensa la crítica realidad que viven las familias: “Hace 15 días propusimos un debate sobre la crisis socioeconómica que agobia a los hogares venezolanos. La semana pasada hablamos de números macro, institucionalidad y transparencia fiscal. Hoy vamos a hablar de lo que realmente duele en cada casa: el hambre de hoy”, expresó.
En nombre del Grupo Parlamentario Libertad, identificó que el principal clamor de la población es un salario digno. “Esta crisis no es abstracta: tiene rostro y es el de una madre que no sabe qué darle de comer a su hijo hoy. La esperanza no se recupera con discursos, sino cuando una madre abre la nevera y encuentra comida”, señaló.
La parlamentaria contrastó el discurso oficial del Ejecutivo en esta “nueva etapa” y esperanza futura con la cruda realidad que afecta a los ciudadanos. “El salario mínimo se mantiene congelado en 0,27 dólares mensuales. El gobierno habla de esperanza para el futuro, pero nosotros venimos a hablar del hambre en presente”, subrayó.
Belisario relató el drama que hoy padecen las madres en nuestro país señalando que están “agotadas de ver cómo la luz se va por 8 horas diarias —muchas veces en la madrugada— descongelando la nevera y pudriendo los pocos alimentos que lograron comprar. Abuelas pensionadas que, tras la emigración de sus hijos, crían solas a sus nietos con pensiones que no alcanzan ni para un caramelo. Y docentes que reportan el abandono escolar de niños porque sus familias no tienen dinero ni para el pasaje ni para la merienda”, recalcó.
Cifras alarmantes
De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cendas-FVM) de abril de 2026, la Canasta Alimentaria Familiar para una familia de 5 miembros alcanza los 692,32 dólares. Al sumar el costo del agua potable, que las familias deben asumir por su cuenta, el monto asciende a 703,11 dólares.
El salario mínimo mensual es de Bs. 130, equivalente a 0,27 dólares según la tasa oficial del BCV. Esto significa que el salario mínimo apenas cubre el 0,04% de la canasta alimentaria, por lo que se necesitan más de 2.400 salarios mínimos para alimentar a una familia.
En Maracaibo, la Cámara de Comercio reportó para marzo de 2026 una canasta alimentaria de Bs. 291.609, con una inflación mensual de alimentos del 10,84% y una inflación anual en bolívares de 735,4%. Solo en marzo, la inflación de alimentos en dólares fue del 7,2%. “El sueldo no se devalúa, el sueldo simplemente dejó de existir”, sentenció la diputada.
En nombre del Grupo Parlamentario Libertad, la parlamentaria exigió al gobierno que de manejar cifras distintas, las publique mensualmente y someta el presupuesto nacional al control ciudadano y parlamentario, como lo establece la ley.
Propuestas del Grupo Libertad
El Grupo Parlamentario Libertad presentó soluciones concretas para enfrentar la emergencia, demandando el establecimiento de un salario digno, ajustado a la inflación real, con total transparencia y control parlamentario. Asimismo, pidió eliminar los bonos discrecionales que se evaporan y reemplazarlos por un salario que sea ley, que genere prestaciones sociales y permita ahorrar.
Además, exigió la convocatoria urgente de una Mesa Nacional de Salario Digno por parte del Ejecutivo, con participación de trabajadores, amas de casa, pensionados y la Asamblea Nacional, para definir un ingreso mínimo que realmente cubra la canasta alimentaria.
Belisario insistió en que cualquier aumento salarial debe ir acompañado de medidas estructurales ya propuestas por la bancada: autonomía del Banco Central de Venezuela (BCV) para medir la inflación real, transparencia total en los ingresos y gastos del Estado, control parlamentario de los fondos de estabilización y una reforma laboral que permita que el salario crezca junto al PIB.
“Venimos a exigir que la política sirva para que la gente coma, no más gritos estériles”, afirmó.
Finalmente, la diputada anunció que el Grupo Libertad mantendrá su agenda parlamentaria centrada en los problemas reales de la gente: “Vamos a seguir denunciando la opacidad, pero sobre todo, vamos a seguir poniendo la realidad de los hogares en el centro del debate de la Asamblea Nacional. Porque si la política no sirve para llenar la nevera, entonces no sirve para nada en este momento”, finalizó.

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